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viernes, 30 de marzo de 2018

Vírgenes Abrideras y Matriarcado.


(Post de mi muro del face, en respuesta a una controversia en otro muro)

Imaginemos que debido a cataclismos y al paso de las eras, se destruye mucho todo, todo, excepto algunos restos que quedan preservados casi por casualidad, en un rincón privilegiado que no ha vivido tanta devastación. Imaginemos que entonces algún arqueólogo del futuro encuentra, escondidas y fuera de su contexto, estas imágenes que comparto. Son "Vírgenes Abrideras", un tipo de escultura medieval que representa a María como "Madre de Dios", y reina y madre de todos.


En base a estas tallas, bien podrían interpretar los arqueólogos del futuro hipotético (si no tuvieran muchos otros datos sobre la sociedad medieval) que, en Europa, se vivió un matriarcado, porque mira, ¿ves?, se adoraba a una especie de Diosa Suprema. 


Solo si los estudiosos del futuro consiguieran unir estas imágenes con otras, y si además pudieran obtener muchas otras informaciones sobre el modo de vida de los europeos medievales (textos escritos, etc), podrían entender que la cuestión no es tan simple. Que, efectivamente, hubo un culto a la Madre (a través del culto a María, llamada Nuestra Señora), pero que, en realidad, esto coexistía con la idea de un dios creador que era "imaginado" por los cristianos (religión dominante) como algo más masculino que otra cosa. 

Además, las sociedades medievales de este continente eran muy variadas y, aunque en algunas de ellas la mujer tenía cierto poder, en general los hombres dominaban mucho más la esfera de lo público. Así que en muchos lugares donde se veneraba a estas mismas imágenes, las mujeres estaban sometidas en muchos aspectos.

Así que si esto sucedería con imágenes tan recientes en la historia como las medievales, ¿cómo podemos afirmar sin ninguna duda, y de manera tajante, que las figurillas de mujeres prehistóricas significan que hubo un matriarcado, o culturas "solo matrísticas"? 

Peor aún: ¿Cómo asegurar cosas tan pilladas de los pelos y arriesgadas como decir que los hombres "aun no conocían su papel (como elemento masculino y fecundador) en la reproducción"? Porque si hasta los primates SABEN distinguir entre su prole y la de otros machos, y atacan a veces a los hijos de otros machos (es decir, instintivamente saben que fecundan a las hembras) no se puede asegurar de manera tan tajante que el hombre humano pudo pasar por una etapa de no saber ver las consecuencias de tener sexo con una hembra.

Se ha repetido mucho que la existencia de estas figuritas femeninas prehistóricas es signo de matriarcado porque, además de lo que representan ellas mismas, algunos textos dicen que "no hay  representaciones de escenas sexuales, ni de sexo masculino". 

Pero esta afirmación va quedando desmentida a medida que se encuentran nuevos restos arqueológicos. Puede que "antes" pareciera que esa afirmación era cierta, porque todavía no se habían descubierto suficientes restos prehistóricos, pero todo va quedando cuestionado conforme se avanza en el hallazgo de nuevas piezas y vestigios. (Ver foto)


Así que ya tenemos falos de piedra (y bastantes). Ya tenemos escenas sexuales apareciendo en cuevas prehistóricas. Ya tenemos imágenes rupestres (grabados) de hombres en estado de erección. Con lo cual...en lugar de afirmar de manera rotunda cosas que no sabemos ¿no sería mejor plantearlo solo como hipótesis, mientras se continua excavando y reuniendo piezas?

(Abajo, escena sexual de figuras antropomorfas con cabeza animal, que ha sido llamada "la Venus y el Hechicero", en la cueva de Chauvet, Francia)

(Abajo, otra imagen prehistórica de temática heterosexual, esta procedente de Serra da Capivara, Brasil)


Y en todo caso ¿tanto "nos" importaría si hubo o no matriarcado, o si no hubo ni una cosa ni otra? Es decir: a efectos de luchar para mejorar lo presente, no nos debiera afectar tanto lo que vivían los humanos de la prehistoria. Porque no somos "ellos". Y además, somos seres creativos y razonantes y se supone que, si nos lo proponemos, podemos introducir cambios en la historia y nuestra realidad, si vemos que algo nos está haciendo daño.

En fin, ahí queda eso. Observad las imágenes de Vírgenes Abrideras. ¿No "parecen" imágenes de "La Diosa" conteniendo a todo, y dando lugar al "Dios masculino" (que sería, según esa interpretación VISUAL, posterior a Sí Misma) y al resto de "almas" y seres? Pero SABEMOS con datos, que en la época en que estas imágenes se hacían y que además se VENERABAN, la situación de las mujeres en general, NO era la de las imágenes veneradas. 

Lo comparto sólo para reflexionar (extrapolándolo a lo prehistórico) sobre lo difícil que es pensar, desde nuestro ahora, culturas de no solo hace siglos, sino incluso milenios. Decenas de miles de años.

 

domingo, 25 de febrero de 2018

Santa Ana y la importancia de la abuela en la "gestación" de nietos y nietas.

Un post de una amiga recordando que el óvulo que dará lugar a una mujer se forma en el vientre de su madre MIENTRAS está siendo gestada por su madre (es decir, el óvulo que nos dio la vida se formó dentro de nuestra abuela materna embarazada, como en un juego de muñecas rusas), me hizo acordarme de las antiguas imágenes medievales de Santa Ana, María y el niño. Eran trinidades "de Abuela", tres generaciones unidas en una sola talla, generalmente de madera, en la cual la importancia mayor en tamaño correspondía a Santa Ana.


La Iglesia, en su deriva ideológica cambiante, ha tenido épocas en las que reconoció mucho más que hoy el papel femenino. Hay mucho que la gente de a pie desconoce, y que no se aprende sin un estudio de las raíces cristianas y los cambios sucesivos.


La cosa es que leí en alguna parte que aquellas tallas de Santa Ana, la Virgen y el Niño, dejaron de realizarse porque hubo un momento en que a las autoridades ecesiales les empezó a parecer mal que se diera tanta importancia a la Abuela, Santa Ana, y que se representara de manera visualmente "menor" a María en ese conjunto. Creo que lo leí en un libro de Jean Markale sobre la influencia de la cultura celta en el cristianismo medieval, pero no me acuerdo bien porque de eso hace años y por desgracia no tengo el libro conmigo. Pero si no recuerdo mal, Jean Markale asociaba el culto a Santa Ana con las reminiscencias de cultos celtas a las Diosas Triples, y los cultos que derivaron desde éste, como el romano a las "Matres".

Sea como sea, siempre me ha dado pena que aquellas imágenes de Santa Ana-María-Niño cayeran en el olvido y acabaran casi todas como piezas de museo. El culto a Santa Ana también perdió gas, como tantos otros cultos medievales o incluso anteriores, repletos de contenido simbólico (hoy no faltaría quien hablara de su significado "arquetípico", palabra de moda) y que la Iglesia dejó de sostener o apoyar por cambios en su ideología.


Pero fíjate: a la luz de lo que hoy se conoce desde la ciencia, Santa Ana demuestra tener una relevancia impresionante, puesto que el óvulo que daría lugar al niño Jesús estaría formándose dentro de su cuerpo, en el momento en el que Ana gestaba a María. ¿No es impresionante pensarlo? ¿Cómo no iban los artistas medievales, tan intuitivos y a veces hasta místicos, a representar "grande" a Ana, si pudo "contener" dentro de sí a la que sería María, y al que sería Jesús?

Las abuelas...la transmisión de abuela...es una realidad sobre la que es necesario volver nuestra mirada y nuestro corazón. Yo hoy honro y doy gracias a mi abuela materna, porque una parte de mí se formó dentro de ella mientras gestaba a mi madre. Y a mi abuela paterna, porque supongo que sucedió lo mismo con el espermatozoide que se necesitó para mi concepción. De manera que soy como un poquito hija suya (y en esto nunca había pensado, o no en estos términos) Y también pienso en mi madre, gestándome, mientras dentro de mí se formaba la mitad (el óvulo) de lo que sería mi hijo. Finalmente pienso en mí. No tengo hijas, pero...bueno, cuando gestaba a mi hijo, también dentro de él se formaron sus "semillas" en estado embrionario. De manera que si mi hijo tiene descendencia algún día, yo...yo la habré "gestado" también, en cierto modo, o en parte.

Os dejo con unas cuantas imágenes de Santa Ana, la Virgen y el Niño.






lunes, 15 de agosto de 2016

La búsqueda (religiosa cristiana) de La Madre

(Arriba, imagen de la "Virgen Blanca", en la catedral de León)

La búsqueda de LA Madre en mi interior me viene desde niña, aunque yo entonces no sabía identificar mi pasión por las imágenes de María con esa búsqueda o impulso de encontrarme con LA Madre, conectar con Ella, entender algo...recibir ese amor incondicional pero también unirme a su corriente de amparo y cariño hacia la vida y hacia el mundo.

Rebuscando entre las cajas de mis viejas pertenencias que se guardan en el pueblo de mi madre, encuentro mi viejo álbum donde guardaba la colección de imágenes de María...O sea, en mi comprensión de hoy: imágenes de LA Madre. Me produce ternura y me conmueve encontrarme con esta colección de fotos, postales, estampas...Algunas con valor artístico, otras casi feas o directamente ñoñas y horteras, pero todas ellas expresando diversos aspectos de la maternidad, amparo, cuidado, cariño...
                                                       
¿Cómo podría burlarme hoy, desde mi ser adulto, de las imágenes de María que guardé, si fueron lo más maravilloso para la niña que fui­, su salvación frente a pesadillas y terrores nocturnos, la certeza de que existía algo mayor que nuestras pequeñas y asfixiantes vidas, y un gran amor maternal en alguna parte, esperando ser encontrado y aceptado...?

Nunca podré unirme a las corrientes que se burlan de María, o de sus imágenes, o que desprecian y atacan las creencias de otros en Ella. Entiendo las mofas, y la ira: son la expresión de la rabia rebelde de personas que han sufrido a causa de la religión y necesitan sacar eso afuera y además quieren reivindicar otra cosa. Pero cada uno ha de ser fiel a su verdad íntima y yo soy fiel a mi niña interior y su verdad. Y veo a las niñas que, estos días, van a las procesiones o salen de misa y, aunque detesto la estructura de poder eclesial y ya no soy católica, ni de misas, ni de "curas" (y tengo también mi rabia y mi ira hacia la iglesia), me conmuevo con esas niñas, porque me veo a mí­.

Y no puedo, ni quiero odiarme en retrospectiva por ser "esa clase de niña" que llevaba orgullosa un lazo en el pelo, un vestido de volantes, y rezaba con fé total a un trozo de piedra con rostro de bondad. Ya he tenido bastante odio en la vida. Y sufrimiento. Por ser así, o por ser asá. 


He estado, de hecho, en los 2 extremos (credulidad infantil total, y cinismo escéptico casi ateo) antes de ser lo que soy ahora. Así que ya sé lo que es recibir burlas y desprecio por parte de ambos lados. Por creer, o por no creer. Por ser "beata" (insulto a las creyentes) o por ser "puta" (insulto a las progres-liberales promiscuas). Y qué más dá, al final todo es odio. Y tan inútil.

Mi niña y sus postales de Marí­a... Mi niña como el pequeño niño androide protagonista de "Inteligencia Artificial", (peliculón, 100% recomendado) rezándole a una imagen de aspecto femenino y bondadoso, creyendo en su poder aunque sea sólo un trozo de escayola coloreada en modo kitsch. Porque yo estaba convencida de que un dí­a me encontrarí­a con La Madre, que me acogería bajo su manto, pegadita a su cuerpo, y luego me unirí­a a Ella y ya está. Eso sería la felicidad, no habría más problemas, ni angustias...

¿No es eso, al final, lo que han deseado millones de creyentes en la larga historia del cristianismo europeo? ¿Acaso no están todos los pueblos y ciudades poblados de iglesas y ermitas con su correspondiente imagen de María debido al insaciable e infinito deseo de MADRE? 

Hubo un tiempo en que yo detestaba todo lo religioso. Hoy no me molesta vivir en un territorio sembrado de imágenes que me recuerdan que, el gran anhelo secreto de mi amada tierra Europea, en su aspecto más antiguo, genuino y salvaje, la gran vocación sin realizar o culminar todavía, es regresar a LA Madre. Volver a las cuevas sagradas donde la "Señora" se aparece y bendice vidas y vientres, a las fuentes y los árboles sagrados donde Ella pone su pie, a las montañas donde Ella vive... Europa desea ser "La Tierra de La Madre" otra vez.

Delante de nuestras narices, miles de imágenes muestran que no hay deseo mayor en esta tierra y sus gentes, que volver a LA Madre. Desean devolverle a ELLA su lugar, su trono, su espacio. Reconvertir esta tierra en sagrada otra vez (como realmente lo es), sin "necesitar" psicológicamente que una religión estructurada de origen foráneo e imperial le dé a la gente el "permiso" para sentir o decir que ELLA sigue estando aquí. Que la tierra continental de Europa sigue siendo SU tierra. Que las cuevas, los manantiales, los bosques, la vida, es SU vida, su rastro, su presencia.

Las religiones estructuradas pasarán. La estructura católica pasará. Pero LA Madre no. Ella seguirá aquí, independientemente de cómo la pinten, la vistan o la vean. Cualquier religión extranjera, sea antigua o de nuevo cuño, que se desee "imponer" o extender por Europa, será infiltrada desde dentro por LA Madre, tal como una vivienda construída sobre un manantial, acaba viendo aflorar el agua por sus paredes. 

Porque esta tierra lo lleva en sus venas. La Tierra continental Europea es parte de su jardín, y ES su cuerpo. Por eso se aparece aquí y allá, independientemente de las creencias que tenga la gente. La Madre ya estaba en Europa antes de que aparecieran por aquí los cristianos, ha seguido estando después de la implantación de su religión, y seguirá estando cuando todo cambie y tal vez otras creencias dominen el escenario.