sábado, 9 de julio de 2016

Sobre la gratitud y el éxtasis (Anciana Maestra del Desierto)

 



Ayer pretendía hacer una regresión para enfocar ciertas movidas que vengo arrastrando, pero cuando me puse a realizar mi meditación encaminada a, primero, refugiarme en mi lugar seguro interno, un lugar que fuera sólo accesible a mí y a Dios, vino una mujer nativa de otro lugar y me cambió los planes.

Es curiosa la instencia del "yo" de querer planificarlo todo, y la insistencia de Aquello Que Es Más, en sorprenderme y mostrarme perspectivas en las que no he reparado. Una vez hube especificado en mi interior que me iba a "recoger" con el fin de encontrar ayuda y curación, la Tierra me condujo a un espacio natural del desierto, y luego me ví tumbada sobre unas esteras, y rodeada de espesos cortinajes de color granate oscuro. Como si estuviera en una tienda del desierto.

Entonces una mujer mayor con pañuelo o velo oscuro en la cabeza abrió las cortinas de mi pequeño espacio. Su rostro era sonriente (ella se parecía a la mujer de la foto de arriba) y emanaba una gran bondad. Realmente, esa era la cualidad principal que me transmitía, bondad. Sus manos arrugadas se acercaron a mi pecho izquierdo, que ayer me dolía. En otras circunstancias me hubiera sentido incómoda, pero aquellas manos parecían desprender cariño y bondad como su dueña, y me dejé tocar por ellas. La buena mujer empezó, así, a hacerme un masaje en el pecho, y me dijo:

"Debes recordar que lo primero es, siempre, atender los dolores del cuerpo. Si hoy te dolía el pecho izquierdo, eso es lo que debías atender y enfocar, y postergar las otras búsquedas espirituales. El dolor es como el hambre, es inútil intentar enseñar al hambriento, si antes no le das de comer. Aquel que siente dolores, necesita que atiendan primero a su cuerpo, y luego ya se verá el resto".

La mujer, luego, me empezó a tocar con sus dedos de un modo que era como si éstos "escucharan" mi cuerpo. En silencio, le prestaban una atención total y absoluta. Así que más que masajearme, aquellos dedos estaban actuando como oídos atentos y cariñosos, recogiendo información de mi dolor.

Me puse yo también a escuchar mi dolor, y me topé una vez más con algo que llevo tiempo sintiendo, sin saber qué solución darle. es una mezcla de frustraciones, tristezas y sentimientos de amargura e impotencia por logros no alcanzados, sensación de fracaso y tristeza por no haber podido ser madre otra vez. Era como si mi cuerpo tuviera un pensamiento fijo: tenía dos tetas, pero le falta un hijo. Más en concreto, le faltaba la hija con la que llevo soñando años. Mi teta derecha estaba bien, porque mi pequeño se duerme abrazado a ese lado y es como si ella le diera amor. Pero mi teta izquierda se siente "llena" de algo y al mismo tiempo desolada.

"Mal arreglo tiene esto -pensé para mí misma- Porque tal y como está mi vida, es casi imposible que pueda ser madre otra vez". 

Pero la mujer parecía verlo todo desde otra parte y de repente hizo algo inesperado. Me mostró un adorno tradicional femenino en sus manos. Era una especie de cinta llena de pequeñas moneditas cosidas, o medallitas brillantes, cosidas a la tela. 

Entonces me dijo:

"Te voy a desvelar un secreto que te puede servir, para que lo uses y lo COMPARTAS Al mundo. Entre mi gente, las mujeres teníamos una costumbre. Llegada cierta edad, nos confeccionábamos una tira o adorno de este tipo. 

"Para ello, repasábamos nuestra vida, buscando aquellos momentos y experiencias que sentíamos que habían sido un regalo especial, algo maravilloso, o significativo para nosotras. Esos momentos que te hacen sentirte afortunada y que, muy adentro, sientes que son una bendición, y a veces (casi) un milagro, un golpe de "suerte", algo muy bueno. 

"Entonces, para cada bendición experimentada en la vida, cosíamos o añadíamos una monedita a la tela, dejando el diseño abierto para poder añadir moneditas conforme nos sucedieran nuevas experiencias-regalo. De manera que ésta era la verdadera riqueza que celebrábamos: no la de las medallas de oro, plata o cobre que llevábamos encima, sino nuestra conciencia y nuestro recuerdo de las bendiciones recibidas"

"Hazte un adorno a tu manera y a tu gusto, en el que puedas ir poniendo moneditas o medallitas por cada bendición que hayas recibido en la vida, pero especialmente en los últimos 8 años, porque es ahí donde empezó la amargura que hoy notas. Y ponte este adorno durante un tiempo, encima del cuerpo, de manera que cuando te muevas, escuches su tintineo y notes su sensación, su peso. El sutil sonido te recordará todo el brillo del oro espiritual y las bendiciones que has ido recibiendo en ciertos momentos, y te harás más consciente, también, de cada nueva bendición, pues estarás atenta para añadir la monedita pertinente a cada nueva cosa que vivas y que te haga sentirte "afortunada", regalada, feliz."

"En nuestro caso, el tintineo y la acumulación de moneditas, nos terminaban llevando muchas veces a un estado de gratitud y alabanza a Dios constante. Entonces se desataba algo adentro nuestro y acabábamos bailando y cantando alabanzas desde el corazón, en el día a día. Las dificultades, enfermedades y tragedias existían, pero nuestro empeño en recordar las bendiciones nos hacían vivir la permanencia de la maravilla de la vida, y la transitoriedad de lo desagradable y doloroso. Era como tener un pájaro en el pecho, que cantaba todos los días..."

"Tu pecho izquierdo está lleno de "algo", y yo no tengo el conocimiento necesario para decirte si volverás a ser madre o no, pero sí puedo decirte que si entras en la gratitud y la alabanza, "eso" que guardas dentro saldrá, porque se volcará en amor hacia Dios, y descubrirás que no podrás sino agradecer y cantar por la vida. Nadie te estará presionando para alabar a Dios, sino que te surgirá sin más, porque estará saliendo una parte de tu verdadera naturaleza, que ¡es así!"

Yo escuchaba, completamente sorprendida pero también fascinada por aquella tradición o enseñanza espiritual de la que nunca había oído hablar (mi mente racional tenía sus dudas, of course, sobre si aquello era real o sólo producto de mi imaginación) porque contenía una belleza, un significado profundo, y mucho sentido místico. Pero además, una parte de mi ser estaba conmovida por aquello y decía que le gustaba aquello, que era muy buena idea y que la buena señora tenía razón, porque en ese mismo instante notaba que en mi cuerpo y en mi ser entero estaba grabado el recuerdo de momentos bellos y maravillosos que "siento" muy adentro que han sido regalos, bendiciones, cosas muy especiales.

Así que empecé enseguida a confeccionar una lista mental con las bendiciones y regalos vitales experimentados en los últimos 8 años. Haber conocido a mi ex pareja (que en su dia supuso una experiencia casi increíble y maravillosa), el embarazo de mi hijo, poder parirlo tan bien y en casa... mira, ya iban 3 moneditas. Luego pensé en las publicaciones de mis libros, rayando en lo increíble (por lo difícil que es hoy en día publicar con una editorial si eres alguien desconocido y encima con seudónimo), y añadí moneditas para los libros; luego...

Bueno, era increíble, pero la tira de tela imaginaria con monedas iba creciendo, porque afloraba de mi cuerpo el recuerdo de muchos otros momentos en los que sentí que vivia algo extraordinario, aunque fuera pequeño e íntimo, como mis paseos por el bosque del último año. Y eran cosas por las que, efectivamente, había sentido mucha gratitud en su día porque podrían no haber sucedido, y sin embargo sucedieron, sin que realmente fuera "sólo yo" la que lo hubiera conseguido, sino que fueron necesarias confluencias de factores muy laboriosas y complicadas para que aquello terminara siendo.

La mujer sonreía en silencio, y cuando le dije que seguiría su consejo, asintió sin dejar de sonreír. Luego me dijo que aquella tradición se había perdido hacía mucho, y hoy en día las moneditas colgando de la ropa o de joyas femeninas sólo se veían como adornos para seducir, agradar o como ostentación de poder económico. Pero eso no siempre fue así, o al menos "no fue así en todas partes". Hubo por lo menos un colectivo donde las mujeres guardaban este "secreto" entre ellas y lo vivían para sí. Esa era su vida mística, secreta hacia la sociedad, pero compartida y retransmitida entre ellas.

- Pero ¿cómo es entonces que tú no llevas estos adornos? -le pregunté, pues la mujer vestía muy sencillamente y no llevaba adorno ninguno. 

Y me dijo: "Porque si vas integrando el agradecimiento y las bendiciones en tu ser, y te vuelves plenamente consciente de ello, llega un momento en que dejas de necesitar los recordatorios externos. Toda tú te llenas de moneditas, y necesitarías de hecho una túnica llena de moneditas que te recubriera completa, porque si entras en el espiritu de gratitud, terminas loando a Dios por cada respirar, por cada momento... Los objetos devocionales dejan de ser necesarios cuando todo tu ser es devoción, alabanza, gratitud. Así que llegaba un punto en el que liberábamos la materia retenida en moneditas y se las dábamos a otras o las empleábamos en otras cosas, porque ya no las necesitábamos."

"Cuando te vuelves "recuerdo completo" y constante de las bendiciones, dejas de existir como lo que eras, un ser demandando ayuda constante por sentirte desamparado. Te conviertes sólo en gratitud y alabanza. Y estas son puertas al Amor, así que terminas convirtiéndote en un flujo de Amor en el Universo. Y te sientes tan colmada que no sientes otra necesidad salvo la de dar y liberar a otros tu riqueza..."

Me quedé sin palabras. Convertirse en "Flujo de Amor" en el Universo. ¿Qué se podía decir ante eso? Pero la mujer sí tenía algo que añadir:

"Los adornos y objetos devocionales son necesarios cuando se vive en el olvido. Pero cuando se vive en el recuerdo, ya no. Si usas durante un tiempo algo que te recuerde cuántas bendiciones recibiste y vas recibiendo, tu ser irá integrando el recuerdo y saldrás del olvido. Y puede que así se te desate el canto de adentro. Porque todas las almas son como un pájaro en cierto modo, y necesitan cantar. Pero cada alma tiene su manera de cantar, y tú aún no has descubierto la tuya, y desconoces tu "voz", tu sonido real"

"¿Sabes? - Añadió la mujer, ya para acabar de dejarme sin palabras- Algunas de entre nosotras llegaron a estar tan plenamente "cubiertas" de moneditas gracias a su vivencia de la gratitud y la alabanza, que se convirtieron en oro todas ellas. Y no les cabía ni un poquito más de oro. Aunque ya hacía tiempo que no llevaban adornos, habían ido integrando cada destello de oro, cada bendicion, hasta llenarse de la cabeza a los pies y finalmente convertirse en eso. 

"Entonces ellas se disolvieron en ese oro, desapareciendo del mundo en una especie de suave explosión de luz que dejaba tras de sí una nube de partículas doradas, un sonido tintineante y alegre, y una ola de éxtasis que nos alcanzaba a todas las compañeras que permanecíamos con ella para despedirla. Porque entre nosotras, todo lo compartíamos".

¡Oh Dios mío! Mientras la mujer me decía eso yo veía en mi mente una escena: mujeres del desierto descalzas, bailando en trance, como dando vueltas sobre sí mismas, con las manos y los rostros elevados hacia el cielo, sin orden pre establecido, espontáneamente, y cantando, emitiendo sonidos de alegría, mientras una especie de destellos dorados caían suavemente y centelleando sobre ellas. Recibían una bendición póstuma, un regalo de su compañera, que había transitado de este mundo a otro estado, de un modo incomprensible para mí, pero bellísimo.

En alguna parte estaría el cadáver, o no, pero eso era secundario. Lo principal era aquello de "convertirse en oro espiritual" y disolverse en él, y luego desaparecer, desintegrarse, sembrando a las amigas y amadas con un regalo final. 

Aquello era tan bello y tan poderoso, era una cosa tan amorosa y tan inmensa, que no podía soportarlo casi, y me puse a llorar, llena de un nosequé y una especie de nostalgia tremenda. ¡Quién pudiera vivir algo así...! O algo similar siquiera...

"Está en tu posibilidad hacerlo -me dijo la mujer- Pero primero empieza por el principio: por las moneditas. Haz como las jóvenes de mi pueblo: necesitas empezar por recordar."

Me había quedado sin palabras. Y mi pecho ya no me dolía. Yo lloraba nada más, y quise agradecerle a la mujer todo aquello. Tal vez había algo que pudiera hacer por ella, para devolverle la ayuda prestada. 

Me acabó de "matar" cuando me respondió lo siguiente: "Yo trabajo para Dios y Dios es Quien me "paga". No me tienes que retribuir de ninguna manera "tú", porque probablemente no aciertes a darme lo que es justo para mí, o lo que necesito. Y no tengo que decirte yo un "precio" porque ni squiera yo sé cuánto "vale" lo que te he hecho y lo que te he contado. Sólo Dios lo sabe. 

"Las personas que trabajamos para Dios no podemos cobrar por lo que hacemos, porque sería un disparate, un error seguro. Pero es que tampoco se nos ocurre someter nuestro acto a un intercambio. Porque es otra clase de acto."

"Escucha: Dios es sabio, Dios es justo. Dios es bondad y derrame constante de bendiciones. Es como el Sol. En el mismo momento en que te estoy ayudando, Dios me está bendiciendo para que todo en mí siga en equilibrio, y me suceda lo mejor. El Sol está aquí sobre nosotras y te sana a tí y me baña a mí. No me debes nada. No quedas en deuda. Estamos ambas bañadas. Y puesto que fue Dios quien me trajo hasta tí, y todo corre de Su cuenta, despreocúpate y estate feliz y tranquila, porque tal cual está sucediendo esto, seguro que es justo, es sabio, y es bueno"

Me sentí abrumada por la fé de esa mujer, por su perspectiva (que me seguía rompiendo los esquemas) y por la grandeza de su generosidad y entrega, pero insistí: "A pesar de todo quiero darte algo".

- ¿Y qué vas a darme? -me dijo- ¿Un objeto, que me pesará con el tiempo y no me lo voy a poder llevar al Final? ¿Qué vás a darme? ¿Qué tienes para darme?

Me quedé unos segundos sin respuesta hasta que sentí en mi interior la realidad: en verdad yo sólo quería expresarle gratitud-amor, decírselo de alguna manera. Pero realmente no tenía manera de saber "qué" podía ser útil o bueno para ella, que ni siquiera era "física" o una mujer de carne, con lo cual...

Y me dijo: "Tu amor ya me llega. ¿Ves? Ya me estás dando algo "a cambio" de mi ayuda. Dios ha puesto amor en tu corazón y éste brota de tí hacia mí. Vívelo, yo lo recibo, y ahora nos convertimos ambas en un Flujo de Amor en el Universo. Y eso Ya Es Todo."

Ya Es Todo.

Puf. Mis lágrimas me sacaron del trance, se diluyó todo, y mi conciencia volvió a la normalidad completa. Estaba en la gran ciudad, en el siglo XXI, en mi cama... Y volví a lo diurno, a lo de cada día, pero intentando no olvidar lo escuchado, para intentar poner en práctica el consejo.

                                      

***

Esta mañana, cuando volví a retirarme un rato, una visión interior me mostró la imagen de una mujer madura que acaba de morir. Estaba tumbada, vestida con velos y llevaba varios adornos de ésos con moneditas o medallitas. Muchas. En la cabeza, el cuello, la ropa... Sentí que era una imagen asociada a un legado que deseaba ser retransmitido, y escuché una petición: "No olvides compartir el regalo. No deseamos que nuestro secreto y nuestro conocimiento queden relegados al olvido y se desaproveche su utilidad y su riqueza. En su día, las últimas de nosotras no pudimos retransmitir más a otras jóvenes nuestro "oro" y nuestro saber, pero esto es patrimonio de la humanidad y otras mujeres pueden recibirlo, si hablas de ello".

-¿Y es algo sólo para mujeres?- pregunté.

- Las mujeres reciben las mayores bendiciones, porque se asocian a ser madre y albergar la vida. Dios pone oro en el interior de la mujer, pero no es sólo para ellas sino también oro añadido para que puedan gestar, y para que cada nuevo ser que se gesta tenga su nutrición de oro y pueda construirse, con lo que su madre le da, un núcleo dorado interno. 

"Una mujer puede llegar a ser como una vasija totalmente recubierta de oro por dentro. Pero por esta misma razón, fuerzas codiciosas las han cercado muchas veces, para aprovecharse del "oro" de las mujeres y tomarlo para sí, robándoselo a ellas y a sus pequeños. 

"De manera que algunas mujeres pensaron la manera de expresar su gratitud y mantenerse en el recuerdo de tantas bendiciones sin resultar evidentes, encriptando su misticismo, y velando con secreto ciertas experiencias internas. En un contexto difícil, hay que aguzar el ingenio para lograr mantenerse centrada en lo que verdaderamente importa. 

"Un hombre también podría vivir esto, pero en tu mundo ellos no se adornan así. Tendrían que buscar una manera personal de ayudarse a recordar y entrar en la gratitud. Yo sólo puedo hablarte de mi tiempo: ellos no compartían sus ritos con nosotras, y nosotras creamos los nuestros para poder vivir el éxtasis y la gracia, pero también para preservarnos "doradas" y preservar también el oro que nuestros hijos e hijas necesitaban recibir desde nuestro ser".

Y eso fue todo. La imagen del enterramiento de la última mujer conocedora de aquella tradición se disolvió, y me vine corriendo al ordenador a ponerlo todo por escrito, y compartirlo por aquí, antes de que se me olvide.

Se me caen las lágrimas otra vez.








domingo, 15 de mayo de 2016

Las Espirales de La Madre


(Respuesta a una oración sobre cómo ayudar al cambio)

Esto sucedió en el bosque hace unos cuantos días. Voy a escribirlo para darlo a los demás y de paso, para que no se me olvide. Que luego todo lo que percibo en esos estados de medio trance, se me olvida, como si hubiera sido un sueño. Salvo que lo escriba.

Estuve llorando, sentada sobre la pinaza, preguntando cómo ayudar al cambio de algunas cuestiones colectivas, preguntándome si es que tengo algún poder o capacidad "real" (no imaginada o ilusoria) de afectar a la realidad para mejorarla, o rectificarla allá donde deriva en crueldad, sufrimiento, dominación mutua, depredación sin más...

Y entonces sentí en mi corazón el eco de la voz de La Madre, y me mostraba magníficas espirales de energía desplegándose por el cosmos, en modo redes de fractales... Y me mostraba luego la estructura de energía de los poderes que causan lo que me acongoja, y eran estructuras geométricas muy rígidas, cuadradas o triangulares, basadas en jerarquías piramidales que nunca se deshacían, sólo cambiaban los individuos insertos en ellas.

Estas estructuras artificiales estaban hechas entre varias mentes, y eran sostenidas gracias a la inculcación de doctrinas sobre obediencia que prohíben a la gente conectarse con su interior, sentir lo que de verdad sienten, y decir lo que de verdad experimentan. 

Cuando se te obliga a obedecer, cuando te convencen de que no tienes derecho a discrepar, ni a dudar, entonces la estructura artificial se conserva, porque los individuos la obedecen y se amoldan a ella. Terminan encajando en la estructura pre-hecha, que los absorbe y coloca en alguno de sus niveles: arriba (cúspide del poder), en el medio, o abajo, en la base.
                     

Las espirales de La Madre, en cambio, palpitaban como energía viva que eran. Se desplegaban como las hojas de los helechos, las conchas del caracol, el embrión de un ser vivo dentro del vientre materno, las nebulosas y galaxias del cosmos, las olas del mar, las marcas del viento en las dunas del desierto...

"¿Ves, mi niña? Esta es la realidad real. Esta es la manera de actuar del verdadero poder. Y tú tienes TODO el poder de vivir esta realidad. De formar parte de Mis espirales. Tú puedes, de hecho, iniciar una espiral viva de "vida en movimiento", y generar una corriente al modo real. A Mi modo. Una corriente en espiral que vaya creciendo, transformándose, desplegando una influencia viviente en el mundo, a Mi manera".

Y yo le pregunté:
- Pero ¿cómo puedo hacer algo así?

- La manera de iniciar o empezar a formar parte de una de mis espirales, se resume en dos requisitos: vida interior y vida exterior. 

"Todo se inicia en el movimiento que un ser humano hace hacia adentro. Profundizando en su vida interior. Allí, en lo profundo, puede conectarse conmigo, y con las corrientes de la Verdadera Vida. Y entonces esta persona es como si destapara un pozo o fuente interna de la que mana energía, agua, riqueza, que por su propia naturaleza no quiere (ni puede) permanecer quieta y estancada en ese adentro, sino salir, derramarse al mundo. 

"De manera que entonces se genera una espiral que va de adentro hacia afuera, y esos dos movimientos constantes en el ser humano (hacia adentro, o vida interior; y hacia afuera, o vida exterior) son los que fundamentan la vitalidad de las espirales de vida en alguien".

Me quedé impactada, porque entendí algo. La perspectiva que me llegaba tenía claridad, tenía sentido incluso desde la metáfora, aplicada a las leyes físicas. 
La Madre insistió:
- Si no se empieza por la vida interior, no se encuentra la fuente interna. Y entonces no fluye de ahí nada "consistente" ni hondo, ni verdaderamente vivo hacia afuera. 
"Una persona sin vida interior puede tener mucha vida exterior, pero no está exactamente unido a mis espirales, ni a La Verdadera Realidad. Esa persona desarrolla una vida sin capacidad de generar "espirales reales transformadoras" ni movimientos de cambio".

- Entiendo. Así que el primer movimiento en espiral es hacia adentro.

- Exacto. Vida interior, primer movimiento, que permite conectar con la fuente interna. Y desde la fuente, el segundo movimiento sólo es PERMITIR (sin reprimir, pero tampoco sin forzar) que lo de adentro salga hacia afuera, tal y como desea hacer. Una persona que encuentra la fuente interna, pero no la deja salir, tampoco termina de formar parte de las espirales de vida que transforman la realidad constantemente, o la recrean. Porque no permite que la vida encontrada adentro, fluya hacia afuera.

- Entonces, me confirmas que no es malo compartir con otras personas lo que uno encuentra adentro.

- No sólo no es malo, sino que es necesario. Pero a las estructuras artificiales que ya son rígidas y cristalizadas, no les interesa que esto suceda, porque cuanta más vida desde la fuente se derrame creando espirales por el mundo, más se irán erosionando las realidades artificiales "piramidales"... Más ilusorias se verán. Más postizas. Más dolorosas. Más aplastantes.

Y la visión interna de las Espirales de La Madre se fue diluyendo, mientras aún oía resonar en mi interior su afirmación: "Tienes el poder... de crear desde tu interior una espiral... de formar parte de mis espirales vivas".

Y finalmente, otra: "Y de hecho, ya lo estás haciendo. Y este es el único verdadero poder que hay. El poder que se vive unido a la vida interior. Todo lo demás es pasajero e ilusorio, y aunque parezca muy sólido o poderoso, tarde o temprano será disuelto por el movimiento de Mis espirales"




jueves, 17 de diciembre de 2015

Expolio




Esta noche he soñado con la desolación de miles de personas sin hogar. Andaba por las calles de mi ciudad y lloraba viendo la miseria a la que nos abocaban las clases corruptas y la usurpación de recursos sin escrúpulos. Veía el futuro que teníamos por delante de miseria y esclavitud, y no lo veíamos, distraídos en luchas internas. En discutir los hombres y las mujeres, en dividirnos por bandos, sectas y partidos y clases e ideologías y religiones y ateísmos y...

Y mi cuerpo, mientras me despertaba, volvió a decirme: No gastes ni un minuto más en polemizar con nadie. La supervivencia futura es lo que está en entredicho, y para eso hay que aunar fuerzas y dosificarlas. Emplea tus energías en cuidar tus relaciones y vínculos, en fomentar relaciones mutuas verdaderas y amorosas, en sanarte y ayudar a otros a sanarse, y en luchar por preservar vuestro derecho de manejar recursos materiales

Para evitar que os roben la tierra, los bosques, el agua. Porque os los van a querer quitar todo. Os van a despojar hasta de la ropa interior, si pueden. Y entonces mirarás hacia atrás y te preguntarás cómo pudiste perder tanto tiempo y tan precioso en debates infinitos o en discusiones y conflictos, mientras ellos se estaban quedando con todos los recursos naturales, con las riquezas.

No tengo palabras.

jueves, 3 de diciembre de 2015

El "arquetipo" de la Abuela Fértil




Hace tiempo que las siento, cada vez más. Hace tiempo, incluso, que me siento más abuela que joven, y esto me ha desconcertado mucho. Me he peleado contra la sensación de estar volviéndome abuela, de sentir que la energía de mi cuerpo ya no es joven, que se me acaba cierta etapa. Me he sentido, incluso, cuidando a mi hijo más como abuela que como madre joven, y he juzgado estas sensaciones. Porque ¡madre mía!, si mi hijo solo tiene 5 años. ¿Cómo voy a ser abuela? Es imposible.

Pero ayer de repente lo entendí todo. En la energía, vino una Abuela Primera y me explicó que lo que yo sentía era lo natural: por mi edad (hoy cumplo 43) he entrado ya hace tiempo en la edad en la que, de manera natural, las mujeres se han convertido en abuelas. Durante miles y miles de años, la humanidad ha vivido de una manera DISTINTA a la actual, en la que las mujeres eran madres poco tiempo después de tener sus primeras menstruaciones.

Es decir, convertirse en madre era lo normal una vez cruzabas la adolescencia, o incluso en ella. De hecho, no existía nuestro concepto de adolescencia. Se pasaba de niña a mujer con la menstruación. ¿Adolescencia turbulenta? Eso no existía, y según se me dijo, lo que conocemos hoy es el resultado de "reprimir" las fuerzas vitales sagradas y sexuales, "esperando" una adultez muy postergada para "permitir" a las mujeres recién estrenadas y a los hombres "ya crecidos" que inicien otra clase de vida, que asuman responsabilidades y tomen iniciativas. (Hoy en día tenemos, además, el problema de la adolescencia cada vez más precoz por contaminación ambiental hormonal, pero ese es otro tema)

En definitiva, en cualquiera de los miles de años de la humanidad, excepto en este siglo, yo hubiera podido ser madre a mis 15 años, o incluso esperar "bastante", y ser madre a los 20. Y hoy, con 43, sería posiblemente abuela. Con lo cual tiene todo el sentido del mundo que, en la energía, me venga sintiendo unida desde hace un tiempo con las Abuelas, sintiendo que soy "casi" una de ellas. No del todo, porque físicamente hablando, mi hijo solo tiene 5 años y ni siquiera sé si será padre algún día. Pero en el espíritu, según me dijeron "ya estoy lista para "Empezar" a aprender a ser abuela". 

Y por eso "me sale" el ramalazo abuela. Por eso me noto como "ablandada" y al mismo tiempo más radical cada vez (como las abuelas verdaderas, cada vez menos dadas a perder el tiempo, más pragmáticas y al mismo tiempo más de vuelta de todo)

Pero además, es que mi cuerpo tiene toda la razón del mundo cuando me dice que "se le acaba el tiempo" para según qué. Ya no tengo 30 años de fertilidad carnal por delante, sino muy poquitos. Y yo, que oigo a mis células, que dialogo con mi carne, oigo perfectamente a mis ovarios, por ejemplo, diciéndome que llevan "la cuenta" de "lo que les queda" para vivir de determinada manera, y no es mucho tiempo. Así que se vuelven radicales y avaros de su energía, en el sentido de que ya no me van a permitir derroches o tonterías. Porque sólo tienen unos años para vivir ciertas cosas, para emplear la energía sagrada de la ovulación y las menstruaciones de cierta manera, y no quieren malversarla, usándola para proyectos o modos de vida que no les satisfagan.

Esto no significa necesariamente tener más hijos físicos, pero tal vez sí "hijos" de otra manera. Tal vez es momento de convertirse en madre de otro modo, madre de otras cosas. Tal vez tiene que ver con esa etapa de "ni joven ni anciana", de "abuela joven" o aprendiz de abuela. 

Nuestra sociedad ha pensado siempre en las abuelas como si fueran menopáusicas y ancianas, pero esta perspectiva es sesgada e irreal, ya que en la vida natural de la humanidad "sin civilizar" se EMPIEZA a ser abuela cuando aún se es fértil. Y la memoria genética y carnal de toda mujer está unida a ese clan de abuelas "reales" que, a veces, acunaban nietos e hijos al mismo tiempo. Es decir, mujeres que poseían un conocimiento acerca de cómo vivir del modo mejor y más sagrado posible los ÚLTIMOS años de fertilidad carnal.
                                   
No sé bien qué misterio albergan aún, en sueños, mis ovarios, pero desde luego no es "perder el tiempo con tonterías" ni "andarse con rodeos", ni seguir con "lo virtual y lo soñado". Quieren plasmar. Quieren materializar. Cuando crucen el tránsito hacia otra forma de vida, quién sabe si dentro de 5 años o de siete, mis ovarios seguirán participando de mi vida interior y carnal, pero de otra manera. No como ahora, sino distinto. El tiempo para vivir lo propio de ahora es, pues, ahora, y no dentro de diez años. Dicen: "Los hombres son distintos, ellos pueden esperar. Nosotros no"

Comprender todo esto me ha puesto en paz con mis sensaciones. Hasta ahora me resultaban paradójicas y absurdas, pero de repente entiendo que es lo normal, y que está muy bien así. Vivimos en una época en la que todo está al revés y se presiona a las mujeres para que "se sientan jóvenes" aunque ya no lo sean. Para que hagan a los 45 lo mismo que a los 25, y para que se VEAN igual: sin canas, sin arrugas, sin formas redondeadas por la edad. Como si no pudiera existir madurez. Como si fuera pecado o una falta de dejadez y pereza imperdonable "dejarse llevar" por lo que el cuerpo siente, y hubiera que luchar contra los impulsos de desacelerarse, descansar o pausar ciertas cosas porque una ya no se siente como cuando tenía 20 años. 

Y así, se emprenden toda una serie de actividades destinadas a negar la verdad del paso de los años: teñir canas, dietas para mantener un cuerpo como si tuviera 20 años, ropa "juvenil" para no parecer tan "señora", gastar gestos de adolescente, o incluso llevar vida de adolescente, extrapolando lo que es bueno a los 15 ó 20 a lo que es bueno para los 40.

Y he querido compartir esto porque me consta que, en el imaginario colectivo, no está presente el "arquetipo" (fea palabreja, pero para que me entiendan) de la Abuela Joven, de la Mujer Fértil que TAMBIÉN es Abuela. Que ya está bien de ver a las edades y a la energía de la mujer y su verdad con el filtro de la mentalidad occidental moderna, la del último siglo como mucho. Que ya está bien de recortes y sesgos y moldes artificiales. Mejor abrirse a la verdad del cuerpo y escucharla, aunque para ello haya que desoír y desobedecer los mandatos de nuestra cultura, y cuestionar lo que creíamos hasta el momento.



domingo, 1 de noviembre de 2015

Conocimiento de Encrucijadas (discurso de Anubis)


(Arriba, pintura de Johanna Karpowicz)


Una encrucijada vital es un punto o situación en el que confluyen caminos diferentes, posibilidades distintas. Para resolver una encrucijada de manera consciente, es decir, para elegir un camino de manera deliberada y satisfactoria para nuestra integridad y coherencia personal, es necesaio comprender mínimamente los diferentes potenciales que se fraguan en la encrucijada. Es decir, es necesario atisbar, observar, sentir y reflexionar acerca de cuántas posibilidades surgen en ese punto, qué caminos o disyuntivas se nos ofrecen, y adónde conducen o parecen conducir...

Entonces dice Anubis: 

"Lo cierto es que en toda encrucijada que se quiera o elija vivir de manera consciente, se hacen presentes los avisos, las intuiciones, las sensaciones y las pistas acerca de la naturaleza de cada camino posible y los paisajes, contextos y situaciones a los que conducen. Sucede como en las encrucijadas de caminos reales: hay cartelitos, pistas, flechas, y hasta publicidad. En las encrucijadas confluyen fuerzas muy diversas , asociadas todas ellas a lo que se dirime en la encrucijada. Y cada fuerza imprime una direccionalidad, un impulso, una tendencia.

Nunca podréis resolver una encrucijada negando parte de sus potenciales o caminos posibles, es decir, reprimiendo las sensaciones, las pistas, las informaciones diversas que os aparezcan en vuestro campo perceptivo, acerca de algún camino o de varios. Así que es totalmente contraindicado , para una resolución satisfactoria, elegir "enfocar sólo las posibilidades mejores", "no observar los avisos de peligro" o "pensar sólo lo positivo". 

Porque, por definición, en una encrucijada se presentan toda clase de posibilidades y algunas no son agradables. Con lo cual, si no queréis verlas, estaréis destruyendo la encrucijada hasta convertirla en un monorraíl o destino inexorable (ja), con la particularidad de que tal vez el camino elegido no sea el que más os interese, porque no habéis querido ver sus potenciales "negativos" y por lo tanto no los podeis valorar en el conjunto.

La comprensión de los potenciales implícitos en una disyuntiva vital es antagonista de la moderna propaganda que enseña a "no pensar", y a dejarse "fluir" sin más. Porque la fuerza de un huracán no es un indicador de su idoneidad para vuestra vida. Tú abandónate a la fuerza más intensa que sientas, si quieres, pero luego no te quejes si apareces donde no querías. 

Las enseñanzas acerca del Conocimiento de las Encrucijadas se asocian al camino hacia la soberanía de uno mismo, a ser capaz de elegir con discernimiento, coherencia y consciencia deliberada un camino, incluso aunque las fuerzas dominantes de un momento dado no parezcan alentarlo y haya que plantear una estrategia para contrarrestarlas. Aunque, por supuesto, también puede suceder que el camino que elijáis y deseéis con total integridad y coherencia, sea justo aquel en cuya dirección, hoy, sopla el viento. ¡Mejor que mejor, en ese caso!

En las encrucijadas, como he dicho, están presentes muchas fuerzas y energías. Y allí estamos los "de la Luz/consciencia Negra", la energía más desconocida del mundo espiritual. Hay que saberla distinguir de la energía oscura que es tiniebla o procede de las tinieblas y las sombras. 

Las Entidades Negras que sirven a la Vida tienen el don de ver las cosas como con rayos X. Radiografían el interior de la materia, de las situaciones. Los ojos que miran con Luz Negra ven , por eso, potenciales y posibilidades ocultas en las cosas, personas , situaciones y contextos, que otros no ven. Es como cuando te descubren una anomalía, un cáncer o una fractura gracias a una radiografía o ecografía. Son cosas que a lo mejor se intuyen desde fuera, pero no siempre, y que sin embargo se ven muy claras si se enfocan desde "el interior".

Pero claro, esta cualidad de tener "rayos x" nos ha convertido en entidades consideradas como funestas. Nuestra capacidad para "ver" lo que está oculto nos hace fácil el vaticinio, el augurio de posibilidades que otros no perciben, y muchas de estas posibilidades son difíciles, siniestras o duras. 

Las Entidades Espirituales Negras somos, por eso, las primeras en advertir del riesgo inherente a un camino, si se nos escucha. Pero por la misma razón, somos las menos escuchadas y las más reprimidas en estos tiempos (y en algunos otros) Porque resultamos, para los entusiastas, unos aguafiestas, agoreros, pájaros de mal agüero...

Nosotros no profetizamos, en el sentido de decir qué futuro inexorable sucederá. Pero sí auguramos posibles dificultades, posibles riesgos, y desde luego avisamos de la muerte o la enfermedad cuando es inminente. 
En este sentido, aparecemos en las Encrucijadas Vitales y, si se nos siente, damos pistas, señales, ayudamos a confeccionar un mapa "aproximado" de lo que se fragua en una disyuntiva vital e impulsamos a la reflexión (incluso razonada, pues no desdeñamos la razón) de los caminos posibles.

Ahora bien, existe esta tendencia actual a despreciar los mapas. Nosotros ponemos etiquetas junto a las líneas de energía o caminos vitales, diciendo "cuidado por aquí", "potencial tal por allá", pero luego viene el listo de turno, el que va de trascendido y maestro, y dice: "No, no hagas caso de esaos avisos. Eso es pre-pensar. No hay que pensar. Hay que fluir, improvisar". O, ante un cartel de "peligro, paisaje radioactivo", el listo de turno va y dice: "No, eso es caer en el miedo. Tú no eres alguien sometido al contexto, sino un ser libre. Tu historia no la escribe tu contexto, sino lo que tú elijas que sea. No hagas caso, pues, de la señal de radioactividad, porque es la propaganda del miedo".

El miedo al miedo es más poderoso en vuestros días que el miedo sin más. 
Por el miedo al miedo, a los agoreros nos han desterrado. Nuestra energía/conciencia no es bien conocida y está mal o nada integrada con el resto de energías espirituales que lleváis con vosotros. 

De manera que en las encrucijadas vitales, lo que más os cuesta es lidiar con los miedos, porque tampoco sabéis lidiar con las intuiciones e informaciones que os llegan acerca de posibilidades "negativas" o peligrosas que son reales, es decir, fundadas. Está muy generalizada la confusión entre "miedo infundado" y "vaticinio o intuición de un riesgo real". También es habitual la confusión entre "destino inexorable" y "augurio de posibilidades no necesariamente inevitables".

Como Anubis, soy un "Señor de las Encrucijadas", es decir un conocedor de sus procesos y resoluciones. Pero somos muchos y muchas los que, en vuestras percepciones, sueños y ensueños, aparecemos con la forma de entidades negras (animales, o seres diversos) avisando de... o señalando a...

Acordáos de los Rayos X y nos entenderéis mejor. Si tomáis nuestra presencia como un ofrecimiento de "más información", obtendréis un diagnóstico más apurado y realista de lo que realmente se cuece en vuestra disyuntiva vital. Y aunque la "radiografía" resulte atemorizadora de entrada, al final siempre se obtiene más paz sabiendo, que sin saber. No hay como un diagnóstico claro para poder elegir con consciencia un camino.

Hay energía/luz sagrada de otros tonos o colores, experta en medicina de la expresión, o del exterior, o de... Nosotros, l@s Negr@s, somos los expertos en disección, en radiografiar, en exponer lo oculto a la luz. 

No somos los mejores para todos los casos, pero sin duda nuestra perspectiva es muy valiosa, sobretodo cuando en una encrucijada sólo parece haber confusión y los "síntomas" de los problemas están enmascarados, superpuestos, generando perplejidad, dudas sin fin y sensación de confrontar un dilema irresoluble. "

sábado, 31 de octubre de 2015

Volviendo a condenar (y quemar) a las brujas.

                                                (Quemando gente, en este caso judíos...)

Abunda en las redes sociales la "información" de que las brujas, en realidad, no eran brujas. Que la brujería, eso de decir conjuros, realizar hechizos, creer en dioses y seres de la naturaleza, confeccionar amuletos protectores o realizar "curas" con imposición de manos y demás, no existió. Y que cuando la Inquisición condenó a brujas, en realidad todas eran mujeres sabias, es decir, sabias según el dogma de hoy, o sea: científicas. Que eran todas parteras, todas hierberas, todas sanadoras efectivas y con recetas reconocidas, verdaderamente conocedoras de los secretos químicos y alquímicos de la naturaleza. Y que claro, por esta razón, y no por otra, acusarlas y condenarlas fue un atropello. Porque fíjate, quemaban a científicas. No eran....¡simples brujas supersticiosas...! Qué blasfemia, qué atropello, todo porque su ciencia aún no era conocida, y porque eran mujeres. Porque además, y esto según lo que dice la propaganda actual, no existían tampoco los brujos, ni hubo hombres condenados por tal razón. Ninguno, vamos. O si lo hubo, es olvidable, una cifra "despreciable", es decir que los casos de los hombres acusados de brujería y hasta muertos por la Inquisición no cuentan, no importan y no existen en definitiva. Porque lo que importa es señalar el machismo y ninguna lacra más, pero asumir que también hubo hombres rompe la teoría de las mujeres "científicas" muertas por ser mujeres. Y no vamos a permitir que la verdad nos estropee nuestra versión del asunto.

Pero se da el caso de que justamente sobre la Inquisición y sus procesos existe abundantísima documentación de la época, ya que muchos de sus juicios, interrogatorios, archivos, etc, se han conservado. La Iglesia, como estructura y aparato de poder, siempre ha sido muy organizada y burocrática, muy de escribir todo, consignar todo y archivar todo. Así que algunos investigadores han buceado en estas fuentes para rastrearlas y ver en ellas qué hubo de cierto y de falso en lo de las acusaciones de brujería. Y otros y otras pueden hacerlo hoy, si les interesa y están suficientemente preparados, porque leer documentos de la época no está al alcance de todos salvo que sepas latín, o el idioma del momento (español antiguo) y descifrar la caligrafía de entonces. (Además de tener tiempo y paciencia infinitas) Así que existe bibliografía consultable de estas personas que sí han leído un mínimo de documentos históricos y no hablan de oídas.

Por ejemplo, sobre los procesos contra brujería en España, recomiendo "Las brujas y su mundo" de Julio Caro Baroja. (Otro libro con citas de juicios y testimonios de la época es "Las plantas en la brujería medieval", de J. Ramón Gómez Fernádez) Y según estos investigadores, las brujas, entendidas como mujeres que creían en dioses o diosas ajenos a la Iglesia, o que realizaban ritos "mágicos" y fuera de los dogmas oficiales, existían. Y no sólo eso: lo que está claro es que al menos algunas acusadas ante la inquisición sí realizaban prácticas de éstas, con mayor o menor conocimiento de causa, como se revela en la curiosa historia de Ana García, la "lobera" de Llanes (acusada porque se decía que podía invocar a los lobos para protegerse, hecho que ella misma ratificó. Que los llamaba con un conjuro que le enseñó una mujer de pueblo)


Así que se da el caso de que la brujería, entendida como un conjunto de prácticas y creencias basadas en asumir  la existencia de una faceta "invisible" (energías varias) y "mágica" del mundo, existió. Desde tiempo inmemoriales, además. Y no sólo eso: sigue existiendo hasta el día de hoy. Es más: tengo algunas conocidas que son brujas o afirman serlo. También he leído la autobiografía de alguna que otra bruja actual, como es el caso de la catalana Rosa Collell, "típico" ejemplo de bruja de origen rural, aprendiza de anciana bruja de pueblo que le lega su herencia de conocimientos, etcétera. También he leído a los teóricos de la "neo" brujería, los anglosajones que lanzaron el movimiento wiccano o pagano, elaborando con sus teorías lo que constituyen las creencias "neopaganas" de hoy (como Gerald Garner) y a esoteristas varios asociados con grupos de brujos y brujas creados a principios del siglo XX (como Dion Fortune y asociados) He rastreado el tema hasta llegar a los satanistas declarados, brujos y brujas a fin de cuentas, aunque orgullosos de estar del lado del "mal" o, como ellos dicen, la ley de que no exista "ley" (como Aleister Crowley) Y toda esa gente no solo existió, sino que ejerce una influencia sobre muchas personas que, hoy, leen sus libros y comulgan con sus ideas, y flirtean en mayor o menor medida con la brujería o como hoy le llaman, wicca o paganismo (neo paganismo, quiero decir)

Así que luego, tirando del hilo, he leído a teóricas activistas ya más actuales, contemporáneas, de la brujería, sobretodo mujeres creadoras de círculos para realizar prácticas y ritos conjuntos (como Starhwak, con su libro "La Danza en Espiral", y muchas otras que no cito) Finalmente, también he escuchado anécdotas en los pueblos de personas que han acudido a brujas...¡y a brujos!... para encontrar remedio a algunos males. Una de esas personas aportando historias es mi madre: de niña tenía una verruga muy grande en la mano. No sabiendo cómo hacerla desaparecer, le recomendaron que fuera a ver a una mujer del pueblo con fama de "entender" de curaciones por hechizos, y así lo hizo. La mujer le dio una receta: debía coger unas hojas de sauce de ésas que tienen verrugas rojas, llevarlas al río y colocarlas en un hueco entre piedras, para que fueran lavadas por la corriente del agua pero sin ser inmediatamente arrastradas, y eso era todo. Mi madre lo hizo, y curiosamente la verruga "se le desprendió y cayó de la mano".

En fin, que de lo leído en los libros de historiadores e investigadores rigurosos (es decir, de los que consultan los archivos de la época) más lo escuchado en los pueblos, más lo que cosecho de la actual información que se desprende tanto de las prácticas de algunas de mis conocidas, como de la abundantísima masa de libros que existen sobre prácticas de brujería y círculos de brujería actuales, y encontrables en cualquier librería grande, surge una conclusión diáfana, documentable y real como la vida misma: la brujería existió y existe y no es "la ciencia" que nos quieren hacer creer, aunque, eso sí, existieran algunas mujeres condenadas por la Inquisición como brujas que, en realidad, no eran tales sino hierberas o parteras. Y en ese caso sí podríamos hablar de mujeres con "ciencia", dando a la palabra ciencia el significado que tiene hoy. Porque las y los creyentes en brujería no, no eran científicas. No, salvo que le demos a la palabra ciencia un significado muuuuy amplio. "La ciencia de adivinar el significado de los sueños", por ejemplo. O "la ciencia de los actos poéticos y metafóricos y su acción en el subconsciente, o psicomagia" que diría Jodorowsky, a quien la Inquisición habría quemado con gusto por brujo, de haber vivido él en aquella época.

Pero no sólo eso: del estudio de los archivos inquisitoriales, así como de los escritos de otros notables de la época, alarmados por tales prácticas de represión social, se desvela que ni mucho menos todas las personas (mujeres y hombres) acusados y condenados por la Inquisición eran realmente creyentes en brujería, ni tampoco "científicos" o conocedores de nada. Por ejemplo, abundan los casos de personas delatadas por envidias, pues, bueno es saberlo: la Inquisición se quedaba con al menos la parte conocida de los bienes de los acusados. Además, por el miedo al juicio y la condena, acusar a alguien de brujería, o de herejía (que ese fue el verdadero caballo de batalla de la Inquisición, al menos la española) era una manera fácil de intentar (y lograr, a veces) que huyera, dejando atrás otras posesiones, bienes, tierras, o el hogar... Y facilitando así el paso de los codiciosos (vecinos o parientes enemistados, etc) dispuestos a ocupar el lugar "vacío" o a hacerse con la competencia.

En otros casos, era la misma mentalidad supersticiosa, ignorante y miedosa de gente muy sumisa al poder la que les hacía ver brujería por todas partes, o sospechas de la misma, de manera que eran acusadas mujeres mayores y "sospechosamente solteras", o "poco sociables", mujeres que no seguían la norma, o que tenían hábitos muy suyos, o más independientes de la media, o ideas raras. Y hombres con similares rasgos. En algunas ocasiones, el simple acto de saber leer y tener en casa algún libro "sospechoso" (astrología, conjuros, tratados de demonología o alquimia) podían llevarte a los tribunales, incluso aunque solo lo hubieras leído por curiosidad.

La Inquisición Española, de hecho, no se creó para perseguir a brujas, sino para controlar las creencias religiosas de los conversos del judaísmo al cristianismo, es decir: para asegurarse que la masa social tuviera las creencias correctas, y no sólo eso, sino también suficientemente correctas. En España, de hecho, las víctimas (muertos) condenadas por "judaizar", es decir, por tener algún hábito de conducta "sospechoso" de no ser cristiano, fueron muchos miles y muy superiores en número a los condenados por brujería. Y aunque quienes se llevaron la palma numérica fueron los judaizantes, sin discusión, también murieron muchos por hábitos o creencias de origen "morisco" (es decir, sospechosamente afines al Islam) Y todo eso está muy documentado, no tiene discusión, hay mucha bibliografía consultable sobre el tema.

(A la izda. ilustración de Goya de una mujer con el "sambenito" colgado, en un juicio inquisitorial)

Con lo cual el trasfondo del asunto de la Inquisición no es "sólo" la misoginia o el machismo. Aunque lo hubiera, que lo había, el trasfondo era el CONTROL de las creencias y pensamientos de la sociedad, para asegurarse una HOMOGENEIDAD tranquilizadora para las élites del poder. Pues cuanto más homogéneo es el pensamiento de una población, más controlable es ésta, y más si se consigue que la estructura religiosa dominante sea el catolicismo, uno de cuyos pilares fundamentales es la obediencia a los "superiores" (no como otras religiones, como la judía o el Islam. que permiten la discrepancia y no siguen jerarquías piramidales ni "cabezas superiores" equiparables al Papa, a las que obedecer sí o sí)


En resumen, y dejando a los sospechosos por judaizar, o por herejías religiosas varias (el tema de la herejía es distinto y aún más complejo), y volviendo a la brujería, el común denominador de los perseguidos por la Inquisición sigue siendo el mismo: el control del pensamiento de la población por parte del estado y de los poderes de las élites (en aquel caso, Corona e Iglesia unidas como las 2 caras de la misma moneda) o, lo que es lo mismo, el control de la población. Y es en este sentido que la Inquisición creo que debe seguir siendo recordada y denunciada. En el sentido de que fue un modo de controlar y reprimir las discrepancias y buscar la homogeneidad artificial de pensamiento y sentimiento. Un modo de reprimir y condenar a todo lo que se salga de "lo que interesa" al poder, en un momento dado.

Por esta razón, me parece triste e indignante que se quiera darle la vuelta a la tortilla y reconvertir a la brujería en otra cosa, en sinónimo de ciencia avanzada. Que se pretenda que no hubo brujas verdaderas, ni las hay, y que todo era "ciencia y parterismo" o curanderismo con hierbas (basándose en sus propiedades químicas) Porque eso es como tomar una estadística y cambiarla por completo para borrar OTRA VEZ, tal y como se quiso hacer con la Inquisición, a lo que no encaja, ni interesa que se sepa, o que exista. Otra vez se borra o se intenta borrar a las brujas, y a los brujos. A los "raros". A los "supersticiosos". Hoy no es por la religión católica, sino porque se quiere que sólo brille la ciencia, o lo que actualmente llamamos ciencia, así que, rizando el rizo, se redefine la brujería de manera artificial y se establece: bruja=científica.

(A la izda. anciana italiana "quitando mal de ojo" y "limpiando energías", una práctica que para la Inquisición hubiera sido sinónimo de brujería)

Así que cuando me llega el enésimo artículo o meme en el Facebook sobre "¿Sabías que en realidad las brujas no eran brujas sino parteras y mujeres con conocimientos?" se me queda un sabor de boca raro y pienso: ¿Y qué si hubieran sido brujas o si hubieran tenido "supersticiones"? ¿Todavía queréis demostrar que no eran brujas? ¿Y si las hubo, qué? ¿Y si las hay, qué? ¿A esas sí se las podría quemar? ¿Sería justificable el método inquisitorial incluso en el caso de que alguien esté equivocado? ¿Porqué en lugar de denunciar la represión contra la libertad de creencias, que es de lo que se trata todo esto, se intenta una y otra vez rebatir las condenas? ¿Qué más da lo que era o en lo que creía cada persona condenada? Incluso aunque hubiera sido bruja, o supersticiosa, o aunque alguien hubiera tenido vivencias eróticas con una entidad de energía con cuernos ¿qué? ¿Eso sí hubiera justificado su acusación pública y su condena?

Otra definición que prolifera es: bruja= mujer rebelde y sabia. Importante lo de ser rebelde adrede, muy concienciada, como si todas hubieran sido unas luchadoras anarquistas contra el poder que murieron con la cabeza alta y seguras de sus ideas, lo cual, la verdad, nada más lejos de la realidad (la mayoría ni se planteaban cuestiones políticas, simplemente sobrevivían como podían) Y también importante lo de ser sabia. No puedes ser bruja e ignorante, o bruja y tener pocas luces y argumentar en el interrogatorio que ni siquiera sabes el significado de las palabras mágicas que usas, una sarta de palabras medio inventadas sin mucha coherencia, que te limitas a repetir porque alguna mujer te dijo que "funcionaban" para el mal de ojo, o para lo que fuera.


En realidad, y como digo, muchas acusadas de bruja ni eran rebeldes, ni pretendían serlo. Ni fueron especialmente listas, o sabias. La foto de arriba corresponde a una "bendecidora" siciliana, tradición pagana que ha asimilado las formas cristianas y cuyas practicantes no se consideran a sí mismas brujas por tal razón, pero que para la Inquisición lo sería por actuar "sin el permiso de la Iglesia o su obediencia". Y ¿qué se dice, en esta tradición...? "le cose che facciamo e abbiamo sempre fatto" (= "Hacemos lo que siempre hemos hecho"), lo que más o menos viene a significar que se repiten hechos y ritos sin un conocimiento profundo de los mismos. ¿Dónde está, aquí, la ciencia "moderna"...?

Finalmente muchas otras mujeres sólo resultaron sospechosas por ser marginadas, pobres, solteras, viudas o mujeres de mala fama. E incluso las hubo "cortitas" de mentalidad. Que hoy sacarían malas notas si fueran al instituto, que no estudiarían porque les daría "pereza" pensar "tanto" y que a lo mejor se pasarían el día viendo Gran Hermano y comiendo comida basura, en el sofá. Porque hubo de todo, y esa es la realidad que se quiere borrar, lo cual, insisto, es otro modo de afirmar que "en caso de ser ignorante o tonto", mereces la marginación, el ostracismo, la cárcel o la muerte. Hale.

Y también me fastidia que se borre a los brujos, o a los condenados por serlo. Es decir, que se elimine de la estadística a los hombres, porque su cifra se considera "despreciable", lo cual viene a decir despreciar, en realidad, el método científico del que paradójicamente se quiere hacer gala en esos estudios, pues la ciencia verdadera no "borra" de las estadísticas los resultados que no cuadran con la mayoría, sino que los anota e investiga su porqué.Pero es que además hubo muchos hombres muertos por la Inquisición, solo que a ellos se les acusaba de magos, nigromantes, astrólogos o herejes y la palabra bruja quedó más para las mujeres.

Y considero que esto es triste y penoso porque para mí es como significar que si volviera a surgir la Inquisición, las brujas y los brujos verdaderos volverían a estar en el punto de mira. Y nadie los rescataría, ni hablaría en su favor, porque estarían pensando en el concepto de brujería que se quiere hacer colar en la población: la mujer (sólo mujer) que es sabia, científica, no supersticiosa, eficaz, letrada. Con lo cual mis conocidas que se ufanan de ser brujas, wiccanas o paganas, o hasta reikistas, o castanedianas, o médiums espiritistas seguidoras de Kardec... o lo que sea, como no son ni científicas, ni parteras tituladas, ni médicas, ni en definitiva tan letradas en "lo científico", caerían como moscas ante las acusaciones. Las pisotearían una vez más.

Caería también la bruja de pueblo que "curó" la verruga de mi madre. Caería incluso yo, por todo lo que escribo, sospechosa de tener creencias supersticiosas y "no demostrables por la ciencia", incluso aunque no me considero bruja y me desmarco de muchos postulados de ramas de la brujería (pues no me va el rollo de hechizos, ni de conjuros, ni de manipular la energía para lograr fines x personales, como establece cierta brujería tradicional) y sólo abogo por explorar el uso de la conciencia interna al modo chamánico. Pero es que para la Inquisición el chamanismo que practico sería lo mismo: disensión, rareza, sospecha. Así que yo también sería acusada de brujería, pero no encajo en la nueva definición de brujería reivindicada: no soy ni partera, ni científica, ni médica, ni hierbera, ni tengo ideas políticas claras y anti-sistema (todavía voy a votar y creo que la democracia es lo menos malo "de lo que tenemos") así que ni siquiera las que reivindican a las brujas antiguas se pondrían a defenderme. Tal vez la Inquisición de hoy se construiría, por ejemplo, alrededor de la Ciencia más que de la religión, muy devaluada ya y muy denostada, pero se me ocurren otras Inquisiciones posibles, no dependientes de la Ciencia sino del pensamiento políticamente correcto que el poder establezca...

Entonces, si olvidamos que lo malo de la Inquisición fue la REPRESIÓN social y un modo de legitimar la violencia, el ostracismo y la marginación, expropiando los derechos de las personas acusadas por tildarlas de "inconvenientes" o "erradas"; acusándolas de ser un "peligro o mala influencia para los demás", esgrimiendo el derecho y necesidad de exponer públicamente sus personas y vergüenzas ("pecados y errores") a la vista de todos, como escarmiento aleccionador, podemos volver a repetir el asunto sin darnos cuenta. Se pueden dar nuevas persecuciones, aunque no las empuñe la Iglesia sino cualquier sección del poder de turno que establezca una serie de ideas con las que hay que comulgar sí o sí, so pena de ser acusado de "algo" y tener que acudir a juicio, a demostrar que no eres eso que dicen que eres.

Reivindico la existencia de la brujería y su derecho a existir. No porque me guste especialmente ni comparta muchos de sus principios, sino porque defiendo la libertad de creencias y de organizarse con "la vida" como uno quiera, siempre que no se actúe dañando a los demás. (Y aquí habría que abrir un inciso para hablar de la brujería que busca dañar, porque también existe, pero en fin, ese es otro mito moderno a rebatir, el de que toda mujer bruja ha sido o es bondadosa por necesidad. Pero incluso pensando en las personas que se lucran con el odio, realizando "trabajos" para gente que quiere dañar, no creo que haya que quemarlas en una hoguera)

Y sí, también reivindico a las mujeres parteras, científicas y sabias que murieron, cómo no. Y me lamento mucho por ellas, pero sin hacer categorías humanas. Sin pensar que unas muertes son más lamentables que otras, porque hay humanas de clase 1 y humanas de clase 2, o hasta de clase "sub".


¿Se me entiende...? ¿O no? Por eso tiemblo cuando leo en las redes sociales que se tilda a alguien de tener ideas "peligrosas", todo porque no se ve suficientemente clara su adhesión a lo "correcto", porque de ahí a decir que él es "peligroso" y alentar a su persecución hay un milímetro muy sutil. Tiemblo con los juicios populares y los linchamientos colectivos por no tener un grado idóneo de pensamiento "correcto". Tiemblo con esa especie de mentalidad de fondo en algunos ambientes, donde parece que si eres de los que no saben suficientemente todavía, los sabios tienen derecho a hacer escarnio público no sólo de tus ideas de ignorante, sino también de tu persona. Para colgarte un cartel bien grande donde se te etiquete de lo que sea "no correcto" en definitiva. Porque parece que se da por sentado que el derecho a ser respetado "como persona" sólo vale si tus ideas son supuestamente respetables, es decir si piensas lo correcto, no si estás equivocado o si demuestras dudas, o un carácter poco dado a asentir con el primero que te diga algo.

Y tiemblo, también, cuando veo que se quiere hacer ver que no existe la brujería, ni existió. Porque uno todas las piezas, y me digo: Pues no hemos aprendido nada todavía, el ansia de controlar a la población sigue intacta, la Inquisición puede regresar una y otra vez, aunque sea vestida de otra cosa. Siempre, claro está, con la coletilla siguiente: "Es por vuestro bien, ignorantes. Permitid que os aleccionemos y corrijamos, por vuestro bien. No seáis rebeldes, no dudéis de nuestra palabra. Tened fe en que nosotros poseemos la versión correcta del asunto y si la aceptáis sin discutir, seréis mejores personas".

Os dejo con un corto imprescindible que resume esto a la perfección: La Mano, de Jri Trnka.