Mostrando entradas con la etiqueta psicología de a pie. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta psicología de a pie. Mostrar todas las entradas

domingo, 8 de enero de 2023

Para muchos, lo que estorba es la materia.




Publicado en mi muro del face, el 2 de enero del 2022


El discurso que oigo hoy en mi interior. Una vieja chamana me dice todo esto:

"¡Cuánta gente está buscando escapar de las leyes materiales, de la vivencia del tiempo lineal, con sus esperas para que las cosas crezcan y maduren; del esfuerzo inherente a toda supervivencia o creación; del dolor que producen algunas pérdidas...!

"Es la materia la que estorba a muchos de los que toman los caminos llamados "espirituales", o de "energía", chamánicos, o incluso los llamados mágicos. No digo que estorbe a todos, porque hay quien toma estos caminos casi obligado por la fuerza de sus vivencias nunca buscadas (como ha sucedido siempre con tantos chamanes, "elegidos" y acosados por los "espíritus") Pero sí estorba a muchos."

"Pues es seductora la idea de que, aprendiendo el manejo de las energías, el lenguaje misterioso de "entidades" espirituales, o el salto de un estado de conciencia normal a otro de conciencia acrecentada, podrás lograr antes, y más fácilmente, muchas cosas; realizar sueños impresionantes; esquivar la soledad; adquirir, en definitiva, poder sobre los elementos, y de paso eliminar contrariedades e imprevistos."

"Esto es lo que más vende, de hecho: 
"Aprende esto y aquello y transformarás tu vida en un sinfín de logros, de éxitos, de prosperidad y abundancia. Y todo va a ser rápido, en un fin de semana, o en pocos, y además va a durarte para siempre."

"No hay nadie que venda la verdad, porque la verdad no hay quien la compre. 

"No resulta agradable que te digan: "Mira, cuanto más aprendas, más responsable habrás de ser con lo que haces". 
O que te digan: "Mira, en realidad, todo lo que aprendas sobre la energía y los estados de conciencia, no va a garantizarte que no tengas problemas. Y no va a eliminar de tu vida el trabajo necesario con la materia, el esfuerzo y el necesario aprendizaje de la paciencia y la espera. 
"Porque la naturaleza tiene sus leyes, y en tanto que seas cuerpo de carne y hueso (además de espíritu) vives sometido a ellas. 
"Y en La Naturaleza hay esfuerzo, hay acción/trabajo, hay espera incluso de años (y muchos años, a veces) para ver algo crecido y consolidado, como por ejemplo un árbol."

"Es más, el "ver" y saber acerca de la energía mucho más que otros, no te aportará precisamente facilidad para muchas cosas, sino al revés: complicación. Porque vas a volverte distinto, y vas a tener que lidiar con la dificultad de integrar tu rareza en un mundo que sigue otros criterios, y no contempla tus parámetros. 

"Porque además (la mayoría) ya no vivis en sociedades de mentalidad chamánica, y no podéis andar por ahí haciendo experimentos con la energía y pretender luego que no os pase nada; así que cuando os pase, tal vez estareis muy solos con lo que os pase, tanto si es bueno, como si es malo. 
"Y eso es duro. 
"Y aunque querais crear grupos, y uniros a otras personas afines, cosa loable, también os costará esfuerzo, porque la creación de redes, de comunidades, no es nada sencilla. Tampoco su mantenimiento"

"Pero además, todo el manejo de energías que aprendas, no te evitará vivir como un cuerpo humano que necesita lo que todos los cuerpos. Y tendrás que pensar en darle a tu cuerpo lo necesario. Y eso implica lidiar con lo complejo que es integrar, hoy por hoy (en vuestro tiempo actual) la adquisición de dinero en un sistema que va, en muchos casos, en contra de lo que aprendes desde tu cosmovisión chamánica"

"Por lo tanto, este camino sigue siendo lo de siempre: Un camino que sólo los locos buscan adrede; y que si lo toman esos inconscientes, lo abandonan al poco tiempo, al descubrir que no les proporciona toda esa "facilidad", comodidad, placer y abundancia que pretendían lograr con tales aprendizajes. Porque a largo plazo no les ha evitado el trabajo, ni el esfuerzo, ni el dolor, ni los conflictos."

"Al final, sólo prospera en el camino chamanico quien no puede ser de otro modo, porque casi es como que está "hecho" así, y casi, casi se siente obligado a aprender, porque la realidad chamánica le persigue de un modo u otro, y no le queda otro remedio"

"Aprender cuatro técnicas es una cosa; convertir ciertos conocimientos en un oficio para ganarse la vida es otra; y vivir como "persona-medicina-espíritu" plenamente entregada al Gran Misterio/ Vida, perseverando en ello hasta el fin, aún es otra cuestión."

"Entrar en el camino "mágico/ espiritual" para buscar poder personal es tan loco como ir camino de La Unidad pensando que "tú" (ja, ja) vas a seguir siendo la prioridad. Porque el verdadero poder emana de la Unidad, y en ese camino hacia la Unidad el "yo" se rompe, el ser humano se descorteza. 

"Y además, en este proceso, de manera inevitable, se vive dolor. Puede ser más, o puede ser menos, pero es normal vivir dolor porque la vida material se rige en torno a la consolidación de estructuras suficientemente estables como para permitir la vida. Esta estructuración en estabilidades la necesita también nuestra mente para no enloquecer."

"La rutina, saber que cada día sale el sol y cada noche hay estrellas, que el agua caerá del cielo en forma de lluvia de vez en cuando, o que si dejas caer un objeto siempre cae al suelo, os permiten planificar y crear. La vida no es posible si se viven cambios a cada segundo, sin inercia, sin repetición, sin saber qué esperar a cada paso. La mente no lo soportaría, pero además, no se podría crear nada: un hogar, unos hijos, una comunidad, incluso una pequeña obra de arte requieren que se cumpla cierta repetición, cierta rutina, cierta estabilidad. Esto es la materia. Es así y así está bien, para que podais tener cosas sólidas en las manos."

"Pero la misma solidez que buscáis vivir y manifestar en forma de proyectos, creaciones, etcétera, se os filtra en el ser y consolidáis un yo, unos modos, unas actitudes, una manera de ser más o menos fija y estable, que os permite interactuar con los demás sabiendo unos y otros a qué ateneros. Imagínate que vieras a una persona y cada día fuera diferente. No sabrías a qué atenerte. No sabrías cómo relacionarte con ella. Sería comparable a un día en el que de repente no venga noche, o como una tierra donde tal vez no haya gravedad, o como una planta cuyos brotes tal vez no crezcan como suelen hacerlo, sino que de repente se desestructuran y dan lugar a otra planta que no era la que querías, o esperabas".

"La estabilidad no es mala, o deberíamos decir la "relativa" estabilidad y repetición. Ser sólidos y fijos no es "negativo". Sólo tiene su lugar, y este es: TEMPORAL. 

"Pero cuando la necesidad interior de cambio pulsa, el germen interno rompe las cortezas y eso puede doler. Es la muerte del "yo" anterior, de esa personalidad a la que estábais acostumbrados, y los demás también estaban acostumbrados a "eso" que érais. 

"Así que también puede haber un rechazo externo a vuestro cambio, pero no porque la gente sea mala y desconsiderada, sino porque es una ley de la vida material que todos lleváis dentro, desear "cierta" estabilidad en los demás (y en vosotros mismos). Por eso, dependiendo de la etapa que viva cada uno, le puede contrariar un cambio".

"En definitiva, seguir un camino de aprendizaje en lo chamánico no le va a ahorrar a nadie la vida en la materia, y ésta tiene sus leyes. Y fíjate ahora cuán cierto es que mucha gente que busca aprender acerca de la "energía", y que se dice tan espiritual, rechaza de plano las leyes materiales. Por ejemplo, el "yo" con su tendencia a la estabilidad y rigidez, es visto como un demonio, o casi. ¿Quién necesita los demonios de la religión cristiana? Vamos, ¡los habéis cambiado por el "yo", por el ego! Pero en realidad el "yo" no es malo, y tiene su lugar. ¿Cuál es este? Pues depende de la etapa que vivas, pero en todo caso será un lugar temporal."

"Ahora yo te diré cuál es la Ley Material: 

Tendrás un yo adecuado para cada etapa vital, 
porque necesitarás siempre cierta estabilidad 
y rutina para desarrollar proyectos y realidades materiales. 

Pero cíclicamente, este yo se morirá. 

"El árbol que eres agrietará su corteza para crecer. O, como la serpiente, mudarás la piel. Podrías incluso vivir diferentes metamorfosis, como algunos insectos, que pasan por diferentes etapas antes de la última, la que les permite el vuelo final. 

"En todo caso, no existe vida material de valor sin "cierta" estabilidad, sin consolidación, sin espera temporal, sin paciencia, sin esfuerzo, sin perseverancia, y sin... densidad, ¡terrible palabra que llena de miedo a tantos!"

"Combinar esto con "la energía", con sus leyes (distintas en muchos sentidos) y su potencial para incidir en la materia, puede dar lugar a dos cosas: 
- Locura, cuando por el hecho de aprender sobre energía, o por el hecho de rezar todo el tiempo, te crees que puedes salirte de la materia y pasar olímpicamente de sus leyes; 
- Maestría, cuando aprendes a vivir materia y espíritu integrados en uno, sin conflicto, ni lucha."

"Y... Bueno, para alcanzar esa maestría se necesitan muchos años... Mentirá quien diga lo contrario. 

"Mientras seas de carne, la espera y el tiempo son ley"






jueves, 5 de enero de 2023

Dicen que aman lo salvaje, pero no es verdad. (Fantasías espirituales modernas)




(Post de diciembre del 2019)

Hoy pensaba que, como sociedad, en lo "espiritual" tenemos una ignorancia como la del que está acostumbrado a ver solo lindos perros y gatitos domésticos y sale al bosque salvaje presuponiendo que todo serán animalitos de conductas predecibles y amoldadas a nuestros deseos.

Tenemos tal grado de olvido de lo que es la vida en su diversidad salvaje, y vivimos tal enorme domesticación de nuestro mundo y nuestros cuerpos, que la gente extrapola esto a sus ideas y presuposiciones de lo que es el mundo espiritual (y el psíquico) Y por eso también surge el "olvido" de la existencia de "lo otro", la vida EXTERIOR a nosotros y su poder o influencia sobre nuestras vidas.

Se vive en la ilusión continua de tener control sobre lo desconocido, o de que, si hay un desafío o conflicto, será todo domesticable y solucionable en cómodas sesiones a la demanda. (Ja! y ja!)

El chamanismo se pone de moda como se pone de moda el turismo de aventura o ir a ver reservas de la naturaleza a África, América o Australia. La gente suspira por "tener" animales de poder que, casi siempre, ¡oh , casualidad! son SALVAJES. Esta persona se identifica con el lobo, aquella con el jaguar, el otro con el oso, la de más allá con el águila, o la pantera. Pero se les presupone, a esos "espíritus" acompañantes, una presencia "controlada", unas reacciones a nuestra medida, y un comportamiento a la demanda. Cuando en realidad y en general, las personas no soportarían a "eso salvaje" ni dos días a su lado. (Por no decir que tal vez incluso se convertirían en sus víctimas)

Yo ya no me creo nada de muchas historias personales que se cuentan por ahí, sobre el vínculo con espíritus animales, salvo cuando alguien explica que, ante sus animales "del alma", siente no solo amor sino también impresión y respeto, y a veces hasta miedo. Porque si no has sentido nunca miedo ni "respeto" ante un espíritu de lobo, oso, león o águila, es que solo has visto su parte fácil, filtrada por la domesticación de la mente, sesgada por los deseos y proyecciones personales. 

No es creíble conectar con el espíritu de grandes animales salvajes, y no "cagarse" de miedo o impresión en algún momento, sobretodo si son carnívoros, fieros y de zarpazo poderoso. Incluso un caballo salvaje puede infundir RESPETO. 

En resumen, aquí todo el mundo quiere ser poderoso y salvaje, pero muy pocos saben vivir fuera de lo domesticado. Ni siquiera cerca del mundo salvaje. Porque en el monte, ya sé que no sobreviviríamos nadie de los modernos, pero por lo menos se puede vivir junto al bosque, o en el mundo rural. Y oh, ah, eso son palabras mayores, poca gente de la que dice "amo la naturaleza" lo hace, o se ve capaz, salvo en sus fantasías. He conocido tanta gente que se dice lobo y en realidad es perro faldero de piso urbano, que ya no digo ná. Sin desdén de los perros lo digo, ¿eh?

Se aplica lo mismo a los demás animales salvajes. Hay mucha imaginación queriendo domesticar leones, osos, pumas, elefantes, rinocerontes, ballenas, águilas, ciervos, serpientes... Muchas fotos y posts de hombres abrazando leones, humanizándolos, pero no corriendo a cuatro patas como ellos, ni cazando. Todo lo queremos HUMANIZADO, vestido de persona, metido en el salón de casa, o en el jardincito (quien lo tenga), haciéndonos mimitos, complaciendo nuestra "necesidad de naturaleza", de afecto o de poder, o trabajando para resolver nuestros problemas.

Para redondear, muy poca gente se plantea que pueda haber "espíritus o energías hostiles" (y no me refiero a animales, ahora) por ahí. O energías depredadoras. O simplemente que pasan de tí y van a la suya, y si te pisan y te destrozan en su caminar, les da igual. Porque no les importas lo más mínimo. 

Así que cuando te miran raro porque dices QUE TIENES MIEDO (pues yo lo tengo a veces), tienes que estar explicando a esta gente, una y otra vez, tus razones para ser prudente ante las energías desconocidas. Pues a la que dices "hay que tener cuidado", te salen con lo de "Eso son tus miedos, no proyectes miedos". O con lo de "Tú ves demonios o peligros por todas partes". E intentan darte lecciones, salvarte de tu prudencia, de tu instinto y tu miedo natural ante ciertas descomunales fuerzas salvajes. 

Qué gente, todo lo quieren castrar y someter, meter en cajitas con corazones pintados para que no dé susto, ajj. Pero yo huyo de todo eso. El miedo al miedo se pinta con corazones para disimularse, eso es lo que veo. Mucho corazón pintado y poca realidad salvaje, eso veo.

Pero son las mismas personas que te dicen lo de "Dios creó a todos los seres y entonces cumplen su función, no hay peligros, está todo bien". Que es como hablar de la velocidad cuando mentas el tocino. Qué tendrá que ver que algo haya sido creado por Dios, con sus hábitos de alimentación o el nivel de agresividad que pueda desplegar. ¿O los cocodrilos y las pirañas los creó algo distinto de Dios? ¿Y qué pasa, que porque Dios creó a esos animales, ya no son un peligro, no comen carne y hasta gente viva, si tienen hambre?

Me he dado cuenta de que toda esta tendencia surge, en parte, de que rige la costumbre de domesticar animales y de vivir en entornos "controlados", en el mundo de los apartamentos o casas con moquetas, parquet, sofá, gatos castrados, perros con correa que suplen nuestras carencias emocionales y pajaritos o peces en jaulas que solo toleramos o deseamos porque nos dan "cariño" o le gustan al niño interior de cada quien.

Entonces, se espera que tú te comportes igual (que seas toda mimitos y buenas caras) y se espera ídem de los espíritus Guías, sean animales o de otro tipo. (Ángeles, seres iluminados o lo que sea) Todo ha de ser domesticado, manso, mimoso, y no ha de dar susto ni llevar la contraria, ni gritar o levantar la loz (rugir, tronar, sacudir) nunca jamás. 

Pero es que es difícil concebir la diversidad de formas de vida "en la energía" si en tu dia a dia nunca las vives tampoco "en lo físico". Y lo que se ama en verdad no es lo salvaje, sino lo doméstico y el peluche. De ahí que a pesar de las palabritas de amor a lo salvaje, como especie estemos extinguiendo justo eso, y en cambio el número de seres domesticados y castrados crezca exponencialmente.

En este sentido, me ha causado muy buena impresión el chamán/sanador transgeneracional Dan Van Kampenhout en su libro "La Sanación viene desde afuera", porque explica que los espíritus ayudantes de los chamanes no deben ser tratados a la ligera, no debe presuponerse que van a tener un comportamiento predecible, y pueden inspirar mucho respeto, ser exigentes, o poner ciertas condiciones para estar presentes junto al sanador y echarle un cable. Porque eso lo veo REALISTA. Es lo que yo he vivido, también.


Cuando he leido que el autor trabaja principalmente con el espíritu del oso, y he visto qu,e en su escritos sobre esta relación, no transmite nada complaciente, me he dicho: "Ah, entonces lo que dice debe ser verdad. Este hombre está viviendo lo que dice que está viviendo"

P.D: Dicho sea de paso, en el mundillo "sanador" está de moda la osa, porque es muy bonita la estampa de la osa y sus oseznos, y todo eso. Pero el oso macho con sus malas pulgas y su costumbre de marcar territorio ya no mola, ¿verdad?. Porque su terrible agresividad es algo más complicado de aceptar. Lo que pasa es que para asumir con propiedad el vínculo espiritual amoroso con un "animal del alma", lo de dejarse de lado a una de sus mitades limita la cuestión, por decirlo de modo sutil.





 

martes, 3 de enero de 2023

Sobre el "Animal de Poder" (La película "La Mujer pantera")

                                              


(Post de mi muro del face, 15 agosto 2016)

Ayer acabé haciendo zapping (aprovechando que estos días tengo TV) y ví una peli antigua que no conocía: "la Mujer Pantera". ("Cat People" de 1942)

A medida que la iba viendo iba elaborándose en mi interior una "teoría" sobre el significado de ese "panterismo" de la protagonista y otras mujeres de su pueblo, y me iba indignando por lo que hacen los otros personajes de la peli.

Al final de la peli ya tenía mi teoría completa. Gira en torno a nuestra faceta animal y también entorno a lo que en culturas chamánicas se ha llamado "animal de poder" o "animal del alma". Y la película es un ejemplo claro y meridiano de la demonización que, en la cultura moderna y occidental, (especialmente la americana) sufre toda la "animalidad" interior.

La peli tiene mil detalles que son símbolos, queriendo o sin querer, de lo que digo. Por lo visto la leyenda de la que la peli se hace eco es inventada, un mito creado sólo para el cine, pero da igual. Los mitos que inventa el cine son como los otros: surgen de todo lo que somos, conocemos, desconocemos y tememos. De manera que puedes inventarte una leyenda y ésta puede ser una verdad simbólica, una metáfora de tus miedos, de tus deseos, de tus filias y tus fobias, de tus traumas, etc.


Si alguien no la ha visto y la quiere ver, aviso que a partir de aquí hago "spoiler": Me pareció indignante que la peli deje como a "los buenos" a una pareja de ignorantes y egoístas. Él me pareció un insulso sin cultura, ni imaginación, ni cojones, un tipo que sólo se casa con la mujer pantera "porque le atrae" sexualmente y ya está. Cuando descubre que no puede obtener lo que desea de ella fácilmente, patada y fuera. Eso sí, lo hace muy "civilizadamente". Porque por lo visto en ese esquema social el matrimonio es sólo un papel que "oficializa" el permiso para tener relaciones sexuales, y si estas no fluyen con la velocidad o frecuencia esperada, lo demás ya no tiene valor.

Ella, la "buena chica americana" que salva al pobre marido incomprendido, me pareció una arpía auténtica disfrazada de palabritas de amor. Metiendo cizaña en el matrimonio ajeno (¡cómo detesto eso, me resulta muy conocido por desgracia... vaya dejà vú tuve!) Ofreciendo sus contactos terapéuticos personales, incluso, y todo para llevarse al otro al huerto. Y luego haciéndose la inocente, victimizándose cuando la esposa se pone celosa y se cabrea por las interferencias de la "amiga". Y demonizando a la esposa, porque oye, ¡qué mal perder tiene, la tía! ¡Cuando debía agradecer lo mucho que todos se preocupan por ella...!

El psiquiatra: un impresentable, arrogante y machista, que además de creerse no se qué, se permite hacerle proposiciones sexuales a su paciente, acosarla y amenazarla. Y finalmente plantea su internamiento forzoso en un "hospital mental". Todo por su bien, eso sí. Para curarla de sus celos y de sus fantasías "animalescas". Uf.
                                   

Y la protagonista, pues me suscita compasión. Me resulta obvio que es una mujer traumatizada por una guerra o similar, o que ha heredado traumas de mujeres traumatizadas por guerras y otras cosas, como un reiterado abuso de poder en una cultura donde la libertad sexual de las mujeres ha sido kk, nula, y éstas se han convertido en objetos de deseo y propiedad a partes iguales.

Y es que el animal de poder no rechaza la sexualidad, salvo que se sienta utilizado, acosado, o haya sufrido violaciones, abusos y demás. A santo de qué va a atacar a un macho una pantera hembra, si no es porque se siente forzada o presionada, y su deseo no está en marcha. O porque está traumatizada por maltrato antiguo. Cuanto más veía de la película, más claro me parecía que la protagonista ocultaba un trauma de abuso sexual (propio o heredado del colectivo femenino de una sociedad enferma) enorme. Y que por esa razón sentía deseo y rechazo al mismo tiempo, miedo y atracción por la vivencia sexual. Una parte de su instinto le decía "quiero sexo", la otra decía "pero así no, o todavía no, porque me siento amenazada o insegura".

También me resultaba obvio que era una buena mujer (nada de diabólica) que, en el fondo, sólo necesitaba ser amada y recibir la ayuda terapéutica adecuada. Me pareció super triste y desagradable que justo cuando por fin da un paso decidido para intentar liberarse de sus miedos y acercarse afectivamente más a su marido, éste le pegue la patada y diga que es "demasiado tarde" para arreglar su relación, porque se va con la otra, que claro, es más complaciente.


Entre unos y otros, me pareció que nadie la amaba, ni la quería. Sólo estaban a su lado atraidos por la fuerza de su "animal de poder" (la pantera) y fascinados por su exotismo en una sociedad donde el aburrimiento y lo soso eran lo habitual. Y entre todos la mataron y ella sola se murió, vamos. Le tienden trampas sin decirlo: la "otra" conspirando para romper el matrimonio, y enviándola a un psiquiatra acosador; el marido y la otra compinchados y haciéndole el vacío a la mujer, tratándola como si fuera tonta, niña o demente, marginándola; etcétera.

Pero en la película parece venderse la idea del "amor romántico perfecto" al estilo americano, y "matan" a la "mujer-animal", haciendo prevalecer a la pareja triunfante del sinsangrenicojones, y la víbora traidora.

En ese contexto social tan desnaturalizado y falso, los instintos no pueden sobrevivir, pues son vistos como algo monstruoso y deben desaparecer. No es por que sí que la protagonista vaya todos los días al zoo: ella misma es, en el fondo y para los demás, una criatura de zoológico, aunque no sean conscientes de ello. Se le acercan por curiosidad y fascinación, por la energía que ella desprende, por su rareza. Pero nada más. No tienen ni amor, ni nada, son igual de depredadores o peor, porque su "animal" está tan retorcido y disfrazado de otra cosa, que lleva a engaño.

En fin, que la historia de fondo me resultó bastante universal en mi mundo, y conocida. Y al final, rumiando sobre "La Mujer Pantera", pensé que lo bonito hubiera sido que, en esa escena del restaurante (el día de la boda) cuando una mujer desconocida y misteriosa se acerca a la novia y la llama "mi hermana" en idioma serbio, sugiriendo que ambas son "hermanas en lo animal", la novia se hubiera ido con ella, a correr aventuras y aprender del mundo. Y dejara sentado en la mesa al impresentable del novio, que no tenía ni sangre en las venas, ni compasión en el corazón. Y a la falsa de la mala-amiga, con sus igualmente falsos buenos deseos.

Sí: esa sería la película que yo haría hoy. Una sobre la "hermandad" de mujeres que se ayudan a curar de traumas de abusos... y donde nunca se les ocurre casarse con tipos como el de la peli, ni fiarse de arpías-falsas amigas como la que sale ahí. En caso de emparejarse con un hombre, que sea distinto, porfa, y que tenga el amor y la paciencia necesaria para esperar que su pareja se lama las heridas antiguas convenientemente.

Pero claro, eso sería lo raro, porque se da la circunstancia de que las personas con traumas de abuso a sus espaldas suelen tener el discernimiento escacharrado por el propio abuso sin curar, y por eso suelen elegir, sin darse cuenta, y como parejas, a personas que reproducen lo de siempre...salvo que se sanen primero a si mismas. Y en su necesidad de vivir el cariño y la hermandad, se pueden llegar a fiar de amigas que, en realidad, no son tales.

Os dejo con la escena de la fiesta de la boda, en la cual la inocente e ingenua "mujer pantera" está rodeada de su marido y la arpía, y se le acerca la misteriosa mujer extranjera diciéndole: ¿Mi hermana? 

Aquí me dan ganas de decir "¡Corten, corten!". Luego decirle a la protagonista: "¡No la dejes escapar, vete con la mujer de negro y busca, investiga, aprende!" 
Y luego redirigir todo el argumento de la película. Que vaya pena de final. La mujer pantera se queda en ese ambiente de ignorancia y falsedad hipócrita, y así le va.





martes, 1 de noviembre de 2022

Mirar a los muertos. Escucharse y mirarse

 


(Pintura de Luke Hillestad)
                                                      


 3 mayo 2019 (post de mi muro del face)

La mayor parte de muertos que me han pedido ayuda en estos últimos años, solo necesitaban "ser vistos". Testigos. Testigos empáticos, resonantes. Sentir que importaban a la humanidad. Que siquiera una persona los "veía" en el sentido profundo del término. Por eso, visibilizarlos, contar su historia o simplemente contribuir a su visibilidad, ayuda en general a muchos muertos.

Hay quien juzga ese afán de ser vistos con gafas ideológicas modernillas y dice: "Oh, qué ego tienen, están apegados a eso de "importar" a los demás. Esa necesidad de ser vistos es infantil o retrasada. Debieran evolucionar". Estas personas no han entendido que la raíz de la humanidad procede del verse mutuamente, sentirse mutuamente, compartir sentimientos. Por eso, hay en nuestro diseño esencial y genuino, (que es un diseño "bueno") una necesidad de ser vistos, de importar en la familia, la comunidad, la tribu. No solo porque dependemos de ello para sobrevivir. Es también -y sobretodo- porque sin ser vistos y SENTIDOS amorosamente por alguien, o por otros en plural, nuestra consciencia queda como carente de un desarrollo que solo se produce GRACIAS a la MIRADA ajena (si es amorosa, afectuosa, acompañante) y al intercambio que se produce con la misma. 

Creo que no está explorado suficientemente este aspecto de la humanidad, eso de necesitar ser mirados "bien", de ser sentidos, de sentir que importamos. Y la bondad de mirar al otro y mirarlo "bien", con afecto. Y por desgracia, se juzga muy mal eso, se lo tilda de "vanidad". 

(Por ejemplo, el facebook cubre parte de esta necesidad de "ser vistos" por los demás para muchas personas, pero es muy machacón el discurso que dice que en estos muros "solo hay vanidad", y que una persona verdaderamente espiritual no debería ni mostrarse, ni sacar el pie por la puerta, sino vivir como las emparedadas de... Astorga, por ejemplo (el que no sepa a qué me refiero, que busque en google "Emparedadas celda religiosa"))

Pero veamos: Si se tratara solo de que necesitamos "que nos miren" para sobrevivir, ¿qué necesidad tendría un muerto que sabe que está muerto, de venir a buscar mi mirada, por ejemplo, y contarme cómo murió? Sabe perfectamente que lo de su muerte ya no tiene arreglo. Así que no se trata de sobrevivir. Pero sufre porque NADIE lo ha visto morir así, o porque tal vez se ha querido TAPAR o rechazar su muerte o el tipo de desgracia que vivió. 

Y no, el muerto tampoco me busca por culpa de "su ego" (oh, por favor, dejemos al dichoso ego en paz, que parece el demonio de los asustaviejas modernos) Es porque realmente, algo en su consciencia no puede completarse, ni procesar adecuadamente su muerte, sin TESTIGOS amorosos de la misma. Sobretodo si la muerte fue traumática.

Por eso tantos muertos solo quieren decir "Estoy aquí". Otros quieren que alguien escuche (o lea) lo que les pasó. O que se sienta su dolor. Pero el trasfondo es que ellos necesitan el acompañamiento-testigo para poder transitar, porque sin eso les falta algo. Así como el bebé necesita del amor y de la teta, los muertos necesitan ser "maternados" o cuidados por una mirada compasiva, en su final. Y si esa mirada no está ahí, quedarán carentes de algo...

A veces hay muertos que vienen en grupo, y el suyo es un colectivo ya conocido, ya"visto" en su dolor, pero entonces lo que quieren es contarme matices que yo desconozco, o que no se están observando en mi sociedad. Me muestran, entonces, aspectos no suficientemente "vistos" o sabidos. Me cuentan su propia versión del asunto. Muestran algo que no se sabe mucho, o que quieren que yo sepa.

Hay otros muertos con otras necesidades, pero la necesidad de SER VISTOS es de las más habituales y no, no debe ser juzgada. Es que tiene su razón de ser, obedece a nuestro diseño humano, y entonces es bueno mirarlos. Es bueno sentirlos. La mayoría se alivian solo con eso: así su estado cambia y empiezan a poder transitar hacia mejores emociones y más paz.

Por supuesto, se aplica lo mismo con VIVOS. 


                                 

                                                            

domingo, 2 de enero de 2022

Sobre los Sueños sagrados (José, El Soñador)


(Publicado en mi muro en abril del 2018)

Mis guías me han hablado muchas veces de la historia mítica del José del Antiguo Testamento. Es como una historia que les sirve para hablarme de muchas cosas. He escrito aquí varias veces sobre ello en el pasado, pero me repito como las viejas, así que voy a volver con el tema porque hoy, mis guías me volvían a hablar de José.

Resumen para los que no conozcan esa historia bíblica: José era el menor de muchos hermanos y tenía sueños muy intensos y espectaculares. En algunos de ellos, los símbolos parecían decir que él era más importante que los demás hermanos y recibiría honores. El sol, la luna y las estrellas lo honraban. Las gavillas de trigo de sus hermanos se inclinaban ante la suya. José era joven e ingenuo y lo contaba todo sin darse cuenta de que generaba envidias. Porque además su padre le tenía en preferencia (o eso sentían sus hermanos, ¿tal vez por ser el pequeño?) José fue creciendo y sus hermanos llegaron a no soportarlo a él y a sus sueños. Su padre le regaló una túnica de colores y decidieron matarlo, por envidia. Un hermano intercedió por él y los demás accedieron abandonarlo en un pozo en lugar de matarlo.

Al final José acabó como mercancía adquirida por una caravana de mercaderes, y de ahí fue llevado a Egipto. En Egipto vivió toda clase de situaciones, desde la fortuna hasta la cárcel. Salió adelante gracias a que "Dios estaba con él" y le dio el don de interpretar los sueños ajenos. 

Y es que resulta que José era un SOÑADOR en el sentido más profundo de la palabra. Finalmente, el faraón terminó por reconocer sus méritos humanos, su saber hacer, su profundidad, y lo nombró virrey de Egipto. Cuando años después se desató una hambruna terrible por todo el territorio, que amenazaba con matar de hambre a mucha gente, inclusive a la familia (lejana) de José, el anciando padre envió a sus hijos a Egipto para que se abastecieran de grano. Y es que el faraón había hecho grandes almacenes porque, gracias al donde de interpretación de sueños que Dios daba a José, SABÍAN que esa hambruna llegaría y estaban preparados para hacerle frente.

Sucedió que, como José era el jefe de los graneros de Egipto, se encontró cara a cara con sus hermanos, que no le reconocieron debido a la cantidad de años pasada y a que José era muy jovencito cuando lo abandonaron. Ahí José se retiró un rato para echarse a llorar porque, en el fondo, les quería, aunque también estaba dolido (no era para menos, porque cuando intentan matarte por contar sueños, es un grado de violencia enorme, desmedida, como para quedarse traumado) José quería que vivieran alguna dificultad por lo que le hicieron. Pero al final la catarsis se produjo, lloró, la reconciliación llegó, no solo les dio el grano que necesitaban sino que José se pudo reunir de nuevo con su anciano padre, quien se llenó de gozo y asombro porque a él le habían contado que un animal del desierto había matado al chico, y no esperaba volverlo a ver nunca más.

Es así como los sueños infantiles de José se cumplieron.

Mis guías me señalan hoy varios puntos a modo de detalle a observar:

- Los soñadores pueden ser muy ingenuos de entrada, porque el poder y fuerza de los sueños que les son enviados por Dios o lo sagrado, es tal, que les produce una sensación de euforia o embriaguez, que les hace perder un poco de vista otros aspectos de la realidad del momento. Por eso muchas veces no perciben fácilmente las sombras de los seres humanos que les rodean, ni calibran bien sus propios actos. Hablan abiertamente de sus sueños, a pecho descubierto, sin pensar en serio que puedan herir sentimientos ajenos. O que puedan llegar a resultar "tan" molestos. Les cuesta, por que viven arrastrados por la fuerza de los sueños de prosperidad o triunfo futuro enviados por lo sagrado. 

- Los sueños de José decían: "Asume que tendrás poder, tú puedes llegar a mucho, y serás importante para la gente a tu alrededor", porque estaba planeado por Dios que José llegaría a tener poder en Egipto para salvar a su familia en la futura crisis (fueron 7 años seguidos de hambruna, ¡que no es poco!)  Y es que José tenía esos sueños porque Dios quería preparar al niño y abrir su mente, y le iba haciendo llegar el mensaje. Pero los hermanos lo interpretaron todo como una señal de deseo de competencia y peligro, como si José soñara eso porque quería imponerse sobre ellos (¡Como si fuera posible programar o pre diseñar lo que uno sueña de noche!) 

- Los sueños de José llegaban desde el futuro, desde un plan previsto para que esa familia sobreviviera y muchos otros seres también, ya que el don de interpretación de sueños de José, su sabiduría humana y visión estratégica posterior, fueron los que le sirvieron para ocuparse de los graneros de Egipto. De manera que cuando la hambruna finalmente llegó, abastecieron a innumerables familias. Sin su don de interpretar sueños, ni siquiera hubiera "sabido" que había que preparar un plan de almacenes para siete años de miseria.

- Es decir: los sueños sagrados siempre vienen desde el futuro (en parte) para preparar caminos buenos para muchos seres y la vida. Pero cuando se interpretan desde el pasado nada más, o desde la estrecha realidad de unas pocas personas y sus cortos intereses, se pueden percibir como algo opuesto a lo que esos sueños son, y pueden llegar ser vistos como amenazas, o como delirios del ego del soñador y cosas así.

- Todo don potencial "sueña" en el interior de la semilla que somos. Los sueños de los dones que tenemos no debieran ser juzgados. Tan incorrecto es inclinarse ante un niño (o alguien adulto que empieza a andar su camino interior onírico) que tiene sueños "especiales", creyendo que ya ha desarrollado su don y posee maestría, como aplastar sus sueños por verlos egoístas, delirantes o insensatos.

Hace años, mis Guías me hicieron una pregunta acerca de esta historia bíblica, para que la meditara: Teniendo en cuenta que el plan divino había previsto caminos para ayudar a cierta gente en la futura crisis ecológica (7 años de sequía y hambruna) y para ello se necesitaba que un Soñador con discernimiento se encontrara con el faraón, y acumulara mucha riqueza y poder (que luego pudiera usar para ayudar a otros) ¿Hubiera sido posible "salvar" a la familia de José y a otros seres humanos ayudados por él en esa crisis, si José no hubiera sido envidiado, odiado, rechazado y abandonado por sus hermanos?

Esa preguntita me dejó mosca, y ha permanecido de fondo en estos últimos años, hasta que esta mañana me he levantado con mi propia respuesta, y es la siguiente:
- Sí, creo que hubiera sido posible. Y no, me parece que no eran necesarios el abandono, las envidias, el maltrato, el desear matar o echar afuera a un soñador molesto, ni ser tomado por mercaderes como un esclavo. Porque si los hermanos de José hubieran entendido, amado y reconocido al pequeño soñador, hubieran podido abrirse otros caminos y circunstancias distintos, y más amorosos, para que de todos modos su fama de sabio llegara al faraón, cuando tuvo sus enigmáticos sueños sobre las vacas flacas y las vacas gordas. O incluso antes. Y tal vez hubiera podido llegar igualmente hasta la corte de Egipto, aunque por caminos que NO IMAGINAMOS, porque esa encrucijada de "odio y maltrato frente amor y tolerancia" dominó todo y dejamos de ver e imaginar cuales otros caminos hubieran podido darse...

"En realidad -les dije a mis guías- Creer que solo viviendo tanto odio de los hermanos, José pudo realizar su parte en el plan divino, es como esas doctrinas que aseguran que necesitamos sufrir rechazo, odio y ser maltratados por los demás, para "evolucionar". No es necesario. En el amor podemos aprenderlo todo igualmente y vivirlo todo igualmente. Puede haber accidentes, enfermedades y privaciones surgidas de eventos naturales o cósmicos que nos hagan sufrir, pero no es necesario vivir el rechazo y odio de los demás. Y no es "lo ideal" tampoco".

Ante mi respuesta, mis guías han reaccionado con algo parecido a una sonrisa gentil, silenciosa, sin decir ni "sí", ni "no". Luego se han quedado mirándome con la misma sonrisa, y en silencio me han transmitido esto que trataré de expresar a continuación: Todo soñador que recibe un sueño desde lo sagrado es difícilmente entendido en su entorno social, porque sus sueños vienen de una dimensión donde no se piensa ni se planea nada desde lo pequeño, ni lo personal. 

Por eso, aunque en los sueños del Soñador aparezca él o ella como figura relevante, ésta es solo la manera en que lo sagrado intenta que esa persona se incluya en el esquema, integre el sueño, y acepte el don que contiene y su parte personal en los hechos, su responsabilidad para materializar -junto con lo sagrado y otros seres- esos sueños, o no.

Pero desde la dimensión cotidiana, en una sociedad como la mía, donde ni se entienden ni se valoran los sueños, o como mucho se interpretan desde el "yo", es difícil que se sepa abarcar un sueño que procede de una visión donde se integran los intereses y el bien de muchas personas, o de un colectivo entero. Y se suele interpretar que esa clase de sueños donde alguien salva a otros, o crea realidades nuevas y distintas, son un delirio egoico, narcisismo o vete a saber qué.

También suele suceder que, por otro lado, los que sí piensan o creen que existen sueños sagrados y que algunas personas pueden tenerlos, también se equivocan a menudo, pensando que solo alguien despojado de "yo", (sin ego, como hoy dirían) y muy trascendido, puede tenerlos o ser "elegido" para que desarrolle un don y un poder con el que sea capaz de ayudar a un colectivo, o crear una nueva realidad. 

De manera que escuchan el sueño sagrado del otro, u otra, y luego miden con lupa la personalidad de quien expresa el sueño, para ver si es alguien santo, o no. Y como siempre van a encontrar defectos, limitaciones y a veces hasta problemas de personalidad "x" en el soñador, deducen que entonces el sueño "no puede ser cierto", porque Dios no daría mensajes ciertos a personas "con ego" o con tales limitaciones y defectos.

La ecuación no les cuadra, porque estas personas tan puritanas y poco realistas, no entienden lo que significa que los sueños sagrados se encarnen entre humanos del montón, con defectos como cualquiera. No entienden que una semilla cae donde cae, y germina donde germina, y solo el tiempo y su desarrollo producirán la materialización del sueño. Esperan ver el árbol entero desde el principio, y además esperan que sea perfecto, y que no le rodee nada que sea molesto o inconveniente. No quieren malas hierbas, ni zarzas, ni piedras, allí donde crece el arbolito. No quieren que el arbolito tenga debilidades, puntos flacos, vicios, sombras. Solo quieren la luz. 

 Esta clase de gente en realidad no ama este mundo, ni a la materia, porque no aceptan los límites que tiene, ni sus claroscuros. Todo lo quieren perfecto, impoluto, sin tacha y sin incoherencias. Pero este mundo no contiene "esa" clase de perfección.

A pesar de todo, si un sueño procede de Dios, se cumplirá. La historia de José demuestra que el sueño sagrado se cumplirá incluso y A PESAR del odio, las envidias, el maltrato, el rechazo, las injurias, que te vendan o te traicionen o que te abandonen en el desierto por sentir que incomodas, o porque te tienen MIEDO. Pues a fin de cuentas todo esto procede del miedo. El miedo a lo que el otro puede llegar a SER. El miedo a sentirse "menos". El miedo...

El miedo oculto a los sueños sagrados de José hizo que aquellos a los que él consideraba su familia, sus hermanos, le abandonaran en un pozo. José siguió su propia trayectoria, y dice mucho de su grandeza interna el hecho de que, años después, al reencontrarse con sus hermanos, llorara en lugar de atacarles o vengarse.

De manera que no solo es que José supiera interpretar los sueños porque era agudo, listo, o tuviera facilidad para lo simbólico. La verdad era que, literalmente (tal y como dice la Biblia varias veces, en el relato de su historia) Dios estaba con él y transformaba su visión, le enseñaba poco a poco, desde adentro, confiriéndole comprensión y compasión ante unos hermanos que habían querido asesinarle, y cuyas vidas tenía ahora en sus manos. La encrucijada de José gobernando los graneros, con sus hermanos llegando y suplicando comida, es enorme. ¿Te vengas... o no te vengas...?

Pero él... Se retiró para llorar a solas. Esto lo dice todo.

Todo.

Hay quien ha interpretado que "fue necesario" el odio y el abandono para que todo se cumpliera. Me parece que es un error. Lo que sí es cierto es que la fuerza sagrada puede buscar caminos insospechados para lograr su propósito y proteger a alguien que, justo por estar señalado por Dios (y haberlo dicho o compartido con sus familiares) ha sido condenado por su entorno. Porque se trataba de salvar a mucha gente "en ese futuro que solo Lo Divino conocía" y para el cual intentaba preparar un contexto de supervivencia.

El mensaje que recibo es:  

Trata siempre con amor y tolerancia a los soñadores y soñadoras que encuentres, y no juzgues de delirantes o desequilibrados sus sueños de ayudar a otros. Ni te andes fijando en sus defectos personales o limitaciones, para medir, en base a eso, la validez de sus sueños. Solo el tiempo y el desarrollo de las semillas (que pueden tardar MUCHOS AÑOS en crecer) dirán si aquello era un sueño con raíz en el mundo sagrado, o no.


Y finalmente, ya para mí en mi faceta de soñadora, el mensaje es: 

Ten confianza. Si lo que sueñas viene La Divinidad, ¿puede no realizarse? 

Nadie me garantiza que no sufra por el camino, en parte debido a contar y compartir mis sueños y visiones a algunas personas inadecuadas en el pasado, pues vivo en una sociedad que no entiende estas cosas, y la envidia es muy común. Ya he vivido rechazo, miedo, o deseos de otros de rectificar mis sueños o incluso algunas personas han intentado dirigirme, sin darme cuenta de que yo ya estoy dirigida. 

Y alguien podría decirme: "Pero mujer ¡no cuentes esos sueños!" Y yo le diré: ¿Qué puedo hacer, cuando es desde el mundo sagrado que se me pide que los comparta? 

Es más: sin contar algunos sueños ¿cómo van a saber mis relaciones íntimas, cuál es la razón o causa que motiva algunas de mis decisiones y actitudes...? 

Pero si lo que sueño no viene de La Divinidad, entonces en el futuro será liberador para mí (aunque sea duro) ver destruidos mis sueños. Y será liberador ver la verdad revelándose, abriéndose camino en las ruinas de mi vida interior.

FIN


martes, 21 de diciembre de 2021

Honor a las Víctimas.

 

                      
 


(Post destroyer-tocapelotas)

Como nos han dicho o hemos leido que no es muy espiritual estar triste, y que deberíamos estar siempre alegres y eso es señal de estar cerca de Dios, los "espirituales" aprendemos a reprimir las muestras de tristeza profunda. Nos negamos a escuchar partes del ser que a lo mejor solo se quieren morir porque sienten que no pueden más. Y eso solo es alimentar el desastre.

Mi experiencia (sobretodo con la crisis de anemia que viví hace un año) me ha enseñado lo peligroso, letal y despiadado que puede ser el llamado pensamiento positivo, y de paso, toda esa espiritualidad que se predica en la que solo puedes estar alegre y no quejarte. Es tan poco real y tan forzado. ¿Quién realmente está en ese nivel, quiero decir de manera continua? La vida tiene subidas y bajadas, es onda y es latido. Cristianos: si hasta Jesús se sintió "abandonado" por su Padre, ¿os vais a creer más que Jesús? Venga, no me hagas reir.

Yo ya no me creo nada de todo eso. Pienso que se confunde el ideal, con lo real. El ideal es como un faro: su luz está ahi y te enseña el camino. Y el ideal es verdad, pero una verdad "en su nivel". Tú no eres el faro y estás abajo, en el mar, en otro nivel, bregando con olas, corrientes y nieblas. Saber ver las cosas en su nivel es lo sabio, confundirlo todo trae desastres.

Hasta el corazón late, llenándose y vaciándose. No existe una permanencia posible, para un ser humano promedio, en la "alegría perpetua de Dios". No es creíble. Generalmente esto se adopta como impostura inconsciente, a costa de reprimir los aspectos deprimidos o tristes del ser. Porque uno quiere ser bueno y no ingrato, y parece ingrato quejarse de la vida o de Dios.

Si Dios está en todo, decimos: entonces todo es bueno. Y luego tomamos ese ideal escrito, esa cosa mental, y la aplicamos a nuestras emociones, forzando a todo lo triste o incluso a lo desgraciado a mantener la boca cerrada. 

Otra variante es decir: "La Vida es perfecta, todo está bien como es", (cambiando Dios por Vida) Y eso, aunque sirve como estrategia para aguantar y no derrumbarte mientras no te queda otro remedio (como cuando no piensas en el dolor de algo para poder seguir adelante), no es bueno sostenerlo de manera permanente. En algún momento hay que detenerse, y "soltar" la verdad contenida adentro.

Hoy pienso que la alegría tiene su momento, y la tristeza otro. Y que hay también niveles y grados de cada una. El mundo más elevado, la Unidad, tal vez esté siempre feliz. Pero aquí, en la materia, hay días y hay etapas.

Escuchar a mi parte deprimida hace un año me ayudó más, al final, que no hacerlo. Había prestado más atención a mis enfados que a mi tristeza. Me he estado identificando con una mujer gruñona, y eso da libertad a mi enojo y así lo ventilo mejor. Pero no me identificaba con una mujer triste o deprimida. Eso está muy feo, no me gusta, no lo quiero----> Pues mira, igual ya está bien de hacer ascos a la tristeza, y toca llorar y lamentarse. Lamentarse, sí, palabra muy incorrecta hoy en día.

Hay también mucho discurso contra el "victimismo" y las "víctimas" pero de nuevo, se confunde el ideal mental superior, con la realidad. La realidad del dia a dia, es que eres víctima a veces. Lo puedes llamar de otra manera, pero cambiar las palabras con las que se llama algo, no anula su existencia. Las puñaladas por la espalda las hacen personas en rol de verdugo, y las reciben víctimas. Subvertir los términos es confundirlo todo y encima, revictimizar a las víctimas. Si una persona va con un hachazo en la espalda superando sangre y pus, y le dices: "Mira, te lo has hecho tu mismo, nadie te ha dañado", eso es dar un mal-trato al herido.

Si no llegas a decir "Me han apuñalado por la espalda, soy víctima", no lo vas a poder ni superar, porque no lo vas a procesar. Negar el estado de víctima es como negar que te han herido y estás perdiendo sangre. Estupendo: no hay dolor, nadie me ha hecho nada, estoy bien, yo puedo.
Sigue así y verás.

El victimismo sería no querer pasar página nunca de las heridas y sabotear el tratamiento hospitalario para no curarse y así, seguir siendo víctima. O atacar a quien te está ayudando, odiar a quien intenta ayudarte porque tiene torpezas o no es suficientemente bueno, como ese tipo de enfermo soberbio que agrede al médico o insulta a la enfermera, y busca seguir sintiéndose víctima de todo, aunque los demás hagan lo que pueden por ayudarle. Cosas así. 

Es casi imposible ayudar a alguien anclado en el victimismo, pues va asociado a la arrogancia, a un sentimiento de superioridad moral frente al otro. Tendrías que ser Dios (suficientemente eficaz y milagroso) para ayudar a alguien que desprecia las limitaciones de los que tratan de ayudarle. Se me ocurre que tal vez ese es el secreto anhelo de los victimistas: que Dios se les aparezca y les ayude en persona. Ojalá se cumpla su deseo y encuentren así la paz que necesitan.

Pero el victimismo es MUY distinto que reconocerse víctima, y no se puede reducir las dos cosas a lo mismo, tapando a las víctimas o negando su existencia, todo por miedo al victimismo. 

En cuanto al tiempo de recuperación, depende de cada caso y cada persona, y andar juzgando lo que tarda cada uno en sanar, es despiadado y casi siempre, errado. Desde afuera se ve muy fácil todo. Carga un rato con la cruz del otro, siéntela, y luego me lo cuentas. Antes de acusar a alguien de quejica, vive en su cuerpo, siente lo suyo. Si no, mejor te callas.

El quid que aprendí, es que no solo rechazamos sentir la cruz del otro (es decir, de la otra víctima) sino que en el rechazo al rol de víctima, tan desprestigiado hoy en el discurso "espiritual" moderno, y en el terapéutico, ni siquiera queremos cargar con nuestra "cruz". Es decir, nos disociamos de nuestros padecimientos particulares. Pero todos tenemos de eso. No me creo al que diga que la vida nunca le ha dolido, y que nunca nadie le ha hecho daño. Tal y como está la humanidad de extraviada y ciega, tal como nos crian, tal como crecemos...no me lo creo.

Así que si no puedes decirte a ti misma "He sido víctima" con todas las letras, y mirar tus heridas aún sangrantes, no te curas del todo. Salvo que alguien compasivo te vea todo eso y te ayude. Como el compañero africano del protagonista de la peli "Gladiator", que le cura heridas mientras el otro está en las últimas, agusanado y enfermo.

De hecho, voy a usar esa escena de la película para ilustrar mi reflexión, y distinguir entre víctima y "victimista". Máximo es una VÍCTIMA real, y que nadie me venda la moto de que "se lo hizo a si mismo" o que "no existen verdugos" y "la Vida es perfecta-todo es guay y perfecto". A tomar por culo ese discurso. Ahora va a ser que Roma fue una hermanita de la caridad. Anda ya. Victimista sería si Máximo maltratara, o atacara al africano que le está ayudando por bondad, por nobleza de alma. O si no quisiera ser curado. Esa es la diferencia entre victimista y víctima. 

También se dice que las víctimas son malas porque quieren que la gente se posicione a su favor. Hombre pues claro, no te jode. A ver si encima tus amigos se van a posicionar al lado del verdugo que te apuñaló por la espalda. O al lado de Roma, en este caso.

"Gladiator" gustó tanto, en parte porque el víctima de buen corazón, consiguió amigos buenos que, desde las bases más despreciadas de la sociedad, se posicionaron a su lado contra el tirano de Roma, con todo lo que simboliza la Roma corrupta. Porque en el fondo todos soñamos eso, lo deseamos: la lealtad, la amistad, y que quede claro lo que no queremos en nuestras vidas. Pero luego hay todo ese discurso progre-espiritual que incluso se infiltra en las terapias, de "no hay víctimas" y "no hay que posicionarse". Anda ya, por favor.

Cobardía es lo que veo en esto. Y mucha confusión. Querer contentar a todos y no perder relaciones. Pero si a tu amiga la maltrata su pareja y te viene con el ojo morado, y no te posicionas contra su verdugo, eres vil amiga, cobarde, o no te estás coscando de nada (que también puede ser) Si a tu amigo lo encarcelaran por sus ideas y lo torturaran en la cárcel, y no te posicionas contra los verdugos y el poder que lo hizo, vaya amigo que estás hecho. Y se aplica a cosas más pequeñas.

Yo me posiciono contra los traidores, y los tiranos, y me pongo al lado de los dos supervivientes del vídeo que os enlazo, y que los que hayais visto la película, reconocereis muy bien. Amistad entre perdedores digna de verse. Amo a ese hombre que aunque está esclavizado, me parece más noble y libre que muchos! 

Amor a la Sagrada Defensa y a sus almas guerreras honestas, hasta el fin.


 
 

La Muerte como contrariedad.

 


(11 agosto 2019. Post rescatado de mi muro de facebook)

¿Qué es la muerte? La muerte es contrariedad.

Hay quien dice que acepta la muerte, pero entonces "se muere" (del disgusto, internamente) si la muerte viene en una forma que no quería.
 
Hace años que aprendí que morir no solo es morirse físicamente, sino ver todo contrariado, desmontado. Hay quien dice: "Morir es perder el control". Discrepo, porque un orgasmo físico también es perder el control, y no te mueres por correrte. Solo si tu orgasmo te rompe los esquemas y te cambia la vida, y especialmente si te jode los planes. De hecho, lo habitual es que la gente se consolide y fije más y más en sus esquemas, a base de orgasmos provocados adrede donde ni se mueren, ni cambian. Eso ni es muerte ni es ná.
 
La muerte es contrariedad. Es que salgan las cosas "como no querías". Todos sabemos que vamos a morir y en teoría lo tenemos asumido, pero que te atropellen y mueras "de la forma más estúpida", eso es muerte. Que se te muera un hijo, eso es muerte. Que te dé alzheimer y tengas que asumir que vas a perder la lucidez antes que la vida, eso es muerte. Que te mueras "justo cuando querías hacer no sé qué", o "cuando aún no habías acabado tu gran proyecto", es muerte. Que te mueras de cáncer entre sufrimientos, eso es muerte. Salvo que estés taaaaaan trascendido queya  no te afecte ninguna contrariedad de estas, pero sinceramente, creo que al principio, a todos nos afectarían. A todos nos mataría morir así, o ver morir así a quienes amamos.
 
Como dice el dicho: "Shit happens". Y si lo asumiéramos ya no sería "shit". 
 
Asumimos que la especie humana se extinguirá algún día, pero morirse por culpa de los plásticos, por ineptitud humana o por un meteorito súbito, eso es más muerte que simplemente morirse por cambios planetarios lentos y "lógicos". 
 
Asumes que tus padres se morirán, pero imaginas poder estar a su lado y que se mueran de viejos o por una enfermedad que avisa y no les haga sufrir. Pero si se mueren de improviso, o con un tipo de muerte que no te gusta, y solos, esto es más muerte que otras muertes. Ahí se revela la gran realidad de la muerte, para ellos y para tí.
 
La muerte te mata contrariando tus expectativas. Eso es lo difícil de asumir. De hecho, creo que nunca lo podremos asumir del todo, porque implicaría que la muerte dejara de existir, y no lo veo factible, al menos en el mundo material tridimensional. Somos entes limitados, por lo tanto morimos. Por lo tanto hay cosas que nos contrarían. 
 
Mira que Anubis me lo tiene dicho: la muerte tal y cual. Pero cada vez que la muerte llega, me toca las narices y me contraría, y de entrada lo paso mal. He muerto muchas veces en ese sentido, aunque físicamente no haya muerto todavía. Pero a veces, cada cierto tiempo, y generalmente (en estos últimos 15 años) la muerte me viene con aviso, e igualmente me mata. Es decir, el aviso casi que solo me sirve para reconocer -ya pasada la putada- que la gran contrariedad, la gran ruptura, no es un error cósmico sino que era La Muerte, que es que esta vez vino así. A tocar las pelotas, que es lo suyo.
 
Y no me puedo enfadar porque a fin de cuentas, forma parte del asunto de la vida, y yo ya "lo sabía" y es lo que hay. Y muchas veces soy parte de su juego, de sus extensiones, cuando contrarío a otros y contribuyo a su muerte, sea adrede o sin darme cuenta.
 
Caminar por el bosque ya es matar a insectos inocentes e invisibles para mis ojos. Mi propia existencia contraría a otras. Existir en lo tridimensional es entrar en lo limitado, por lo tanto es morir y matar. Lo único que podemos hacer es intentar reducir al máximo la muerte que causamos, o ajustarla intentando ser lo más éticos posible. Lo más considerados y compasivos. Pero no existe vida carnal sin muerte asociada. Cada vez que nacemos, nace muerte con nosotros. Incluso aunque solo sea nuestra propia muerte (y nunca es solo esa muerte)
 
La contrariedad acecha. Para el más trascendido de los seres, siempre, un día (o más de uno) llega el fastidio, el chasco, el sufrimiento. Si la muerte no contraría, no es muerte, solo sería en ese caso la continuidad de un movimiento que ya conocemos y que culmina alguna clase de cuestión. Pero la muerte, en si misma, es movimiento hacia lo inesperado y desconocido. 
 
Los que mueren adrede no mueren exactamente, sino que cambian de lugar. Viajan. Solo si el viaje se accidenta y acaban en un lugar que no es adonde querían ir, o se trunca su tránsito plácido, y de repente se vuelve una p. pesadilla, hablaríamos de "muerte".
 
La muerte, como contrariedad, a veces es una bendición, porque muchos de nuestros deseos no son muy buenos para nosotros mismos, aunque pensemos que sí, y al final agradecemos que se nos hayan roto los esquemas, porque a largo plazo hemos aprendido o avanzado. Pero a veces la muerte es una contrariedad y también es una putada gorda (por "la manera" en que nos afecta y el lugar al que nos lleva) y entonces nos desafía a superar algo que no es nada fácil de superar. O ni siquiera se puede superar en este nivel de la existencia. 
 
En todo este panorama, mi experiencia me dice que los discursos "buenistas" y flower power son una mierda que no te ayuda en nada cuando te estás muriendo o te acaba de putear una Muerte de estas que te contrarían mucho. Lo he vivido en mí, y lo he visto escuchando a los muertos: Tú cuéntales rollos bonitos y de color rosa a los muertos traumados, verás. 
 
El mejor tránsito es aquel en el que se te permite expresar lo que sientes, y poder llamar a la contrariedad PUTADA con todas sus letras, si es que la vives así (y puede que realmente LO SEA) Y que te dejen cagarte en todo, si lo sientes así. Poder decir lo que la muerte está haciendo contigo: joderte, y bien. Y ni orgasmos ni leches en vinagre. El orgasmo es otra cosa. Y aun la muerte en éxtasis de algunos místicos, no es muerte, es culminación de La Unión, una cosa muy diferente a la contrariedad de la muerte. Pero confundimos el final del respirar físico con la muerte, y he aquí la cuestión. 
 
Para llegar a morir en éxtasis hay que haberse muerto antes a unas cuantas cosas, y eso jode, duele y por tal razón, lógicamente se rehuye. Porque a nadie le gusta sufrir, nadie lo busca adrede. Por eso es tan raro llegar a La Unión extática "final" y trascender así. Si la gente supiera lo horrible que es el camino a ratos, se dejarían de pajas mentales deseando eso, y simplemente se aplicarían a enfocar con consciencia su propio momento, su real momento y condición. 
  
Ten cuidado si deseas el éxtasis (espiritual), no sea que la muerte necesaria se presente trayéndote lo contrario de lo que querías. Conste que esto no es nada personal de La Muerte hacia tí, solo es que es así, forma parte de su naturaleza, y ya está.

Religiones organizadas, espiritualidad individual y vínculos.

 (Setiembre 2019. Rescatado de mi muro de Facebook)



Cada vez cala más el discurso de que toda religión "organizada" es mala, y la buena cosa es "espiritualidad individual". Pero a mí me parece que esto es como los discursos anti familia. Se parte de la rebelión contra los excesos y sufrimientos intra familiares, para llevarlo todo a un extremo y decir: La familia es el mal, es mala, hay que derrocarla. La familia molesta. Se trata de ser independientes. 
 
Se hace lo mismo con la religión. La religión como fenómeno colectivo significa "creencias compartidas". Pero es que sin compartir creencias, hay mil cosas que no pueden hacerse. Porque para hacer algunas cosas, se necesita compartir al menos algunos principios, valores, intenciones y códigos o símbolos. Si no, es muy difícil.
 
Yo llevo años observándolo con el ejercicio de mi pequeño "chamanismo de a pie". No puedo hacer ni el 20% de lo que hacían los chamanes tradicionalmente (lo digo resumiendo mucho y generalizando a lo bruto) porque básicamente eran personas insertas en tribus con creencias comunes, así que ahí "se entendían" y podían actuar de cierta manera integrados en el colectivo.
 
No tiene sentido, por ejemplo, hacer teatro chamánico... para nadie. Si no hay público, no hay teatro. Pero el teatro chamánico se hace para afectar al público, a los "pacientes", y si no se comparten un mínimo de códigos, o de presupuestos, o de acuerdos sociales, no hay modo, o la escenificación sanadora se convierte en otra clase de cosa. A lo mejor afectas a la gente, pero seguro que la mitad lo interpretarán fatal y puede que hasta se sientan atacados o te vean como al demonio.
 
Otro ejemplo: No tiene sentido "hacer el loco" si por ello te arriesgas a ser mirada como loca, en lugar de como una persona que comunica algo importante. Tampoco es fácil comunicar algunas cosas, si no hay un lenguaje común. Te pasas media vida buscando la traducción. Es agotador. 
 

Es así que incluso en una cosa como el chamanismo, que NO es una religión "organizada" al modo de otras religiones más estructuradas (y que tienen escritos, libros y millones de personas rezando lo mismo), se necesita de todos modos un grupo con el que compartir creencias, compartir una matriz religiosa y cultural. 
 
Ya no digamos, pues, para realizar o lograr otras cosas. Se entiende mejor si ponemos ejemplos: Eres cristiano y quieres que un moribundo reciba atención religiosa según tus creencias y las del enfermo. ¿Cómo lo haces si no hay ningún cristiano más donde tú vives? ¿Dónde está el cura, dónde el camposanto? ¿Quién hará la misa anual en honor del difunto? ¿Quiénes más rezarán por su alma? ¿Puedes ejercer el rol de varias personas a la vez?
¿Y cuando mueras tú, quién ejercerá el rol de sacerdote, etc, contigo? 
 
 
En la religión judía, por ejemplo, se requiere que 10 personas mínimo (judías, of course, es decir compartiendo creencias) recen durante x dias una oración por los difuntos. Si no hay religión compartida ni organizada, y solo individuos viviendo su espiritualidad, ¿cómo se producen estos "cuidados mutuos" en las grandes crisis vitales? ¿Cómo te pueden consolar "igual" los que no creen ni siquiera en el alma? ¿Con quién llorarás si sueñas con el alma del difunto... o a quién le pedirás que rece contigo? ¿Quién te puede ayudar o acompañar cuando tengas dudas o conflictos que tengan que ver con tus vivencias religiosas o espirituales?
 
Las religiones son lenguajes. Y son métodos de cuidado espiritual mutuo que han sido consensuados tras mucha historia, mucho esfuerzo, mucho debate, mucha trayectoria colectiva. Y también son matrices sociales donde practicar acciones religiosas desde una parte del ser, la parte que se relaciona con otros. 
 
Por eso, pensar que basta con la propia espiritualidad individual, íntima, es como pensar que el ideal es vivir cada uno en su pisito, ser independiente, y que si lo necesitamos, el estado ya nos cuidará y nos enterrará cuando haga falta. Está muy bien vivir solo y poder estar solo, y es necesario, pero si nos quedamos solo con eso, es como imaginarse que podemos vivir flotando en el espacio.
 
Parece que hay una religión última, LA DEL ESTADO y su asepsia sin emociones, sin oraciones, sin empatía, sin abrazos, sin plañideras, sin nada más que papeleo y ritos grises, maquinales, con nichos de cementerio como celdas industriales, etc, y esa es la religión que parece proponerse cuando se desdeñan todas las otras, las religiones "organizadas" y colectivas.
 
No sé si se ve adonde quiero ir a parar. No pretendo decir que las religiones sean perfectas. No creo que ninguna lo sea. Ni lo espero. Tampoco quiero decir que no se puedan criticar, debatir o reformar o incluso crear nuevas. Pero de ahí a defender que son peligrosas, innecesarias o dañinas de por sí, y que con ser individuos practicando a solas cada uno su espiritualidad, ya lo tenemos todo, hay un gran trecho. Porque el individuo solo puede hacer una parte, pero no todo.
 
Muchas cosas solo se logran rezando entre muchos. Entre otras, sentirse vinculado y tomar conciencia de realidades que, solo compartiéndolas, se ven o se sienten con claridad. A veces es necesario, también, sentir que se pone fuerza entre todos, en una dirección buena. Y esto es reconfortante. Esto sana. 
 
Denigrar la necesidad que todos tenemos de sentirnos "parte de-" es como denigrar el tejido familiar o el apego madre-hijo. Significa no entender que una cosa es que las relaciones a veces fallen o causen conflicto, y otra muy distinta pensar que podemos prescindir de las relaciones. O que todas son malas en sí mismas. 
 
Puedes recrear las estructuras familiares, o separarte de relaciones destructivas, pero nunca dejarás de necesitar vínculos y familia. Se trata de dejar atrás los vínculos que te dañan y cuidar los buenos, es decir los vínculos amorosos, los vínculos con personas que tienen valores y ética de cuidados mutuos. 
 
Con las religiones lo veo igual. Y por eso cada dia soy más pro-religión, incluso aunque a través de mi vida, parezca verse lo contrario, pues vivo separada de una matriz religiosa que comparta con otros. 
 
Pero precisamente porque llevo muchos años sin convivir con alguien que comparta visión/creencias, lo sé, porque veo lo pobre que se queda todo. También estoy lejos de personas con las que poner en común "ritos compartidos" sin tener que hacer antes 7 introducciones con sus respectivas explicaciones y consensos y debates, para poner en claro a qué nos referimos cada cual y lo que queremos. 
 
Carecer de religión compartida es como carecer de cierto tipo de familia. Cuando "crees" en algo, siempre echas de menos que haya otros como tú, contigo, al menos en algún momento dado. Podrían criarte sin tu madre, porque tal vez ella te abandonó, pero siempre la echarás de menos en algún rincón de tu ser aunque te cuiden amables profesionales. Con la pertenencia a un colectivo espiritual sucede igual: puedes vivir perfectamente sin ello, pero si está ausente en tu vida, lo echarás de menos en algunos momentos y de una manera u otra, lo suplirás como puedas. 
 
Toda familia te da problemas, pero si es mínimamente sana (descarto las familias que son como sectas destructivas, o malévolas) te da la vida y también te cria y te sirve de campo de acción, de entrenamiento, y de espacio donde encontrar gente a la que dar algo de manera sencilla "sin tener que explicarse" por siete días previos, para que sepan lo que quieres decir. 
 
Si nos tuviéramos que basar en los conflictos y las heridas para descartar o anular las relaciones imperfectas, dañadas o conflictivas, hasta querríamos ir contra la maternidad, pues muchas madres han maltratado (golpeado, herido, despreciado) a sus hijos, sin querer o queriendo. Pero espera, porque igual eso es lo que está sucediendo. Igual es que todo forma parte de lo mismo: de una enorme y soterrada guerra contra los vínculos afectivos, los apegos amorosos, los tejidos familiares, colectivos, tribales... Porque se argumenta que "como muchos han salido mal" pues hale, todos son malos y extinción. 
 
La religión del dios-estado o la diosa-compañía de servicios nos espera... o la del individuo solitario. La religión del yo ya soy Dios, yo ya lo puedo todo, y no necesito a nadie. Y si lo necesito, pagaré por lo que sea que necesite. Es la religión de pensar que separar a los demás de sus matrices familiares, sociales o religiosas, es emanciparle, hacerle un favor, liberarle. 
 
Porque el infierno, ya se sabe siempre "son los otros".