Mostrando entradas con la etiqueta Unión de Cielo y Tierra. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Unión de Cielo y Tierra. Mostrar todas las entradas

domingo, 8 de enero de 2023

Para muchos, lo que estorba es la materia.




Publicado en mi muro del face, el 2 de enero del 2022


El discurso que oigo hoy en mi interior. Una vieja chamana me dice todo esto:

"¡Cuánta gente está buscando escapar de las leyes materiales, de la vivencia del tiempo lineal, con sus esperas para que las cosas crezcan y maduren; del esfuerzo inherente a toda supervivencia o creación; del dolor que producen algunas pérdidas...!

"Es la materia la que estorba a muchos de los que toman los caminos llamados "espirituales", o de "energía", chamánicos, o incluso los llamados mágicos. No digo que estorbe a todos, porque hay quien toma estos caminos casi obligado por la fuerza de sus vivencias nunca buscadas (como ha sucedido siempre con tantos chamanes, "elegidos" y acosados por los "espíritus") Pero sí estorba a muchos."

"Pues es seductora la idea de que, aprendiendo el manejo de las energías, el lenguaje misterioso de "entidades" espirituales, o el salto de un estado de conciencia normal a otro de conciencia acrecentada, podrás lograr antes, y más fácilmente, muchas cosas; realizar sueños impresionantes; esquivar la soledad; adquirir, en definitiva, poder sobre los elementos, y de paso eliminar contrariedades e imprevistos."

"Esto es lo que más vende, de hecho: 
"Aprende esto y aquello y transformarás tu vida en un sinfín de logros, de éxitos, de prosperidad y abundancia. Y todo va a ser rápido, en un fin de semana, o en pocos, y además va a durarte para siempre."

"No hay nadie que venda la verdad, porque la verdad no hay quien la compre. 

"No resulta agradable que te digan: "Mira, cuanto más aprendas, más responsable habrás de ser con lo que haces". 
O que te digan: "Mira, en realidad, todo lo que aprendas sobre la energía y los estados de conciencia, no va a garantizarte que no tengas problemas. Y no va a eliminar de tu vida el trabajo necesario con la materia, el esfuerzo y el necesario aprendizaje de la paciencia y la espera. 
"Porque la naturaleza tiene sus leyes, y en tanto que seas cuerpo de carne y hueso (además de espíritu) vives sometido a ellas. 
"Y en La Naturaleza hay esfuerzo, hay acción/trabajo, hay espera incluso de años (y muchos años, a veces) para ver algo crecido y consolidado, como por ejemplo un árbol."

"Es más, el "ver" y saber acerca de la energía mucho más que otros, no te aportará precisamente facilidad para muchas cosas, sino al revés: complicación. Porque vas a volverte distinto, y vas a tener que lidiar con la dificultad de integrar tu rareza en un mundo que sigue otros criterios, y no contempla tus parámetros. 

"Porque además (la mayoría) ya no vivis en sociedades de mentalidad chamánica, y no podéis andar por ahí haciendo experimentos con la energía y pretender luego que no os pase nada; así que cuando os pase, tal vez estareis muy solos con lo que os pase, tanto si es bueno, como si es malo. 
"Y eso es duro. 
"Y aunque querais crear grupos, y uniros a otras personas afines, cosa loable, también os costará esfuerzo, porque la creación de redes, de comunidades, no es nada sencilla. Tampoco su mantenimiento"

"Pero además, todo el manejo de energías que aprendas, no te evitará vivir como un cuerpo humano que necesita lo que todos los cuerpos. Y tendrás que pensar en darle a tu cuerpo lo necesario. Y eso implica lidiar con lo complejo que es integrar, hoy por hoy (en vuestro tiempo actual) la adquisición de dinero en un sistema que va, en muchos casos, en contra de lo que aprendes desde tu cosmovisión chamánica"

"Por lo tanto, este camino sigue siendo lo de siempre: Un camino que sólo los locos buscan adrede; y que si lo toman esos inconscientes, lo abandonan al poco tiempo, al descubrir que no les proporciona toda esa "facilidad", comodidad, placer y abundancia que pretendían lograr con tales aprendizajes. Porque a largo plazo no les ha evitado el trabajo, ni el esfuerzo, ni el dolor, ni los conflictos."

"Al final, sólo prospera en el camino chamanico quien no puede ser de otro modo, porque casi es como que está "hecho" así, y casi, casi se siente obligado a aprender, porque la realidad chamánica le persigue de un modo u otro, y no le queda otro remedio"

"Aprender cuatro técnicas es una cosa; convertir ciertos conocimientos en un oficio para ganarse la vida es otra; y vivir como "persona-medicina-espíritu" plenamente entregada al Gran Misterio/ Vida, perseverando en ello hasta el fin, aún es otra cuestión."

"Entrar en el camino "mágico/ espiritual" para buscar poder personal es tan loco como ir camino de La Unidad pensando que "tú" (ja, ja) vas a seguir siendo la prioridad. Porque el verdadero poder emana de la Unidad, y en ese camino hacia la Unidad el "yo" se rompe, el ser humano se descorteza. 

"Y además, en este proceso, de manera inevitable, se vive dolor. Puede ser más, o puede ser menos, pero es normal vivir dolor porque la vida material se rige en torno a la consolidación de estructuras suficientemente estables como para permitir la vida. Esta estructuración en estabilidades la necesita también nuestra mente para no enloquecer."

"La rutina, saber que cada día sale el sol y cada noche hay estrellas, que el agua caerá del cielo en forma de lluvia de vez en cuando, o que si dejas caer un objeto siempre cae al suelo, os permiten planificar y crear. La vida no es posible si se viven cambios a cada segundo, sin inercia, sin repetición, sin saber qué esperar a cada paso. La mente no lo soportaría, pero además, no se podría crear nada: un hogar, unos hijos, una comunidad, incluso una pequeña obra de arte requieren que se cumpla cierta repetición, cierta rutina, cierta estabilidad. Esto es la materia. Es así y así está bien, para que podais tener cosas sólidas en las manos."

"Pero la misma solidez que buscáis vivir y manifestar en forma de proyectos, creaciones, etcétera, se os filtra en el ser y consolidáis un yo, unos modos, unas actitudes, una manera de ser más o menos fija y estable, que os permite interactuar con los demás sabiendo unos y otros a qué ateneros. Imagínate que vieras a una persona y cada día fuera diferente. No sabrías a qué atenerte. No sabrías cómo relacionarte con ella. Sería comparable a un día en el que de repente no venga noche, o como una tierra donde tal vez no haya gravedad, o como una planta cuyos brotes tal vez no crezcan como suelen hacerlo, sino que de repente se desestructuran y dan lugar a otra planta que no era la que querías, o esperabas".

"La estabilidad no es mala, o deberíamos decir la "relativa" estabilidad y repetición. Ser sólidos y fijos no es "negativo". Sólo tiene su lugar, y este es: TEMPORAL. 

"Pero cuando la necesidad interior de cambio pulsa, el germen interno rompe las cortezas y eso puede doler. Es la muerte del "yo" anterior, de esa personalidad a la que estábais acostumbrados, y los demás también estaban acostumbrados a "eso" que érais. 

"Así que también puede haber un rechazo externo a vuestro cambio, pero no porque la gente sea mala y desconsiderada, sino porque es una ley de la vida material que todos lleváis dentro, desear "cierta" estabilidad en los demás (y en vosotros mismos). Por eso, dependiendo de la etapa que viva cada uno, le puede contrariar un cambio".

"En definitiva, seguir un camino de aprendizaje en lo chamánico no le va a ahorrar a nadie la vida en la materia, y ésta tiene sus leyes. Y fíjate ahora cuán cierto es que mucha gente que busca aprender acerca de la "energía", y que se dice tan espiritual, rechaza de plano las leyes materiales. Por ejemplo, el "yo" con su tendencia a la estabilidad y rigidez, es visto como un demonio, o casi. ¿Quién necesita los demonios de la religión cristiana? Vamos, ¡los habéis cambiado por el "yo", por el ego! Pero en realidad el "yo" no es malo, y tiene su lugar. ¿Cuál es este? Pues depende de la etapa que vivas, pero en todo caso será un lugar temporal."

"Ahora yo te diré cuál es la Ley Material: 

Tendrás un yo adecuado para cada etapa vital, 
porque necesitarás siempre cierta estabilidad 
y rutina para desarrollar proyectos y realidades materiales. 

Pero cíclicamente, este yo se morirá. 

"El árbol que eres agrietará su corteza para crecer. O, como la serpiente, mudarás la piel. Podrías incluso vivir diferentes metamorfosis, como algunos insectos, que pasan por diferentes etapas antes de la última, la que les permite el vuelo final. 

"En todo caso, no existe vida material de valor sin "cierta" estabilidad, sin consolidación, sin espera temporal, sin paciencia, sin esfuerzo, sin perseverancia, y sin... densidad, ¡terrible palabra que llena de miedo a tantos!"

"Combinar esto con "la energía", con sus leyes (distintas en muchos sentidos) y su potencial para incidir en la materia, puede dar lugar a dos cosas: 
- Locura, cuando por el hecho de aprender sobre energía, o por el hecho de rezar todo el tiempo, te crees que puedes salirte de la materia y pasar olímpicamente de sus leyes; 
- Maestría, cuando aprendes a vivir materia y espíritu integrados en uno, sin conflicto, ni lucha."

"Y... Bueno, para alcanzar esa maestría se necesitan muchos años... Mentirá quien diga lo contrario. 

"Mientras seas de carne, la espera y el tiempo son ley"






lunes, 20 de diciembre de 2021

Las religiones son como especies botánicas.

 
 
(De mi muro de face) Setiembre del 2019. 

Llevo un tiempo pensando en las diferencias/similitudes entre religiones. Un tiempo largo, desde que leí "Autobiografía de un yogui" de Yogananda y empecé a darme cuenta de cosas que me resultaban inaceptables "desde mi punto de vista espiritual" y que sin embargo eran maravillosas para miles de personas. 

Luego me leí "La experiencia prohibida" del monje cristiano José Maria Verlinde (en la foto), y entendí más cosas aun. Ahora, que estoy estudiando aspectos religiosos del judaísmo, pues aún veo más cuestiones religiosas que antes se me escapaban.
 
Como muchas personas de mi generación, adopté hace un tiempo, sin casi darme cuenta, la perspectiva de que al final todas las religiones son básicamente la misma cosa, pues conducen a experiencias de lo Divino. Me pareció que las discusiones religiosas eran tonterías del pasado, y llegué a desdeñar y ridiculizar a los cristianos que protestaban por las influencias de religiones extrañas, o a los judíos empeñados en lo suyo, o a otros diciendo "¡¡pero lo nuestro es diferente!!".
 
Es decir, no me refiero solo a que desdeñara las peleas religiosas tipo "mi religión es la mejor" porque conduce a luchas sin sentido. Lo que además rechacé fue la idea de las diferencias. Entré en un modo de mirar el mundo donde las diferencias se diluían y todo "era lo mismo". Donde lo importante era estar unidos y no hacer diferencias. Todos iguales.
 
De manera consecuente con esa idea, las religiones mismas perdieron valor a mis ojos, ya que una religión es, por definición, una serie de creencias y ritos diferenciados. Si no hay diferencias, o éstas no importan, deja de tener sentido de hablar de religiones. Es más: las religiones se empiezan a ver como un estorbo, un envoltorio secundario y tonto, y entonces lo que importa es "la espiritualidad, así, en abstracto. Porque la "espiritualidad" se concibe como algo UNIVERSAL. 
 
Las religiones, en cambio, no son universales, se mire como se mire, porque están entramadas con las matrices culturales y sociales de los pueblos donde se practican. Y como no queremos diferencias, porque no queremos luchas, pues pasamos el rodillo de amasar y pensamos: todo es igual. 
 
Pero todo esto se me fue cayendo. Es lo que tiene "oir". Desarrollas escucha interior y resulta que los Guías que me tocaron en suerte son unos tiquismiquis de cuidado, que se pasan la vida diciendo: "Esto no es como aquello. Esto es distinto. Esto en cambio sí es igual".

Cuando leí un libro autobiográfico de Yogananda me poseyeron las furias, ja, ja, al leer algunos pasajes en los que el maestro o gurú le enseñaba a Yogananda que no debía hacer caso del sufrimiento de las personas durante la Segunda Guerra mundial, o a no hacer caso del sufrimiento de muertos que veía en sus sueños. Claro, imagínate: uno de mis guias primeros es Anubis, caracterizado por justo lo contrario: ir a rescatar sufrientes y enfocar los dolores y las atrocidades. 
 
Que una aprendiza del rescate de muertos lea en un libro que si sueñas con gente ahogándose o siendo bombardeada, tienes que "dejarlo pasar" porque todo es maya, pues es como intentar que un judío practicante se arrodille ante un altar con la estatua de un dios. Mal asunto. Hay un choque ahí, no hay modo. No puedes comulgar con ruedas de molino. Descubres ahí TU DIFERENCIA. 
 
Por supuesto, mis emociones enojadas ante las enseñanzas que se destilaban del libro de Yogananda, serían vistas desde el punto de vista de esa religión como un síntoma de tener un alma poco despierta, poco evolucionada, y con mal diagnóstico espiritual: probablemente me quede apegada a este mundo, no logre desasirme de este teatro ficticio, y aquí seguiré en los infiernos, sufriendo con todo quisqui, mientras los gurús más sabios, inteligentes y elevados, hace mucho que han volado a otra parte, desde la cual continuan impartiendo a los inferiores mortales sus enseñanzas anti.encarnación. No sientas, que es malo. Total, nada es real. 
 
Leer a Verlinde (un libro duro y explosivo, cristiano y católico sin concesiones) me hizo ir un poco más allá en todo esto. Fue revelador y aprendí mucho, aunque al mismo tiempo, en una parte de sus reflexiones en las que se arraiga en la doctrina de la Iglesia para algunos temas, yo no concordaba. Así fue como empecé a pensar: nunca podré ser de esos "trascendidos", y con la compasión cristiana resueno, pero católica tampoco soy. Mejor dicho: no soy ni así, ni así. Porque al final la verdadera religión no es la que uno adopta, sino la que uno descubre que es por dentro. La que su alma "es" o decide ser. 
 
Le di más vueltas al tema comparándolo con cuestiones del chamanismo, que es un tema aparte y demasiado ramificado como para tratarlo aquí, pero ahora que estoy con el judaísmo, me paso horas leyendo "diferencias". Porque si algo tienen los judíos, es que son muy de los matices y las diferencias. No les vengas con que todo es igual, porque te mirarán pensando que no estás en este mundo, o que les quieres vender algo. Personas que estudian letra por letra y hasta otorgan significado espiritual a la forma de las letras, y creen que el simple cambio de orden de una letra, puede modificar completamente el resultado, no nacieron para pensar que "todo es igual". 
 
El judaísmo me recuerda a la física y la química, a veces. Algo como muy de enfocar las cuestiones moleculares, las diversas mezclas, y observar resultados. Tal vez por eso el pueblo judío ha dado tantos científicos, no lo sé. Aunque también tiene su lado musical y si ves un grupo de religiosos rezando, flipas de lo pasionales y exaltados que se ponen... Al mismo tiempo es una religión muy centrada en materializar, en vivir la vida cotidiana, en estar en el cuerpo y hacer cosas con el cuerpo. 
 
El gran ideal de la religión judía es que la materia exprese lo divino, es decir: vivir el Cielo en la Tierra. Dentro de este marco de creencias, por lo tanto, todo lo que hacen los cuerpos se considera que tiene un efecto en el mundo espiritual, y viceversa. No hay separación, o no debiera haberla, y el trabajo espiritual es precisamente ir desbrozando lo que impide la vivencia de lo sagrado en lo cotidiano. Por eso los judíos no conciben una vida monacal o separada de las vivencias "naturales" de la humanidad. 
 
Son 3 pinceladas nada más, las que hago, saltando de Yogananda a Verlinde y luego a los judíos. (Me dejo a los chamanes por imposibilidad de elegir uno que los represente a todos, tendría que pensarlo mucho) Podría hablar bastante más de cada libro leído, pero este post sería infinito. El tema es que últimamente voy perfilando más todo esto y he tenido una claridad gracias a mis Guías quienes, dicho sea de paso, a veces se definen como "Jardineros" de la humanidad. 
 
Y es desde su óptica jardinera que me han dicho que es todo muy simple: las religiones SON LO MISMO solo en un sentido: contienen algo parecido a la savia de las plantas, que sería algo asociado con la "energía" (Dios) que nos da vida. Hay otras cosas que son universales en todas las plantas, como la necesidad de elementos tipo agua, sol, tierra y aire. Eso sería, entonces, lo universal a todas las religiones. Cada una habla de eso a su manera (aludiendo a la "luz" espiritual, y a distintas prácticas para vivirla) 

Pero el resto ya no es exactamente igual, y por el contrario, existen montones de diferencias o matices a realizar entre las religiones.
 
Un jardinero ¿qué es, sino un experto en especies vegetales? ¿Cree un jardinero que todas las plantas son iguales y que todo es lo mismo? Bueno, si creyera eso, no las podría cuidar adecuadamente, porque cada especie vegetal necesita unos cuidados específicos. A lo mejor el jardinero plantaba en el mismo sitio al cactus y al nenúfar, y mataba a las dos o les causaba SUFRIMIENTO. Por eso existe la religión del nenúfar y existe la religión del cactus, y entonces es bueno SEPARAR. Que cada una siga sus buenas prácticas, y así cada alma florece en su sustrato ideal. 
 
Es así como mis Guías me han mostrado su perspectiva sobre las religiones: no solo son útiles como caminos DIFERENTES que pueden atender necesidades DIVERSAS de las personas, sino que nunca pueden ser sustituidas por una "espiritualidad sin formas" o "universal". Salvo que entendamos que es mejor no estar encarnado y dejar todo en "el aire de las ideas". 

Porque en cuanto practicas algo, ya lo conviertes en religioso. Incluso aunque tu religión sea la tuya propia y no se parezca a ninguna de las "organizadas". 
 
 ...
 
Las religiones organizadas tienen sus pros y sus contras, sus virtudes y sus defectos, COMO TODO en esta vida de dimensiones limitadas, en el marco del espacio tiempo que conocemos. Quien busca la religión perfecta, es como quien busca la persona perfecta y si no la encuentra, entonces lo arregla diciendo que el amor es universal y ya está. Que mejor no apegarse a nadie concreto porque eso trae desengaños. 
 
Hay quien piensa: "Todas las religiones se equivocan en cosas, por lo tanto ninguna sirve de nada, mejor que desaparezcan". Bueno, este es un camino que no es jardinero. Las plantas tienen sed y sufren, pero miras a otro lado porque total, qué mas da. Que se adapten las plantas y vivan lo universal, y si se mueren qué importa, a fin de cuentas trascienden, ¿no?
 
Me doy cuenta de que mi visión y la enseñanza que mis Guías me dan, por lo tanto, es muy concreta y definida, y no es "universal". Porque Ellos tienen una opinión sobre las cosas que en lugar de relativizar, concreta. 
 
Tal vez no sea, por lo tanto, una visión objetiva. Porque tiene sesgo. Yo lo explico por compartir mi perspectiva y suscitar contrastes y reflexiones, no por nada más. Lejos de mí querer convencer a nadie. Soy muy poco objetiva, creo. 
 
Pero entiendo que tomando el ejemplo de la botánica, para algunas personas, lo mejor es creer otras cosas y "aferrarse al desapego", valga la paradoja. O entrar en caminos donde "todo es igual" porque tal vez esa es la parte de la existencia que necesitan enfocar o vivir.
A fin de cuentas, cada alma tiene su historia y sus momentos. 
 
Tal vez todo tiene que ver con el tiempo de cada alma y de cada cosa. En el marco de tiempo lineal de la existencia, importa mucho vivir cada cosa, en su orden. El embrión dentro del útero, el bebé que nacen, son deseo puro y su "bien" es vivir eso. Para eliminar su sufrimiento, cuando lo hay, el camino ideal es mejorar sus condiciones de vida con su madre. 
 
La sonrisa beatífica de un bebé dormido en el pecho de mamá, cuando todo va bien, se compara a veces con la sonrisa de un buda. Pero si nos fijamos, esa sonrisa de bebé se alcanza por la satisfacción profunda del deseo, por el bienestar físico, por la seguridad. Justo lo contrario que el camino del Buda.
 
Por lo tanto, el camino de ambos NO ES el mismo. Pero tal vez exista un momento adecuado para ser bebé y otro para decir: "Uf, bueno...voy a ver si trasciendo esto un poco". Edades distintas, etapas distintas. 

....
 
En mi opinión, el estudio de las diferencias es importantísimo, si queremos cuidarnos mejor unos a otros. Y si queremos respetar al otro. Porque aunque un número de personas buscan la unión en lo esencial, muchas otras necesitan y desean que se les respete y cuide en lo que tienen de distinto.
 
Cuanto más afinamos en el estudio de las especies botánicas, mejor tratamos a las plantas que cuidamos. Pero si nos obcecamos demasiado con las diferencias, podemos perder de vista el conjunto. Mirar lo esencial también es necesario y tiene su lugar.
 
Si me preguntan entonces cómo "elegir" religión o camino, diré: 

No se elige, se ama o no se ama un camino. 
Se es, o no se es. 
Eres la planta que eres.

Y aún diré más: estás en la etapa que estás y deseas lo que deseas. 
Conócete a ti mismo y sabrás. 
El resto es elucubrar.

 

lunes, 1 de agosto de 2016

Para sanar a Europa.

(Arriba, pintura de Marlis Laduree)
 
Mi camino espiritual y chamánico siempre ha estado estrechamente vinculado a la escucha de la Tierra y la sanación de diferentes aspectos de la misma, como por ejemplo el vínculo del ser humano con Ella. Es una relación profunda, desde el corazó (centro del pecho) y siempre inspirada por energías que identifico como más sagradas. Así, he vivido sueños y visiones internas con la Tierra como ente global, pero mi sorpresa fue grande cuando las visiones y "voces" internas me fueron conduciendo hacia la contemplación de lo que podríamos llamar "Tierras Locales" que, como sucede con las partes de un cuerpo, a pesar de formar parte de un unico "todo", cada una tiene diferentes tonos, caracteres o acentos. Y cada una tiene su historia particular y sus historias.

Así, a lo largo de los años, fruto de las sensaciones internas surgidas en trances de oración y sueños, se me ha ido formando una perspectiva muy particular acerca de la esencia espiritual de la Tierra Local que es el contiente europeo. Y se ha ido despertando en mí un sentimiento de identidad profunda asociada a ser "hija de Europa" en una parte de mi ser, aunque también y por supuesto sea hija de la Tierra global y luego, de las diferentes Tierras Locales de España. Pero es que esto de las "tierras" , territorios o paisaes tiene su miga.

Como en otras partes, la tradición espiritual europea GENUINA u "originaria", enseñaba y sanaba a través de narraciones. Europa es tierra de miles de cuentos, de mitos y leyendas en profusión portentosa... Tal vez por eso, cuando en los trances se me han indicado caminos para sanar el sufrimiento que la Tierra continental Europea tiene enquistado, todo ha surgido en forma de historias y mitos. Y eso es lo que puedo compartir. Tomad este escrito como una narración alegórica destinada a hacer vibrar verdaderes profundas, nada más.

...

Los que crearon la bandera de Europa no supieron conscientemente que estaban reflejando la verdad de la esencia de este continente: la unión de las estrellas con la Tierra. Porque desde una perspectiva mítica (pero también energética) Europa, en su esencia, es como una mujer "amada de los dioses" del Cielo. Una mujer coronada de estrellas...

Algunos mitos reflejan esto, aunque si es cierta la perspectiva que yo he recibido, no han sido bien interpretados. Europa, en el mito griego, era una mujer "raptada" por Zeus, dios celeste, pero ésto no debe interpretarse como un rapto forzoso, en plan violación machista, sino como un "rapto" en el sentido ANTIGUO del término: trance de éxtasis, arrobo, elevación. ¡Es muy interesante rastrear el significado original de las palabras, y darse cuenta de que el cambio de un término puede cambiar por completo el sentido de una leyenda!


Europa sería, entonces, como una mujer o entidad terrestre femenina que recibe la visita del Cielo y entra en éxtasis espontáneamente. Se produce una unión orgásmica-espiritual de la Tierra (simbolizada como una mujer) con el poder fecundador del rayo del Cielo (simbolizado por Zeus y sus "rayos", nada que ver con el personaje vulgar en que se convirtió luego, en la mente humana) 

El hecho de que Europa cruce el mar Mediterráneo a lomos del toro, es otro poderoso símbolo de las aguas salvajes y repletas de vida, de la fertilidad de esa unión, que lejos de ser "seca" o árida implica un viaje fantástico y victorioso cruzando un mar maravilloso. Aquí el toro-Zeus simboliza la fuerza capaz de vencer obstáculos y de cruzar "mares" , pasando de un mundo a otro, de una dimensión a otra, de una etapa vital como "tierra/mujer" sola y sin frutos, a una etapa de mujer/reina que da vida en abundancia. Porque la leyenda cuenta que el "toro" dejó a Europa en Creta, donde tuvo 3 hijos fruto de esa unión, y donde terminó siendo reina.


El toro blanco tiene otro profundo sentido: el toro es también un símbolo de la Tierra, o lo terrestre, pero el color blanco se suele asociar al Cielo en nuestra cultura, de manera que con la imagen de un toro blanco se simboliza un acto: el Cielo "desciende" y se pone a la altura de la Tierra, para poder unirse a Ella y actuar en Ella para su beneficio. 

El poder del Cielo, humildemente, se "animaliza" para estar en una onda o materia compatible con la de la Tierra y poderla "tocar" y "fecundar" de algo nuevo (vida, en definitiva). Europa no podía salir en pos de las estrellas, pero las estrellas sí podían enviarle su luz. 

De manera que el Cielo se vuelve "terrestre" por amor. No exige, arrogantemente, que la Tierra ascienda hasta sus alturas, desciende Él aunque para ello tenga que cambiar de forma y hacer algo que, a ojos de los endiosados y soberbios, sería "rebajarse". Pero es que el verdadero poder del Cielo es un servidor de la Vida y es humilde... Hacerse pequeño y hacerse de tierra para ser accesible a su amada es algo que surge del amor y también de la atracción entre polaridades complementarias.

Los mitos... Ay, los mitos. Han sido tan reescritos y reinterpretados, que cuesta encontrar en ellos el rastro de las visiones primordiales que los originaron. Pero en su inicio, los mitos fueron soñados por visionarios, místicos, chamanes, gente "del espíritu" y por eso, muchas veces, en ellos, a pesar de los siglos y distorsiones, encontramos todavía un destello de verdad.


(pintura de Svetlin. Europa feliz sobre el toro, surcando las aguas del azulísimo Mediterráneo)
 
Y si lo que la propia Tierra me ha susurrado es cierto, la verdad es ésta: Europa en su esencia es una "Amada del Dios Celeste", y por lo tanto su naturaleza es ser una tierra fecunda en vida, ideas, prosperidad, fuerza, creatividad sin fin, arte...¡Como así ha sido en muchas etapas! 

Pero también por eso, si se distorsiona o se pierde su sentido, toda la fuerza y poder del Cielo pueden convertirse en algo sombrío, despiadado e implacable. La fuerza de un toro enfurecido puede pisotearlo todo. 

Y las estrellas, en lugar de ser la brillante consciencia que corona a la tierra/mujer, se pueden convertir en instrumentos de luz cruel, fría, implacable y desprovista de compasión. Estrellas de tortura, afiladas como cuchillos, cortando en pedazos el mundo y repartiéndoselo. Abuso de poder en todos los sentidos, y una corona de luces falsas y aviesas que, en lugar de amar a la Tierra y ayudarla a dar y cuidar vida, la han esclavizado y alienado mentalmente. Pues la propia Tierra de Europa está aplastada y encarcelada en muchas de sus partes y capas, debido al retorcimiento de ciertos poderes y a la pérdida de la visión extática original. Cuando Europa dejó de vivir el éxtasis de unión con lo divino, cayó en manos de los falsos dioses y perdió su fecundidad y exuberancia originales y verdaderas.

Así, el círculo de estrellas de la bandera europea puede simbolizar esas "consciencias brillantes" que en tiempos remotos surgieron de la unión del Cielo y de la Tierra...o acabar simbolizando el brillo de la codicia por el oro, la fría luz de quien no mide al mundo más que por el dinero y el despotismo. Hay que elegir entre el significado de un tipo de estrella, u otro. La sanación de Europa pasa por volvernos, cuantos más europeos mejor, "estrellas radiantes de consciencia/luz". Y unirnos en el sagrado círculo de relaciones armoniosas... Ha de ser un círculo, no un cuadrado ni un triángulo, porque no hay nada más integrador que un círculo.

Las "falsas estrellas" de la faz sombría de Europa no surgen del éxtasis del amor entre Cielo y Tierra sino que caen a Ella como Lucifer en el mito: luces maliciosas, engañosas, que tienen conocimiento pero lo emplean mal, de manera sesgada. Luces que son como semillas malditas, sembrando discordia, destruyendo armonía alrededor y, lo que es peor, engañando a muchos. Porque falta mucho discernimiento para distinguir la verdadera luz de otras luminosidades que no son más que propaganda seductora...


                                                                               ***