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lunes, 20 de diciembre de 2021

Las religiones son como especies botánicas.

 
 
(De mi muro de face) Setiembre del 2019. 

Llevo un tiempo pensando en las diferencias/similitudes entre religiones. Un tiempo largo, desde que leí "Autobiografía de un yogui" de Yogananda y empecé a darme cuenta de cosas que me resultaban inaceptables "desde mi punto de vista espiritual" y que sin embargo eran maravillosas para miles de personas. 

Luego me leí "La experiencia prohibida" del monje cristiano José Maria Verlinde (en la foto), y entendí más cosas aun. Ahora, que estoy estudiando aspectos religiosos del judaísmo, pues aún veo más cuestiones religiosas que antes se me escapaban.
 
Como muchas personas de mi generación, adopté hace un tiempo, sin casi darme cuenta, la perspectiva de que al final todas las religiones son básicamente la misma cosa, pues conducen a experiencias de lo Divino. Me pareció que las discusiones religiosas eran tonterías del pasado, y llegué a desdeñar y ridiculizar a los cristianos que protestaban por las influencias de religiones extrañas, o a los judíos empeñados en lo suyo, o a otros diciendo "¡¡pero lo nuestro es diferente!!".
 
Es decir, no me refiero solo a que desdeñara las peleas religiosas tipo "mi religión es la mejor" porque conduce a luchas sin sentido. Lo que además rechacé fue la idea de las diferencias. Entré en un modo de mirar el mundo donde las diferencias se diluían y todo "era lo mismo". Donde lo importante era estar unidos y no hacer diferencias. Todos iguales.
 
De manera consecuente con esa idea, las religiones mismas perdieron valor a mis ojos, ya que una religión es, por definición, una serie de creencias y ritos diferenciados. Si no hay diferencias, o éstas no importan, deja de tener sentido de hablar de religiones. Es más: las religiones se empiezan a ver como un estorbo, un envoltorio secundario y tonto, y entonces lo que importa es "la espiritualidad, así, en abstracto. Porque la "espiritualidad" se concibe como algo UNIVERSAL. 
 
Las religiones, en cambio, no son universales, se mire como se mire, porque están entramadas con las matrices culturales y sociales de los pueblos donde se practican. Y como no queremos diferencias, porque no queremos luchas, pues pasamos el rodillo de amasar y pensamos: todo es igual. 
 
Pero todo esto se me fue cayendo. Es lo que tiene "oir". Desarrollas escucha interior y resulta que los Guías que me tocaron en suerte son unos tiquismiquis de cuidado, que se pasan la vida diciendo: "Esto no es como aquello. Esto es distinto. Esto en cambio sí es igual".

Cuando leí un libro autobiográfico de Yogananda me poseyeron las furias, ja, ja, al leer algunos pasajes en los que el maestro o gurú le enseñaba a Yogananda que no debía hacer caso del sufrimiento de las personas durante la Segunda Guerra mundial, o a no hacer caso del sufrimiento de muertos que veía en sus sueños. Claro, imagínate: uno de mis guias primeros es Anubis, caracterizado por justo lo contrario: ir a rescatar sufrientes y enfocar los dolores y las atrocidades. 
 
Que una aprendiza del rescate de muertos lea en un libro que si sueñas con gente ahogándose o siendo bombardeada, tienes que "dejarlo pasar" porque todo es maya, pues es como intentar que un judío practicante se arrodille ante un altar con la estatua de un dios. Mal asunto. Hay un choque ahí, no hay modo. No puedes comulgar con ruedas de molino. Descubres ahí TU DIFERENCIA. 
 
Por supuesto, mis emociones enojadas ante las enseñanzas que se destilaban del libro de Yogananda, serían vistas desde el punto de vista de esa religión como un síntoma de tener un alma poco despierta, poco evolucionada, y con mal diagnóstico espiritual: probablemente me quede apegada a este mundo, no logre desasirme de este teatro ficticio, y aquí seguiré en los infiernos, sufriendo con todo quisqui, mientras los gurús más sabios, inteligentes y elevados, hace mucho que han volado a otra parte, desde la cual continuan impartiendo a los inferiores mortales sus enseñanzas anti.encarnación. No sientas, que es malo. Total, nada es real. 
 
Leer a Verlinde (un libro duro y explosivo, cristiano y católico sin concesiones) me hizo ir un poco más allá en todo esto. Fue revelador y aprendí mucho, aunque al mismo tiempo, en una parte de sus reflexiones en las que se arraiga en la doctrina de la Iglesia para algunos temas, yo no concordaba. Así fue como empecé a pensar: nunca podré ser de esos "trascendidos", y con la compasión cristiana resueno, pero católica tampoco soy. Mejor dicho: no soy ni así, ni así. Porque al final la verdadera religión no es la que uno adopta, sino la que uno descubre que es por dentro. La que su alma "es" o decide ser. 
 
Le di más vueltas al tema comparándolo con cuestiones del chamanismo, que es un tema aparte y demasiado ramificado como para tratarlo aquí, pero ahora que estoy con el judaísmo, me paso horas leyendo "diferencias". Porque si algo tienen los judíos, es que son muy de los matices y las diferencias. No les vengas con que todo es igual, porque te mirarán pensando que no estás en este mundo, o que les quieres vender algo. Personas que estudian letra por letra y hasta otorgan significado espiritual a la forma de las letras, y creen que el simple cambio de orden de una letra, puede modificar completamente el resultado, no nacieron para pensar que "todo es igual". 
 
El judaísmo me recuerda a la física y la química, a veces. Algo como muy de enfocar las cuestiones moleculares, las diversas mezclas, y observar resultados. Tal vez por eso el pueblo judío ha dado tantos científicos, no lo sé. Aunque también tiene su lado musical y si ves un grupo de religiosos rezando, flipas de lo pasionales y exaltados que se ponen... Al mismo tiempo es una religión muy centrada en materializar, en vivir la vida cotidiana, en estar en el cuerpo y hacer cosas con el cuerpo. 
 
El gran ideal de la religión judía es que la materia exprese lo divino, es decir: vivir el Cielo en la Tierra. Dentro de este marco de creencias, por lo tanto, todo lo que hacen los cuerpos se considera que tiene un efecto en el mundo espiritual, y viceversa. No hay separación, o no debiera haberla, y el trabajo espiritual es precisamente ir desbrozando lo que impide la vivencia de lo sagrado en lo cotidiano. Por eso los judíos no conciben una vida monacal o separada de las vivencias "naturales" de la humanidad. 
 
Son 3 pinceladas nada más, las que hago, saltando de Yogananda a Verlinde y luego a los judíos. (Me dejo a los chamanes por imposibilidad de elegir uno que los represente a todos, tendría que pensarlo mucho) Podría hablar bastante más de cada libro leído, pero este post sería infinito. El tema es que últimamente voy perfilando más todo esto y he tenido una claridad gracias a mis Guías quienes, dicho sea de paso, a veces se definen como "Jardineros" de la humanidad. 
 
Y es desde su óptica jardinera que me han dicho que es todo muy simple: las religiones SON LO MISMO solo en un sentido: contienen algo parecido a la savia de las plantas, que sería algo asociado con la "energía" (Dios) que nos da vida. Hay otras cosas que son universales en todas las plantas, como la necesidad de elementos tipo agua, sol, tierra y aire. Eso sería, entonces, lo universal a todas las religiones. Cada una habla de eso a su manera (aludiendo a la "luz" espiritual, y a distintas prácticas para vivirla) 

Pero el resto ya no es exactamente igual, y por el contrario, existen montones de diferencias o matices a realizar entre las religiones.
 
Un jardinero ¿qué es, sino un experto en especies vegetales? ¿Cree un jardinero que todas las plantas son iguales y que todo es lo mismo? Bueno, si creyera eso, no las podría cuidar adecuadamente, porque cada especie vegetal necesita unos cuidados específicos. A lo mejor el jardinero plantaba en el mismo sitio al cactus y al nenúfar, y mataba a las dos o les causaba SUFRIMIENTO. Por eso existe la religión del nenúfar y existe la religión del cactus, y entonces es bueno SEPARAR. Que cada una siga sus buenas prácticas, y así cada alma florece en su sustrato ideal. 
 
Es así como mis Guías me han mostrado su perspectiva sobre las religiones: no solo son útiles como caminos DIFERENTES que pueden atender necesidades DIVERSAS de las personas, sino que nunca pueden ser sustituidas por una "espiritualidad sin formas" o "universal". Salvo que entendamos que es mejor no estar encarnado y dejar todo en "el aire de las ideas". 

Porque en cuanto practicas algo, ya lo conviertes en religioso. Incluso aunque tu religión sea la tuya propia y no se parezca a ninguna de las "organizadas". 
 
 ...
 
Las religiones organizadas tienen sus pros y sus contras, sus virtudes y sus defectos, COMO TODO en esta vida de dimensiones limitadas, en el marco del espacio tiempo que conocemos. Quien busca la religión perfecta, es como quien busca la persona perfecta y si no la encuentra, entonces lo arregla diciendo que el amor es universal y ya está. Que mejor no apegarse a nadie concreto porque eso trae desengaños. 
 
Hay quien piensa: "Todas las religiones se equivocan en cosas, por lo tanto ninguna sirve de nada, mejor que desaparezcan". Bueno, este es un camino que no es jardinero. Las plantas tienen sed y sufren, pero miras a otro lado porque total, qué mas da. Que se adapten las plantas y vivan lo universal, y si se mueren qué importa, a fin de cuentas trascienden, ¿no?
 
Me doy cuenta de que mi visión y la enseñanza que mis Guías me dan, por lo tanto, es muy concreta y definida, y no es "universal". Porque Ellos tienen una opinión sobre las cosas que en lugar de relativizar, concreta. 
 
Tal vez no sea, por lo tanto, una visión objetiva. Porque tiene sesgo. Yo lo explico por compartir mi perspectiva y suscitar contrastes y reflexiones, no por nada más. Lejos de mí querer convencer a nadie. Soy muy poco objetiva, creo. 
 
Pero entiendo que tomando el ejemplo de la botánica, para algunas personas, lo mejor es creer otras cosas y "aferrarse al desapego", valga la paradoja. O entrar en caminos donde "todo es igual" porque tal vez esa es la parte de la existencia que necesitan enfocar o vivir.
A fin de cuentas, cada alma tiene su historia y sus momentos. 
 
Tal vez todo tiene que ver con el tiempo de cada alma y de cada cosa. En el marco de tiempo lineal de la existencia, importa mucho vivir cada cosa, en su orden. El embrión dentro del útero, el bebé que nacen, son deseo puro y su "bien" es vivir eso. Para eliminar su sufrimiento, cuando lo hay, el camino ideal es mejorar sus condiciones de vida con su madre. 
 
La sonrisa beatífica de un bebé dormido en el pecho de mamá, cuando todo va bien, se compara a veces con la sonrisa de un buda. Pero si nos fijamos, esa sonrisa de bebé se alcanza por la satisfacción profunda del deseo, por el bienestar físico, por la seguridad. Justo lo contrario que el camino del Buda.
 
Por lo tanto, el camino de ambos NO ES el mismo. Pero tal vez exista un momento adecuado para ser bebé y otro para decir: "Uf, bueno...voy a ver si trasciendo esto un poco". Edades distintas, etapas distintas. 

....
 
En mi opinión, el estudio de las diferencias es importantísimo, si queremos cuidarnos mejor unos a otros. Y si queremos respetar al otro. Porque aunque un número de personas buscan la unión en lo esencial, muchas otras necesitan y desean que se les respete y cuide en lo que tienen de distinto.
 
Cuanto más afinamos en el estudio de las especies botánicas, mejor tratamos a las plantas que cuidamos. Pero si nos obcecamos demasiado con las diferencias, podemos perder de vista el conjunto. Mirar lo esencial también es necesario y tiene su lugar.
 
Si me preguntan entonces cómo "elegir" religión o camino, diré: 

No se elige, se ama o no se ama un camino. 
Se es, o no se es. 
Eres la planta que eres.

Y aún diré más: estás en la etapa que estás y deseas lo que deseas. 
Conócete a ti mismo y sabrás. 
El resto es elucubrar.

 

Nao Deguchi (La fundadora de la religión Omoto, inspiración del Ai ki Do)

                                      

 (De mi muro de face, diciembre 2019)

Investigo la vida de Morihei Ueshiba, "fundador" (o "creador") del aikido. Leo que Ueshiba fue un firme "seguidor" durante años de un curioso personaje y maestro espiritual llamado Onisaburo Deguchi, líder o representante de una nueva religión que surgió en esas décadas, la religión omoto, de la cual Ueshiba fue muy devoto. Y que Ueshiba y Onisaburo eran tan íntimos que se embarcaron juntos en toda clase de aventuras, como una arriesgada expedición a Mongolia (buscando el shamballa o algo así) que casi les cuesta la vida.

En mi vida había oido hablar de la religión omoto, así que me pregunté: ¿Quién era Onisaburo Deguchi? ¿Qué era (o es?) la religión omoto, capaz de atraer e inspirar al fundador del aikido? ¿Quién la fundó?

Y esto es lo que encuentro en "El Arte de la Paz" (otro libro sobre el fundador del aikido) y algunas páginas especializadas en aikido y artes marciales, con extractos de libros: "Omoto-kyo fue fundada por Nao Deguchi (1836/1918), una pobre mujer campesina que fue poseída por el dios Konjin en 1892 y que empezó a hablar en nombre de esa divinidad: «¡Deshaceros de emperadores, reyes y gobiernos artificiales; estableced la verdadera igualdad; abolid el capitalismo; vivid en el corazón de Dios, con sencillez y pureza!».

Leo esto, y me digo: ¡AHORA LO ENTIENDO TODO!

Prosigo y leo:

"Más adelante, Onisaburo, que se casaría con Sumi, hija de Nao, pasó a convertirse en el principal portavoz de la religión. Omoto-kyo era una religión ecléctica y mística que insistía en la armonía de todos los credos, la justicia social, la agricultura natural y en la práctica de las bellas artes aplicadas. Era de orientación pacifista, y a cuenta de ello Onisaburo decía: «No hay nada más dañino en el mundo que la guerra, ni más absurdo que el armamento».

"El brillante, carismático, extravagante y clarividente Onisaburo fue la primera persona que percibió el auténtico propósito de la vida de Morihei: «Tu misión en la tierra es convertirte en profeta de la paz, enseñar al mundo el verdadero significado de Budo (“el arte del valor marcial”) (...) ».

Vale, o sea que Onisaburo Deguchi fue una especie de "guia" o medio maestro de Ueshiba, pero Onisaburo aprendió de NAO DEGUCHI, madre de su esposa. AJájá, me digo: essa señora es la que me interesa, esa. La destroyer que osó "crear" una religión - en pleno Japón imperial- capaz de cuestionar reyes, emperadores y "gobiernos artificiales", reclamar igualdad y abolir el "capitalismo". ¡Una destroyer avanzada a su época!

¿Quién era Nao Deguchi? Busco más informo, encuentro, corto y pego:

"Nacida en 1836 en una familia empobrecida durante una de las peores hambrunas de la historia del Japón, Nao escapó milagrosamente del "despejar" (eufemismo en lugar de infanticidio) que normalmente se aplicaba a los niños.

"Centenares de miles de personas murieron en la Gran Hambre de Tempo; durante unos cuantos años, en el verde y húmedo Japón no creció ni una brizna, cada hoja de hierba, cada raíz y cada grano, todas las ramas y cortezas de los árboles e incluso las fundas de los viejos tatamis, eran devoradas por las masas hambrientas.

"Aunque Nao sobrevivió, sufrió desgracias a lo largo de toda su vida. Cuando tenía diez años el padre alcohólico de Nao murió, y la joven fue enviada a trabajar, esclavizada como sirvienta, dependienta y cosedora para ayudar a su familia. A los diecisiete años, fue adoptada dentro de la familia Deguchi gracias a su tía, una mujer taciturna que se suicidó dos años más tarde.

"El primer compromiso amoroso de Nao se rompió, y a la edad de veinte años fue prometida a un hombre al que ella no amaba. Al ser el nuevo marido de Nao un maestro carpintero, de los artesanos mejor pagados de la época, cabía la esperanza de que la suerte de Nao mejorara. Por desgracia su marido, un viva la vida, al que le gustaba el sake y el vodevil; después de tanto beber, las noches en la ciudad y las heridas que tenía de su trabajo pesaron sobre su salud y, de repente, se encontró sin trabajo e inválido. En lugar de prosperar, la familia de Nao se vio hundida más y más en las deudas y perdieron todo lo que poseían.

"De los once hijos que Nao tuvo entre los veinte y los cuarenta y siete años, tres murieron al nacer, dos se volvieron locos, uno murió en la guerra Chino-Japonesa, otro intentó suicidarse, y tres se marcharon de casa.

"Tras la muerte de su marido, cuando ella tenía cincuenta y un años, Nao se vio arrastrada a hacer de trapera para ganarse la más miserable de las vidas. Desde su juventud, Nao había escuchado frecuentemente unas "voces interiores" y de cuando en cuando desaparecía no se sabe cuántos días para ayunar y rezar en las montañas. En aquellos tiempos, estaba influenciada por la religión Konyo-Kyo, una nueva secta fundada por el campesino Bunjiro Kawate el año 1859.

"Kawate creía que era la reencarnación de Tenchi-Kane-no-Kami (también conocida como Konjin); esta divinidad anteriormente confusa, era considerado a veces un kami furibundo de importancia menor, otras veces, según Kawate, el dios supremo del amor que llevaría a la humanidad hacia una era de paz y prosperidad. El mensaje del dios, tal y como lo interpretaba Kawate, era "Reformar el mundo, sanar a los enfermos y prepararse para una nueva era".

"En 1892 Nao, de cincuenta y siete años, recibió la llamada de esta augusta divinidad en persona. Una noche, se sintió flotando entre nubes, su cuerpo ligero y trasparente como una pluma; y su pequeña y vieja habitación se llenó de una suave luz y de un aroma encantador. "Yo soy Konjin" escuchó como ella misma exclamaba.

"Guiada por Konjin, no comió ni durmió durante los trece días siguientes mientras se purificaba constantemente con abluciones de agua fría para prepararse a recibir nuevas instrucciones del dios. Konjin pidió a la analfabeta Nao que tomara nota. Escribiendo "automáticamente" en simples Kana, Nao finalmente lleno unas doscientas mil páginas con unas notas llamadas Fudesaki ("Escritos") de Konjin.

"Los rumores sobre la clarividencia y el don de curar enfermedades de Nao se esparcieron, y un pequeño grupo de seguidores se reunieron en torno suyo en Ayabe.(...)"

"La no escolarizada Nao tomaba notas dictadas que ella misma fue incapaz de leer (los tradujo y refinó Onisaburo, el que sería guía y amigo de Morihei Ueshiba) Sus escritos contenían revelaciones que atañían al mundo espiritual y a una continua corriente de CRÍTICA SOCIAL. Se instaba a la humanidad a adoptar una nueva moralidad y revitalizar sus instituciones sociales. Su visión se basaba en un dios universal que consideraba a todos los seres humanos como IGUALES, una creencia que estaba en directa oposición a la religión Shinto del estado, la cual se centraba en la figura divina del emperador." (...)

Bien. Hasta aquí he llegado. No me extraña entonces que sintiera familiaridad con Ueshiba, puesto está conectado a esta línea de "guías espirituales" que son anti-imperio, los rebeldes, los de la libertad queremos, y nada de esclavitud. Nunca he sentido afinidad por nada japonés asociado ni con guerras ni con emperadores, ni con cortes ni palacios. Pero mis Guías me han llevado hasta este "otro Japón", el del pueblo de A PIE. Y ése sí me resulta afín.

Luego me quedo reflexionando sobre cómo a menudo quedan en la oscuridad y el olvido las personas que iniciaron cambios que finalmente inspiraron a celebridades que si se aclaman y recuerdan. Ueshiba es célebre, lógico, porque llegó a una gran maestría y creó el aikido, que hoy es universalmente conocido, pero su mentalidad y mucha de su práctica espiritual (gracias a la cual "recibía técnicas" hasta en sueños) pudieron ser como fueron gracias a la religión Omoto y su amistad con Onisaburo, el cual a su vez, se inspiró y basó en las 200mil páginas escritas por una mujer ANALFABETA (escribía en trance) con una vida terrible, pero que obviamente fue el canal a través del cual algo realmente sagrado entró en este mundo para inspirar esa mentalidad pacifista, anti clases, universalista...

Me parece fascinante, maravilloso y triste a la vez lo que encuentro sobre Nao Deguchi. Pienso en sus 200mil páginas de caracteres japoneses escritos en trance. En su vida trágica y llena de sufrimientos, que cambió al final tras las revelaciones recibidas. Pero aun y así, ¿quién se acuerda de ella? Solo una minoría investiga más allá y busca las fuentes de inspiración de los maestros célebres.

Yo me alegro mucho de haber indagado hasta encontrar otra alma hermana: otra mujer pobre, de pueblo, que "oye voces y vé a los dioses", y que siento cercana por eso, aunque mi vida ha sido mucho más fácil y cómoda que la suya y haya mucha distancia de matices también en otros sentidos.

Este post es mi pequeño homenaje a la señora Nao Deguchi. Habría mucho que aprender sobre cómo pudo sobrevivir a tantos infortunios y tanto sufrimiento. Me encantaría poder leer algunos de sus miles de folios traducidos. Estoy segura de que algo más allá del aikido encontraría ahí...Y más piezas de mi perspectiva sobre la vida encajarían en su lugar.

La de la foto es ella




miércoles, 20 de noviembre de 2019

El Amor Divino salvando la vida de un ateo.






Voy a compartir un fragmento de libro. Es una historia verídica, del padre del autor (Alexandre Grothendiek) La historia se comenta sola, pero igual añado un par de frases al final.
....

“En el transcurso de estos últimos meses...aveces he pensado en cierto suceso de la vida de mi padre que tuvo lugar mucho antes de mi nacimiento (…) Por otra parte jamás me habló de él, ni a ningún alma viviente,salvo a mi madre (…) Es ella la que me habló de él, unos años después de la muerte de mi padre. Se trata de una experiencia que tuvo en prisión, en el octavo año de su cautiverio (hacia el año1914).

Era al final de un año de reclusión solitaria,que le había valido un intento de evasión durante el traslado de una prisión a otra. Seguramente fue el año más duro de suvida,y hubiera destruido o quebrado o aniquilado a más de uno: soledad total, nada para leer ni escribir ni en qué ocuparse, en una celda aislada en medio de una planta desierta, separado incluso de los ruidos de los vivos, salvo el inmutable y obsesivo escenario cotidiano: tres veces al día la breve aparición del guardián llevando la pitanza, y por la tarde una aparición relámpago del director, inspeccionando en persona al “cabeza dura" de la prisión. Cada día se estiraba como un purgatorio sin final. Y tenían que pasar 365, antes de que fuera devuelto al mundo de los vivos, con libros, un lápiz... Los contó, esos días,¡esas eternidades que debía salvar!

Pero al final del 365ésimo(apenas podía darse cuenta de que era el final de su calvario sin fin...), y aún durante los tres días siguientes, nada. Al final del tercero, a su pregunta “El año ya ha pasado – ¿cuándo tendré libros?", un lacónico “¡Espera!" del director. Tres días después,aún lo mismo. Jugaban con él, que estaba a su merced, pero la rebelión se incubaba, ulcerada, en el hombre acorralado. Al día siguiente,apenas pronunciada la misma respuesta lacónica“¡Espera!", la pesada escupidera de cobre con bordes afilados casi le rompe la cabeza al imprudente torturador – que se echó a un lado justo a tiempo. Sintió el aire en la sien, antes de que el proyectil se estrellara en la otra pared del corredor, y de que cerrara con un portazo la pesada puerta...

Para mí es un milagro que mi padre no fuera colgado allí mismo. ¿Quizás algún escrúpulo de conciencia del director, que“temía a Dios" y que confusamente sentía, por la muerte que le había rozado tan de cerca, que había ido demasiado lejos? El caso es que el joven rebelde fue molido a palos (¡eso era lo de menos!), luego encarcelado con grilletes en un calabozo apestoso,en la oscuridad total, por tiempo indefinido.

Un día de cada tres se abren los postigos, y el día sustituye a la sofocante noche. Sin embargo, la revuelta no está quebrada: huelga de hambre total, sin comer ni beber – a pesar del joven cuerpo que obstinadamente quiere vivir; el alma ulcerada, roída por la rebelión imposible y la humillación de la impotencia, y las carnes hinchadas que se desbordan en vidriosas roscas alrededor de las argollas de hierro en las muñecas y los tobillos.

Eran los días en que tocó a fondo la miseria humana consciente de sí misma–la del cuerpo y la del alma. Al final del sexto día de encierro, día de“postigos abiertos", es cuando ocurrió lo inaudito –que fue el secreto más preciado y mejor guardado de su vida, durante los diez años siguientes. Fue una repentina ola de luz de una intensidad indecible, en dos movimientos sucesivos, que llenó su celda y le penetró y le llenó, como aguas profundas que mitigan y borran todo dolor, y como un fuego abrasador que arde en amor – un amor sin límites hacia todos los vivos, barrida y borrada toda distinción de “amigo" y de “enemigo"...

No recuerdo que mi padre tuviera un nombre para designar esta experiencia de otro, que me contaba. Ahora yo lo llamaría una “iluminación", estado excepcional y efímero cercano al que refieren los testimonios de ciertos textos sagrados y de numerosos místicos. Pero aquí esta experiencia se sitúa fuera de todo contexto comúnmente llamado “religioso". Seguramente hacía más de diez años que mi padre se había desligado del dominio de una religión, para no volver jamás.

Estoy seguro, incluso sin tener datos precisos, de que este suceso debió transformar profundamente su percepción de las cosas y toda su actitud interior, al menos durante los días y semanas siguientes–días de pruebas durísimas seguramente. Pero tengo buenas razones para creer que ni entonces, ni más tarde, hizo tentativa alguna para situar lo que le advino en su visión del mundo y de sí mismo. Para él no fue el principio de un trabajo interior en profundidad y duradero (…) Debió reservarle un compartimiento bien separado,como una joya que se guarda en un estuche cerrado, cuidándose mucho de ponerla en contacto con el resto de su vida. “

(Fin del fragmento del libro "La Llave de los Sueños", de Grothendiek)

Mi comentario: me encanta encontrar cosas como esta, que corroboran lo que yo sé por experiencia: que no es necesario "creer" para que "Dios te venga a ver" y rompa tus esquemas. Que aunque algunas personas creyentes se puedan auto sugestionar, no todo surge de creer, y además no hay fantasía que pueda competir con la energía amorosa que moviliza una experiencia "real".

Pero esta historia muestra también, que tener visiones místicas no significa que obligatoriamente te vuelvas religioso. Ni santo. Ni nada especial. Pero sí te pueden salvar la vida al subirte la moral y sanar tu interior, cosa que creo, en mi humilde opinión, que es lo que sucedió aquí... Una vida fue salvada. Así lo veo. Cómo llegó a suceder eso, porqué, etc...eso es un misterio. Pero el día que La Divinidad deje de ser una parte de misterio, no estaremos hablando ya de Dios.

martes, 21 de mayo de 2019

Aliens e "insectización" humana (Sobre "La Vida Secreta" de David Jacobs)





(Escrito en mi muro de facebook, noviembre 2017)

Estoy leyendo un libro sobre abducciones alienígenas escrito por el historiador David Jacobs (el señor de la foto de la derecha), titulado "La Vida Secreta", y me encuentro a un paso de señalar que los culpables de lo que yo llamo la "insectización" de la humanidad, la ruptura de equilibrio, y el querer hacer colmenas o termiteros de nuestras vidas, criar sin apego, ejércitos, etc, son "ellos". Sea lo que sea que sean "ellos", tanto si son sueños, entidades de energía, pesadillas, monstruos o reales et´s de materia más o menos sutil. Creo que es secundaria la consistencia de su realidad en este sentido, porque el caso es que mucha la gente los ve en su interior, son sus "demonios" y les afecta realmente verlos. Y curiosamente esos seres muchas veces son descritos con aspecto insectoide. Su comportamiento social, esa cosa tan colectiva, sin emociones, tan organizada, también es muy insectoide.

(Esto me trae el recuerdo de una de las visiones chamánicas más perturbadoras de mi historial, y que tal vez cuente en otro momento, sobre seres de energía con aspecto de insecto, inoculando ideas a la humanidad para manipularles)


También llego a la conclusión de que los investigadores de este fenómeno aún andan despistados, indagando con hipnosis en las "imágenes" visuales que recuerdan o no recuerdan los supuestos abducidos, cuando en realidad tendrían que enfocarse en lo que su cuerpo sabe y puede contar, porque las imágenes pueden significar muchas cosas, pero lo que siente y ha registrado el cuerpo en un nivel celular y visceral, es otro asunto. Ahí sin duda estará la verdad. ¡Hay que preguntar AL CUERPO, no a la mente...!

Es muy curioso, también, que al final mucho de este tema gire, como casi siempre en mis investigaciones, acerca de la MATERNIDAD. No esperaba encontrar algunas cosas que estoy leyendo, que parecen estar sacadas de un estudio sobre la necesidad del apego y el afecto con caricias, en la crianza. Encontrar eso en un libro sobre supuestos aliens y supuestos abducidos traumatizados por la experiencia...es muy fuerte el asunto.

Ya voy por la mitad y mira, me está resultando interesante aunque solo sea para reflexionar sobre lo que he dicho, y comprender mejor, desde cerca, uno de los fenómenos psíquicos y energéticos más raros y típicos del siglo XX-XXI. Nuestra cultura está permeada por estas historias, pero es que además hay miles y miles de personas en el mundo afectadas por estas sensaciones "locas e inconfesables". Significativo de algo, sin duda. ¿Pero de qué...?

Vuelvo a la "insectización". Si lo unimos con el factor híper tecnológico presente en las vivencias del fenómeno, nos daremos cuenta de que una gran parte del pack aliens-ovnis gira en torno a seres de comportamiento poco emocional e insectoide, hiper tecnológicos... ¿Y no es esa dirección la que parece tomar nuestra civilización? Entonces me pregunto: ¿Qué fue antes, el huevo o la gallina? ¿Las "vivencias" con abducciones y platillos volantes aparecieron porque reflejaban un futuro posible de nuestra sociedad, llevándonos a visiones extremas de esta posibilidad...o llegaron primero estas "entidades" o "pensamientos" al ser humano, y a raíz de su influencia, la humanidad pisó el acelerador del sueño tecnológico-evasivo (inclusive el sueño de huir al espacio exterior) a costa de sacrificar pautas de comportamiento y necesidades netamente humanas (afecto, cuidados, caricias, tierra...) ?

Fíjate tú lo que supuestamente, y según los relatos de los abducidos, les sucede a esos aliens: Tienen graves problemas para reproducirse. No conocen el afecto, el apego. Lo enfocan todo en plan colmena. En plan criadero. Intentan crear bebés en frascos de laboratorio. No tienen sexo o lo tienen con dificultad y sin emociones. Buscan a los humanos para inyectar vitalidad en sus crias aliens o híbridas. Estudian nuestra sexualidad, nuestras emociones, loque les falta y no conocen. Decía una abducida, durante en trance de hipnosis regresiva, indignada, que se sintió como una vaca, como ganado. Otra decía que le recordaba a su pasada y traumática vivencia de Auschwitz, por lo maquinal e industrial, por lo no emocional ni afectivo del asunto.

Curioso, cuando menos, que el conjunto de insectización+hiper tecnología parece estar asociado con la pérdida de sexualidad "sana", de fertilidad, y de emociones amorosas. Al margen de qué significan realmente estas historias y si son verdad literal o mera fantasía, creo que hay unas señales en ellas que pueden ser leídas por todos nosotros. Personalmente veo los signos de la degeneración de un colectivo o de su miseria. Algo de lo que debiéramos huir, en lugar de imitar.

Todas las naves espaciales de ciencia ficción no valen una mierda al lado de la experiencia hermosa, plena, de la vida carnal en el amor, creando vida, siendo madre, criando en el amor, viviendo la sexualidad gozosa, y estando en la Tierra... Lo siento, pero esa es mi perspectiva. Patada al ovni, si ese es el plan que trae para "instruir" a la humanidad. Que puede que existan otros "ovnis" con otro plan, pero esos sin duda ni vienen a insectizar, ni dejan a la gente traumatizada con manipulaciones "por su bien" o "por el bien de la humanidad". El autoritarismo, la jerarquía vertical colmenaria, es otra cosa que no soporto y que me parece una clara señal de algo, o alguien, que solo busca dominar a los demás, o organizar la vida de una manera que no es, definitivamente, HUMANA. La vida de los insectos, que quede para ellos.

lunes, 20 de mayo de 2019

"Comunión" de Whitley Strieber.


(Escrito en mi muro de facebook en setiembre del 2018)

Me acabo de terminar "Comunión" de Whitley Strieber (publicado por Reediciones Anómalas) y no puedo reprimir el impulso de comentar el libro con mis contactos. Estoy impresionada y contenta a la vez. Impresionada porque supera, con mucho, lo que esperaba encontrar. Creía que sería un libro interesante, porque sabía que fue mítico en su tiempo (años 70´) Pero no esperaba ni de lejos la calidad, dado que trata el peliagudo, escabroso tema de los "visitantes de dormitorio" (aliens grises dicho vulgarmente) y todo lo que he leído sobre eso es bastante kk, por decirlo finamente.

Y de repente, este libro. Se nota, y mucho, que Whitley es escritor. De hecho, me queda la duda de si ha contado de veras sus experiencias nocturnas con aliens o "lo que sea" (pues ese misterio no se desvela) o si ha confeccionado una especie de libro híbrido entre la novela y la investigación. En todo caso, mi asombro ha venido por dos motivos:

- Uno, Whitley Strieber "piensa". Y piensa bien. Y es un alivio leer un libro sobre estas experiencias que esté tan bien razonado, elucubrado, analizado, en el que le ha dado la vuelta por todas partes al tema. Tenemos ahí mucha miga psicológica (sesiones de terapia transcritas, una tras otra, reflexiones sobre posibles significados, etc)

- Dos, el máximo impacto, para mi, ha sido encontrar en esas páginas pistas y cosas que yo llevaba un tiempo pensando y rumiando, pero que no habían tomado forma tan claramente, ni las tenía todas relacionadas como lo hace Whitley. Por ejemplo, he sentido euforia al encontrar desplegada toda la hipótesis insectoide, las reflexiones sobre la similitud entre los aliens grises y los insectos. Hablo de ello aquí, en este post.


Y es que el tema de los seres demoníacos con forma de insecto me trae de cabeza desde hace años (es una tipología demoníaca que no pude incluir en "Demonología", mi libro de "bichos", pero hablaré de ellos cuando haga la segunda parte), pero nunca lo había visto plasmado en un libro, de esta manera. Y para mí ha sido como encajar dos piezas de puzzle muy interesantes, que generarán nuevos circuitos neuronales en mi cabeza. ¡Al tiempo...! Claro que Whitley no piensa que los aliens sean demonios, ni escribe desde ese lenguaje tan creyente/religioso, pero da igual. Solo se trata de una cuestión de distintos lenguajes, y a mí me sirve el suyo, lo entiendo perfectamente. Mi lenguaje tampoco es algo en lo que yo "crea" a capa y espada, sino solo el mejor modo que he encontrado de llegar a cierto público. 

Otro tema que él desarrolla, y mucho mejor que otros autores, es la posible interpretación mitológica (la relación entre visitas de dormitorio, hadas, dioses, y demás en las creencias humanas) También he flipado cuando ha sacado el tema del símbolo del triángulo, tan repetido en esos relatos, porque me he acordado de que Miguel me advirtió hace un par de meses acerca de que ese símbolo (a veces) podía estar asociado con ciertas energías "peligrosas". Y aquí dos piezas más de puzzle hicieron "clac" y me dije: tira de este hilo, porque aquí hay algo.

Pero lo mejor es sin duda la parte psicológica. Whitley describe maravillosamente bien los efectos del terror, del pánico físico. Me he quedado muy impactada con eso. He entendido muchas cosas. Siempre me sucede, además, que cuando leo libros sobre este tema, pienso inevitablemente en los abusos sexuales a la infancia y en todas las circunstancias en las que los niños (y los adultos) viven una sensación de impotencia, de incapacidad de controlar o proteger su cuerpo, y lo que otros les hacen. Y las secuelas de todo esto. (Porque lo de las abducciones está casi siempre asociado a una sensación de ser abusado por "cosas" o "seres")

Hay un pasaje donde Whitley describe cómo el pánico es de tal calibre que siente cómo su "yo" se desintegra y solo queda en él lo más primitivo y animal. Pero luego le surge un sentimiento de sumisión hacia los "bichos" que se convierte, inesperadamente, en afecto. Y reflexiona acerca de los mecanismos que conducen a apegarse o desarrollar afecto con seres que tienen tanta autoridad y poder sobre tí, que te han anulado por completo por asi decirlo. Es muy interesante en ese sentido, porque se puede aplicar a la crianza, pero también a la relación con los tiranos, todos esos reyes y gobernantes injustos...hacia los cuales la gente llega a sentir sumisión y afecto.




Tampoco es que recomiende el libro así en general a mis contactos, porque puede dar miedo a algunas personas hipersensibles (hay cosas muy inquietantes ahí, en algunos pasajes del libro) Y segundo porque sé que esta clase de lecturas son cosa de minorías, pues el tema se las trae, y de hecho es tan tabú que lo raro es que alguien admita en público que le da curiosidad o le interesa. Se suele perder mucho prestigio social si sacas en una conversación el tema de los ovnis y tal. Pero si hablamos ya de aliens-bichos es tres veces peor. Y si se trata de bichos paseándose por las casas humanas o llevándose a la gente, acabáramos. "De eso no se habla." Punto.

Yo investigo desde hace meses este tema porque mis Guías me lo aconsejaron y me dijeron que debía comprender algo. Pero hasta el momento solo había leido cosas muy irregulares, desde franca basura-kk, hasta escritos mixtos donde hay una parte buena y una mala, y se nota que el investigador hace lo que puede y tiene buena intención, pero no da para más y el resultado es poco lúcido, un pastel confuso. Por eso me ha sorprendido mucho este libro. Es un tesoro para alguien como yo poder leerlo. Incluso aunque fuera una ficción del autor (y no me lo parece), se le nota muy documentado y mucho más certero que otros en sus hipótesis. Porque además no tiene miedo de plantearse toda clase de posibilidades y deja el libro muy abierto, sin una conclusión cerrada. Eso me gusta. Me da mucha pena cuando un "investigador" fuerza todas las hipótesis para que encajen con su idea, o cuando todo lo ve de un solo color.

Fascinante y suculento, en resumen. Me alegro mucho de haber contribuido con mi donativo hace meses para que Reediciones Anómalas lo sacara a la luz, porque esto era inencontrable en España. Encima la edición está super bien, el libro da gusto tocarlo, es de calidad y a un precio muy asequible.

Eso sí, tras leer este libro, más convencida estoy de que no me fío de todo lo que parezcan "aliens-bichos". Ni un gramo de compasión me suscitan esos seres, energías o lo que sean. Más bien siento una ira fueguina e incendiaria que ya he sentido otras veces, viene de la Tierra y de lo sagrado en mi, y sé lo que significa: ¡Defensa!

sábado, 27 de octubre de 2018

Experiencias tras la muerte, y por qué es necesario narrar las vivencias espirituales.



Estoy releyendo fragmentos de "Consciencia después de la Vida" del cardiólogo Pin Van Lommel , un librazo de la editorial Siruela, que es el mejor libro escrito acerca de las ECM (experiencias cercanas a la muerte, o de muerte clínica, con vivencias espirituales incorporadas), estudiadas desde un punto de vista científico.

Me llaman la atención los resultados del estudio que realizó sobre pacientes, en los que hizo un seguimiento de ocho años tras su experiencia de ecm. Porque este señor subrraya que, tras la experiencia de la ecm en sí, las personas que la experimentaron generalmente tardaban una media de 7 años (!) en integrar lo que habían "sentido/visto/oido" en ese estado de visiones tras la muerte. Y a veces más. 

Y explica algo crucial: la lentitud en integrar algo así se corresponde, según su estudio, con la dificultad con la que se encuentren esas personas a posteriori, para narrar su vivencia o compartirla en su entorno, con sus relaciones.

Llega a decir que la experiencia en si misma, por "positiva" que fuera en su contenido, así como sus posibles beneficios en los pacientes, solo se integra cuando éstos lo verbalizan y encuentran un medio "favorable" a su confesión o acto de contar lo que sintieron. Las personas que se lo guardan para si mismas, ya sea porque están en un entorno adverso a esta clase de "historias" (pues son juzgadas como chifladuras o alucinaciones y fantasías) o porque no se atreven ni a intentar ponerle voz a eso (algunas declararon grandes dificultades para ponerle palabras a su vivencia) pueden llegar a no integrar la vivencia y a experimentar incluso efectos adversos debidos a la ruptura de esquemas vivida en soledad, la sensación de que ya no encajan con el resto, etc.

Es decir, a pesar de lo sobrevaloradas que están estas vivencias hoy en dia, al menos en ciertos círculos (como si fueran un pasaporte inmediato a la iluminación personal o algo similar) lo que Pin Van Lommel sugiere en su libro, es que existen efectos adversos (depresión, aislamiento, sensación de no entender, etc) que pueden suceder, mezclados con los otros posibles efectos beneficiosos (la pérdida de miedo a la muerte es uno de los más comunes) 

Con todo, establece con bastante firmeza que la integración de la experiencia, así como el hecho de empezar a vivir sus BENEFICIOS, depende de 3 factores:
- Tiempo (el parámetro es de un promedio de unos siete años)
- Poder compartir con otras personas lo que se ha vivido, verbalizándolo.
- Recibir un feedback positivo tras este acto de compartir la vivencia.

En las estadísticas que maneja este señor, el beneficio de estas vivencias, plasmado en efectos positivos en la vida interna de esas personas (más paz con la vida, relativizar preocupaciones que antes angustiaban, valorar más las cosas esenciales, elegir dedicar el tiempo a lo que uno realmente valora, elegir coherencia, perder miedos, etc) aumentaba conforme pasaban los años desde que fue experimentada, pero solo si se pudo integrar y compartir de alguna manera con alguien. (En el otro extremo, llega a contar que conoció a una persona que llevaba 50 años guardando ese secreto para si misma, como si fuera una losa)

En otras palabras, y extrapolando el asunto a otras vivencias interiores (aunque no sean ecm´) las conclusiones que se desprenden son que no importa tanto la experiencia que hayas tenido y lo poderosa o revolucionaria que pudo sentirse y ser en el momento, como la integración de la misma (y eso no es ninguna novedad, yo ya lo sabía). Pero es que resulta que la integración depende en gran medida de poder compartirlo con alguien o con más personas, y además de su respuesta. Si no hay respuesta (si no un silencio embarazoso, o que te hagan el vacío), o si la respuesta es negativa, mal asunto. 

Es decir, se te puede aparecer "san dios", pero si a raiz de ello te quedas aislado de tu entorno por miedo, o por no encontrar con quién hablar de ello; o si te atreves a hacerlo pero no te responden nada, o te marginan como a un loco, o te juzgan como si fueras algo malo (te acusan de soberbia o de blasfemia) tu vida no ha mejorado precisamente com la ecm, al revés, pues va a ser difícil integrarlo en paz. 

Y esto es verdad al margen de que la visión sea verdad literal o símbolo, de buena tinta o una siniestra fantasía por un mal viaje, pues este proceso de discernimiento (asociado a la integración consciente) es precisamente perturbado por las fuerzas adversas desplegadas por reacciones hostiles, que impiden el sosiego y la verbalización con calma de los pensamientos y las emociones implicadas en la visión.

¿Adónde quiero ir a parar? Por supuesto, barro para casa, que es lo que se me da mejor, llevar las cosas al terreno de lo que puedo utilizar en mi vida y la vida de las personas que conozco (es que soy muy práctica) Y lo que quiero decir es que esto me "explica" la "insistencia" que siempre he experimentado (por parte de mis guías) para que comparta todo cuanto experimento. Siempre me han dicho que ha de ser compartido, no solo porque escribirlo de manera ordenada me ayuda, sino también para sentar un precedente para los demás, visibilizando temas y sentires muy poco visibilizados "en la calle", en el lenguaje y conversaciones de la gente de a pie.

Y comprendo mucho mejor, ahora, que mis guías hayan insistido porque, fíjate, debían saber que la integración que yo viviera de esas experiencias con la "energía" y con "ellos", dependería en parte de ser capaz de compartirlo con alguien y ponerle palabras. También deben saber que muchísima gente siente cosas similares o vive otras parecidas pero lo guardan casi en secreto, por miedo o vergüenza, no se ven reflejadas  en ninguna parte, no encuentran relatos que muestren algo similar a lo que sienten, y por lo tanto se sienten más bichos raros de lo que son. Pero eso es algo que se podría cambiar si estas cuestiones se visibilizaran más y "mejor".

Contar tu propia historia con ciertos detalles, no es solo una cuestión personal cuando se trata de dar voz a temas tabú o reprimidos por el colectivo. Cuanta más gente se anima a dar expresión a ciertas vivencias que, hasta el momento, han callado por miedo, pudor o vergüenza, más nos ayudaremos mutuamente a reflexionar sobre las mismas, ventilar emociones encerradas y permitir la futura integración (incluso colectiva) del asunto, ya con el discernimiento hecho y los procesos completados.

Hay ciertos sectores puristas donde se juzgan muy mal las narraciones en primera persona de toda vivencia visionaria, mística, espiritual... salvo que se trate de la narración de personas bien MUERTAS Y ENTERRADAS, cuanto más siglos atrás, mejor. Se tolera que el célebre fulanito o menganita escribiera libros visionarios en la Edad Media, o hace 50 años (si ya han muerto) pero no te atrevas tú, mujer viva, a explicar tus visiones ahora. Que ni estás muerta, ni eres "nadie", ni eres lo suficientemente vieja, ni han realizado aún su veredicto sobre tu caso las autoridades de las viejas religiones o tradiciones al uso.

Vivencias muy similares pueden ser leidas en libros antiguos y aceptadas como "referentes" mientras otras son desechadas, juzgándolas como las ganas de llamar la atención de alguien con mucho ego espiritual. La única diferencia la marca la cantidad de años que lleva muerto alguien (si está vivo, ya ni hablamos, es rarísimo que se acepte su narrativa, aunque existen excepciones) Y en el caso de estar muerto, el quid radica en si su narración se puede englobar en una tradición religiosa formal, o es demasiado fuera de la norma como para saberla etiquetar.

En el otro extremo, hay círculos de credulidad total y sin ningún criterio, donde cualquiera puede ir con su arrebato del último minuto, contar cualquier cosa que haya sentido, y ser aplaudido sin más, y hasta crear secta. Espacios donde la precipitación es malsana, y donde se confunde amar al prójimo con creerse al pie de la letra cualquier cosa que diga, o aplaudir sus ideas aunque nadie las entienda. Son ambientes sin fundamento, sin criterio, sin equilibrio tampoco.

Sinceramente, y tras lo que leo en el libro de Pin Van Lommel, creo que ambos extremos son insanos y reflejan de manera sintomática la mucha falta que hace liberar estas expresiones en nuestra cultura, y vivir, no solo como individuos sino como colectivo, un proceso de reflexión e integración de esa faceta del ser humano (la faceta que "a veces tiene experiencias espirituales medio inconfesables") 
Sin hacer eso, no podremos procesar, ni madurar las cosas como sociedad.

Antes de juzgar al que no ha sabido integrar algo místico que vivió, deberíamos preguntarnos qué entorno le rodea y si ha encontrado una acogida humana y empática en alguna parte para compartir eso que experimentó. Como sucede con la tan manida resiliencia, lo de "integrar" no es una virtud que se pueda cultivar a solas sin más. Depende en parte de cómo nos tratamos mutuamente. De cómo nos acogemos. De si somos capaces de no juzgar al otro. De si sabemos, en definitiva, escuchar y acompañar.

Así que agradezco a todos y todas los que me leéis en el facebook mis peroratas, porque he compartido muchas vivencias "raras", y sin duda me habéis ayudado en el transcurso del proceso integrador de las mismas (que aún sigue) Ya no me parece absurdo no haber logrado integrar todavía algunas cosas vividas hace años... ya sé que es normal tardar mucho tiempo. Pero también sé que quien comparte y recibe buen feedback, avanza, y en ese sentido, os doy las gracias. Tengo esperanzas conmigo misma, ja ja. También entenderé mejor, tras haber leido este libro, a los que vengan a contarme sus vivencias.

Por último, creo que esto es algo positivo que han traido las redes sociales a muchas personas sumergidas en temas frikis. ¿Qué hubiera sido de mí y de tantos de mis amigos, sin poder compartir temas de minorías, como son los sueños o el chamanismo? ¿Dónde hubiéramos podido encontrar a otras personas afines? Nuestro destino hace siglos hubiera sido, seguramente, la soledad... Morir como esa persona que llevaba 50 años callando su ecm´, su visión del más allá, por vivir en un contexto social adverso a ello.

Cuánta conciencia desperdiciada. Cuánto dolor humano inútil. Cuánta soledad innecesaria. Qué diferencia con la tribu sentada en círculo, donde cada quien cuenta lo que vivió, y se escuchan las historias más increíbles alrededor del fuego. Y estamos hechos para esto último, sin duda... No fuimos creados para tanta soledad interior.

***

Quería poner una imagen arriba del todo que representara "narración acogida por un grupito guay" pero no tengo ninguna. Cuelgo una pintura antigua de Nicolai Kasatskin que me sugiere confidencias a pesar de un "entorno frío". 

En contraste, abajo, una pintura de Nick Alm, que la veo muy de ahora, y que ilustra la clase de sensación de hastío, soledad y desengaño que puede surgir si se intenta compartir algo en un entorno no propicio... Y lo que es peor, que la gente no se atreva a confiar sus intimidades sin depender de alcohol o drogas. 

Lo dicho, son dos imágenes extremas...nada más que por sugerir reflexión e imaginaciones sobre entornos, relaciones y el hablar íntimo.

                               
 

lunes, 8 de agosto de 2016

Depredación y simbiosis


Un debate polarizado y dualizado es: ¿Cuál es la naturaleza de la naturaleza, valga la redundancia? ¿Se basa la naturaleza en la competencia por los recursos o en la colaboración y cooperatividad?

Llevo años a vueltas con el tema. He pasado de un lado a otro varias veces y al final mis observaciones me van conduciendo a esto: ni una cosa, ni la otra. La naturaleza son las dos. Existe la depredación, existe el parasitismo,. Y existe la cooperación y la simbiosis.

La vida se desarrolla entre las tensiones por ver "quién puede más" y las tensiones del deseo de fusión y colaboración amorosa. Y lo curioso es que al final me parece que, en la naturaleza, ambas cosas no son excluyentes. Sólo en nuestra mente necesitamos dualizar y seccionar la mitad de los comportamientos biológicos para decir: "No, la verdadera naturaleza es colaborativa y amorosa" o para decir: "No, en ella todo es competir por recursos". Es que resulta que cooperar es un modo de acceder mejor a los recursos. Y competir es un modo de entrenarse para fortalecer ciertas características que son útiles a la vida (como cuando los cachorros de león "compiten" en peleas)


La Naturaleza es las dos cosas. Cómo las viva el ser humano es otra cuestión sobre la que no voy a teorizar ahora. Pero de lo otro cada vez tengo menos dudas. Estoy releyendo "Planeta simbiótico" de Lynn Margulis, y al mismo tiempo contrasto con "Contra Natura" del biólogo Arcadi Navarro, y se me están esclareciendo los esquemas de manera total.

También digo: jo, qué nostalgia de cuando empecé la carrera de biología. Si llego a vieja, a lo mejor vuelvo a estudiar y biología estará entre mis favoritas. Sigo emocionándome con la célula y la microbiología. Se me sigue encendiendo el entusiasmo ante las explicaciones de esos micromundos. Recuerdo mi pasión con el microscopio en el instintuto. Esa es una parte de mí que nunca desarrollé, pero que siempre ha quedado ahí, alimentando mi curiosidad por cómo funciona la vida. 
                                  
Y extrapolando la cosa al ámbito de energía psíquica, resumo: me parece que la clave está en distinguir entre lo que nos parasita y lo que, en cambio, puede ser una simbiosis. Fusionarse, juntarse, emparejarse, agregarse...conviene discernir y ver si el resultado es parasitante (del otro u otro, o nuestro, o mutuamente, incluso) o por el contrario se trata de una verdadera cooperación mutua (simbiosis)

                                  

Recuerdo un antiguo amigo medio chamán, que siempre tenía miedo cuando le relataba mis vivencias con la energía espiritual. Le parecía que los "ángeles" eran parásitos mentales que se acercaban a mí o a la humanidad para vivir a nuestra costa. Debatimos mucho sobre eso y al final mi conclusión era: si hay amor y crecimiento por mi parte, no me pueden estar parasitando. Estoy siendo, más bien, alimentada o ayudada. Pero sí podría tratarse de una simbiosis de beneficio mutuo, quién sabe. Y eso es algo sobre lo que meditar.

No hay vuelta atrás en la simbiosis, porque nunca más vuelves a ser el mismo tras una fusión simbiótica. Al mismo tiempo, ese cambio no es limitante ni perjudicial, porque gracias a la simbiosis estás mejor "adaptado" al entorno y te vuelves más "capaz".

"Yo" como escritora, por ejemplo, soy el producto de una simbiosis, porque antes de unir mi ser a otras energías, era incapaz de escribir tanto, ni libros con contenido ordenado (Hay una larga historia ahí, ja ja) La cuestión es que simbioticé por amor, y eso me parece que es lo que nos hace más capaces, más "competentes". También nos permite la experiencia de vivir albergando vida amorosa...o siendo "albergados" por vida amorosa más grande que nosotros. Como la bacteria en las tripas de una vaca, ja ja.

Qué poco romántico ¿eh? Pues así es mi perspectiva. ¡Viva la microbiología!

(La pintura de abajo es de Alex Grey y es un  homenaje a Lynn Margulis y su teoría simbiótica)







viernes, 20 de febrero de 2015

Modificarse para pertenecer a un grupo y sentirse seguro.


A raiz de la última operación de estética de Uma Thurman, en las redes sociales se han disparado los comentarios sobre la presión ejercida sobre las mujeres para modificar su aspecto con cirugía. Yo soy totalmente crítica con estas presiones y no me gusta nada la moda de operarse el cuerpo para amoldarlo a las modas estéticas del momento, así como muchas otras modas que parecen querer convertirnos en muñecas sacadas de un sex shop, o casi. PERO. El pero es que no estoy de acuerdo con tanta gente que dice que ese fenómeno es cosa de la cultura Occidental, bla, bla, blá.


Pues no. El quid del asunto, para mí, ni siquiera es la mujer. Ni si vive presiones así o asá.
El asunto es la tribu, el clan, y las exigencias o presiones psíquicas en un colectivo para que sus miembros adopten, preferentemente, determinado aspecto, que es el más valorado. 
Por sentirse incluidos en un colectivo, o por aumentar su status, muchos individuos son capaces de deformarse. ¿Por qué? Porque es muy duro sentirse "fuera" de algo colectivo. Y es muy agradable sentirse "dentro" de un grupo o colectivo que nos arrope. Además, algunas modificaciones corporales surgen como un modo de elevar el propio valor dentro del grupo (es decir, para tener más puntos a los ojos ajenos) y se reservan para las "élites" o "los mejores" (como sería el caso de los pies deformados de algunas mujeres en la antigua China imperial, los cráneos deformados en algunos linajes, o ciertas marcas en la piel, etc.)
El fenómeno de la deformación corporal con agresiones físicas (autolesiones más o menos dolorosas o incómodas) es más viejo que el ajo, pertenece a todo el planeta, y no es exclusivo de mujeres, ni de hombres. Y para muestra un botón. Mirad todas las fotos que he colgado, de diferentes tribus... Podría colgar fotos de las modificaciones físicas MODERNAS en la cultura occidental, desde la época de los corsés, por ejemplo, hasta los modernos poercings, implantes y operaciones varias, pero en general mi sociedad ya las conoce. Idealiza, en cambio, el mundo indígena, como si no existieran en él "las modas" y formas un tanto autolesivas para encajar o pertenecer, cuando no es así. 

¿Cuál es el mensaje? Que este fenómeno es muy humano, es casi universal y no creo yo que desaparezca así como así. Y que, en su base más simple, surge porque somos gregarios (por mucho que a mucha gente le guste desgañitarse diciendo que el ideal es individual) y eso significa que necesitamos afecto y pertenencia, y creamos a veces "formas" extremas de demostrar visualmente que "pertenecemos", para no vivir el desamparo, la exclusión, la marginación.

 ***

En el libro "Sálvate, la vida te espera", Boris Cyrulnik señala que existen dos tendencias en el interior de cada persona:

- Una, amoldarse a lo que hace un colectivo para ser aceptado e integrado en el mismo y experimentar la sensación, así, de estar arropado y protegido, seguro, con calor humano.

- Dos, diferenciarse de lo que hacen o piensan los demás, deseando experimentar un camino individual, personal.

Esto, aunque lo parezca, no es contradictorio, o incoherente. Se explica por una cuestión de necesidades innatas en el ser humano, firmemente grabadas en nuestra especie debido a que ambas estrategias son las que nos han permitido sobrevivir, adaptándonos a lo cambiante. En cierta parte del libro dice que uno puede tener dentro dos impulsos o tendencias antagonistas sin ser por ello un enfermo o un demente. Lo paradójico es natural. Estas dos fuerzas antagonistas se pueden comparar a las cargas + y - de las partículas subatómicas, o a otras fuerzas de la naturaleza, de cuya tensión o polaridad surge la materia, la vida, etc.

Es muy interesante porque, mientras Boris va desgranando reflexiones y recuerdos de su vida, te muestra lo importante que es el impulso o tendencia de mimetizarse y ser uno con un grupo. Lo fuertísima que es esta necesidad, porque nos aporta muchos vínculos, relaciones de apoyo. El ser humano es gregario y nunca hubiera sobrevivido pensándose a solas o actuando cada uno como lobo solitario. Lo solitario es excepcional y, de hecho, en un niño, es destructivo y mermante de las capacidades. 

 Nuestro cerebro, por ejemplo, se queda estancado si no hay suficiente interacción con lo externo, si no hay lenguaje, si uno usamos la palabra con otras personas que, a su vez, ¡nos respondan! (Hablar con una pared o con alguien que luego no te responde, no surte el mismo efecto)

Los niños no "crecen" bien si están solos. No se desarrollan plenamente. Pero tampoco los adultos pueden sacar su pleno potencial si solo viven para si mismos. La comunidad no es que sea necesaria, sino IMPRESCINDIBLE para el ser humano. De ahí que el modelo comunitario, tribal, gregario, abunde y se repita todo el tiempo.

Ahora bien, la tendencia, digamos, de individuación, de diferenciarse, de personalizarse o incluso de rebelarse, también es necesaria e imprescindible para que, en un momento dado, puedan surgir cambios sociales, adaptaciones y mejoras. Así que todos llevamos dentro, de serie, esa tendencia. No es que unos seamos creativos, independientes y personalísimos: todos lo somos en potencia, lo que cambia es la etapa que vives y tu percepción del mundo, tus necesidades puntuales, etc.

Comenta Cyrulnik que llegan momentos en que un ser humano de repente ve algunas cosas distintas a su colectivo, y vive el típico desgarro o encrucijada dolorosa, difícil, en la que debe decidir si se amolda a un colectivo y "hace lo que todos" o por lo menos sigue "dando la impresión de estar con todos"...o por el contrario se desmarca y dice lo que piensa. 

El problema con mostrar tu perspectiva en esas circunstancias es que, salvo que el colectivo sea bastante tolerante y flexible, capaz de encajar la diferencia, eso te arroja a la soledad. Y en nuestro interior existe un miedo atávico (y comprensible) a quedarnos fuera del grupo de turno, puesto que no se sobrevive fácilmente a solas. Dependiendo también de tu situación y los recursos internos y externos que tengas, enfrentarte a los demás o simplemente no seguir su pulso, puede significar desde tu marginación y empobrecimiento (físico y/o social) hasta, en casos extremos, tu eliminación como individuo (por ejemplo, en una dictadura podrían matarte por pensar de manera distinta al poder)

Así explica Cyrulnik muchas aparentes contradicciones que observó y experimentó durante la Segunda Guerra Mundial, con el nazismo. El vivía en Francia, era un niño, y observó, sin entender nada, cómo las mismas personas que antes eran amables vecinas, se pasaban al nazismo y denunciaban a sus familiares judíos; y luego, acabada la guerra y "vencido" y herido el nazismo, cambiaban y oye, aquí no ha pasado nada. Muchísima gente, simplemente, fue a un lado y a otro impulsada por el deseo inconsciente de pertenecer a un colectivo, y que éste fuera el dominante. 

También experimentó cómo su propio deseo de "encajar" en algún grupo, o con la gente, le impulsaban a modificar su conducta para ser más agradable o aceptable a ojos ajenos. Por ejemplo, comprobó casi siempre que contar su verdad, decir su historia, incomodaba a los demás, así que optó por callarla. En cambio, descubrió que hacer teatro, hacer el payaso o inventarse historias, tenía mucha mejor aceptación, y eso hizo.

Todas estas experiencias se le antojaron tan enigmáticas que decidió estudiar medicina y la mente humana "para entender cómo funcionábamos". Y por eso hoy es uno de los neuropsiquiatras más renombrados, sobretodo en lo relativo a la resiliencia o superación del trauma.

Dice una frase que me ha impactado: "Si un grupo no se define, no protege a sus miembros". 
Todos protestaríamos ante la necesidad de "definir" nada. ¿Para qué definir un grupo de amigos, por ejemplo? Pero a la luz de lo que explica, entiendes que la total indefinición no consigue dar cohesión ni conciencia "de grupo" a esas personas. Y al no existir conciencia grupal, no se restablece un perímetro de energía mental concreta y protectora alrededor. 

A cierta parte de nuestra mente, muy atávica, no le dan ganas de esforzarse protegiendo o ayudando a los que "no son de los nuestros". Así, puedes dejar apartado con sus problemas a alguien cercano, y no hacer nada, o expulsar a una persona de tu espacio, todo porque no terminas de sentir que esa persona forme parte de "tu gente", porque no sigue tus consignas, no aprueba tus decisiones o es crítica...Y eso, tu mente tribal, puede interpretarlo como "no es de los míos, es un lastre, me impide avanzar en la dirección que quiero". Y esto explica muchas cosas... Muchísimas.


Así que no parece malo definirse y adoptar signos de identidad colectiva, siempre y cuando se haga con prudencia, moderación y consciencia de qué clase de fuerzas de están poniendo en juego. Y cuidando de mantener también integradas, en el grupo, un poco de las fuerzas o tendencias críticas, rebeldes, distintas. Pues sin tener una mínima diversidad integrada, el grupo se convierte en algo demasiado cerrado y termina siendo insano.


Si defines demasiado un grupo, puedes crear una secta, o asfixiar al personal en un sistema cerrado, dogmático, y muy poco tolerante al intercambio con "los de fuera", o a la inter relación con ellos; cerradísimo ante la inclusión de nuevos miembros. Cuanto más definido es un grupo, más difícil es pasar "las pruebas" que demuestren que puedes ser "uno de ellos". Y más difícil es para los niños que crecen en él desarrollar sus plenos potenciales en libertad, ya que algunos de estos saldrán, inevitablemente, "distintos" o contestarios a la tónica dominante del grupo.



Después de todo esto: ¿se puede decir que lo del tipo de abajo sea "moderno"...? Más bien solo es un rasgo tribal arcaico, expresado de un modo nuevo, eso sí, mezclando elementos tecnológicos asociados con la ideología "de su tribu moderna".