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miércoles, 4 de enero de 2023

Sobre la película "Drácula"


(De mi muro de face, Agosto 2016)

Estos días me viene a la mente la película "Drácula" de Bram Stoker. (Aviso, spoilers) Según mis Guías, esta película en concreto (tan distinta a las anteriores que se hicieron sobre vampiros) es una fábula muy buena para simbolizar lo que sucede cuando un ser humano "corta" su conexión con Lo Alto o energías celestiales, y se queda únicamente con la parte animal y "de Abajo".

La parte de Abajo no es mala, pero la falta de conexión entre Abajo y Arriba produce monstruosidades y desequilibrios (también si alguien secciona su vínculo con Abajo y se limita a vivir lo Alto, porque entonces es el delirio) Lo que hace que un ser humano se deforme y pervierta es el desorden y la ruptura de relaciones (cortar vínculos) con alguna de sus partes y/o de las partes del universo en si mismo.



En la película se ve el gran vínculo con lo animal, lo visceral e instintivo que tiene Drácula, el protagonista. Su gran pasionalidad procede de esta gran animalidad. Pero como seccionó su vínculo con Dios asociado con "Arriba" (a raíz del sufrimiento del trauma sufrido) este ser humano no ve más allá de sus instintos primarios. No es malo ser animal si eres un animal, pero si eres un ser humano, ser "solo" animal es vivir un desequilibrio que trae enfermedad o sufrimientos.

El amor restaura todo, sin embargo... Pero este no es un amor cualquiera. La mera pasionalidad, aunque es lo que aparentemente más desea y busca Drácula, no lo sacia nunca. Sólo cuando se sana su trauma antiguo y se reconectan en él, gracias a la acción de su amada, el Cielo y la Tierra (la energía de Arriba y Abajo) ese ser humano vuelve a ser "él mismo". Por eso su rostro finalmente muestra la belleza, la paz y el esplendor que están en su verdadera naturaleza.

La gran animalidad es siempre atrayente y seductora, pero si no está unida a Lo Alto, o si el vínculo no está en buen estado, termina desencadenando sufrimiento y pesadilla. Todo se va emponzoñando con no se sabe qué, y hasta se ve amenazada la integridad de la persona amada (a punto de volverse vampira, ella también) En la película, una cruz de piedra agrietada en su corazón, es el símbolo de la unión rota entre ambas energías (abajo/arriba). Cuando la cruz se restaura, es porque el corazón de aquel hombre se restaura, y entonces la energía del Cielo puede descender hacia él otra vez.


La mujer amada le ayuda, pero no siguiendo a ciegas todos sus deseos, sino contrariándolos bastante y manteniéndose en su verdad todo lo que puede, a pesar de que lo ama. Está en un tris de convertirse en alguien "seccionado" como él, pero finalmente prevalece su amor y su deseo de mantener el vínculo intacto con Dios. Y eso salva a ambos. Si la mujer hubiera dejado de luchar contra la seducción, enseguida hubiera terminado "draculizada", convertida en otra bestia, y no hubiera habido sanación final.

Hay muchas moralejas que se pueden extraer de esta película, según mis Guías, como la necesidad de sanar traumas antiguos o de otras vidas, y cómo viven las diferentes facetas del ser humano un mismo amor; o cómo diferentes seres humanos eligen distintas facetas del amor (unos más racionales y comedidos, otros apasionados pero místicos, otros más pragmáticos, etc) O cómo algunas almas están unidas desde otros planos, mundos y tiempos, y sólo reuniéndose pueden sanar algunas cosas... "Nuestro amor es más fuerte que la muerte", dice Mina, la protagonista, al final.

También se puede ver cómo cierta vivencia de la religión es bestial y destructiva (al principio de la película) y no es verdadera espiritualidad; pero tambien se ve que, en el extremo opuesto, la renuncia e incluso la lucha contra la religión y la espiritualidad (incluso aunque sea por el rechazo hacia sus posibles errores conceptuales) tampoco es buena, pues amputa la parte más elevada del ser humano.

El hecho de que se mencione al dragón como animal de poder de Drácula (pues se explica que fue, en tiempos, un guerrero del dragón) refuerza la simbología y el mensaje antes explicado: el dragón es un símbolo de la energía vital. Cuando ésta no está bien unida con "Arriba", el dragón se convierte en una bestia incapaz de contenerse, que arrasa con todo y sólo toma, toma y toma para sí mismo lo que le apetece, enfureciéndose cuando no lo obtiene, o cuando se retrasa la satisfacción de sus apetencias. 

Cuando un dragón, en cambio, vive la unión perfecta y fluida con el Cielo, la energía vital vive la plenitud, su perspectiva es más completa y su amor trasciende la parte animal, yendo más allá. El ser humano ya no es un caballo desbocado, sino un guerrero que monta a caballo, con una perspectiva clara de adónde va, y llega lejos, mucho más lejos que cuando sólo era el animal.

Por supuesto, la sexualidad es otra clave de la película. Hay muchas maneras de vivirla: de manera solamente animal o... conectada con el Cielo, desde un amor profundo que va más allá del deseo físico (aunque sin excluirlo) Las bendiciones entonces se derraman (el beso y la imagen del ascenso en la escena final)




martes, 3 de enero de 2023

Sobre el "Animal de Poder" (La película "La Mujer pantera")

                                              


(Post de mi muro del face, 15 agosto 2016)

Ayer acabé haciendo zapping (aprovechando que estos días tengo TV) y ví una peli antigua que no conocía: "la Mujer Pantera". ("Cat People" de 1942)

A medida que la iba viendo iba elaborándose en mi interior una "teoría" sobre el significado de ese "panterismo" de la protagonista y otras mujeres de su pueblo, y me iba indignando por lo que hacen los otros personajes de la peli.

Al final de la peli ya tenía mi teoría completa. Gira en torno a nuestra faceta animal y también entorno a lo que en culturas chamánicas se ha llamado "animal de poder" o "animal del alma". Y la película es un ejemplo claro y meridiano de la demonización que, en la cultura moderna y occidental, (especialmente la americana) sufre toda la "animalidad" interior.

La peli tiene mil detalles que son símbolos, queriendo o sin querer, de lo que digo. Por lo visto la leyenda de la que la peli se hace eco es inventada, un mito creado sólo para el cine, pero da igual. Los mitos que inventa el cine son como los otros: surgen de todo lo que somos, conocemos, desconocemos y tememos. De manera que puedes inventarte una leyenda y ésta puede ser una verdad simbólica, una metáfora de tus miedos, de tus deseos, de tus filias y tus fobias, de tus traumas, etc.


Si alguien no la ha visto y la quiere ver, aviso que a partir de aquí hago "spoiler": Me pareció indignante que la peli deje como a "los buenos" a una pareja de ignorantes y egoístas. Él me pareció un insulso sin cultura, ni imaginación, ni cojones, un tipo que sólo se casa con la mujer pantera "porque le atrae" sexualmente y ya está. Cuando descubre que no puede obtener lo que desea de ella fácilmente, patada y fuera. Eso sí, lo hace muy "civilizadamente". Porque por lo visto en ese esquema social el matrimonio es sólo un papel que "oficializa" el permiso para tener relaciones sexuales, y si estas no fluyen con la velocidad o frecuencia esperada, lo demás ya no tiene valor.

Ella, la "buena chica americana" que salva al pobre marido incomprendido, me pareció una arpía auténtica disfrazada de palabritas de amor. Metiendo cizaña en el matrimonio ajeno (¡cómo detesto eso, me resulta muy conocido por desgracia... vaya dejà vú tuve!) Ofreciendo sus contactos terapéuticos personales, incluso, y todo para llevarse al otro al huerto. Y luego haciéndose la inocente, victimizándose cuando la esposa se pone celosa y se cabrea por las interferencias de la "amiga". Y demonizando a la esposa, porque oye, ¡qué mal perder tiene, la tía! ¡Cuando debía agradecer lo mucho que todos se preocupan por ella...!

El psiquiatra: un impresentable, arrogante y machista, que además de creerse no se qué, se permite hacerle proposiciones sexuales a su paciente, acosarla y amenazarla. Y finalmente plantea su internamiento forzoso en un "hospital mental". Todo por su bien, eso sí. Para curarla de sus celos y de sus fantasías "animalescas". Uf.
                                   

Y la protagonista, pues me suscita compasión. Me resulta obvio que es una mujer traumatizada por una guerra o similar, o que ha heredado traumas de mujeres traumatizadas por guerras y otras cosas, como un reiterado abuso de poder en una cultura donde la libertad sexual de las mujeres ha sido kk, nula, y éstas se han convertido en objetos de deseo y propiedad a partes iguales.

Y es que el animal de poder no rechaza la sexualidad, salvo que se sienta utilizado, acosado, o haya sufrido violaciones, abusos y demás. A santo de qué va a atacar a un macho una pantera hembra, si no es porque se siente forzada o presionada, y su deseo no está en marcha. O porque está traumatizada por maltrato antiguo. Cuanto más veía de la película, más claro me parecía que la protagonista ocultaba un trauma de abuso sexual (propio o heredado del colectivo femenino de una sociedad enferma) enorme. Y que por esa razón sentía deseo y rechazo al mismo tiempo, miedo y atracción por la vivencia sexual. Una parte de su instinto le decía "quiero sexo", la otra decía "pero así no, o todavía no, porque me siento amenazada o insegura".

También me resultaba obvio que era una buena mujer (nada de diabólica) que, en el fondo, sólo necesitaba ser amada y recibir la ayuda terapéutica adecuada. Me pareció super triste y desagradable que justo cuando por fin da un paso decidido para intentar liberarse de sus miedos y acercarse afectivamente más a su marido, éste le pegue la patada y diga que es "demasiado tarde" para arreglar su relación, porque se va con la otra, que claro, es más complaciente.


Entre unos y otros, me pareció que nadie la amaba, ni la quería. Sólo estaban a su lado atraidos por la fuerza de su "animal de poder" (la pantera) y fascinados por su exotismo en una sociedad donde el aburrimiento y lo soso eran lo habitual. Y entre todos la mataron y ella sola se murió, vamos. Le tienden trampas sin decirlo: la "otra" conspirando para romper el matrimonio, y enviándola a un psiquiatra acosador; el marido y la otra compinchados y haciéndole el vacío a la mujer, tratándola como si fuera tonta, niña o demente, marginándola; etcétera.

Pero en la película parece venderse la idea del "amor romántico perfecto" al estilo americano, y "matan" a la "mujer-animal", haciendo prevalecer a la pareja triunfante del sinsangrenicojones, y la víbora traidora.

En ese contexto social tan desnaturalizado y falso, los instintos no pueden sobrevivir, pues son vistos como algo monstruoso y deben desaparecer. No es por que sí que la protagonista vaya todos los días al zoo: ella misma es, en el fondo y para los demás, una criatura de zoológico, aunque no sean conscientes de ello. Se le acercan por curiosidad y fascinación, por la energía que ella desprende, por su rareza. Pero nada más. No tienen ni amor, ni nada, son igual de depredadores o peor, porque su "animal" está tan retorcido y disfrazado de otra cosa, que lleva a engaño.

En fin, que la historia de fondo me resultó bastante universal en mi mundo, y conocida. Y al final, rumiando sobre "La Mujer Pantera", pensé que lo bonito hubiera sido que, en esa escena del restaurante (el día de la boda) cuando una mujer desconocida y misteriosa se acerca a la novia y la llama "mi hermana" en idioma serbio, sugiriendo que ambas son "hermanas en lo animal", la novia se hubiera ido con ella, a correr aventuras y aprender del mundo. Y dejara sentado en la mesa al impresentable del novio, que no tenía ni sangre en las venas, ni compasión en el corazón. Y a la falsa de la mala-amiga, con sus igualmente falsos buenos deseos.

Sí: esa sería la película que yo haría hoy. Una sobre la "hermandad" de mujeres que se ayudan a curar de traumas de abusos... y donde nunca se les ocurre casarse con tipos como el de la peli, ni fiarse de arpías-falsas amigas como la que sale ahí. En caso de emparejarse con un hombre, que sea distinto, porfa, y que tenga el amor y la paciencia necesaria para esperar que su pareja se lama las heridas antiguas convenientemente.

Pero claro, eso sería lo raro, porque se da la circunstancia de que las personas con traumas de abuso a sus espaldas suelen tener el discernimiento escacharrado por el propio abuso sin curar, y por eso suelen elegir, sin darse cuenta, y como parejas, a personas que reproducen lo de siempre...salvo que se sanen primero a si mismas. Y en su necesidad de vivir el cariño y la hermandad, se pueden llegar a fiar de amigas que, en realidad, no son tales.

Os dejo con la escena de la fiesta de la boda, en la cual la inocente e ingenua "mujer pantera" está rodeada de su marido y la arpía, y se le acerca la misteriosa mujer extranjera diciéndole: ¿Mi hermana? 

Aquí me dan ganas de decir "¡Corten, corten!". Luego decirle a la protagonista: "¡No la dejes escapar, vete con la mujer de negro y busca, investiga, aprende!" 
Y luego redirigir todo el argumento de la película. Que vaya pena de final. La mujer pantera se queda en ese ambiente de ignorancia y falsedad hipócrita, y así le va.





martes, 21 de diciembre de 2021

Honor a las Víctimas.

 

                      
 


(Post destroyer-tocapelotas)

Como nos han dicho o hemos leido que no es muy espiritual estar triste, y que deberíamos estar siempre alegres y eso es señal de estar cerca de Dios, los "espirituales" aprendemos a reprimir las muestras de tristeza profunda. Nos negamos a escuchar partes del ser que a lo mejor solo se quieren morir porque sienten que no pueden más. Y eso solo es alimentar el desastre.

Mi experiencia (sobretodo con la crisis de anemia que viví hace un año) me ha enseñado lo peligroso, letal y despiadado que puede ser el llamado pensamiento positivo, y de paso, toda esa espiritualidad que se predica en la que solo puedes estar alegre y no quejarte. Es tan poco real y tan forzado. ¿Quién realmente está en ese nivel, quiero decir de manera continua? La vida tiene subidas y bajadas, es onda y es latido. Cristianos: si hasta Jesús se sintió "abandonado" por su Padre, ¿os vais a creer más que Jesús? Venga, no me hagas reir.

Yo ya no me creo nada de todo eso. Pienso que se confunde el ideal, con lo real. El ideal es como un faro: su luz está ahi y te enseña el camino. Y el ideal es verdad, pero una verdad "en su nivel". Tú no eres el faro y estás abajo, en el mar, en otro nivel, bregando con olas, corrientes y nieblas. Saber ver las cosas en su nivel es lo sabio, confundirlo todo trae desastres.

Hasta el corazón late, llenándose y vaciándose. No existe una permanencia posible, para un ser humano promedio, en la "alegría perpetua de Dios". No es creíble. Generalmente esto se adopta como impostura inconsciente, a costa de reprimir los aspectos deprimidos o tristes del ser. Porque uno quiere ser bueno y no ingrato, y parece ingrato quejarse de la vida o de Dios.

Si Dios está en todo, decimos: entonces todo es bueno. Y luego tomamos ese ideal escrito, esa cosa mental, y la aplicamos a nuestras emociones, forzando a todo lo triste o incluso a lo desgraciado a mantener la boca cerrada. 

Otra variante es decir: "La Vida es perfecta, todo está bien como es", (cambiando Dios por Vida) Y eso, aunque sirve como estrategia para aguantar y no derrumbarte mientras no te queda otro remedio (como cuando no piensas en el dolor de algo para poder seguir adelante), no es bueno sostenerlo de manera permanente. En algún momento hay que detenerse, y "soltar" la verdad contenida adentro.

Hoy pienso que la alegría tiene su momento, y la tristeza otro. Y que hay también niveles y grados de cada una. El mundo más elevado, la Unidad, tal vez esté siempre feliz. Pero aquí, en la materia, hay días y hay etapas.

Escuchar a mi parte deprimida hace un año me ayudó más, al final, que no hacerlo. Había prestado más atención a mis enfados que a mi tristeza. Me he estado identificando con una mujer gruñona, y eso da libertad a mi enojo y así lo ventilo mejor. Pero no me identificaba con una mujer triste o deprimida. Eso está muy feo, no me gusta, no lo quiero----> Pues mira, igual ya está bien de hacer ascos a la tristeza, y toca llorar y lamentarse. Lamentarse, sí, palabra muy incorrecta hoy en día.

Hay también mucho discurso contra el "victimismo" y las "víctimas" pero de nuevo, se confunde el ideal mental superior, con la realidad. La realidad del dia a dia, es que eres víctima a veces. Lo puedes llamar de otra manera, pero cambiar las palabras con las que se llama algo, no anula su existencia. Las puñaladas por la espalda las hacen personas en rol de verdugo, y las reciben víctimas. Subvertir los términos es confundirlo todo y encima, revictimizar a las víctimas. Si una persona va con un hachazo en la espalda superando sangre y pus, y le dices: "Mira, te lo has hecho tu mismo, nadie te ha dañado", eso es dar un mal-trato al herido.

Si no llegas a decir "Me han apuñalado por la espalda, soy víctima", no lo vas a poder ni superar, porque no lo vas a procesar. Negar el estado de víctima es como negar que te han herido y estás perdiendo sangre. Estupendo: no hay dolor, nadie me ha hecho nada, estoy bien, yo puedo.
Sigue así y verás.

El victimismo sería no querer pasar página nunca de las heridas y sabotear el tratamiento hospitalario para no curarse y así, seguir siendo víctima. O atacar a quien te está ayudando, odiar a quien intenta ayudarte porque tiene torpezas o no es suficientemente bueno, como ese tipo de enfermo soberbio que agrede al médico o insulta a la enfermera, y busca seguir sintiéndose víctima de todo, aunque los demás hagan lo que pueden por ayudarle. Cosas así. 

Es casi imposible ayudar a alguien anclado en el victimismo, pues va asociado a la arrogancia, a un sentimiento de superioridad moral frente al otro. Tendrías que ser Dios (suficientemente eficaz y milagroso) para ayudar a alguien que desprecia las limitaciones de los que tratan de ayudarle. Se me ocurre que tal vez ese es el secreto anhelo de los victimistas: que Dios se les aparezca y les ayude en persona. Ojalá se cumpla su deseo y encuentren así la paz que necesitan.

Pero el victimismo es MUY distinto que reconocerse víctima, y no se puede reducir las dos cosas a lo mismo, tapando a las víctimas o negando su existencia, todo por miedo al victimismo. 

En cuanto al tiempo de recuperación, depende de cada caso y cada persona, y andar juzgando lo que tarda cada uno en sanar, es despiadado y casi siempre, errado. Desde afuera se ve muy fácil todo. Carga un rato con la cruz del otro, siéntela, y luego me lo cuentas. Antes de acusar a alguien de quejica, vive en su cuerpo, siente lo suyo. Si no, mejor te callas.

El quid que aprendí, es que no solo rechazamos sentir la cruz del otro (es decir, de la otra víctima) sino que en el rechazo al rol de víctima, tan desprestigiado hoy en el discurso "espiritual" moderno, y en el terapéutico, ni siquiera queremos cargar con nuestra "cruz". Es decir, nos disociamos de nuestros padecimientos particulares. Pero todos tenemos de eso. No me creo al que diga que la vida nunca le ha dolido, y que nunca nadie le ha hecho daño. Tal y como está la humanidad de extraviada y ciega, tal como nos crian, tal como crecemos...no me lo creo.

Así que si no puedes decirte a ti misma "He sido víctima" con todas las letras, y mirar tus heridas aún sangrantes, no te curas del todo. Salvo que alguien compasivo te vea todo eso y te ayude. Como el compañero africano del protagonista de la peli "Gladiator", que le cura heridas mientras el otro está en las últimas, agusanado y enfermo.

De hecho, voy a usar esa escena de la película para ilustrar mi reflexión, y distinguir entre víctima y "victimista". Máximo es una VÍCTIMA real, y que nadie me venda la moto de que "se lo hizo a si mismo" o que "no existen verdugos" y "la Vida es perfecta-todo es guay y perfecto". A tomar por culo ese discurso. Ahora va a ser que Roma fue una hermanita de la caridad. Anda ya. Victimista sería si Máximo maltratara, o atacara al africano que le está ayudando por bondad, por nobleza de alma. O si no quisiera ser curado. Esa es la diferencia entre victimista y víctima. 

También se dice que las víctimas son malas porque quieren que la gente se posicione a su favor. Hombre pues claro, no te jode. A ver si encima tus amigos se van a posicionar al lado del verdugo que te apuñaló por la espalda. O al lado de Roma, en este caso.

"Gladiator" gustó tanto, en parte porque el víctima de buen corazón, consiguió amigos buenos que, desde las bases más despreciadas de la sociedad, se posicionaron a su lado contra el tirano de Roma, con todo lo que simboliza la Roma corrupta. Porque en el fondo todos soñamos eso, lo deseamos: la lealtad, la amistad, y que quede claro lo que no queremos en nuestras vidas. Pero luego hay todo ese discurso progre-espiritual que incluso se infiltra en las terapias, de "no hay víctimas" y "no hay que posicionarse". Anda ya, por favor.

Cobardía es lo que veo en esto. Y mucha confusión. Querer contentar a todos y no perder relaciones. Pero si a tu amiga la maltrata su pareja y te viene con el ojo morado, y no te posicionas contra su verdugo, eres vil amiga, cobarde, o no te estás coscando de nada (que también puede ser) Si a tu amigo lo encarcelaran por sus ideas y lo torturaran en la cárcel, y no te posicionas contra los verdugos y el poder que lo hizo, vaya amigo que estás hecho. Y se aplica a cosas más pequeñas.

Yo me posiciono contra los traidores, y los tiranos, y me pongo al lado de los dos supervivientes del vídeo que os enlazo, y que los que hayais visto la película, reconocereis muy bien. Amistad entre perdedores digna de verse. Amo a ese hombre que aunque está esclavizado, me parece más noble y libre que muchos! 

Amor a la Sagrada Defensa y a sus almas guerreras honestas, hasta el fin.


 
 

jueves, 8 de agosto de 2019

La película "Phenomena", cuento chamánico de terror y supervivencia.




Vi la película hace unos 15 años, y en aquel entonces solo me resultó curiosa, pero recientemente sentí el impulso de volverla a ver. Solo recordaba vagamente el argumento y presentía que le sacaría más jugo ahora que entonces, y así fue. 

Descubro que la película no es distinta de esos cuentos tradicionales europeos que relatan, en el fondo, y ni más ni menos que una INICIACIÓN en la adolescencia, con la superación de desafíos y ordalías peligrosas, un encuentro con un depredador, etcétera. Es un cuento gore como el de Barbazul, pero con otro argumento y con elementos chamánicos :-)

La adolescencia con su crisis y tranformación vital es el tema de fondo de la película. Desde un punto de vista chamánico, la moraleja es profunda, verdadera y enorme: los dones cruciales para la vida futura de una persona, se detonan y "ofrecen" a cada uno en la adolescencia, al compás de la revolución hormonal, el cambio del cuerpo, y los nuevos desarrollos cerebrales de esa edad.  La protagonista es un claro ejemplo de joven que es "reclamada" por la Naturaleza para vivir un don de amistad con el mundo animal, conectado con lo que llamaríamos sus "animales de poder o del alma" (en este caso los insectos) y con una parte profunda de si misma, intuitiva y poderosa, que va emergiendo a la superficie, y que en principio la desconcierta, pero acabará siendo la parte que salva a la protagonista de males mayores y la convierte en heroína.

La irrupción en la adolescencia de los dones profundos del alma está asociada (y es la otra cara de la moneda) con el descubrimiento de la propia vocación, y esto es algo que sucede en el interior de cada adolescente, pero que debido a la cerrazón de nuestra sociedad ante lo intuitivo y mal llamado "mágico", se suele vivir reprimido y oculto, nada más que en la profundidad de los sueños. Sale a la superficie solo con mucha dificultad y atravesando tantos filtros culturales, educacionales y mentales, que no siempre se atina a ser consciente de cuál es la propia vocación, cuáles son los dones que están brotando en uno mismo durante ese tránsito de la infancia a la edad edulta.

En otra cultura, por ejemplo una tribu indígena con cultura chamánica viva o superviviente, en activo, la sensación que tiene la protagonista (la llamaré "OjosVerdes") de poderse comunicar con los insectos, sería recibida con naturalidad, y bienvenida como un don maravilloso que sería de utilidad a todos, a la tribu entera. Pero en un estrecho internado femenino de "niñas bien" en Suiza de los años 80, el diagnóstico es una crisis mental disociativa que hace aconsejable el internamiento forzoso en un centro psiquiátrico, un destino no tan imposible para algunas las personas que, ingenuamente, mostraron demasiado sus "sensaciones chamánicas" en ambientes de mentalidad cientifista o de fanatismo religioso.

La película también se podría enfocar desde el punto de vista psicológico, como un relato mítico sobre las "madrastras"(las directoras del internado), la ausencia del padre (siempre de viaje, demasiado ocupado...) y las "malas madres" (las que abandonan a sus hijos, y las que los maltratan) En general hay un relato sobre la "sombra" y perversión femenina, presente también en la hostilidad de las compañeras de internado, exceptuando a la protagonista y su amiga desaparecida, que se han unido en un pacto de amistad para hacer frente a las adversidades (aunque una de ellas, desaparece víctima de las fuerzas destructivas) Pero de fondo, tras esta perversión femenina, se atisba una herida y sufrimiento, pues todo tiene un porqué.

El sabio entomólogo juega un rol parecido al de los ancianos chamanes iniciadores de jóvenes, o los magos misteriosos que enseñan en los bosques, pues es el único que cree a OjosVerdes, cree en su don, y la alienta a hacer uso del mismo para el bien de la sociedad. Es un hombre sabio de veras, aúna conocimiento científico con intuición, curiosidad y espíritu de búsqueda, y por eso puede guiar a OjosVerdes para que se conecte con su "destino".

El policía juega un rol de guerrero heroico que intenta detener al asesino por la vía de la justicia y las armas, sin importar el sacrificio personal que esto pueda suponer.

Y la chimpancé completa la representación de la Madre Naturaleza, pues es el animal puente entre lo domesticado (y el sabio iniciador) y lo salvaje (los insectos), jugando un rol imprescindible en la resolución de los hechos, siempre con amistad y simpatía hacia la protagonista. Esta chimpancé hembra, como chamana que soy, la veo como una mensajera de la Madre Naturaleza, y también la veo asociada con el "animal guardián del alma" del sabio entomólogo.

Me sirvió ver la peli a pesar de lo desagradable de algunas escenas (no me gusta, en general, el género de terror, ni mucho menos lo "creepy" ni las escenas de casquería gratuita, pero aquí lo tolero como un mal menor que además solo está presente en momentos puntuales). 


                                     

Tengo más moralejas sobre la peli pero no puedo decirlas sin hacer spoiler. En resumen diré que mi voz interior me dijo que la película contaba una verdad cierta: de los infiernos sólo se sale bien librado con una gran integración del "animal del alma", de lo intuitivo y lo visceral. Sin esto, la cabeza nos puede engañar, y caemos en las redes de los depredadores. Esta verdad ya la conocía, pero solo parcialmente y la tenía medio olvidada. Además, la película me ha reconectado con mi adolescencia, con el sueño que tuve en el cual descubrí mi "don" y mi vocación, y con la certeza de que, sin la animalidad, estamos perdidos.

No se trata tan sólo de "querer" a los animales sino de reencontrarnos con nuestra animalidad profunda, y con esas sensaciones e intuiciones que sólo los animales poseen, y que solo nuestra parte instintiva animal puede poner en marcha y desarrollar, para nuestra supervivencia y también para el bien de los que nos rodean. Hay un momento para ser científicos y racionales, y otro para dejarnos llevar por las sensaciones de conexión interior con algo que nos sobrepasa y nos llama...

Finalmente, me encanta haber encontrado un relato chamánico en formato de cuento tradicional europeo "moderno", en la Suiza de los años 80´, en una película de terror-medio sobrenatural-medio psicológico. ¿No es increíble cómo funciona la mente humana? No sé si Darío Argento era consciente de todo lo que estaba contando al hacer esta película, que, por cierto, me parece que fue la primera de una bellísima y jovencísima Jennifer Connelly.







miércoles, 1 de mayo de 2019

Sobre la película "Khadak".

(Arriba, la chamana que sale en la película "Khadak", en pleno rescate de un alma extraviada)

En culturas nativas variadas, el rol de "rescate" espiritual lo desarrollaban los chamanes y chamanas. Sobre esto habría mucho que hablar, pero os dejo un videíto corto extraído de una película de Mongolia (Se titula "Khadak") Es una escena de "rescate de alma" realizado por una chamana. Explico el contexto de la escena inicial para los curiosos y las personas fans del chamanismo/terapias alternativas: el chico tumbado en la cama ha sufrido en la nieve un ataque que lo ha dejado ko, catatónico, inconsciente, y aunque lo han llevado a casa (a la yurta) no se recupera. Así que llaman a la chamana.

La chamana es esa mujer con pinta de "vieja despeinada y loca" que empieza a hacer cosas "raras" junto al chico tumbado. (Todo lo que se ve está documentado, son rasgos del chamanismo de esos lugares)

La chamana luego toca un tambor... El hombre sentado que la sostiene al final es el padre del chico. La mujer más joven es la madre. La chamana se derrumba al final porque tanto trance y tan intenso es algo muy exigente para el cuerpo físico. El chamanismo tradicional es algo muy, muy corporal. Muy de los cinco sentidos y algunos más.

La chamana está llamando al alma del chico, que está extraviada (por eso no ha recuperado la consciencia) Se ve cómo se solapan dos escenarios: la yurta, donde están los cuerpos, y el paisaje nevado, donde están las "almas": la del chico enfermo, y la de la chamana, que se "proyecta" en su búsqueda.

Es un rescate en toda regla, porque solo gracias a la llamada, los gestos, los gritos de ella, el chico reacciona. Los "rescates de alma" se realizan para recuperar trozos de la energía del ser que se han quedado "fuera" o "lejos" debido a sustos, impactos fuertes, traumas, etcétera. Pero no todos los chamanes saben hacer estas cosas, que son especialidades de algunos. Yo por ejemplo nunca he hecho un "rescate" de estos. Tengo otro camino, en general trabajo con la escucha corporal y el diálogo con los "trozos del ser" o con el cuerpo (según) Pero también es que vivo en la cultura más verbal que existe, y aquí todo se quiere "entender". En fin, es un temazo, no me quiero enrollar mucho sobre chamanismo sino sobre el concepto de rescatar a otro. Todas las culturas han tenido su manera y sus personas especializadas en unos tipos de ayuda u otras.

También comparto este vídeo porque la conexión con el arquetipo de "bruja despeinada y loca" está clara y nos puede ayudar a entender ciertos cuentos antiguos. Existieron mujeres así en las culturas nativas de muchos paises. Algunas formas de chamanismo se recreaban en el cuidado personal, pero otras no. Hay un tipo de camino chamánico que es deliberadamente rompedor y extraño, inquietante y perturbador. Muchos chamanes y chamanas no eran precisamente populares en sus comunidades, sino temidos por "raros", o porque nadie sabía con qué podían salir o qué se les iba a ocurrir hacer. Trabajar cerca del Infinito puede producir combinaciones raras en la gente. O en alguna gente.

Cuando vi esta película me hice muy fan de la chamana. Tengo un vínculo con el chamanismo de Siberia/mongolia y zonas aledañas que cuando asoma, me hace añorar otros modos de comunicarse y moverse. Pero en fin, vivo donde vivo y aquí soy la del moño. Nada de greñas. Y nada de pegar latigazos "de broma" a los inconscientes para que despierten, que aquí eso no se entiende (aunque a Abuela Norte le encantaría repartir unas cuantas os. y pegar unos cuantos gritos ja ja)

Por cierto: detalle maravilloso, la chamana llama al "Arbol Sagrado", Madre. Es la diosa Madre Árbol...la que tanto me gusta y que asoma en tantas zonas del mundo (Yo la descubrí gracias a la conexión pagana eslava y su diosa Mokosh /Makos)

Rescate de alma con uds, al modo antiguo salvaje, verlo aquí:

www.facebook.com/estudioschamanicos/videos/1294988067185828/

martes, 27 de febrero de 2018

Creerse bruja y no tener suerte.


Más sobre las brujas (Y las mujeres muertas)

La gente de Europa ¿De dónde venimos? No todo ha sido conocimiento, luz, bondad y justicia. Los discursos modernos que miran hacia la brujería y hacia la persecución a las brujas y sólo quieren ver en ellos una única realidad de sabiduría y heroicidad, están equivocados en un sentido: son incompletos.

No se puede mirar hacia atrás proyectando en esas gentes lo que pensamos hoy en las ciudades, en los círculos selectos de intelectuales. No se puede definir desde despachos y bibliotecas lo que ha sido la brujería rural en Europa. Para eso, aparte de leer legajos inquisitoriales, o libros teóricos, hay que ir al campo, vivir en el campo y escuchar a los viejos. Para que nos cuenten las cosas que recuerdan o las cosas que a su vez, les contaron sus abuelos.

Empecé esta "Semana Bruja" no tanto para filosofar o elucubrar sobre la brujería en sí, pues existen ya libros sobre ello, sino para remover las cenizas del sufrimiento de muchas muertes de personas enredadas con este tema. Porque sin contemplar el sufrimiento de los "sin voz" a éstos les cuesta transitar y a todos nos cuesta procesar el pasado colectivo que tenemos. Y porque uno de mis dones es poner palabras a sentimientos y pensamientos enredados y no hechos conscientes, de manera que ayuden a otros...

Pobres, pobres brujas sin suerte. Pobres brujas sin saber. Pobres mujeres que sólo querían un poco de poder en su entorno, un poco de amor, y se perdieron a si mismas, enzarzadas en sus deseos primales, en sus ilusiones, en sus miedos y terrores, en su esfuerzo por importar y dejar de ser abusadas o negadas. También hubo hombres así, pero las mujeres, en sociedades tan cerradas, machistas y supersticiosas como algunas que nos precedieron, han llevado a menudo la peor parte y este post gira sobre ellas.

Puedo sentir el dolor de las "brujas" que creyeron que lo eran, o que incluso lo fueron, pero no tuvieron ni conocimiento, ni sabiduría, ni poder, ni suerte, ni reconocimiento social, ni amor, ni aceptación. Nada salvo sentirse malditas.

Puedo sentir desde hace años su enfado, tristeza y desesperación cada vez que se equipara la palabra bruja a algo grande y magnífico que las mujeres modernas quieren ser. Porque se sienten entonces aún más solas, aún más marginadas, aún más rechazadas. Ya ni la brujería les pertenece a ellas, sino a un tipo de mujer del que se sienten muy lejanas, muy distantes. Un tipo de mujer de otro mundo, de otra época y de otro tipo, definitivamente.

La apropiación de la palabra bruja debiera hacerse con cuidado...con más reflexión y amplitud de sentimiento. Queremos reivindicar a las mujeres muertas, pero siempre nos olvidamos de las mismas. De las erradas, de las errantes, de las pobres, de las ignorantes. Seguimos buscando en nuestro argumentario razones para explicar que no estuvo bien perseguirlas o incluso matarlas, porque claro, eran sabias todas, eran todas sanadoras, eran científicas, eran humanistas, eran rebeldes revolucionarias.

Y sin embargo... tantas no eran nada. Nada, en sus contextos. Nada que tampoco hoy ninguna mujer quiera reivindicar en serio, para si misma, ni para ningún colectivo, salvo que por fin se diga que no hacen falta razones para dejar vivas a las mujeres. Aunque se equivoquen. Aunque estén locas, o sean envidiosas, o incluso malas. Ya basta.

Hay investigadores muy bueno que han escrito sobre brujería europea. Hoy cito a Ernesto de Martino, antropólogo italiano, uno de los países europeos más marcados por las brujerías varias, las "fettucheras" (hechiceras), la stregonería (brujería) femenina y masculina, y mil cosas más. En Italia se cumple el esquema que he mencionado en anteriores posts: en el Norte, gente rica haciendo Alta Magia ritual, en sus lujosos salones de Turín o Milán. (Turín, uno de los sitios que aún hoy está más lleno de magia negra elitista) En el Sur, en cambio, la brujería rural, las supersticiones atávicas sincretizadas con el catolicismo. La mezcla. El curanderismo a menudo ciego, otras veces acertado. El caos de la vida saliendo adelante como puede y cuando puede.

Basándose en los libros y en el material recopilado por Ernesto de Martino, se rodó esta película que enlazo, a caballo entre ficción y documental, que narra la vida de una bruja rural del Sur. Si tenéis paciencia para subtítulos y lenguaje cinematográfico de los años 60, vedla. Y entenderéis qué clase de cosas pudo ser la persecución de brujas de hace siglos, cuando estaba permitido y alentado por el poder, matarlas. Entenderéis cuando se dice que, a veces, los inquisidores tenían más tolerancia que la gente del pueblo llano, o la "masa" ciega, que muchas veces ajustició a brujas, brujos, judíos, "raros" o lo que se le pusiera por delante, sin control alguno del poder de "arriba".

                                 
 Pero hay muchas cosas por reflexionar viendo esta película. Quitando el dramatismo visual (exageración expresiva típicamente italiana de esa época) hay mucho por sentir, pensar y comprender en qué es una bruja socialmente llamada como tal, cómo se gesta desde la SOMBRA de su contexto familiar y desde sus relaciones vecinales, de tribu y clan. No estoy hablando de dones, de visiones, de conocimiento (aunque estén presentes algunos fenómenos paranormales, los considero secundarios aquí) Estoy hablando de cómo llegaba la gente a llamarle bruja a una mujer, tanto si lo era como si no.

Ved, ved si tenéis ganas de saber... Y si deseáis abrazar en el sentimiento a tantas mujeres muertas, que aun hoy siguen sin ser nombradas, porque se está queriendo convertir a la brujería en algo que no tiene que ver con ellas. En un mundo paralelo de mujeres sabias, cultas, poderosas y empoderadas, del que ellas se quedan afuera. En las puertas de la población más afortunada. Como antes. O como siempre.

Y si os parece exagerada la película en algunos momentos, pensad que aún hoy, en Italia, aunque estas cosas no sucedan tan intensamente o tan habitualmente como en la época de la película, existen miles de personas que, cada año, piden exorcismos a la Iglesia. Miles. Que se dice pronto. Así que este sustrato de creencias sigue estando vivo, y es razón de más para intuir y comprender que no surge de la nada, sino de generaciones y generaciones creyendo en la brujería y practicando cosas como las que se ven en la película. Y más, muchas más cosas. Hechicería sucia, ciega, sorda, perdida. 


(Todas las fotografías de este post pertenecen a la película "Il Demonio" de  Brunello Rondi, basada en las investigaciones deErnesto di Martino, que se puede ver aquí, subtitulada en español: https://ok.ru/video/81315170882


viernes, 21 de octubre de 2016

Matrix, la Gran Abuela, los ángeles y los niños.




(Primavera 2015)

Mis Guías sacan a colación la peli "Matrix" muchas veces, y usan partes de su argumento a su manera, como fábulas con moraleja.

Hoy se reían de las fantasías que la gente se hace sobre las guerreras. Se las imaginan con melena al viento, un buen escote, muslos al descubierto y maquillaje subido de tono. No se sabe si van a la guerra o a rodar una película erótica. En realidad las guerreras se parecen un poco más a Trinity o a la otra rubia de la tripulación: pelo corto o en todo caso recogido, cero maquillaje seductor y cara de estar enfadada o a punto de estarlo. Pero ni siquiera ésta es toda la verdad, aunque lo parezca en una primera impresión, puesto que el máximo poder guerrero en esa película ¿a quién obedece?
A Oráculo.



                  
Oráculo representa a La Madre o casi mejor dicho, a La Gran Madre, es decir a la Gran Abuela (capaz de ser madre a lo largo de generaciones) Y si a alguien le sorprende lo que digo, que se pregunte: ¿A quién, sino, protege y cuida Seraph, personaje que representa a las fuerzas angélicas defensivas y protectoras?
Pues a Oráculo. A La Madre. ¿Quién sinó una Madre despierta, consciente (es decir una madre cuya mente vive FUERA de la Matrix) conoce los potenciales de cada hijo? Oráculo predice porque Oráculo es Madre y Abuela, eso es todo. Por eso conoce las cosas desde dentro. Su conocimiento es intuitivo y visceral, por eso no se entiende bien lo que dice a la primera, pero como es un conocimiento sobre lo congénito y medular del Ser, sus palabras remueven el fondo y producen efectos, detonan procesos, cambios internos.



Pero claro, Oráculo, ¿a quién protege? Pues a los niños, representados en la película por esos niños llamados "nuevos potenciales" que viven resguardados en su casa, o que son enviados cerca de ella. Como Satie, esa misteriosa niña de aspecto hindú que aparece en la tercera parte, y cuyo rol en la película sólo es un enigma salvo que no se entienda, o no se capte, que TODO gira entorno de la infancia. De los niños. Y de lograr que al menos algunos "realicen su potencial".



                            

Por eso van saliendo niños en toda la película hasta el final, (concretamente la niña final es Satie, milagrosamente "salvada" y especialmente protegida por Oráculo y Seraph) Y por eso no se ven casi escenas maternales en "Matrix", porque la peli refleja un mundo donde toda maternidad natural e instintiva ha sido secuestrada por las máquinas, por la propia "matrix".




Si alguien cree aún que Matrix trata de batallitas marciales para el propio lucimiento (qué cool y qué guay es pelearse con efectos especiales), ja. Si alguien cree que Matrix sólo trata de "despertar" y salirse del "sistema", también JA.



En realidad Matrix (siempre según mis Guías) trata de la liberación de la infancia. De las luchas de fuerzas y poderes que la quieren usar y esclavizar encarrilándola en una dirección o en otra. Y de la dificultad que existe en liberarse cuando, en realidad, uno ha vivido en una "jaula" desde que nació. 



Por eso los Guerreros despiertos se ocupan de proteger a La Madre, a la Abuela y a los niños. Otros tipos de guerrero, para mis Guías, son "guerreros de salón". Viven para dar lustre a su "yo", o para sentirse guays y poderosos, o sólo ara cuidar su salud, o para satisfacer su ansia de bienestar personal (pues la "energía" se siente bien, y sentirse más fuerte y hábil que el vecino, también) Y ojo, que no es que cuidarse esté mal, pero si sólo nos quedamos ahí...seguimos fuera de la onda de la Gran Madre, de la energía de Defensa genuina y verdadera, y de lo que realmente se trata todo al final.

Seraph sólo desafía a los que quieren llegar junto a La Madre. Para probarlos y para comprobar de qué pie calzan. Para conocerlos (pues luchar también es conocerse) y para integrar esa información sobre sus personas. Pues eso es, en parte, lo que hace un Guardaespaldas. 



Y colorín colorado...Lo que me contaban hoy ha terminado.

...


 Seraph, un ángel, es decir= luz acumulada "al servicio".



Criar Hijos de la Matrix o, por el contrario,  Hijos de la Sagrada Matriz de Vida, ésa es la cuestión. El dilema de la humanidad. No hay madres "reales" en la Matrix. No interesan ni las madres, ni sus cuerpos como procreadores. Todo es CONTROL y más control...





La maternidad según la Sagrada Matriz de la Vida, éso es lo que hay que recuperar, pero éso es también lo que nos quieren terminar de arrebatar. Y es a esa "salvación" y recuperación que buscan ser útiles y servidoras las Fuerzas Sagradas Guerreras (masculinas o femeninas) Lo demás...a La Vida le importa poco.

lunes, 1 de agosto de 2016

De la película "Poltergeist" como metáfora. Enseñanzas espirituales/chamánicas.

(Mis Guías Espirituales son aficionados a utilizar metáforas, parábolas, símbolos, mitos e historias para enseñarme cosas o enfocar mi atención en determinados temas. Y como el cine y la TV han pasado a ser generadores de nuevos mitos, se han convertido en algo habitual sus alusiones a películas que he visto para señalarme algunos temas o suscitarme reflexiones sobre otros. En este sentido, no importa tanto la calidad de una película como que sea útil para reflejar determinadas realidades. Aquí os dejo unas notas de mi cuaderno campo, escritas en abril del 2014, sobre la vieja película "Poltergeist-1")
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Tal vez la moraleja más importante de "Poltergeist", aquella película de miedo ochentera, es que lo fundamental para ayudar a cualquier niño o niña es la unión amorosa y sin fisuras de sus padres, o de las personas con las que este niño esté afectivamente más vinculado. (Su familia o cuidadores directos)


Y es que no sólo existen personas con gran capacidad de sembrar discordia y romper parejas o familias para llevarse algo a su terreno (desde parasitar la energía del nido familiar, hasta llevarse al "huerto" a alguno de sus miembros, o en el peor de los casos seducir a los niños y abusar de los mismos) sino que también en el mundo de la energía existen entidades o "espíritus dañinos" que son expertos en sembrar discordia entre los padres, o entre los amigos del niño, o entre su pequeña tribu de afectos... ¿Todo para qué? Para "comerse" mejor la energía del inocente, o para llevarlo a su terreno y dominarlo de algún modo.


Decía Jesucristo: "Velad y orad, para no caer en tentación" y aquel consejo sigue siendo eternamente válido para esta clase de temas, porque en la naturaleza siempre hay depredadores y oportunistas, y el mundo psíquico y el espiritual no son algo diferente de la naturaleza. Es decir, la receta es: amar...y volverse vigilantes del amor. No sólo "en" el amor, sino vigilar las relaciones amorosas, su estado, para repararlas cuando acusan las primeras grietas o fisuras importantes.

Otra moraleja de "Poltergeist" es que, de entre las personas, tal vez sólo una madre amorosa y consciente pueda entrar en el infierno para rescatar a sus hijos. Aunque, eso sí, la cuerda idealmente la sostenga el padre (la otra "mitad" que creó al hijo, y que idealmente debiera seguir ahí para amarlo y sostenerlo todos los días de su vida hasta que crezca lo suficiente para defenderse a sí mismo) 

¿Y porqué digo que "tal vez sólo una madre puede"? Pues porque se necesita un hilo de Ariadna irrompible y no hay nada comparable a la fuerza del vínculo amoroso/afectivo entre madre/hijos, si éste está bien afianzado. 

"¡No toques a mis hijos!"- le grita la madre protagonista a "la bestia". (Se lo dice a la entidad que se muestra para aterrorizarla, en la escena de abajo) Una madre así no le teme nada, ni al mismísimo demonio.


Otras personas ajenas a la familia se hubieran muerto de miedo, pero ella...ella es la madre (consciente y amorosa) Y existe un tipo de coraje guerrero que sólo surge cuando una mujer se convierte en madre con amor total. Por eso ella, en la película, no sólo se atreve a ir al infierno, sino que además el vínculo irrompible con su hijita hace que "pueda" cruzar el infierno para encontrarla. Que esa es otra cuestión, pues querer no siempre es poder. Algunas personas tal vez querrían, o se atreverían a ir, pero... ¿Encontrarían a la niña? O...¿serían capaces de resistirse a las seguras seducciones del infierno para despistarlas, o a las visiones de terror para disuadirlas o enloquecerlas?


La madre, si es amorosa, si es lúcida y consciente, es la persona más indicada para "rescatar" a sus hijos de las garras de seducciones espirituales destructivas o prisiones del alma varias, por el vínculo casi carnal antes descrito. Pero a veces una madre sola no puede con todo. Necesita a la comunidad. La película muestra el éxito de un trabajo en equipo, y esto es importante remarcarlo. Es otra moraleja que se extrae de esta historia. Sin una mínima comunidad o equipo, no se logra vencer a un infierno.

Arriba vemos al intrépido padre sosteniendo la cuerda, también "con un par", pues no hay más que ver el aspecto de la "entidad", que atemorizaría a otros. Pero el padre de esta película no flaquea y sostiene la cuerda aún sintiendo que su vida podría estar en riesgo, porque sabe que madre e hija están en una situación mucho peor y que sostenerse en su firmeza, su estabilidad, su ser como un pilar inamovible, son el único modo de que ellas salgan con vida. 

Esta firmeza en sostener la cuerda sin importar el escándalo y la parafernalia efectista que organizará (sin dudarlo) el infierno a tu alrededor, es un símbolo fuertísimo de la estabilidad emocional necesaria para resistir a los embates de toda aquella energía (expresada a veces a través de terceras personas, o de circunstancias varias) que se acerca a una familia con la secreta intención de llevarse a parte de la misma. Lo cual equivale a romper su unidad, su cohesión, y además cercenar su totalidad llevándose de mala manera a alguien.

Si una madre no tiene un vínculo amoroso y afectivo solido con sus hijos, algún "infierno" se los puede llevar con seducciones insospechadas, buscando las grietas o fisuras en la realidad de la familia por las cuales pueda colarse dentro de su espacio. Pero también, si un padre no tiene suficiente solidez o estabilidad en sus emociones y convicciones amorosas, el hogar tampoco estará a salvo. Es más, incluso aunque un padre ame a su familia, no será capaz de estar ahí, firme y a prueba de infiernos, cuando éstos se presenten, si no es estable emocionalmente. Los "demonios" harán con él lo que quieran, o lo despistarán y lo alejarán para dejar más desprotegidos a los hijos o sola a la madre en la crisis "infernal" de turno.

En el peor de los casos, un padre que no sólo es seducido por infiernos sino dominado por los mismos, puede terminar convirtiendose en un peligro real para su propia familia, la cual deberá protegerse de quien se suponía que debía ayudar a sostener, proteger y nutrir el hogar común. (Aunque por la misma regla de tres, una madre desvinculada o carente de amor, también puede ser seducida y dominada por infiernos varios, hasta convertirse en un peligro para sus hijos)

En la película, la grieta entre mundos utilizada se genera a través de la televisión (otro símbolo potente de la irrupción dentro del hogar de energías exteriores, que no siempre son beneficiosas. Depende) Pero existen muchas otras maneras de "entrar" en el sagrado espacio de un hogar de manera disimulada y seductora al principio, hasta lograr atraer y llevarse fuera a los pequeños...o a otros miembros de la familia. Y la mayor parte de maneras son psicológicas, tentaciones, seducciones, cosas que entran en nosotros a través de nuestros puntos flacos, nuestras obsesiones, nuestros miedos, o nuestros deseos más inconfesables.



En la película queda muy bien reflejada la estrategia típica: al principio, la irrupción del "poltergeist" parece graciosa y resulta fascinante. La familia se siente llena de curiosidad, casi halagada o interesada en los fenómenos que su pequeña hijita parece provocar. No sospechan para nada lo que está detrás de todo eso, lo que está intentando "entrar". Ni sus intenciones. 

Esta estrategia se repite en muchisimas historias de ruptura familiar conflictiva e "infernal" en la que han entrado en juego energías intrusivas (externas a la familia) a las que en principio se dejó entrar porque parecían fantásticas, apetecibles, divertidas, seductoras o prometedoras, sin sospechar que no toda la realidad es lo que parece ser en un primer momento, o que no todo el mundo muestra de manera transparente sus deseos o intenciones.

Otra última moraleja de la película trata de lo delicado que es mantener el estado de "mediumnidad" adecuado para percibir bien "las energías". Cuando entra la médium en la casa dice que le abran paso y se alejen un poco de ella porque "están perturbando sus frecuencias".


Y es que para ser plenamente "perceptora" hay que llevar una vida muy especial... Muy..."limpia" y consciente. Y también silenciosa y bastante solitaria, por lo menos en determinados momentos. El cuerpo del médium se parece a un sismógrafo. Si hay agitación y movimientos constantes en su entorno, le va a costar percibir otras ondas de movimiento, separar unas de otras, discernir, enfocar con claridad. 

Hay un pasaje de los evangelios (hoy los cito, porque son textos ricos para aprender "demonología") en el que los seguidores de Jesús se quejan de que ellos no han podido expulsar a un "demonio" (lo pongo entre comillas porque habría mucho que hablar de lo que son los demonios, y sobre esta palabra en sí) Entonces Jesús les dice que no pudieron "expulsarlos" porque algunos demonios "sólo salen con mucho ayuno" por parte de los que van a ayudar a la persona que sufre. 

Este "ayuno" no debe ser interpretado necesariamente de manera literal. Ayunar quiere decir limpiarse, abstenerse de acciones, palabras, pensamientos o situaciones que puedan "ensuciar" la energía del que pretende ayudar a alguien en un trance muy difícil (un "endemoniado" se experimenta a si mismo viviendo en un infierno literal) De manera que ayunar quiere decir "limpiar y afinar" el instrumento perceptor que somos en potencia. (Por cierto, un instrumento que también puede ser emisor de las energías amorosas y sanadoras más altas, pero ése es otro tema)

De manera que para los "mediums", pero también para los terapeutas de diferentes tipos, la película da un buen consejo: ante determinados casos dificiles, no hay otro camino salvo distanciarse de cualquier distracción, limpiarse al máximo, centrarse y no permitir interferencias de ningún tipo. Y es que una de las características universales de cualquier infierno (físico, psíquico, o espiritual) es que en él hay confusión, y que genera estados de confusión en las personas que se le acercan o que se vuelven sensibles al mismo sin la adecuada concentración y protección. Es preciso tener una voluntad férrea para no dejarse atrapar por distracciones y sostener la intención sanadora. Austeridad y silencio son dos armas eficaces para afrontar las masas de confusión mental emanadas por los infiernos, cuando se presentan ante tí.

Finalmente, el propio final de la película resume y simboliza en imágenes muy potentes lo que algunos "infiernos" quieren en el fondo: la destrucción de los hogares. La desintegración y desaparición de la casa familiar es muy gráfica. No voy a entrar a discutir las causas para este odio al hogar. La película muestra sólo una posibilidad entre cientos, una historia posible entre muchas, y es todo aquello del hogar construído sbre un viejo cementerio... Bien, ése sería motivo para otro post, pero no lo voy a escribir hoy. Lo que quiero señalar sólo es que algunos infiernos desean destruir familias, nidos, hogares. Pues la casa u hogar familiar sólo es un reflejo externo (y un símbolo, a su vez) del espacio psíquico, emocional y espiritual que una familia no sólo habita, sino que también cuida y construye para sí misma. Para tener un lugar donde reposar y criar con seguridad a los pequeños.

La destrucción del nido sería una tragedia para cualquier animal que cría. Y cuando se cría en pareja, como sucede en muchas aves, la muerte o desaparición de uno de los miembros también es trágica y compromete la supervivencia de las crías. 

Criar es, idealmente, asunto de más de una persona. Por eso para defender a los niños, no sólo hay que cuidar sus cuerpos y emociones, sino también proteger y respetar sus hogares y no hacer nada que pueda lesionar de algún modo la relación entre las personas que cuidan y crían con amor a esos niños, y la unidad de la familia en general. 

Si amas a los niños, y quieres que tu amor sea algo más que buena intención o palabras, ayuda a sus padres o cuidadores directos. Sostenlos en sus conflictos y dificultades si te es posible. No arrojes piedras a su nido. No interfieras entre ellos. No pongas en riesgo su hogar, sea cual sea éste. No les despojes de hogar. Dales un hogar si no lo tienen. No te lleves al niño a tu casa, o a tu campo, dejando a los padres "fuera". No te creas ni por un momento que ayudarás a un niño si atentas contra la estabilidad, la salud o el bien de su padre o de su madre, ya sea de pensamiento, palabra, obra u omisión (esquivando actuar para evitar un desastre, cuando está en tu mano impedirlo) Porque los niños necesitan su nido, necesitan sus vínculos, necesitan su integridad, y ésta, al tratarse de pequeños seres "en construcción" y vinculados de manera total a sus criadores amorosos, se construye y se mantiene con el aporte de quienes aman y crían a esos niños. Los niños necesitan a su familia más que a nadie en el mundo. Más que a tí o a cualquier otro "de fuera". 

Para ayudar a los niños hay que ayudar a sus madres y padres, a sus hermanos. A la familia que cuida esos niños cada día, sea del tipo que sea. Al hogar. Y esto no tiene vuelta de hoja. Mientras no se entienda que un niño no llega a adulto "bien" si se estropea su nicho ecológico natural (el nido, la unión con la madre, el padre si está, u otros cuidadores si se da el caso) una y otra vez, seguiremos sin entender en qué consiste verdaderamente ayudar a la infancia. Amarla, en definitiva.


Los "espíritus" llenos de odio de la película consiguen romper el hogar físico de esta familia, pero por fortuna, al menos en esta primera película, la cohesión entre sus miembros no ha sufrido grietas, sino que el matrimonio sale reforzado en su amor y con los niños a salvo. Se podrá entonces construir o buscar un nuevo nido, porque el hogar esencial es la estructura o espacio de energía que se crea con la sinergia amorosa familiar.