(Post rescatado del 2022, y a su vez del 29 de setiembre del 2018)
lunes, 6 de febrero de 2023
¿Quién te salva del Apocalipsis? Piensa, piensa.
(Post rescatado del 2022, y a su vez del 29 de setiembre del 2018)
lunes, 14 de noviembre de 2022
Anubis y la Cábala- 2 (Anubis, la Tierra y el Sol)
Siguiendo con mi esforzado intento de traducir lo que "es" Anubis al lenguaje cabalista, es decir intentanto "situarlo" en el Árbol de la Vida, que a su vez parece estar asociado a los distintos planetas del Sistema Solar, aquí colgaré dos mini vídeos (breves como un suspiro) donde trato de plasmar en imágenes qué relación tiene Anubis con la Tierra, o cómo se situaría en relación a Ella, y qué relación mantiene con el Sol.
Pero antes, explico para quien no sepa nada de cábala, que en lenguaje cabalista, se dice que la Tierra se asocia con la dimensión de Maljut, que es la esfera inferior del esquema del Árbol de la Vida (ver imágenes abajo)
Por lo tanto, si tuviera que ubicarlo en el Árbol de la Vida de la Cábala, solo con estas explicaciones suyas acerca de su relación con la Tierra y el Cosmos, yo NO sabría dónde situarlo. Esa es la mera verdad.
Las personas que asocian a Anubis SOLO con el INFRAMUNDO, pienso que se equivocan, pues aunque su rol como "ayudador" de muertos o almas en tránsito es innegable y muy intenso, no es lo único a lo que se dedica, por así decirlo. Limitar a Anubis diciendo que es "un dios de los muertos" sería como decir que el oxígeno solo es lo que oxida los cuerpos o los metales, olvidando que también nos permite vivir, respirar. Anubis, sí, va con los cadáveres, pero también con la sangre viva, las vísceras, el hígado, el corazón y las glándulas, etc (y tal vez sobre eso debería hacer un vídeo. Hum. Idea)
Pero volviendo al Árbol de la Vida, su nexo con el sistema solar y todo eso, avancemos un poco más en el tiempo y en mi pequeña historia personal en relación a Anubis. Porque yo al principio trataba de entenderle, y cada vez que pensaba "Anubis es esto", plop, me lo encontraba siendo otra cosa más. Y mi mente iba de sorpresa en sorpresa.
Durante el primer año de tenerlo como guía, ni siquiera le escuchaba fácilmente, y solo le podía sentir y "oir" cuando me sentaba con alguna otra persona a rezar o pedir ayuda sobre algún tema, o para ayudar a alguien. Pero con el tiempo, un dia de repente empecé a sentirlo sin necesidad de tanto ritual ni solemnidad. Inesperadamente, Anubis se presentaba en cualquier momento. A lo mejor estaba comiendo, o dando un paseo, o hasta yendo al baño, y de golpe lo oía decirme alguna cosa, sacando algún tema, por así decirlo. Entonces descubrí que podía dialogar con él, y así se iniciaron los diálogos con Anubis, que años más tarde recopilé en forma de libros.
Esto fue un gran paso para mí, porque descubrí que dialogar era una manera increíble de aprender, de desbloquear cosas, de romper esquemas mentale y abrirme a otros. Y por alguna razón, Anubis era muy fan del diálogo y un crack del mismo. Con los ángeles la cosa era distinta, y Miguel tampoco tenía esa cualidad anubísica de poder estar respondiendo preguntas una tras otra, hasta decirme: "Basta niña, que es suficiente, tienes que digerir lo que hemos hablado".
Pero hoy pienso que la cualidad dialogante de Anubis tiene que ver con su modo de ser FLUIDO y adaptante, y con esa facilidad para transitar, para ir de un sitio a otro. No todas las energías sagradas pueden ser así, porque cada una tiene sus cualidades específicas, y cada una es diferente, y así ha de ser. Si todo se moviera siempre, no habría modo de vivir, porque ni la Tierra sería sólida bajo los pies, no sé si me explico. Hoy empezarías algo, y al dia siguiente todo estaría cambiado, y tendrías que empezar de cero, y así sucesivamente.
Bueno, ahora me estoy enrollando con el equilibrio entre permanencia e impermanencia, pero lo que quería decir era que en ese contexto de diálogos de la "niña" con Anubis, un dia le pregunté acerca de su relación con el Sol, y esto fue lo que me respondió:
Pero entonces ¿cómo se ubica la Noche en el Árbol de la Vida? ¿Dónde situar algo tan amplio y negro...?
Ahora debería hablar de Madre Noche, claro. Pues más tarde, Anubis también me dijo varias veces que es "como uno de los dedos meñiques de la Gran Madre Noche" y viví todo un proceso de reconexión con la Noche, y con La Madre, etc etc. Pero enfocando entonces a Anubis desde su faceta "vinculada a La Madre", pensé: ¿Y si Anubis pertenece o se asocia con Biná, que es la esfera del Árbol que los cabalistas asocian con la Madre Cósmica, si no lo he entendido mal?
Y durante un tiempo me planteé eso: Anubis tal vez era como una extensión de la energía de Biná... Aunque no estaba segura de extender ni siquiera lo que era Biná, y con lo arriba que ésta en el Árbol, me pareció una enormidad: ¿Cómo iba a estar yo escuchando a "algo" de Biná?
En fin, como ya he dicho, no se me da bien la filosofía, y además el estudio del Árbol de la Vida me parece súper complejo. Son conceptos y enfoques que no son familiares a la cultura en la que me crié, así que cuesta aprenderlos. Pero además, y para re colmo, mi mente es bastante LITERAL. A mí me dicen: "una esfera" y pienso literalmente en una bola. Me cuesta darme cuenta de que no están queriendo decir eso, sino que se refieren a "dimensión". Que no es lo mismo.
Y eso que los ángeles ya me hablaron de esferas, de cuentas de collar, de hilos que las enhebran y de tejidos cósmicos, cuando escribí Ángeles de lo Uno en el 2007. Pero puedes haber "escuchado" cosas profundas y maravillosas y seguir igual de infantil y literal años después, no siendo capaz de darte cuenta de entrada, de que eso que explican los cabalistas, se parece mucho a lo que los ángeles te dijeron, y que a tí te pareció tan original cuando lo escuchaste.
La niña se creyó que había descubierto el arroz... Luego vio que los judíos ya habían descrito el arroz hace muchos siglos, y en términos similares. Y entonces la niña se quedó pensando que los ángeles (o al menos, "ese" tipo de ángeles) se limitan a describir siempre el mismo arroz, sin importar la época o la persona que les escuche. Porque arroz es lo que hay, ja ja.
Entonces, solo soy una personita más atisbando el mundo del arroz. Mi particularidad es que no partí del estudio previo sobre todo esto, sino que me vi inmersa a lo bestia y a lo grande, en la experiencia de relacionarme con las energías sagradas tipo "ángel" y tipo Anubis. Aunque ya sé que tampoco soy la única a la que le ha pasado algo así. Eso sí: seré de las espontáneas modernas que más escriban sobre sus experiencias, a este paso. Tengo rollo para rato.
Para cerrar y en resumen:
- Las energías de Anubis parecen venir del Cosmos NEGRO y profundo.
- Tienen una vinculación total de origen con "La Madre Cosmos" o Madre Noche, como yo la llamo.
- Se vinculan amorosamente a la Tierra y todos sus seres, realizando un compromiso de ayuda en sus procesos de tránsito, sean del tipo que sean.
- No están enemistadas con la luz "clara" ni con el Sol."Contienen" luz y la transmiten, aunque no se vea esto de manera visible. Por el contrario, Anubis y los de la energía negra, son expertos en INVISIBILIDAD.
- Su naturaleza es TRÁNSITO, movilidad, transformación.
Y hasta aquí por hoy.
miércoles, 9 de noviembre de 2022
Anubis y la Cábala-1
Ordenando asuntos, ahí va un post anubísico, pero que refleja algunas comeduras de tarro de las muchas que tengo, y de las que no suelo hablar porque no son del interés del común de los mortales. No os asusteis por el título, ya sé que como mucho solo hay cuatro gatos entre mis lectores habituales que sepan nada de cábala. Aviso: YO TAMPOCO sé mucho. Pero lo que quiero decir sobre el asunto lo voy a explicar facilito, en modo cuento.
Como algunos viejos lectores sabeis, hace años, la Abuelita Tierra del Teleno, que es una de mis guías, me insistió, e insistió, e insistió para que estudiara más sobre "El Árbol del Mundo/de la Vida". Yo creía que con saber cosas chamánicas (pues ese era mi camino) ya me servía, pero Ella emperrada en que fuera más allá y oye, que es que había un Árbol en una cosa llamada Cábala, y Ella deseaba que yo me enterara de lo que era eso.
Hay que decir que yo me había encontrado esquemas del Árbol de la Cábala en google durante mis búsquedas de imágenes del Árbol del Mundo, o Árbol Sagrado que une Todos los Mundos, y que aparece en diversas tradiciones nativas planetarias (por ejemplo, una de mis favoritas era la nórdica, con su Árbol Yggdrasil, en la imagen de abajo)
Pero los esquemas que había visto sobre el Árbol de la Cábala, al ser abstracción pura (ver imagen abajo), eran lo contrario de las cosas que yo buscaba (imágenes figurativas) Y por eso siempre pasé de largo, porque además, el léxico cabalista es incomprensible para un profano en la materia. Sinceramente, algo así nunca me pareció un "árbol", mi mente es muy literal y si me dicen árbol me pongo a buscar ramas, raíces, hojas... En fin.
Pero La Abuelita empezó a decirme un día: "Tienes que unir lo que sabes sobre el Árbol de los Mundos chamánico, y el Árbol de la Vida de la Cábala". El caso es que a mí me daba una pereza mortal, porque cuando echaba un vistazo en internet a la explicación teórica de ese Árbol, no solo no entendía ni papa, es que como diría mi hijo, me "sudaba el cerebro", me caía la gota por la sien del esfuerzo, ante aquellos discursos.Sin duda, la Cábala no es fácil para personas como yo, que no somos muy dadas a la filosofía y a invertir horas en abstracciones mentales, y se nos da mal memorizar. Me veo más reflejada en las las niñas o jóvenes de las protagonistas de las pelis de Miyazaki, que se "encuentran" con seres de cualquier forma, tamaño y mentalidad, y se las apañan con ello como pueden y sobre la marcha, y solo luego se ponen a pensar en lo que está pasando; que en los eruditos que estudian tratados sobre "los seres de los diversos mundos", para intentar acercarse a ellos del mejor modo posible. Admiro esa capacidad, y al no partir de conocimientos previos, mi manera de ser me ha llevado a situaciones harto complicadas a nivel interior, pero y qué le vamos a hacer. Cada cual es como es, yo no elegí la mayor parte de lo que me ha pasado.
Pero volvamos al tema. La Abuelita Tierra se había ganado ya mi confianza, yo sabía que Ella es sabia, que nunca me ha engañado, ni habla por hablar, y al final, un verano, hurgando en una gran librería de Bcn, abrí un libro sobre Cábala y casi caigo del impacto al leer una frase (¡solo una!) que mencionaba EL FUEGO NEGRO.
Ops... Fue como cuando el tren de mi vida frena de golpe y se nota un impacto, un "sotrac" que dirían en catalán. Espera, ¿que han dicho qué cosa del Fuego Negro? O sea, espera... ¿los cabalistas HAN VISTO el mismo fuego negro que yo he visto a veces, pero que no he encontrado mencionado ni descrito en NINGUNA OTRA PARTE, por más que he buscado...? Ostras, pues vaya...! Espera, que me compro todos los libros.
Como cuando me entusiasmo no tengo término medio, me compré los primeros libros en modo impulso. Para mi decepción, no había muchas más explicaciones dedicadas al Fuego Negro (que yo relacionaba, al menos en parte, con Anubis) Pero tuve una sorpresa impactante al descubrir cosas que se parecían mucho a otras cosas que yo conocía, solo que con otros nombres. Me quedé muy sorprendida.
Y ahí, con el tiempo le di la razón a la Abuelita Tierra, y hasta le di las gracias por haberse puesto tan insistente. Es más: le prometí que estudiaría, porque ahora sí tenía ganas. Y es que cambia mucho la cosa cuando puedes conectar parte de lo que lees, con algunas cosas que has vivido, "visto", "escuchado" o sentido en tu trayectoria chamánica /espiritual.
La Abuelita Tierra se puso muy contenta con mi decisión. Y me animó siempre, mientras me mostraba que, a raíz de mi estudio, vendrían cosas buenas a mi vida, y además en el futuro iba a poder a ayudarla a Ella, porque "entendería más cosas".
Luego me encontré con la dificultad de entender mejor lo que leía. Pronto comprendí que aquello era como tratar de hincarle el diente a una barra de turrón de alicante, sin tener una dentadura adulta adecuada. Necesitaba empezar con algo más simple, con explicaciones para novatos totales. Un puré para niños o algo así.
Y tuve que rebajar el nivel de lectura porque no podía seguir apenas nada, por falta de conocimientos del léxico básico de la cábala. Es que es como aprender otro lenguaje, y yo nunca fui muy buena en lo de otros idiomas. Hablo por los codos, pero aprender otras lenguas me cuesta.
Ahora aceleremos el paso del calendario. Unos pocos años después, yo seguía leyendo y tratando de entender. Muchas cosas habían pasado, y por ejemplo, había sabido traducir o identificar a algunos de mis guías, con las energías que se describen en ese Árbol de la Vida, o con matices y aspectos diversos de las mismas. Y eso me gustaba, porque en mi camino es importante aprender cómo se dirían las energías/consciencias que conoces, si se las tuvieras que mencionar a alguien de otra cultura. Comparar, contrastar y reflexionar sobre las similitudes y las divergencias entre las descripciones de "los aspectos" de lo sagrado, me parece muy interesante y siempre he aprendido cosas nuevas de la realidad con ello.
De hecho, me sucedió que con lo de los ángeles, sentía casi hasta apuro por haber escrito tanto tiempo atrás, "Ángeles de lo Uno", porque plasmé en esas páginas algunas cosas que podrían parecer sacadas de los libros de cábala, o que coincidían asombrosamente, pero yo no lo hice así, yo solo escribí lo que "escuchaba".
Además, había otros puntos que, por el contrario, no parecían coincidir y pemsé que tal vez un cabalista diría: "Esto está mal". Llegué a pensar: "Como lea ese libro algún cabalista, va a pensar que soy la típica persona que se apropia de su saber, para hacer una versión libre y apañada, por todo el morro, sin citar fuentes ni darle las gracias a nadie". (Porque eso ha sucedido muchísimo, e incluso a mí me parece una cosa fea y poco honesta) Pero ¿qué podía hacer? Lo escrito, escrito estaba. Ni siquiera podía editar el libro y añadir una nota en aquel momento, explicando la cosa (que es lo que hubiera deseado hacer) porque aun no había recuperado los derechos de publicación, y en aquel entonces aun lo gestionaba y vendía la editorial Sirio. Así que nada. Y yo qué sé, mi vida ha sido así.
Por lo demás, gracias a mis lecturas para novatos de Cábala, aprendí (tuvo razón la Abuelita) porque reflexioné mucho sobre los dioses y /o las energías que han sido llamadas dioses, algunos de los cuales han aparecido en mis sueños. Medité sobre el mismo concepto de "dioses" y de Dios, algo que de todos modos ya había salido en mi camino, y le di vueltas a la relación que parecían tener los llamados "dioses" con "los aspectos" de lo sagrado que se mostraban en el Árbol de la Vida. Ahí tenía un buen filón para pensar y reflexionar, ya que siempre que leía algo, encontraba puntos sorprendentes, conexiones... y puntos de fuga y de diversidad, también. Porque en algunos puntos, no estaba de acuerdo con algo de lo leído.
Pasó el tiempo y lo que pasaba es que a pesar de todo, nunca supe cómo traducir a Anubis en lenguaje de la cábala. Anubis el rompe moldes, para variar. No veía en ningún sitio una descripción que se adecuara a lo que era "él". Y eso me frustraba mucho. Porque Anubis es importante en mi camino, es una energía imprescindible en mi ecosistema espiritual. Si lo quitara del conjunto, se me desmoronaría la salud interior, no sé cómo decirlo. Y me estaban gustando mucho algunas cosas de la cábala, pero pensaba: pero nunca podrás comunicarte bien en ese contexto, porque Anubis no encaja.
De hecho, esto me ha sucedido en casi todos los contextos que he conocido. La mayor parte de la gente, desde el exterior, asocia Anubis con La Muerte, pero esto NO es así. Anubis es algo "que transita" y pulsa, algo MUY VIVO. Su asociación con el umbral de la muerte solo existe porque después de morir, hay que transitar. Y ahí tienes a Don Tránsito y Don Encrucijadas. Y hay todo un asunto con eso.
En fin, que Anubis no es un "matador" ni un ángel de la muerte. Para remate, tiene una faceta de juez, es muy severo a ratos, aunque a mí casi siempre me muestra un lado casi chistoso, para quitar hierro al asunto y supongo que para no dañarme dejándome ko de la impresión.
En fin, que de hecho, NUNCA he percibido que Anubis sea un ángel y él mismo me lo ha dicho: NO es un ángel. Y no está fijo. Ese es el problema. Si tuviera que ponerlo en el Árbol de la Vida, lo pintaría recorriendo todos los caminos sin parar. Es un pulso continuo, nunca he visto a Anubis inerte o "quieto". Cuando me lo ha parecido, zas, ya era otra cosa. Habia cambiado de forma, o ya estaba en otro punto del asunto o del espacio.
En fin, que no sabía dónde colocar a Anubis. Y un dia él, por consolarme más que otra cosa, como quien quiere animar a una niña y sacarla de un bucle mental del que no sabe salir sola, me dijo: "Mujer, si algún dia hablas con un cabalista y quieres explicarle lo que es Anubis, puedes decirle que es parecido a yesod, yesod en color negro en este caso. Porque ya sabes, soy maestro de sueños, y además soy el primero que vino a sacarte de tu sueño, de tu inconsciencia. Todo empezó conmigo, ¿recuerdas? Y te traduzco todas las cosas complicadas que vienen desde otros sitios más lejanos o complejos"
Y es que se dice, en cábala, que yesod es la dimensión inmediata a la tierra, y que tiene que ver con lo de soñar, el mundo onírico y todo eso. Y que las otras energías sagradas llegan a la Tierra (y a la persona encarnada) "a través" de la dimensión o mundo llamado yesod.
Yesod es más cosas, pero no estoy segura de haberlas entendido. Sinceramente. En todo caso, Anubis me dijo eso y me sirvió para no desesperarme. Luego encontré en internet que otras personas asociaron a Anubis con yesod (por ejemplo, ver la imagen al pie de este párrafo, donde Anubis está en el centro y en el segundo circulito subiendo desde abajo. ese circulito o "mundo" es "yesod") y dije: "Ah, pues debe ser eso".
En fin, que le daba vueltas, pero es que no lo acababa de ver porque pensaba: ¿Cómo va a circunscribirse a Anubis a yesod, si él se me ha mostrado de tantas maneras contradictorias, y se la pasa FLUYENDO, moviéndose POR TODAS PARTES? Los que lo sitúan en ese punto del Árbol, lo argumentan diciendo que Anubis es una especie de guardián del umbral o guardián del Más Allá, y yesod es la dimensión inmediata a la dimensión material. Pero el problema es que, en mi experiencia, Anubis no es "solo" un Guardián.
Además, los cabalistas asocian yesod con la luna (ver imagen a la izda.) y Anubis justamente fue quien más me enseñó en su dia a no fijarme demasiado en la luna, y a trascender su influencia al máximo. Nunca me dijo nada del tipo "Soy un dios lunar", nunca me dijo: Búscame en la luna. De hecho, era muy crítico con la excesiva importancia que le dan a la luna actualmente, en algunos ambientes, y fue él quien me hizo relativizar esa influencia y asumir con tranquilidad el amor del Sol y otras "relaciones" cósmicas.
Entonces ¿dónde situaría yo a Anubis? Pues veamos: La Cábala (si no lo he entendido mal) asocia las esferas del Árbol de la Vida con planetas (ver imagen a la izda) Pero Anubis, al menos según yo he visto, es una energía/consciencia pulsante que viene de lo más profundo de la negritud cósmica insondable, y se mueve POR TODO EL COSMOS. Lo que pasa es que cuando llega a la Tierra la traspasa, se mete DENTRO de Ella y allí puede estar, moviéndose por sus tripas por así decirlo. En los abismos, en los agujeros, en las cuevas y los pozos, en lo negro. (Aunque no solamente)
Así que puede parecer intraterrestre, pero sería un error pensarlo, como se muestra en la presentación que comparto aquí abajo:
Pero eso no es todo. "No tengo principio ni fin", me dijo el año pasado.
Aquí abajo lo plasmé:
Reduje pues el nivel de exigencia y aparqué indefinidamente todo lo de la cábala, para aprender desde cero lo que en ese momento veía esencial: las letras hebreas y... la Biblia (la Torah). Tal vez hubiera debido empezar por ahí. A lo mejor ese era el problema, aprender Cábala sin saber de Biblia es un sin sentido, así lo veo hoy. Y además ¿para qué querría yo seguir con eso, si no es en relación a una mejor comprensión de las diversas maneras que tiene Dios de expresarse en el mundo? No me interesa una cábala que solo fuera un ejercicio intelectual o peor aun, como hacen algunos, que lo que buscan es aprender cábala nada más que para jugar a hacer magia y torcer el mundo a su capricho. No puedo con esas cosas. (Mis guías tampoco)
La Abuelita Tierra del Teleno me vio hacer el cambio, y le pareció muy bien. Además, a esas alturas ya había llovido mucho, yo tenía más comprensión de algunas cosas, y por supuesto, ya estaba rumiando todo eso de las similitudes y diferencias entre "Árboles" del Mundo, o de La Vida, etc, etc. Y es que mientras tanto, y sin exclusión ni contradicción con todo lo que he contado, nunca han dejado de seguir llegando a mí las cuestiones míticas de muchos otros pueblos de la Tierra, casi siempre indígenas (pero no solo) y a mi pequeña casita refugio han venido de visita energías sagradas arbóreas de diferentes procedencias, como las que surgieron en relación a las tierras eslavas pre cristianas, y las de mi propia tierra donde vivo: el Teleno, en su época pre romana. Pues aquí reinaron el roble y la encina sagrada, y esta Tierra lo transpira.
Y colorín colorado, voy a terminar este colorido y diverso post. Pero volviendo a Anubis, creo que se resume fácil: NO puedo negar, pero tampoco afirmar que Anubis sea traducible en lenguaje cabalista. No puedo afirmar tampoco que sea "algo asociado a yesod", aunque veo que tiene muchos puntos en común con ello. Pero algo se me escapa siempre...
Pero no sé, a lo mejor es que no he entendido lo que es "yesod". A lo mejor lo estoy entendiendo todo mal, pero es que no se puede saber de todo en esta vida, y el tiempo no me alcanza para tanta lectura y tanto pensar.
Y a lo mejor tampoco estoy entendiendo bien a Anubis. Porque si él es algo parecido a la energía negra, o incluso podría ser materia oscura (?), y la ciencia no sabe gran cosa de todo eso, cómo espero yo entenderlo, si ni los científicos pueden, por Dios.
Pero puedes tener una relación con alguien y no entenderle, porque eso nos pasa hasta con las personas. Oye, a veces ni yo me entiendo a mí misma, como para entender a una energía/consciencia cósmica que no se sabe ni lo que es.
Y eso es todo por hoy, que no es poco.
miércoles, 1 de mayo de 2019
Sobre la película "Khadak".
En culturas nativas variadas, el rol de "rescate" espiritual lo desarrollaban los chamanes y chamanas. Sobre esto habría mucho que hablar, pero os dejo un videíto corto extraído de una película de Mongolia (Se titula "Khadak") Es una escena de "rescate de alma" realizado por una chamana. Explico el contexto de la escena inicial para los curiosos y las personas fans del chamanismo/terapias alternativas: el chico tumbado en la cama ha sufrido en la nieve un ataque que lo ha dejado ko, catatónico, inconsciente, y aunque lo han llevado a casa (a la yurta) no se recupera. Así que llaman a la chamana.
La chamana es esa mujer con pinta de "vieja despeinada y loca" que empieza a hacer cosas "raras" junto al chico tumbado. (Todo lo que se ve está documentado, son rasgos del chamanismo de esos lugares)
La chamana luego toca un tambor... El hombre sentado que la sostiene al final es el padre del chico. La mujer más joven es la madre. La chamana se derrumba al final porque tanto trance y tan intenso es algo muy exigente para el cuerpo físico. El chamanismo tradicional es algo muy, muy corporal. Muy de los cinco sentidos y algunos más.
La chamana está llamando al alma del chico, que está extraviada (por eso no ha recuperado la consciencia) Se ve cómo se solapan dos escenarios: la yurta, donde están los cuerpos, y el paisaje nevado, donde están las "almas": la del chico enfermo, y la de la chamana, que se "proyecta" en su búsqueda.
Es un rescate en toda regla, porque solo gracias a la llamada, los gestos, los gritos de ella, el chico reacciona. Los "rescates de alma" se realizan para recuperar trozos de la energía del ser que se han quedado "fuera" o "lejos" debido a sustos, impactos fuertes, traumas, etcétera. Pero no todos los chamanes saben hacer estas cosas, que son especialidades de algunos. Yo por ejemplo nunca he hecho un "rescate" de estos. Tengo otro camino, en general trabajo con la escucha corporal y el diálogo con los "trozos del ser" o con el cuerpo (según) Pero también es que vivo en la cultura más verbal que existe, y aquí todo se quiere "entender". En fin, es un temazo, no me quiero enrollar mucho sobre chamanismo sino sobre el concepto de rescatar a otro. Todas las culturas han tenido su manera y sus personas especializadas en unos tipos de ayuda u otras.
También comparto este vídeo porque la conexión con el arquetipo de "bruja despeinada y loca" está clara
Cuando vi esta película me hice muy fan de la chamana. Tengo un vínculo con el chamanismo de Siberia/mongolia y zonas aledañas que cuando asoma, me hace añorar otros modos de comunicarse y moverse. Pero en fin, vivo donde vivo y aquí soy la del moño. Nada de greñas. Y nada de pegar latigazos "de broma" a los inconscientes para que despierten, que aquí eso no se entiende (aunque a Abuela Norte le encantaría repartir unas cuantas os. y pegar unos cuantos gritos ja ja)
Por cierto: detalle maravilloso, la chamana llama al "Arbol Sagrado", Madre. Es la diosa Madre Árbol...la que tanto me gusta
Rescate de alma con uds, al modo antiguo salvaje, verlo aquí:
www.facebook.com/
miércoles, 3 de agosto de 2016
Compartir sueños y visiones, algo polémico en nuestro mundo.
Hay cosas que no sé ni cómo contar. El camino chamánico es indescriptible, poco traducible a la cultura mayoritaria de la sociedad en que vivimos. No nos han educado para hablar de la realidad del espíritu, ni para entender el "lenguaje del alma" visionario y sensitivo...
Y sin embargo quiero intentarlo, porque creo que una de las razones de que estemos como estamos es la pérdida de la costumbre de hablar, en el entorno próximo (de amigos/tribu/familia o clan) de los sueños, las visiones internas, las sensaciones, lo "intangible"...
En mi mundo, está mal visto por doble partida. El sector cientifista de la sociedad toma estas cosas como reflejos del un "pensamiento mágico" que convendría erradicar como mala hierba, porque impulsa a la gente a lo irracional. (Sin tener en cuenta que, aunque mucha gente haya, efectivamente, caído en aberraciones por sentir "la magia", no es así en muchísimos casos; y además también muchos científicos han caído en otras aberraciones peores, como cuando se creó la bomba nuclear o con el exterminio eugenésico en época nazi)
Pero incluso en el sector de gente que sigue el camino llamado "espiritual", a menudo está mal visto compartir determinadas experiencias internas. En parte porque se considera que lo íntimo debe siempre ser secreto (lo cual solo es cierto a veces) y en parte porque se piensa que compartir experiencias místicas fuertes, vivencias chamánicas reveladoras, puede ser un síntoma de engreimiento, de buscar admiración o seguidores, de querer parecer importante.
Cristianos, ya lo dijo Jesucristo (por ponerme épica, lo menciono): La lámpara se enciende para que otros vean la luz. No para esconderla en una casa cerrada y que nadie tenga acceso a ella. Brillar no es malo, y mostrarlo, ¡menos aún! Eso es SERVICIO, ni más ni menos, y lo digo por los que temen que brillar sea "cosechar" halagos.
¿Os estoy removiendo cosas en la cabeza? Me alegro, porque siento en mí a la Vieja Chamana que anda harta de tantas cosas, entre otras de todo este puritanismo del "No contar, no mostrar, no compartir nada, salvo en casa cerrada y con siete llaves, y sólo a los que demuestren (dando casi su vida por mí) que MERECEN que les comparta algo de mi interior". Acabáramos, para vivir así no se necesita arder, ni brillar. Podemos seguir todos como fantasmas escondidos en los rincones, porque total...
En muchas tribus de cultura chamánica se compartían las vivencias chamánicas o espirituales que la inmensa mayoría de los miembros tribales tenían, inclusive los niños. Porque es natural soñar, percibir cosas más allá de ciertos sentidos, intuir, sentir... Sólo cuando esto se convierte en tabú desde la infancia, se convierte a su vez en realidad sombría y, ocasionalmente, enfermiza o desequilibrada. La luz no se hizo para estar escondida, ni el fuego para que lo encierren en una caja hermética. Hay que dejarle salidas o si no, se apaga, y te daña por dentro.
El único modo de cambiar nuestra cultura en este sentido es empezando a compartir otra vez lo que sentimos, intuimos, percibimos y soñamos. La única manera de que un niño aprenda que los sueños contienen destellos de vida e información que, posiblemente, en ocasiones sea útil, es hablando nosotros sobre nuestros sueños como algo natural. Y así con todo.
Por lo demás, compartir la información que nos llega, sea por el tipo de sentidos que sean, nos podría sanar como sociedad, o como colectivos dentro de esta sociedad. Un día Miguel me explicó que los seres humanos, en cierto nivel de nuestro ser, estábamos diseñados como "neuronas". Una neurona sana está emitiendo o compartiendo con otras, constantemente, la información que le llega. No la atesora, no la esconde. Por supuesto, no la comunica a todas las neuronas a la vez, sino en orden: lo hace a través de las redes, transmitiendo su información a las neuronas que tiene pegaditas al lado, y ellas a su vez retransmiten a otras, etc.
¿Cuál es el problema de la humanidad mayoritaria en mi mundo, entonces? Pues desde un punto de vista "Migueliano", tiene que ver con que este "sistema nervioso" o "de comunicación" está enfermo. Las neuronas no comunican apenas nada. Muchas reciben información, pero no saben qué hacer con ella. Muchas no comunican nada, viven encapsuladas, aisladas, con miedo a estar vivas, es decir a "funcionar" y transmitir.
Es normal que sea difícil entender "del todo" lo que nos llega como neuronas, porque somos una partecita del Todo, nada más. La comprensión global de algo cuesta un tiempo: el necesario para que la información y los impulsos se difundan, se conecten con otras informaciones e ideas, y se produzca progresivamente un "pensamiento" colectivo que será más o menos acertado en base a la cantidad de neuronas que "sirvan" y "compartan". Cuantas más partes del Todo se activen y actúen como neuronas saludables, más acertado será el pensamiento colectivo final. Pero claro, si en el cuerpo de la humanidad solo funciona la tercera parte de su sistema nervioso...o ni eso...pues el diagnóstico será malo.
Los chamanes somos como neuronas especializadas, o como centros nerviosos un poco más grandes, con más redes conectadas y en activo. Nunca somos la totalidad del sistema nervioso, pero sí que abarcamos un poco más. Por eso nuestra responsabilidad retransmisora es más grande, y por eso es un contrasentido andar este camino y encerrarse más. Lo que hay que hacer es lo contrario: "funcionar" de una puñetera vez. Entregarse a "servir" sin tanto miedo. Con prudencia, con equilibrio, con discernimiento, sí, pero sin tanto rollo del "Ay, ay, ay, igual estoy cayendo en el servicio a mi ego".
Al "malo" le encanta la incomunicación. El aislamiento entre partes causa el deterioro enfermizo del cuerpo colectivo de la humanidad. Las células que se encriptan y aíslan generan enfermedad, tumores, necrosis. La humanidad sufre porque le falta, literalmente, información. Información correcta, además. Y no de un solo tipo (no sólo científica, no sólo emocional, no sólo psicológica, sino también "la otra", la que para la mayoría es "sombra" porque nos educaron en el tabú de lo que se "sentía" y no obedecía a nuestros sistemas de creencias)
Sí, puede parecer un caos cuando se activan muchas retransmisiones desde muchos puntos, de acuerdo, produciendo una sobreinformación no siempre agradable, ni limpia, ni útil. Pero es como abrir una presa que está contenida desde hace milenios, saliendo toda el agua a presión, revuelta y sucia. O sea, es lo normal, pero también es el único camino para que "el agua/información" fluya, las cosas se decanten, los cauces se recuperen, y para que se despierte el cuerpo colectivo "sintiente" de la humanidad. De manera que, un día (no todavía) se complete TODO el circuito, y se llegue a alguna conclusión correcta.
Los chamanes trabajamos "para" el Cuerpo Colectivo de la Humanidad. Nuestro deber es retransmitir lo que nos llega. A mí me tuvieron que inisistir y convencer por largo tiempo, para que empezara a escribir, porque me daba miedo hacerlo (pues sabía que me iba a complicar mucho la vida, y que sería muy mal juzgada si contaba ciertas cosas) Pero no tenemos escapatoria: compartir información forma parte de la "misión y sentido" de ser chamán. Eso sí: hay que aprender mucho y, de entrada, metemos la pata una y otra vez. Hay que llegar a compartir en orden, con criterio y respeto, pero el caso es que hay que hacerlo.
Finalmente, hay que decir que, estrictamente hablando, aunque no todos sean especialistas en esto, todo el mundo posee estas capacidades en cierto grado, y es "neurona" en una parte de su ser. Con lo cual compartir también sana a quienes no son "chamanes", y nos sana a todos. No hay que interpretar el hecho de que algunas personas trabajen en "nodos de la red" donde se movilizan cantidades mayores de información, pensando que sólo ellos deben percibir, sentir y decir "lo que hay".
miércoles, 12 de agosto de 2015
Sobre las "verdaderas" Hadas.
Las hadas. Cuando oímos esa palabra, pensamos en seres diminutos de alas delicadas y luminosas. O, como mucho, en el hada madrina del cuento de Cenicienta. Pero cada vez pasa más de moda aquella Hada Madrina con cara de abuela habilidosa e incluso un poco entrada en carnes. Cada vez más se entiende por "hada" a un ser siempre luminoso, con chispitas, etéreo y volador, casi transparente y muy, muy pequeñito, travieso, gracioso...
Para entender la raíz del mito, hay que ir a la raíz de la palabra "hada". Hada viene de "fatum", que significa destino en latín. Y entonces comprobamos que el origen de la palabra no es celta, ni siquiera medieval, sino romano, aunque entroncado con la mitología griega. Es decir, que el origen de la creencia en las hadas (en cuanto al uso de la palabra hada) procede del Mediterráneo antiguo.
La historia del mito es muy larga y enrevesada. Resumiéndola, diré que en la antigua Grecia creían en las Moiras, unos personajes femeninos asociados con el nacimiento, la duración de la vida y la muerte de cada persona. Una Moira iniciaba el hilado cuando un bebé nacía, otra medía la longitud que tendría su vida, y la otra cortaba el hilo cuando la vida debía llegar a su fin. Hubo épocas en que se consideró a las Moiras como una sola diosa asociada a la muerte (la Moira), en otras etapas se acentuó mucho la asociación con los partos y la nueva vida. Fueron vaivenes en la percepción de la gente, dependiendo de los miedos de cada época o de sus fijaciones. En todo caso, las Moiras estaban muy presentes en las creencias espirituales de los griegos y su importancia era tan grande que se decía que tenían más poder que el propio Zeus, padre de los dioses conocidos, ya que ni él podía torcer los designios de las Moiras: cuando ellas decían que era la hora de cortar el hilo de una vida, no había nada que hacer, los dioses no podían impedirlo.
Esto las sitúa fuera incluso del mundo de los dioses. Es como si, en el fondo, este mito sugiriera que todo ese panteón de dioses y diosas, tan parecido a una gran familia de la época, con sus roles, jerarquías y enredos, no fuera más que un grupo de personajes que salen en un escenario, y en ese entorno crean, a su vez, un espectaculo de títeres. Los títeres movidos por el plantel de decenas de dioses y diosas (con Zeus en la cúspide, en teoría) serían los seres humanos, pero las Moiras estarían fuera del escenario, fuera del teatro y no estarían sometidas a todos esos personajes divinos, ni mucho menos humanos. Representarían entonces a fuerzas vivas y creadoras que están más allá de todo, no sometidas a ninguna ilusión.
Algunos dicen que las Moiras eran femeninas porque procedían, a su vez, de cultos antiguos a la Gran Diosa o Diosa Creadora. Es posible. Se decía que eran hijas de Nix (La Noche) Caos (El Caos Cósmico Original) o Ananké (una fuerza divina que representa a la "Necesidad" o "Lo que tiene que ser") El hecho de que las Moiras surgieran de esas fuerzas divinas tan abstractas y cósmicas parecer reafirmar que no están sometidas al espejismo e influjo del teatro del mundo, sino que lo ven todo como desde otra parte: desde el lado del que se tejen y destejen los destinos, las vidas, las historias y la Historia.
Los romanos, por su parte, tenían en su mitología unos personajes similares: El Fatum (el destino, en masculino) y la Parca (la Muerte, en femenino) Cuando entraron en contacto con la mitología griega, se produjo una fusión entre El Fatum y las Moiras, del cual surgió un particular trío: La Tria Fata. O "las tres destinos". Y éste es el origen de la palabra hada: Fata. Las primeras "hadas" nombradas, pues, fueron las Tres "Fatas" o Fuerzas TEJEDORAS del destino de cada ser humano.
Pero la cosa todavía se transformó más, ya que La Parca romana (La Muerte) también se sincretizó con las tres Moiras, dando lugar a LaS ParcaS en plural. Y al final la Tria Fata y las Parcas se convirtieron en una sola tríada: Las Parcas o Las Fatas serán nombradas indistintamente para referirse a las fuerzas sobrenaturales asociadas al hilado de la vida y que rigen el nacimiento, la longitud de vida y la muerte, aunque los romanos incluyeron, además, el matrimonio (la Parca o Fata "del medio" regía o establecía el matrimonio de cada quien)
Esta "Tría Fata" dio lugar a las "fatas" medievales, que, en España, con los siglos perdieron la f, cambiada por la h, y se llamaron hadas (en Italia un hada se sigue llamando "fata") Con esto se entiende porqué en los cuentos tradicionales europeos era típica la figura del Hada "Madrina": una figura femenina sobrenatural que aparecía para "amadrinar" a cada ser humano, que además tenía poder para intervenir en su destino, sobretodo cuando este atravesaba dificultades o peligro de muerte.
En mi opinión, el Hada Madrina benéfica de los cuentos surge sobretodo de la Fata, Parca o Moira encargada del nacimiento y el hilado de una vida; pero también de la que enrolla el hilo, lo alisa, lo controla durante su longitud. Pero la tercera del trío, ¿qué pasó con ella? En la Edad Media se terminó disociando a la Muerte del trío, de manera que, con los siglos, las Hadas quedaron como entes amorosos que nunca infundían miedo y ayudaban a sobrevivir, mientras que apareció aquella figura de la Muerte con Guadaña, pavorosa, fea y desconectada del resto del cuidado vital, cuya única función era matar. Pero la "fata" asociada con la muerte inevitable también dio lugar a figuras "malignas", como se puede intuir en el cuento de la Bella Durmiente.
Este cuento tiene fuertes ecos de la mitologia clásica: hay 3 hadas "madrinas" que aparecen en el nacimiento y establecen cuestiones acerca del destino de la niña; y además hay un vínculo con el arte de hilar, aunque el cuento ya padece la disociación en la que se separa a la muerte (hada Maléfica) y se relega a ella el uso de la rueca y el huso de hilar. (Ver postdata) En otros cuentos también el Hada Madrina o Las Hadas a veces son representadas como mujeres ancianas que uno se encuentra en el bosque, o como abuelitas misteriosas que se hacen las encontradizas en el bosque, las encrucijadas o los caminos, y que solo con el tiempo se revelan como entidades sobrenaturales, poseedoras de un poder sobre los elementos (lo que llamaron "magia") y capacitadas para intervenir en el destino de una persona o, al menos, vaticinarlo o profetizarlo.
Todo el asunto de las varitas mágicas es muy posterior, así como el concepto moderno de "magia", entendida como hechizo voluntario generado a través de rituales concretos y organizados para obtener logros a beneficio personal o de otras personas o seres. Las Moiras, Parcas o Fata no ejercían esa magia. No eran brujas, al menos no en origen. Eran Fuerzas Creadoras "fuera del sistema", no humanas, muy alejadas de nuestra conciencia ordinaria, y por eso carecían de deseos personales o de una visión que podríamos llamar humana, individual, tejida de anhelos personales o de un "yo". Las Fuerzas Creadoras tejen desde un interior profundo que es cósmico, y que no elige ni decreta cosas desde la conciencia ordinaria, sino que sigue el impulso de la Fuente Creadora, energía inteligente mas allá de toda humana comprensión. Las varitas mágicas de las hadas de los cuentos son herederas de la imaginería de la hechicería ritual desarrollada en países anglosajones en siglos recientes (Una magia en la que se recomienda el uso de una serie de instrumentos o herramientas, etcétera)
La imagen de hadas "pequeñitas y con alas" surge del mundo celta y anglosajón. En las creencias celtas y las posteriores del mundo anglosajón más moderno, nos encontramos con seres "pequeños" de diferentes tipos, formas y cualidades, de espíritu a veces travieso (aunque no siempre) y con ciertas cualidades "mágicas", o poderes sobre el mundo natural. Una parte de estos seres pequeños, en este caso femeninos, terminó recibiendo el nombre de "hada" porque hubo una sincretización o fusión con la "Tria Fata" romana. Pero en origen esta "gente pequeña" tenía su propio nombre celta, por ejemplo unos de ellos han sido conocidos como "pixies". No conozco los nombres celtas originales de tanta "gente pequeña", todos ellos espíritus de la naturaleza, incluyendo a los de aspecto femenino y delicado que hoy llamamos "hadas". Pero quien quiera rastrear ese tema puede empezar por "pixies" e ir tirando del hilo, y se dará cuenta de lo muy diferentes que son esas "hadas" de las Hadas medievales del mundo latino no celta, y ya no digamos de las Moiras, Parcas o "Fatae".
¿Cómo se llegó a llamar "hada" a una parte de los seres de aspecto pequeño que tan bien conocían los pueblos de las Islas Británicas? Fácil: fue "culpa" del Imperio Romano. Cito el resumen sobre etimología de Alejandra, esta bloguera, porque lo resume muy clarito: "En cuanto a la palabra “hada”, se rastrea un mismo origen en el resto de las lenguas europeas. Todas tomaron la misma raíz para designar a estos seres. La palabra francesa “fée” procede del latín "fatae." Según cuentan por ahí, cuando los romanos decidieron que Roma era poco para ellos y decidieron extenderse por Europa (que por aquellos entonces no se llamaba Europa), llegaron a las Galias y llevaron la creencia en la "fata" con ellos. La presencia de las hadas es muy importante en el folclore francés. A nuestro país vecino le debemos la primera versión escrita sobre Melusina, una de las hadas más conocida por todas las culturas.
Tiempo después, y ya dominadas las Galias, los romanos continuaron su conquista por Europa e invadieron la actual Inglaterra. Cuentan también que tampoco esta vez las olvidaron, y las "fées" francesas acompañaron a los soldados. Del francés “fée” surgió por evolución la palabra que usan los ingleses para designarlas. Primero crearon “fay” y posteriormente “fairy”, en plural “fayries”, como se les conoce actualmente. También los ingleses dedicaron muchas páginas a las hadas, y si no recordemos todo el ciclo artúrico y a Morgan La Fay, que rescató o secuestró, según se interprete, al rey Arturo.
No sólo el avance romano es responsable de la extensión del significado de la palabra “hada”, tampoco hay que olvidar el papel relevante que jugaron las Cruzadas en la historia europea. Con las Cruzadas también se introdujeron en Europa las ideas predominantes en Oriente acerca de los seres fantásticos, formando una literatura del Reino de las Hadas que llegó incluso a constituir un género poético especial. "
En la Edad Media fue cuando se empezó a atribuir la hechicería a las hadas, llegando a fusionarse su figura, a veces, con la de las brujas, como en la saga artúrica, en la que Morgan Le Fay (El Hada Morgana) es una hechicera. Pero, como se ve al rastrear la raíz de la palabra, en origen el mito no contemplaba la hechicería. La bruja tradicional siempre ha existido, pero en la Italia antigua (Roma)siempre se tuvo clara la diferencia entre una mujer humana que "hace ritos hechiceros" que pueden ser buenos o malos (Strega) y una Fata (entidad no humana)
Los mitos, sin embargo, son incontrolables en sus mezclas, simbiosis y mutaciones, y cada vez que hay un cambio en las creencias, emociones o modos de organizarse de una sociedad o cultura, los mitos se adaptan a ello y reflejan el cambio de mentalidad. Así que con el tiempo y todos estos cruces y mestizajes de culturas y épocas también surgieron los personajes de "brujas malas" que no eran personas (mujeres) humanas, sino entidades sobrenaturales femeninas con ganas de hacer daño (como la Bruja Maléfica del cuento de la Bella Durmiente, y otras brujas de cuento) En fin, la mitología y las ideas asociadas a la palabra "bruja" y "brujería" son un tema demasiado extenso de por sí en el que no quiero entrar ahora. Sólo quería anotar la mezcla que hubo entre las Hadas Medievales y la Hechicería, lo cual conectó el asunto de las Hadas, de manera lateral, al de las Brujas.
Como se ve, y si no os habéis mareado con las vueltas y giros que da un mito desde que se crea hasta que llega a nosotros, realmente sabemos muy poco acerca del significado de muchas creencias, leyendas y símbolos que utilizamos. Solemos dar por sentado que sabemos en lo que creemos, pero el caso de las "hadas" es un ejemplo muy claro de que no es así. Es decir: tal vez sí sepamos un poco en qué creemos, pero no podemos dar por sentado que, por el hecho de usar un nombre comúnmente utilizado durante milenios, nuestras creencias sean las mismas de aquellos que acuñaron el término. ¿Me explico?
No sé si se ve adónde quiero ir a parar. El caso de la deriva del mito de las Moiras-versus Hadas (desde las mujeres hiératicas tejiendo los hilos del destino a las casi niñas, chiquitinas, de alitas brillantes y espíritu juguetón, hay mucho trecho) no es único. Sucede lo mismo con otros mitos, con otras creencias. Gracias a unir mi camino de percepción chamánica con mi afición al análisis racional de lo que vivo internamente, me he dado cuenta de que la mayoría de personas no tenemos ni idea de las raíces de nuestro imaginario colectivo. No lo sabemos intelectualmente, pero tampoco desde un punto de vista chamánico. Es decir: nos fiamos de lo que nos ha dicho nuestra sociedad actual acerca de qué es cada cosa, y no solemos llegar a ver o sentir a qué líneas de energía mental y emocional estamos conectados, qué fuentes de energía psíquica nos nutren y alimentan nuestros sueños, nuestros miedos y nuestras creencias, ni cuál es la consistencia ni el carácter real de las energías o "entidades" que aparecen en nuestros sueños, trances visionarios o imaginaciones.
Y sin embargo heredamos estas "líneas" o hilos de energía psíquica de nuestros ancestros. Son como venas pulsantes o hilos vivos de un tapiz vital familiar y ancestral a través de los cuales viajan y llegan hasta nosotros las energías, creencias y "entidades" asociadas a los humanos que nos antecedieron, hasta remontarnos al origen de nuestro árbol familiar. Y como ese origen queda muy, pero que muy atrás, a épocas con creencias muy distintas a lo que podemos pensar, pero como además las raíces y ramas de nuestro árbol pueden extenderse desde muchos puntos y culturas del planeta, en sueños y trances nos podemos encontrar con símbolos, imágenes y "entidades" que no comprendemos, que no sabemos interpretar o que no entendemos cómo han llegado hasta nosotros, si en teoría no creemos en ellos.
El rastreo de estas raíces míticas nos ayuda a conocer cómo ha sido la vida de nuestros ancestros, pero también la vida de la humanidad. Y cómo ha ido cambiando, evolucionando, transformándose. Pero también nos ayuda a comprender la diferencia entre lo eterno y lo pasajero, pues descubriremos, asombrados, que algunos mitos antiguos, una vez desojados de las capas secundarias con las que fueron revestidos, disfrazados o modificados, se originaron alrededor de verdades que siguen siendo válidas hoy. Y así, te puedes encontrar reconciliándote con un mito que hasta entonces despreciabas, porque has captado en él una verdad intensa, con la que resuenas.
Yo me he llevado unas cuantas sorpresas de estas. Ir hacia las raíces es de las mejores cosas que he hecho. Me enseña a llamar a las cosas por su nombre, pero también a unirme más profundamente a la savia del núcleo de mi Arbol Ancestral, hasta su origen. Hasta sus raíces. Y eso me revitaliza y me infunde fuerza.
Y es que cuando llegas a las raíces de tu árbol ancestral te puedes encontrar con lo que los nórdicos llamaron las Nornas. No podía cerrar este capítulo sin hablar de ellas, claro. Son las mismas Fuerzas Sagradas que los griegos llamaron Moiras y los romanos Parcas o Fatas, aunque con matices distintos. Son tejedoras y regidoras del destino vital de cada persona, pero viven en las raíces del "Árbol de la Vida" y custodian, también, la Fuente de La Vida de la que se nutre el Árbol. Esto significa -entre otras cosas- que custodian el acceso a la fuente de la cual surge la savia que riega y nutre el árbol ancestral del cual formamos parte.
Y por eso las Nornas son mis preferidas, porque su simbología entronca con lo arbóreo y lo ancestral, y te conecta también con la Fuente de Vida (de TU vida y la de TUS hijos y familiares vivos), y con el Misterio puro que late oculto en LAS RAÍCES. En la Tierra. En lo profundo.
El mensaje es: ¿Quieres sanarte? Ve a las raíces. ¿Quieres cambiar? Ve a las raíces. ¿Quieres purificarte o renovarte o fortalecerte? A las raíces. Allí se decide todo, aunque, hinotizados por el espectáculo del cielo exterior, pensemos que no, que nuestra vida y destino se deciden fuera o en la punta de las ramas. "Ellas" tejen, "Ellas" miden, "Ellas" cortan o terminan, y lo hacen desde dentro. En nuestro interior están, en nuestra sangre, en la raíz de nuestros huesos, conectados al Árbol de la Vida del que formamos parte. Ahí están las "fuerzas" que tejen nuestro destino y contra las que tantos dioses y diosas, entes pasajeros y temporales a fin de cuentas, nada pueden hacer.
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P.D: Observar paralelismos entre la Bella Durmiente y uno de los mitos más vivos y más extendidos en el mundo griego, el nacimiento del héroe Meleagro, hijo de Éneo y Altea, reyes de Calidonia. A este nacimiento asistieron las Moiras o tres hilanderas con la intención de pronosticar el futuro del bebé: Cloto profetizó que sería una persona noble, Láquesis que sería valiente y Átropos que su vida sería tan breve como una de las brasas de la chimenea. Después de escuchar estas palabras, y con la intención de socorrer la vida de su hijo, la madre retiró el calor, apagó el fuego y, seguidamente, escondió la brasa restante donde nadie pudiera encontrarlas. Desgraciadamente, el inexorable curso del destino se cumple y la brasa será finalmente quemada, dando por terminada la vida del héroe.























