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jueves, 5 de enero de 2023

Mezclas inadecuadas y apropiación de tradiciones espirituales. Los "wannabes", personas sin tierra.

(Arriba, pintura de Sandy Freckleton Gagon, que representa a la moabita Ruth caminando junto a su nuera judía, como ejemplo simbólico de verdadero amor a una religión "ajena", y una conversión espiritual que fue auténtica, no de wannabe)

(Post rescatado de mi muro de face, año 2019)

NO apoyo ni por activa ni por pasiva la apropiación espiritual/cultural asociada con la enseñanza y aprendizaje de cuestiones relativas a tradiciones espirituales nativas o de otras culturas y religiones de planeta. Y a partir de hoy, tampoco acepto cualquier mezcla.

El detonante ha sido una cosa que leí hace unos días, escrita en un libro sobre cábala que me compré hace poco. Yo inocentemente leía sin más, cuando empecé a notar indignación visceral de la Tierra pero, sobretodo, de los ángeles, que empezaron a decir: "Qué va, esto no es así. Este señor está mezclando cosas que no deben ser mezcladas y está creando más confusión que otra cosa".

Me quedé perpleja, porque daba por sentado que el libro estaba repleto de conocimiento impartido por alguien "con autoridad", y también porque estoy acostumbrada a pensar (por las propias enseñanzas espirituales internas que recibo) que las mezclas, es decir el mestizaje, no es nada malo sino lo deseable.

Pero a mi protesta siguió una explicación angélica sobre diferentes tipos de mezcla. Resumiendo mucho, mucho, entendí que existían mezclas beneficiosas y mezclas perjudiciales. Como en la física y la química, mezclando componentes y sustancias puedes cocinar algo exquisito, o un veneno infecto, y en el medio, puedes obtener mezclas vulgares y otras parecidas a la comida basura, por poner ejemplos extremos. Puedes mezclar agua y barro y hacer arcilla bondadosa y útil (buena mezcla), o puedes mezclar los componentes de algo que te explote en la cara y te deje ciego, o generar algo contaminante que arruine tu espacio. 

Aplicado a las relaciones humanas, aunque el mestizaje puede ser bueno, a la hora de la verdad no puedes juntar a un depredador carnívoro en el mismo sitio que tienes a un herbívoro, si no quieres que uno se coma al otro. Si quieres conservar a los dos, has de mantenerlos con cierto margen o distancia (territorio) para que puedan estar un poco separados. La mezcla genética también tiene su lado maravilloso, y su lado inviable (si fuerzas el cruce entre especies, o juegas con los genes a lo loco, puedes dar lugar a aberraciones y a formas de vida inviables)

Entonces, los ángeles aplicaron esto a lo que yo estaba leyendo sobre Cábala y que, según ellos, era una mezcla "no buena" de elementos procedentes de un sistema espiritual distinto, con los de otro, el Cabalista, procedente de la tradición hebrea. Una tradición, según ellos, que no sólo no necesitaba para nada que le hicieran "añadidos" inventados, sino que además, en este caso, lo añadido eran cosas que, en el fondo, no tenían nada que ver. 

"Esto es una mezcla que genera confusión, no enriquece, sino que nubla el entendimiento. Tú olvídate de esto, este libro no te sirve"-me dijeron, radicales y zanjando el asunto. Y se me formó una visión en la que manos invisibles (las suyas) iban tachando partes del texto, y al final de todo aquel libro me quedaba sin tachar sólo un 20% del texto (¡Ay...! ¡Tiré mi dinero, comprando un libro que enojó mucho a los ángeles!)

No voy a dar detalles sobre el tema, ni diré qué libro era, ni nombraré a nadie, porque pertenece a un sector muy específico cuyo lenguaje y conceptos la mayor parte de mis lectores no domina, y además está muy feo hablar de otros así. No es útil tampoco andar señalando a terceros de esta manera. Desviaría el foco esencial de este post, convirtiéndolo en un escrito "sobre una persona" en lugar de ser una reflexión sobre las mezclas

Pero al margen de mi anécdota y del posicionamiento que los ángeles me pedían (quedarme solo con lo que era Cábala con "raíz espiritual hebrea", y separarla de elementos o culturas que no tenían ni la misma raíz, ni eran adecuados para mezclarse entre sí) su explicación sobre los tipos de mezclas me llevó a reflexionar profundamente. Nunca me había detenido a pensar en el concepto de mezcla en sí mismo. 

Y la Tierra, entonces, aprovechó la ocasión y me dijo que esto tenía que ver con la "apropiación" de elementos de otras culturas y religiones, realizada sin los debidos permisos, respeto ni discernimiento, y también con el "empastelamiento y confusión" de tradiciones, enseñanzas sagradas y herencias y legados espirituales ancestrales propios de cada lugar, de cada linaje, de cada colectivo humano...

Por lo visto, para la Tierra es muy importante hablar del tema porque a Ella le interesa (y necesita) que cada colectivo humano se conecte, PREFERENTEMENTE, con las enseñanzas espirituales propias de cada lugar, o que han florecido en un espacio a lo largo de los siglos. Porque, según dice, existe una relación directa entre la conexión con la Tierra, con los ancestros y las enseñanzas o caminos espirituales que siguieron, y la efectividad y limpieza con la que podemos recibir dichos legados y enseñanzas, para finalmente ponerlos en PRÁCTICA. Y esto es lo que más le interesa a Ella. La práctica.

De manera que, aunque está muy bien interesarse por religiones, tradiciones y culturas alejadas de nuestra tierra local, si esto se hace pasando por alto las propias raíces y el propio legado, o desde su desconocimiento, actuaríamos como quien no conoce a sus antepasados y se busca a otros. O no conoce a su tierra y se va de viaje a las Antípodas con el pretexto de "conocer la Tierra". Son incoherencias, lagunas, evasiones de la realidad material, carnal y sanguínea. Como decir "amo a los niños" y abandonar a tu hijo para crear una ong infantil, diciendo que si no dejas a tu hijo no tienes tiempo para dedicárselo a esa gran causa infantil.

Es decir, no está mal abrirse "a más cosas" que las del propio espacio, pero es un error hacerlo SIN haber conocido y conectado con lo propio, y sin haber integrado en nosotros lo que sintamos útil y beneficioso de ese legado. (Intentando que lo exótico y lejano sustituya a lo propio y ancestral)

Cada Tierra Local alberga las memorias de todos los ancestros que vivieron allí. Y si vives en una tierra donde vivieron tus antepasados (o parte de ellos) Ella puede transferirte el legado, sí y solo sí lo aceptas. 

Y lo mismo sucede en tu cuerpo. En tus huesos está toda la memoria que necesitas, todo tu legado. Si lo aceptas, irás viendo desplegarse desde tu interior las diferentes conexiones con culturas y herencias espirituales ancestrales (que pueden ser varias) Luego, con todo eso, quedará pendiente realizar un trabajo de discernimiento. Del mismo modo que cuando heredas una casa llena de pertenencias antiguas, decides con qué te quedas y con qué no, o qué haces con todo ello, con lo ancestral sucede igual. No es adecuado no mirarlo siquiera, o huir eternamente de ello. Te has de hacer cargo de lo que heredas. De algún modo, tarde o temprano te toca pensar y posicionarte respecto a tu herencia, incluso si es para rechazarla formalmente.

La mayor parte de apropiaciones espirituales de otras culturas y tradiciones, se hacen, según me dice la Tierra, a causa de no haber conocido, integrado ni entendido tus propias herencias espirituales ancestrales. De haberlo hecho, no sentirías la necesidad de ir a la otra punta del planeta para tomar ciertos elementos exóticos y traértelos en la maleta como si fueran tu identidad. O conocerías tan bien tu legado, que sabrías cómo combinarlo y con qué elementos de otras culturas, sin que ello distorsionara su esencia, o estropeara su poder o energía de algún modo.

Es decir: para saber MEZCLAR (y que la mezcla sea beneficiosa y no un estropicio) hay que, primero, CONOCER muy bien lo que se tiene entre manos

Si no te conoces a ti mismo un poquito, no podrás tener relaciones armoniosas (mezclarte bien) con otros. Sucede lo mismo con las tradiciones y enseñanzas espirituales: si no las conoces bien, puedes intentar mezclar agua con aceite y crear un producto que nunca se mezcla bien y en el cual ya no hay TRANSPARENCIA ni, por lo tanto, fluida comunicación de luz espiritual. Por el contrario, todo se ve borroso.

Hay algunas mezclas que son posibles y beneficiosas, pero muy difíciles, y solo se pueden realizar desde una integración interna y un conocimiento profundo de cada elemento. Por ejemplo, aplicado a las tradiciones espirituales, alguien que nace de una madre indígena de Norte América y de un padre , qué se yo, budista, tiene la posibilidad, difícil pero factible, de llegar a extraer la esencia en su interior de cada camino espiritual, y ver similitudes entre ambos, y diferencias. Y, conociendo bien cada camino (pero sólo si los conoce bien) podría llegar a extraer de si mismo una especie de conocimiento fruto de esa mezcla, que sería como un puente de ENTENDIMIENTO uniendo ambas formas de espiritualidad.

Si esa persona , ya con todo eso integrado y consolidado, decidiera enseñar a otras personas cuestiones de la espiritualidad nativa, o del budismo, o de ambas, no estaría incurriendo en "apropiación", ni sería un impostor. Ni un "mal mezclador" que solo añade ruido, confusión y más caos a un mundo ya muy turbio.

Ahora bien, ¿qué pasaría si yo, por ejemplo, decidiera que, puesto que sueño muchísimo con los indios de Norteamérica y resueno con sus enseñanzas, voy a empezar a realizar talleres chamánicos con algunos de sus ritos? Pues entonces muy mal, porque según me dice la Abuela Tierra (y menuda reprimenda me darían las Abuelas Primeras) estaría haciendo apropiación e intrusismo. Sería una IMPOSTORA y estaría faltando, además, al respeto a los indígenas vivos que mantienen activa la línea de enseñanza, los linajes. Indígenas a los que NO he ido a ver, ni a aprender de ellos, ni a recibir su PERMISO, sino que me he creido tanto mis enseñanzas oníricas, las he puesto en un pedestal tan grande, que he olvidado respetar el eslabón CARNAL, el puente de tierra, carne y personas que nadie debería saltarse.
                           
Pero si yo, después de haber integrado bien mis propias herencias espirituales ancestrales, y ya con mi identidad terrenal y espiritual consolidada, ADEMÁS quisiera andar el camino nativo de los lakota, por ejemplo, o de los crow, el camino adecuado, según dice la Tierra, sería ir con ellos. Sentarme con ellos un tiempo. Y esperar. Y aprender de sus líderes espirituales, de su gente. Y respetar sus criterios. 

                       
Y solo si con el tiempo y mi debido aprendizaje A SU LADO, ellos decidieran que estoy preparada y me autorizaran para difundir algunas de esas enseñanzas, entonces sí podría hacerlo sin ser una intrusa o haberme "apropiado". Pero siempre deberia hacerlo en el orden descrito, y siempre debería mencionar con honestidad y con reconocimiento agradecido, quién o quiénes fueron mis maestros, o los que me iniciaron.

La Tierra me dice que cuando alguien se pone a dar enseñanzas de tradiciones espirituales "ajenas" o lejanas, y no dice quién le ha enseñando o transferido los conocimientos, o iniciado en ciertos ritos, ni reconoce con agradecimiento a sus maestros, no sólo no actua tanto por ese amor que dice, sino que además está incurriendo en un error de consecuencias "kármicas" a largo plazo, es decir: esto tendrá un peso, dejará unas marcas, será algo por lo que habrá que responder en el futuro. 

De hecho, la Tierra me dice que un buen baremo para distinguir un maestro o maestra auténtico de alguien que es un aprendiz que "quiere ser" maestro pero no lo es, es su mención de sus FUENTES de aprendizaje. Ha de decir las personas que le enseñaron y le iniciaron, en el caso de haber aprendido de personas vivas. 

El consejo de la Tierra para aprender una tradición espiritual practicada por personas vivas, en la cual hay linajes vivos, y maestros/as en activo, es buscar a alguno de ellos y aprender sin saltarse el eslabón humano de la cadena. Porque la transmisión de humano a humano es importante. Y porque si dices amar a una tradición, a un colectivo o a una tribu, no es coherente que prescindas de ellos y no tengas en cuenta ni sus enseñanzas vivas, ni su opinión, ni su perspectiva, ni nada salvo tu fijación y la idea que dentro de ti te has hecho acerca de su cultura espiritual. 

De nuevo, es como el ejemplo de alguien que dice amar a los niños, y deja a los suyos con una niñera 10 horas cada día mientras se monta una ong de ayuda a la infancia. ¿Amas a los indios? ¿Sí? Vete con ellos, sé humilde, siéntate a su lado y escucha lo que te digan. Y tómate el tiempo de esperar. Y de aprender lo que ellos consideren oportuno enseñarte. No seas un "wannabe" más, por usar la palabra (despectiva) que los nativos usan para esa clase de personas.

Ser un "wannabe"es pretender ser algo, sin serlo (ver foto a la izda). Creerse que por vestirse a lo indio (el colmo: ¡posar con tocados de plumas que solo usan los hombres en esa cultura!) y hacer tipis o hablar de "cabañas de la luna", ya eres india o indio, y ya estás autorizado para guiar a otros en esas enseñanzas. 

También es wannabe quien se cree que por leer muchos libros sobre religiones, y practicar a tu p. bola en casa, por aquello de "todos somos maestros y no necesitamos gurús" ya puedes ser un maestro sufí, un starezt ortodoxo, un rabí, o un maestro zen. O que por tontear en una fiesta santera o palera y tener alguna experiencia en la energía, ya estás iniciado en eso y ya puedes decir que eres "hijo" o "hija" de uno de los orishas o "santos". 

Pero también eres un wannabe si, por experiencias interiores de tipo regresivo, u otro, empiezas a recibir mucha información sobre un conocimiento ancestral cuyo linaje se truncó, o que se perdió, como por ejemplo el antiguo conocimiento espiritual egipcio. Y, con toda esa "información" interna, en lugar de integrarla y nombrarla como lo que es (aprendizaje onírico o a través de transmisión espiritual) te montas una película en la cual eres el último descendiente de no se qué faraón que hizo o dijo...y empiezas a vender cursos o talleres en los que figuras como "sacerdotisa del templo de..." (por ejemplo).

Es decir, según lo que oigo, y si es cierto y quitando la posible distorsión de subjetividad por mi parte, se impone la honestidad. La humildad. Empezar por los propios pies, por las raíces carnales inmediatas, por la Tierra que pisamos. Y luego, cuando te abras al resto, ya lo vivirás de otra manera...

***

Cualquier enseñanza que alguien transmita, debe ir acompañada de una explicación CLARA y CONCRETA del origen de esa enseñanza. Si procede de sueños y vivencias espirituales, hay que decirlo. Si procede de lecturas de libros, también. Si procede de maestros, es imprescindible mencionarlos. 

Finalmente, hay que recordar que si hablamos de tradiciones con linajes de transmisión en activo, con personas vivas implicadas y transmitiendo esos conocimientos, es imprescindible buscar al menos a uno con quien aprender siquiera un tiempo. Puentear el eslabón humano, es una falta contra los protocolos de transmisión, y además nos pone en riesgo de incurrir en errores, en pajas mentales y en soberbia.

Claro que aquí entramos en el punto de ¿quién es buen maestro o maestra? ¿Cómo saberlo? Pues hay muchos factores, pero si esa persona no menciona a quien le enseñó, y encima pertenece a un colectivo o cultura ajena a la que dice enseñar, es sospechoso. 

Volviendo al punto de inicio de este post: entre quienes se llaman a si mismos cabalistas o maestros de "eso", los hay que no han tenido un solo maestro humano, pero han aprendido con éste y con aquel,y han nacido y crecido en la cultura religiosa judía, han mamado su lenguaje, su cosmovisión desde niños, y luego han estudiado con otros en grupos y escuelas, han debatido con varios expertos y maestros, y aprendido de ellos (aunque no haya nadie "especial")... Eso es fiable.

En cambio, alguien que no procede de esa cultura, que no ha integrado la cosmovisión y el lenguaje místico y espiritual de ese pueblo, y que encima no ha contactado (y permanecido) con ningun maestro carnal para aprender del mismo, o que ni siquiera vive una relación amorosa con esa tradición viva, ni tiene un vínculo abierto o vivo con ese colectivo, cuidado. Estos son los más propensos a mezclar lo que, según los ángeles "que oigo", no se debería mezclar. Porque viven en una esfera mental de su propia idea acerca de esa tradición espiritual. No la encarnan, no les sale de la médula ósea, ni de las entrañas, ni tampoco la han recibido bien EN EL CUERPO de manos de un sabio. De manera que toman esto de aquí y lo otro de allá, elucubran y deducen a su aire, y piensan que todo es lo mismo, el zen, el budismo, el tarot, etc (se van añadiendo cosas a la ensalada) 

Pero no. No todo es lo mismo.

Si amas a la Tierra de veras, empezarás por el lugar físico donde estás. La Tierra que hay bajo tus pies. Y empezarás por tus huesos, tu carne y tu sangre. Y escucharás a tus linajes, tus herencias espirituales. Y todo eso te guiará y te enseñará con FUNDAMENTOS y RAIZ verdadera. Con el tiempo, hasta puedes convertirte en maestro o maestra de la enseñanza espiritual de tu tierra profunda, incluso aunque no exista un linaje vivo que te lo enseñe porque se perdió hace mucho. Pero es que entonces estarás bien encarnado y por lo tanto encarnarás 
sí o sí (aunque no lo intentes adrede) los principios espirituales propios de tu tierra.

Y si desde tu encarnación vas conectando con las enseñanzas espirituales de ancestros sucesivos, y te abres entonces a esas variadas tradiciones, lo harás ya CON tierra. Con fundamentos. No serás un impostor ni un wannabé. Harás las cosas como deben ser hechas. En su orden, y contando siempre con el eslabón humano. Quien ama de veras a una tradición "lejana", desea acercarse a las personas que la viven desde su interior, heredada de sus ancestros, y abrazarlas.

"No te creas al que no ha hecho algo así- me dice la Tierra, y me dicen los ángeles-. Porque no les ama. Solo ama la idea que se ha hecho de sí mismo vestido con las ropas de ellos o usando esas palabras exóticas que le hacen sentirse especial. 

"Pero ay de su destino espiritual, porque no pasará mucho tiempo sin que tenga que rectificarlo todo"

(FIN del tocho/posicionamiento)

Os dejo con enlace al trailer de un precioso film corto, que plasma con sensibilidad el inicio de la transmisión de una tradición espiritual, desde una abuela a su nieta, en el contexto de la umbanda brasileña. Un film que, con belleza y sencillez, casi con lenguaje para niños, expresa cómo pueden ser algunas transmisiones espirituales, cuando no hay ruptura transgeneracional, y ciertas cosas son como deben ser.



http://www.thesummerofgods.com/trailer-3

lunes, 14 de noviembre de 2022

Anubis y la Cábala- 2 (Anubis, la Tierra y el Sol)

 


(Arriba, pintura de Joanna Karpowicz)


Siguiendo con mi esforzado intento de traducir lo que "es" Anubis al lenguaje cabalista, es decir intentanto "situarlo" en el Árbol de la Vida, que a su vez parece estar asociado a los distintos planetas del Sistema Solar, aquí colgaré dos mini vídeos (breves como un suspiro) donde trato de plasmar en imágenes qué relación tiene Anubis con la Tierra, o cómo se situaría en relación a Ella, y qué relación mantiene con el Sol. 

Pero antes, explico para quien no sepa nada de cábala, que en lenguaje cabalista, se dice que la Tierra se asocia con la dimensión de Maljut, que es la esfera inferior del esquema del Árbol de la Vida (ver imágenes abajo) 

                                   

Bien, entonces con esto claro, pasemos a ver cómo se me definió Anubis en relación a la Tierra, en este micro vídeo (no llega a los 2 minutos): 



Tomando esto como base, la explicación de Anubis de que "su energía ATRAVIESA la Tierra", no me permite ubicarlo como una energía sagrada que sea "terrestre", porque aunque puede estar en la Tierra, también puede que no. Al ser una energía MÓVIL y PULSANTE, todo dependerá de las circunstancias, el momento, o... ¡yo qué sé! 

En todo caso: Anubis es muy amante de la Tierra (como expliqué en otro post, que puedes leer aquí) y PERMANECE comprometido con su destino, dice que "hasta el final", hasta que la Tierra deje de existir. Así que Anubis es muy terrestre, según cómo se mire, pero también es muy CÓSMICO, y eso es inevitable verlo y sentirlo, cuando le vas conociendo. 

Por lo tanto, si tuviera que ubicarlo en el Árbol de la Vida de la Cábala, solo con estas explicaciones suyas acerca de su relación con la Tierra y el Cosmos, yo NO sabría dónde situarlo. Esa es la mera verdad. 

Las personas que asocian a Anubis SOLO con el INFRAMUNDO, pienso que se equivocan, pues aunque su rol como "ayudador" de muertos o almas en tránsito es innegable y muy intenso, no es lo único a lo que se dedica, por así decirlo. Limitar a Anubis diciendo que es "un dios de los muertos" sería como decir que el oxígeno solo es lo que oxida los cuerpos o los metales, olvidando que también nos permite vivir, respirar.  Anubis, sí, va con los cadáveres, pero también con la sangre viva, las vísceras, el hígado, el corazón y las glándulas, etc (y tal vez sobre eso debería hacer un vídeo. Hum. Idea) 

Pero volviendo al Árbol de la Vida, su nexo con el sistema solar y todo eso, avancemos un poco más en el tiempo y en mi pequeña historia personal en relación a Anubis. Porque yo al principio trataba de entenderle, y cada vez que pensaba "Anubis es esto", plop, me lo encontraba siendo otra cosa más. Y mi mente iba de sorpresa en sorpresa. 

Durante el primer año de tenerlo como guía, ni siquiera le escuchaba fácilmente, y solo le podía sentir y "oir" cuando me sentaba con alguna otra persona a rezar o pedir ayuda sobre algún tema, o para ayudar a alguien. Pero con el tiempo, un dia de repente empecé a sentirlo sin necesidad de tanto ritual ni solemnidad. Inesperadamente, Anubis se presentaba en cualquier momento. A lo mejor estaba comiendo, o dando un paseo, o hasta yendo al baño, y de golpe lo oía decirme alguna cosa, sacando algún tema, por así decirlo. Entonces descubrí que podía dialogar con él, y así se iniciaron los diálogos con Anubis, que años más tarde recopilé en forma de libros.

Esto fue un gran paso para mí, porque descubrí que dialogar era una manera increíble de aprender, de desbloquear cosas, de romper esquemas mentale y abrirme a otros. Y por alguna razón, Anubis era muy fan del diálogo y un crack del mismo. Con los ángeles la cosa era distinta, y Miguel tampoco tenía esa cualidad anubísica de poder estar respondiendo preguntas una tras otra, hasta decirme: "Basta niña, que es suficiente, tienes que digerir lo que hemos hablado". 

Pero hoy pienso que la cualidad dialogante de Anubis tiene que ver con su modo de ser FLUIDO y adaptante, y con esa facilidad para transitar, para ir de un sitio a otro. No todas las energías sagradas pueden ser así, porque cada una tiene sus cualidades específicas, y cada una es diferente, y así ha de ser. Si todo se moviera siempre, no habría modo de vivir, porque ni la Tierra sería sólida bajo los pies, no sé si me explico. Hoy empezarías algo, y al dia siguiente todo estaría cambiado, y tendrías que empezar de cero, y así sucesivamente. 

Bueno, ahora me estoy enrollando con el equilibrio entre permanencia e impermanencia, pero lo que quería decir era que en ese contexto de diálogos de la "niña" con Anubis, un dia le pregunté acerca de su relación con el Sol, y esto fue lo que me respondió: 


Ahora, si alguien ha visto los dos videítos, entenderá mejor que yo no sepa cómo ubicar a Anubis en el Árbol de la Vida. Porque si además de atravesar la Tierra (como si ésta fuera la mera cuenta de un collar en un tejido cósmico) me dice que lleva al Sol "dentro", pues acabáramos... ¿Qué clase de energía es ésa? Desde luego, Anubis no es "lunar", algo que ya estuve descartando hace tiempo. La luna no puede "contener dentro" al Sol. Pero Anubis sí se revela como parte de LA NOCHE, pues ¿no vive el Sol DENTRO de La Noche? 

Pero entonces ¿cómo se ubica la Noche en el Árbol de la Vida? ¿Dónde situar algo tan amplio y negro...? 

Ahora debería hablar de Madre Noche, claro. Pues más tarde, Anubis también me dijo varias veces que es "como uno de los dedos meñiques de la Gran Madre Noche" y viví todo un proceso de reconexión con la Noche, y con La Madre, etc etc. Pero enfocando entonces a Anubis desde su faceta "vinculada a La Madre", pensé: ¿Y si Anubis pertenece o se asocia con Biná, que es la esfera del Árbol que los cabalistas asocian con la Madre Cósmica, si no lo he entendido mal? 

Y durante un tiempo me planteé eso: Anubis tal vez era como una extensión de la energía de Biná... Aunque no estaba segura de extender ni siquiera lo que era Biná, y con lo arriba que ésta en el Árbol, me pareció una enormidad: ¿Cómo iba a estar yo escuchando a "algo" de Biná? 

En fin, como ya he dicho, no se me da bien la filosofía, y además el estudio del Árbol de la Vida me parece súper complejo. Son conceptos y enfoques que no son familiares a la cultura en la que me crié, así que cuesta aprenderlos. Pero además, y para re colmo, mi mente es bastante LITERAL. A mí me dicen: "una esfera" y pienso literalmente en una bola. Me cuesta darme cuenta de que no están queriendo decir eso, sino que se refieren a "dimensión". Que no es lo mismo.

Y eso que los ángeles ya me hablaron de esferas, de cuentas de collar, de hilos que las enhebran y de tejidos cósmicos, cuando escribí Ángeles de lo Uno en el 2007. Pero puedes haber "escuchado" cosas profundas y maravillosas y seguir igual de infantil y literal años después, no siendo capaz de darte cuenta de entrada, de que eso que explican los cabalistas, se parece mucho a lo que los ángeles te dijeron, y que a tí te pareció tan original cuando lo escuchaste.

La niña se creyó que había descubierto el arroz... Luego vio que los judíos ya habían descrito el arroz hace muchos siglos, y en términos similares. Y entonces la niña se quedó pensando que los ángeles (o al menos, "ese" tipo de ángeles) se limitan a describir siempre el mismo arroz, sin importar la época o la persona que les escuche. Porque arroz es lo que hay, ja ja.

Entonces, solo soy una personita más atisbando el mundo del arroz. Mi particularidad es que no partí del estudio previo sobre todo esto, sino que me vi inmersa a lo bestia y a lo grande, en la experiencia de relacionarme con las energías sagradas tipo "ángel" y tipo Anubis. Aunque ya sé que tampoco soy la única a la que le ha pasado algo así. Eso sí: seré de las espontáneas modernas que más escriban sobre sus experiencias, a este paso. Tengo rollo para rato. 

Para cerrar y en resumen: 

- Las energías de Anubis parecen venir del Cosmos NEGRO y profundo.

- Tienen una vinculación total de origen con "La Madre Cosmos" o Madre Noche, como yo la llamo. 

- Se vinculan amorosamente a la Tierra y todos sus seres, realizando un compromiso de ayuda en sus procesos de tránsito, sean del tipo que sean. 

- No están enemistadas con la luz "clara" ni con el Sol."Contienen" luz y la transmiten, aunque no se vea esto de manera visible. Por el contrario, Anubis y los de la energía negra, son expertos en INVISIBILIDAD. 

- Su naturaleza es TRÁNSITO, movilidad, transformación. 


Y hasta aquí por hoy. 




viernes, 11 de noviembre de 2022

¿Quién es Anubis? Su relación con Madre Cosmos, y las Mil Caras del Maestro.

 


(Arriba, pintura de Joanna Karpowicz)



Directo desde el corazón, ahí va la narración de un sueño. Sucedió en el 2005. En el sueño, me había metido en un buen lío. Típico de mí, por otra parte: intentaba salir de un laberíntico edificio lleno de última tecnología, en el cual unos tipos mafiosos muy malos querían eliminarme. En un momento dado, quedé rodeada. Sólo quedaba una puerta automática frente a mí, y cuando quise escapar por ella y se abrió, me topé cara a cara con un tiparraco de ésos que me apuntaba con una pistola directa al corazón. 
  
  ¡Ay! En ese instante supe que no iba a poder esquivar eso. ¡Iba a morir...! Entonces algo sucedió muy deprisa: se formó en el suelo una mancha negra y opaca, como de una energía que crecía a velocidad indescriptible. La cosa negra cogió masa y volumen, se elevó en el espacio y -todo a velocidad de visto y no visto- me "tragó" o englobó y ¡flops! desaparecí ahí dentro.

"¡Por los pelos!- Pensé, sintiendo que Anubis se me acababa de "tragar" - Me he librado por los pelos." Luego pensé en lo muy extraño que era lo que me acababa de suceder. Nunca en mi vida había visto nada igual, una mancha negra apareciendo en el suelo, que crece y se leva en el aire...? No tenía idea de que Anubis pudiera hacer esas cosas, pero estaba claro que las hacía. Todo esto lo pensé en fracciones de segundo. También pensé que era muy raro estar "dentro" de Anubis: no se veía nada, era la  negritud total y absoluta. 

 


Pero enseguida ese segundo de Tránsito pasó y  volví a ver. Me encontré, entonces, en una situación completamente distinta. Para mi infinito alivio, ya no estaba en aquel edificio rodeada de "malos", sino en una especie de pequeño avión supersónico o espacial. Yo me  veia a mi misma como una niña, es decir, yo "era" en esos momentos la niña que fui de pequeña, con mi cuerpo de niña y mi vestidito de niña, e iba sentada muy formalita - je, je- en un asiento de la cabina del piloto, que estaba a mi lado derecho. Y es que conduciendo aquella especie de avión super sónico interestelar había un tipo de piel muy morena, un aspecto "muy egipcio", la verdad, con apariencia de tener unos 50 años (algunos cabellos grises en su cabeza) y rostro amable y bondadoso, que me sonrió con cariño al tiempo que ¡zas! me guiñaba un ojo con gran picardía.

 ¡Aaah! Era Anubis en forma humana. Mi niña se sintió aliviada y feliz de estar viajando con su gran amigo. Miró por las ventanas de aquel vehículo y vio la negra noche y las estrellas... Era bello e íbamos a una súper gran velocidad, pero dentro de aquel avión pequeñito se respiraba serenidad y seguridad. Yo sabía que ahora todo iba bien. Entonces le pregunté a Anubis dónde íbamos. Tardó unos segundos en contestar, y luego su rostro fue como si reflejara una mezcla entre emoción y reverencia ante algo profundo y sagrado, cuando dijo: "Vamos a ver a tu Madre".



 ¡Mi Madre...! De repente fue como recordar una Madre... allá entre estrellas... algo... una Mamá que parecía estar muy leeeeeejos, y sin embargo... No lo recordaba bien, pero el eco de algo muy bello y muy bueno me conmovió por dentro. Y la emoción fue tan intensa que, a punto de llorar, me desperté. 

Nunca pude olvidar aquel sueño. Yo no sabía aun que, en realidad, y al menos en cierto nivel del ser, estábamos "dentro" de Madre Noche, y "esa" era mi Madre con mayúsculas, aunque tal vez también había "otra" u "otras". Ni sabía todavía que Anubis era también uno de sus hijos, aunque eso sí, mucho más despierto que yo, y de una naturaleza no humana. Todo eso lo fui aprendiendo después, con el tiempo. 

Tampoco me dí cuenta, aquella noche, de que en realidad no estaba tan claro que Anubis me hubiera salvado de morir de un balazo disparado por los tipos hostiles. ¿Pues no acababa de experimentar un tránsito? Era bastante obvio que, en el sueño, más que teletransportar mi cuerpo, que posiblemente se había quedado tirado y muerto en aquel infame edificio, lo que  él estaba transportando era mi alma, en su formato más puro e inocente, y a lo mejor por eso me veía como una niña. Y por eso me llevaba con mi Mamá. Y es que algunas muertes son retornos al Hogar Sagrado, al Origen del que venimos. 

La Divinidad en su rostro de Madre nos "parió" algún dia, y a Ella volvemos, atravesando misteriosos túneles de nacimiento/muerte que sólo algunos conocen: Los Ayudadores del Tránsito. Energías/ conciencias cuya esencia, cuyo diseño, básicamente es "inducir al tránsito" y "transitar".
  
 Aquel sueño me hizo preguntarme más cosas sobre Anubis. Porque yo llevaba tiempo hablando con él, y cuando le preguntaba acerca de su identidad, recibía muchas respuestas, y nunca parecía haber un final, un encuadre definitivo. Anubis parecía el tipo de las mil caras. Lo había visto como animal negro; como masa de energía informe y cambiante, como gigantesca columna negra impresionante, perdiéndose en el Cielo; se me había presentado disfrazado de araña, de murciélago, de médico, de juez, de abogado, de médico, de basurero, de cocinero gourmet, o de científico forense...Lo había visto tronar con voz de mucho susto sentencias terribles y durísimas, y lo había visto en forma pequeña, haciendo chistes y bromas como si fuera un simple artista del espectáculo destinado a hacerme reir en momentos duros. Entonces ¿quién era Anubis? ¿O "qué" era, aparte de algo capaz de producir "anomalías" en la Matrix y llevarse "almas" de la misma, teletransportándolas a una realidad distinta?

Aquí dejo una presentación de imágenes donde plasmo un diálogo que, mucho tiempo más tarde, mantuve con él al respecto:



   Pero aunque lo anterior sea cierto, tal vez la mejor respuesta me la dio un día en que me empezó a hablar de lo que era un verdadero MAESTRO espiritual: alguien que no espera, sentado en su estrado o aula, al alumno, sino que cuando el alumno no puede moverse o no sabe encontrarlo, sale en su busca y se va donde él está, para acompañarle en el día a día y enseñarle, a través de diálogos, siguiendo la marcha de las cosas que suceden cada día y que le suscitan preguntas al alumno.
  
 Según Anubis, El Buen Maestro tiene arrogancia cero: no le preocupa que se tenga en cuenta "su" prestigio, ni los títulos, ni espera siquiera obtener reconocimiento. Todo su anhelo es enseñar, revelar, despertar, y para ello no escatima medios. Si tiene que hacer de titiritero, lo hace; si se tiene que hacer el encontradizo y para ello disfrazarse de vagabundo, de pastelero, de barrendero o de cómico de circo, lo hará. Le importa muy poco lucir un aspecto de esos que tendemos a considerar "dignos y respetables", lo único que le importa es LLEGAR. Llegar al alma de los que quieren aprender y despertar; y lo hace adaptándose al modo en que éstos le pueden recibir, es decir, adoptando formas o utilizando medios que no generen miedo, rechazo desconfianza, y que induzcan a esa alma a ABRIRSE. Y por eso, el Maestro Perfecto utiliza caminos diferentes para llegar a cada uno, y puede ser visto bajo mil aspectos y maneras...
  
 Me encantó esa visión acerca de lo que sería un maestro espiritual, tan humilde, apasionado y maravillosamente entregado, pero me dí cuenta de que Anubis hacía eso conmigo. Tal vez por eso llevaba un tiempo cerca de mí, y a veces, cuando tenía dudas, podía entablar un diálogo con él y debatir de temas y temas...

  Así que le pregunté:
 - Entonces, ¿eres tú mi maestro?
 - No. Verás, yo no soy "tu" maestro, sino una forma en que "El Maestro" a veces se te hace el encontradizo y te enseña. Porque vayas adonde vayas y estés donde estés, "El" Maestro va a buscar a sus alumnos, que son los seres dispuestos a aprender, a conocer, a despertar. Y tú eres alguien así.
 - No entiendo, ¿quieres decir que tú eres una ilusión, una alucinación o un truco visual que alguna otra energía realiza conmigo?- pregunté, algo decepcionada.
- No soy una alucinación, sino una especie de emanación, una extensión que El Maestro usa para acercarse a tí.
- Pero vamos a ver, ¿Quién ese "Maestro"?
- Te hablo con palabras, y son limitadas, pero aproximadamente diríamos que Lo Uno, Dios, tiene una faceta "Maestra", en tanto que su deseo, su anhelo, es revelar, despertar, enseñar... ayudar a desarrollarse, a aprender... ¿Entiendes?
- Así que Dios es Maestro o Maestra.
- En parte, en un aspecto de su ser, sí. Digamos que hay "algo de Dios" que se encarna o toma una forma Maestra...
- Y tú dices que eres... ¿una extensión de eso?
- Hum... Una extensión que El Maestro utiliza. Lo canalizo.
- Uf, me pierdo.

Yo me estaba mareando ya con el diálogo, porque pretendía una respuesta clara y concreta, al modo humano, sobre la identidad del "Maestro". Como si él fuera una "persona". 
Anubis me respondió:
 - Querida niña, estás intentando traducir a tu realidad tridimensional, realidades que escapan a esas 3 coordenadas. Es normal que tu mente no sea capaz de interpretar o traducir correctamente lo que sucede en realidad. Hablamos con palabras, hija, con palabras...y son limitadas. Es aproximado cuando te digo que "canalizo" al Maestro
- Hum... A ver... ¿quieres decir que canalizas a Dios en su faceta de Maestría? Es decir: ¿Estoy hablando con Dios...?
- Tampoco exactamente. Vamos a ver, toma esta metáfora: La diferencia entre hablar conmigo y hablar con Dios, es como hablar con un dedo al que te agarras, o hablar con la conciencia del cuerpo entero. O hablar con el pétalo de una flor, o con la planta entera. O, mejor aún: con un color del arco iris, y no con toda la luz en la totalidad de su naturaleza. ¡Ningún ser humano puede, desde su "yo", dialogar así de repente con Lo Uno, o Dios, es decir con su TOTAL conciencia! Es tan imposible que no se puede ni explicar, de lo imposible que es. Su inmensidad os sobrepasa tanto que, desde vuestro "yo" solo podeis abarcar aspectos más pequeños y cercanos, a vuestra medida. 
  
  "Pero esos aspectos que se os aparecen y comunican algo no son engaños, sino "adaptaciones" que Dios hace para acompañaros... Algo así como un rayito de sol capaz de colarse en tu casa, sin dañarte. ¡Porque no vas a llegar al sol y a abrazarlo con tu cuerpo, tal cual! ¡Te abrasarías sólo con acercarte! ¿Entiendes? 
Pero el rayo de sol y tu diálogo con él, no es un engaño ni es algo falso, sólo es...una partecita del SOL que viene a verte "a tu medida". 

"Eso sí: te confundirías si pensaras que lo que es aplicable a ese rayito de sol, es aplicable al Sol en su totalidad. Porque el Sol en su totalidad es más que un rayito y su conciencia total...es decir, en su plenitud, es demasiado para cualquiera de vosotros.
- ¡Ah, ya entiendo...! - dije, aliviada.
Pero el ejemplo del sol y el arco iris me viene perfecto para explicarte  porqué la "faceta negra" de la Divinidad es tan desconocida, y de ahí que el mundo esté tan distanciado de mí (y de otras emanaciones divinas). ¡Porque soy negro! Incluso cuando la gente entiende que la luz se puede descomponer en colores (los del arco iris) y comparan a las distintas divinidades o aspectos sagrados con los colores del espectro, y  a Lo Uno con la Luz Total y Unificada, se olvidan siempre de la luz negra, de la energía negra. 
  
  "Es un problema lógico, dado que no la suelen "ver". Pero existe. El cosmos está lleno de ella, la Creación se ha hecho también "con" la luz negra. Y no se la conoce apenas... Dios contiene y ES, también, energía negra, luz negra, consciencia "negra". ¡Es hora de decirlo bien alto y repetirlo y difundirlo...! Porque a la mayoría les FALTA vivir con lucidez y amor ese aspecto de la Luz".
  
 El diálogo terminó ahí. Y como se me dijo que esto no era sólo para mí, sino para muchos más, lo colkgué en mi muro de facebook (fue en agosto del 2016) Y hoy lo rescato todo y lo traigo aquí, editado y con imágenes y dibujos añadidos. 

Quién sabe qué es el Tránsito perfecto, quién sabe si realmente el mundo no está muy necesitado de INTEGRAR el aspecto negro de la Energía Sagrada en sus procesos internos, en su alquimia espiritual. Quién sabe si, incluso, el horrible racismo que el mundo ha vivido hacia los humanos cuya piel es negra o más oscura que otras, no está relacionado con este olvido tremendo de la Negra Luz. 

Y claro, después de conocer a Anubis, empecé a encontrarme, y a soñar, con ángeles negros. Bellísimas formas de Luz Negra...Y más tarde, también, ángeles adoptando forma humana negra, es decir, ángeles en cuerpo de humanos de piel oscura, negros y maravillosos como Dios, su Origen. Y he de decir que de lúgubres y siniestros no tenían nada. De hecho, su sentido del humor era magistral, ni más ni menos como el de Anubis, capaz de hacerme reír incluso en medio de la guerra. Pero eso ya es otra historia...
 
FIN



miércoles, 9 de noviembre de 2022

Anubis y la Cábala-1

 

Ordenando asuntos, ahí va un post anubísico, pero que refleja algunas comeduras de tarro de las muchas que tengo, y de las que no suelo hablar porque no son del interés del común de los mortales. No os asusteis por el título, ya sé que como mucho solo hay cuatro gatos entre mis lectores habituales que sepan nada de cábala. Aviso: YO TAMPOCO sé mucho. Pero lo que quiero decir sobre el asunto lo voy a explicar facilito, en modo cuento.

Como algunos viejos lectores sabeis, hace años, la Abuelita Tierra del Teleno, que es una de mis guías, me insistió, e insistió, e insistió para que estudiara más sobre "El Árbol del Mundo/de la Vida". Yo creía que con saber cosas chamánicas (pues ese era mi camino) ya me servía, pero Ella emperrada en que fuera más allá y oye, que es que había un Árbol en una cosa llamada Cábala, y Ella deseaba que yo me enterara de lo que era eso.

Hay que decir que yo me había encontrado esquemas del Árbol de la Cábala en google durante mis búsquedas de imágenes del Árbol del Mundo, o Árbol Sagrado que une Todos los Mundos, y que aparece en diversas tradiciones nativas planetarias (por ejemplo, una de mis favoritas era la nórdica, con su Árbol Yggdrasil, en la imagen de abajo) 



Pero los esquemas que había visto sobre el Árbol de la Cábala, al ser abstracción pura (ver imagen abajo), eran lo contrario de las cosas que yo buscaba (imágenes figurativas) Y por eso siempre pasé de largo, porque además, el léxico cabalista es incomprensible para un profano en la materia. Sinceramente, algo así nunca me pareció un "árbol", mi mente es muy literal y si me dicen árbol me pongo a buscar ramas, raíces, hojas... En fin. 

Pero La Abuelita empezó a decirme un día: "Tienes que unir lo que sabes sobre el Árbol de los Mundos chamánico, y el Árbol de la Vida de la Cábala". El caso es que a mí me daba una pereza mortal, porque cuando echaba un vistazo en internet a la explicación teórica de ese Árbol, no solo no entendía ni papa, es que como diría mi hijo, me "sudaba el cerebro", me caía la gota por la sien del esfuerzo, ante aquellos discursos.

Sin duda, la Cábala no es fácil para personas como yo, que no somos muy dadas a la filosofía y a invertir horas en abstracciones mentales, y se nos da mal memorizar. Me veo más reflejada en las las niñas o jóvenes de las protagonistas de las pelis de Miyazaki, que se "encuentran" con seres de cualquier forma, tamaño y mentalidad, y se las apañan con ello como pueden y sobre la marcha, y solo luego se ponen a pensar en lo que está pasando; que en los eruditos que estudian tratados sobre "los seres de los diversos mundos", para intentar acercarse a ellos del mejor modo posible. Admiro esa capacidad, y al no partir de conocimientos previos, mi manera de ser me ha llevado a situaciones harto complicadas a nivel interior, pero y qué le vamos a hacer. Cada cual es como es, yo no elegí la mayor parte de lo que me ha pasado.



Pero volvamos al tema. La Abuelita Tierra se había ganado ya mi confianza, yo sabía que Ella es sabia, que nunca me ha engañado, ni habla por hablar, y al final, un verano, hurgando en una gran librería de Bcn, abrí un libro sobre Cábala y casi caigo del impacto al leer una frase (¡solo una!) que mencionaba EL FUEGO NEGRO.

Ops... Fue como cuando el tren de mi vida frena de golpe y se nota un impacto, un "sotrac" que dirían en catalán. Espera, ¿que han dicho qué cosa del Fuego Negro? O sea, espera... ¿los cabalistas HAN VISTO el mismo fuego negro que yo he visto a veces, pero que no he encontrado mencionado ni descrito en NINGUNA OTRA PARTE, por más que he buscado...? Ostras, pues vaya...! Espera, que me compro todos los libros.

Como cuando me entusiasmo no tengo término medio, me compré los primeros libros en modo impulso. Para mi decepción, no había muchas más explicaciones dedicadas al Fuego Negro (que yo relacionaba, al menos en parte, con Anubis) Pero tuve una sorpresa impactante al descubrir cosas que se parecían mucho a otras cosas que yo conocía, solo que con otros nombres. Me quedé muy sorprendida.

Y ahí, con el tiempo le di la razón a la Abuelita Tierra, y hasta le di las gracias por haberse puesto tan insistente. Es más: le prometí que estudiaría, porque ahora sí tenía ganas. Y es que cambia mucho la cosa cuando puedes conectar parte de lo que lees, con algunas cosas que has vivido, "visto", "escuchado" o sentido en tu trayectoria chamánica /espiritual.

La Abuelita Tierra se puso muy contenta con mi decisión. Y me animó siempre, mientras me mostraba que, a raíz de mi estudio, vendrían cosas buenas a mi vida, y además en el futuro iba a poder a ayudarla a Ella, porque "entendería más cosas".

Luego me encontré con la dificultad de entender mejor lo que leía. Pronto comprendí que aquello era como tratar de hincarle el diente a una barra de turrón de alicante, sin tener una dentadura adulta adecuada. Necesitaba empezar con algo más simple, con explicaciones para novatos totales. Un puré para niños o algo así.

Y tuve que rebajar el nivel de lectura porque no podía seguir apenas nada, por falta de conocimientos del léxico básico de la cábala. Es que es como aprender otro lenguaje, y yo nunca fui muy buena en lo de otros idiomas. Hablo por los codos, pero aprender otras lenguas me cuesta.

Ahora aceleremos el paso del calendario. Unos pocos años después, yo seguía leyendo y tratando de entender. Muchas cosas habían pasado, y por ejemplo, había sabido traducir o identificar a algunos de mis guías, con las energías que se describen en ese Árbol de la Vida, o con matices y aspectos diversos de las mismas. Y eso me gustaba, porque en mi camino es importante aprender cómo se dirían las energías/consciencias que conoces, si se las tuvieras que mencionar a alguien de otra cultura. Comparar, contrastar y reflexionar sobre las similitudes y las divergencias entre las descripciones de "los aspectos" de lo sagrado, me parece muy interesante y siempre he aprendido cosas nuevas de la realidad con ello. 

De hecho, me sucedió que con lo de los ángeles, sentía casi hasta apuro por haber escrito tanto tiempo atrás, "Ángeles de lo Uno", porque plasmé en esas páginas algunas cosas que podrían parecer sacadas de los libros de cábala, o que coincidían asombrosamente, pero yo no lo hice así, yo solo escribí lo que "escuchaba". 

Además, había otros puntos que, por el contrario, no parecían coincidir y pemsé que tal vez un cabalista diría: "Esto está mal". Llegué a pensar: "Como lea ese libro algún cabalista, va a pensar que soy la típica persona que se apropia de su saber, para hacer una versión libre y apañada, por todo el morro, sin citar fuentes ni darle las gracias a nadie". (Porque eso ha sucedido muchísimo, e incluso a mí me parece una cosa fea y poco honesta) Pero ¿qué podía hacer? Lo escrito, escrito estaba. Ni siquiera podía editar el libro y añadir una nota en aquel momento, explicando la cosa (que es lo que hubiera deseado hacer) porque aun no había recuperado los derechos de publicación, y en aquel entonces aun lo gestionaba y vendía la editorial Sirio. Así que nada. Y yo qué sé, mi vida ha sido así.

Por lo demás, gracias a mis lecturas para novatos de Cábala, aprendí (tuvo razón la Abuelita) porque reflexioné mucho sobre los dioses y /o las energías que han sido llamadas dioses, algunos de los cuales han aparecido en mis sueños. Medité sobre el mismo concepto de "dioses" y de Dios, algo que de todos modos ya había salido en mi camino, y le di vueltas a la relación que parecían tener los llamados "dioses" con "los aspectos" de lo sagrado que se mostraban en el Árbol de la Vida. Ahí tenía un buen filón para pensar y reflexionar, ya que siempre que leía algo, encontraba puntos sorprendentes, conexiones... y puntos de fuga y de diversidad, también. Porque en algunos puntos, no estaba de acuerdo con algo de lo leído.

Pasó el tiempo y lo que pasaba es que a pesar de todo, nunca supe cómo traducir a Anubis en lenguaje de la cábala. Anubis el rompe moldes, para variar. No veía en ningún sitio una descripción que se adecuara a lo que era "él". Y eso me frustraba mucho. Porque Anubis es importante en mi camino, es una energía imprescindible en mi ecosistema espiritual. Si lo quitara del conjunto, se me desmoronaría la salud interior, no sé cómo decirlo. Y me estaban gustando mucho algunas cosas de la cábala, pero pensaba: pero nunca podrás comunicarte bien en ese contexto, porque Anubis no encaja.

De hecho, esto me ha sucedido en casi todos los contextos que he conocido. La mayor parte de la gente, desde el exterior, asocia Anubis con La Muerte, pero esto NO es así. Anubis es algo "que transita" y pulsa, algo MUY VIVO. Su asociación con el umbral de la muerte solo existe porque después de morir, hay que transitar. Y ahí tienes a Don Tránsito y Don Encrucijadas. Y hay todo un asunto con eso.

En fin, que Anubis no es un "matador" ni un ángel de la muerte. Para remate, tiene una faceta de juez, es muy severo a ratos, aunque a mí casi siempre me muestra un lado casi chistoso, para quitar hierro al asunto y supongo que para no dañarme dejándome ko de la impresión.

En fin, que de hecho, NUNCA he percibido que Anubis sea un ángel y él mismo me lo ha dicho: NO es un ángel. Y no está fijo. Ese es el problema. Si tuviera que ponerlo en el Árbol de la Vida, lo pintaría recorriendo todos los caminos sin parar. Es un pulso continuo, nunca he visto a Anubis inerte o "quieto". Cuando me lo ha parecido, zas, ya era otra cosa. Habia cambiado de forma, o ya estaba en otro punto del asunto o del espacio.

En fin, que no sabía dónde colocar a Anubis. Y un dia él, por consolarme más que otra cosa, como quien quiere animar a una niña y sacarla de un bucle mental del que no sabe salir sola, me dijo: "Mujer, si algún dia hablas con un cabalista y quieres explicarle lo que es Anubis, puedes decirle que es parecido a yesod, yesod en color negro en este caso. Porque ya sabes, soy maestro de sueños, y además soy el primero que vino a sacarte de tu sueño, de tu inconsciencia. Todo empezó conmigo, ¿recuerdas? Y te traduzco todas las cosas complicadas que vienen desde otros sitios más lejanos o complejos"

Y es que se dice, en cábala, que yesod es la dimensión inmediata a la tierra, y que tiene que ver con lo de soñar, el mundo onírico y todo eso. Y que las otras energías sagradas llegan a la Tierra (y a la persona encarnada) "a través" de la dimensión o mundo llamado yesod.

Yesod es más cosas, pero no estoy segura de haberlas entendido. Sinceramente. En todo caso, Anubis me dijo eso y me sirvió para no desesperarme. Luego encontré en internet que otras personas asociaron a Anubis con yesod (por ejemplo, ver la imagen al pie de este párrafo, donde Anubis está en el centro y en el segundo circulito subiendo desde abajo. ese circulito o "mundo" es "yesod") y dije: "Ah, pues debe ser eso".


Pero el consuelo me duró poco, porque por más que pensaba, no lo acababa de ver claro. Además, no me convence esa versión del Árbol de la Vida, porque ni siquiera sigue las fuentes hebreas más antiguas (cuyas líneas o caminos siguen otro patrón, y hay más diferencias) Sigue, en cambio, la tradición de los ocultistas anglosajones, con la cual no simpatizo demasiado (esto sería largo de contar, y no me quiero enredar ahora)

En fin, que le daba vueltas, pero es que no lo acababa de ver porque pensaba: ¿Cómo va a circunscribirse a Anubis a yesod, si él se me ha mostrado de tantas maneras contradictorias, y se la pasa FLUYENDO, moviéndose POR TODAS PARTES? Los que lo sitúan en ese punto del Árbol, lo argumentan diciendo que Anubis es una especie de guardián del umbral o guardián del Más Allá, y yesod es la dimensión inmediata a la dimensión material. Pero el problema es que, en mi experiencia, Anubis no es "solo" un Guardián. 

Además, los cabalistas asocian yesod con la luna (ver imagen a la izda.) y Anubis justamente fue quien más me enseñó en su dia a no fijarme demasiado en la luna, y a trascender su influencia al máximo. Nunca me dijo nada del tipo "Soy un dios lunar", nunca me dijo: Búscame en la luna. De hecho, era muy crítico con la excesiva importancia que le dan a la luna actualmente, en algunos ambientes, y fue él quien me hizo relativizar esa influencia y asumir con tranquilidad el amor del Sol y otras "relaciones" cósmicas. 

Entonces ¿dónde situaría yo a Anubis? Pues veamos: La Cábala  (si no lo he entendido mal) asocia las esferas del Árbol de la Vida con planetas (ver imagen a la izda) Pero Anubis, al menos según yo he visto, es una energía/consciencia pulsante que viene de lo más profundo de la negritud cósmica insondable, y se mueve POR TODO EL COSMOS. Lo que pasa es que cuando llega a la Tierra la traspasa, se mete DENTRO de Ella y allí puede estar, moviéndose por sus tripas por así decirlo. En los abismos, en los agujeros, en las cuevas y los pozos, en lo negro. (Aunque no solamente) 

Así que puede parecer intraterrestre, pero sería un error pensarlo, como se muestra en la presentación que comparto aquí abajo: 

                                



Pero eso no es todo. "No tengo principio ni fin", me dijo el año pasado. 

Aquí abajo lo plasmé:





Y me quedé ko, rindiéndome: ok, Anubis es un koan y yastá. No intentes entenderlo. Es demasiado para tu pobre cerebro. Y la cábala tal vez también. Abuelita Tierra, hago lo que puedo, pero no sé yo, ehhh... sospecho que esto no se me acaba de dar muy bien.

Reduje pues el nivel de exigencia y aparqué indefinidamente todo lo de la cábala, para aprender desde cero lo que en ese momento veía esencial: las letras hebreas y... la Biblia (la Torah). Tal vez hubiera debido empezar por ahí. A lo mejor ese era el problema, aprender Cábala sin saber de Biblia es un sin sentido, así lo veo hoy. Y además ¿para qué querría yo seguir con eso, si no es en relación a una mejor comprensión de las diversas maneras que tiene Dios de expresarse en el mundo? No me interesa una cábala que solo fuera un ejercicio intelectual o peor aun, como hacen algunos, que lo que buscan es aprender cábala nada más que para jugar a hacer magia y torcer el mundo a su capricho. No puedo con esas cosas. (Mis guías tampoco)

La Abuelita Tierra del Teleno me vio hacer el cambio, y le pareció muy bien. Además, a esas alturas ya había llovido mucho, yo tenía más comprensión de algunas cosas, y por supuesto, ya estaba rumiando todo eso de las similitudes y diferencias entre "Árboles" del Mundo, o de La Vida, etc, etc. Y es que mientras tanto, y sin exclusión ni contradicción con todo lo que he contado, nunca han dejado de seguir llegando a mí las cuestiones míticas de muchos otros pueblos de la Tierra, casi siempre indígenas (pero no solo) y a mi pequeña casita refugio han venido de visita energías sagradas arbóreas de diferentes procedencias, como las que surgieron en relación a las tierras eslavas pre cristianas, y las de mi propia tierra donde vivo: el Teleno, en su época pre romana. Pues aquí reinaron el roble y la encina sagrada, y esta Tierra lo transpira.

Y colorín colorado, voy a terminar este colorido y diverso post. Pero volviendo a Anubis, creo que se resume fácil: NO puedo negar, pero tampoco afirmar que Anubis sea traducible en lenguaje cabalista. No puedo afirmar tampoco que sea "algo asociado a yesod", aunque veo que tiene muchos puntos en común con ello. Pero algo se me escapa siempre...

Pero no sé, a lo mejor es que no he entendido lo que es "yesod". A lo mejor lo estoy entendiendo todo mal, pero es que no se puede saber de todo en esta vida, y el tiempo no me alcanza para tanta lectura y tanto pensar. 

Y a lo mejor tampoco estoy entendiendo bien a Anubis. Porque si él es algo parecido a la energía negra, o incluso podría ser materia oscura (?), y la ciencia no sabe gran cosa de todo eso, cómo espero yo entenderlo, si ni los científicos pueden, por Dios. 

Pero puedes tener una relación con alguien y no entenderle, porque eso nos pasa hasta con las personas. Oye, a veces ni yo me entiendo a mí misma, como para entender a una energía/consciencia cósmica que no se sabe ni lo que es. 

Y eso es todo por hoy, que no es poco.