miércoles, 20 de noviembre de 2019

El Amor Divino salvando la vida de un ateo.






Voy a compartir un fragmento de libro. Es una historia verídica, del padre del autor (Alexandre Grothendiek) La historia se comenta sola, pero igual añado un par de frases al final.
....

“En el transcurso de estos últimos meses...aveces he pensado en cierto suceso de la vida de mi padre que tuvo lugar mucho antes de mi nacimiento (…) Por otra parte jamás me habló de él, ni a ningún alma viviente,salvo a mi madre (…) Es ella la que me habló de él, unos años después de la muerte de mi padre. Se trata de una experiencia que tuvo en prisión, en el octavo año de su cautiverio (hacia el año1914).

Era al final de un año de reclusión solitaria,que le había valido un intento de evasión durante el traslado de una prisión a otra. Seguramente fue el año más duro de suvida,y hubiera destruido o quebrado o aniquilado a más de uno: soledad total, nada para leer ni escribir ni en qué ocuparse, en una celda aislada en medio de una planta desierta, separado incluso de los ruidos de los vivos, salvo el inmutable y obsesivo escenario cotidiano: tres veces al día la breve aparición del guardián llevando la pitanza, y por la tarde una aparición relámpago del director, inspeccionando en persona al “cabeza dura" de la prisión. Cada día se estiraba como un purgatorio sin final. Y tenían que pasar 365, antes de que fuera devuelto al mundo de los vivos, con libros, un lápiz... Los contó, esos días,¡esas eternidades que debía salvar!

Pero al final del 365ésimo(apenas podía darse cuenta de que era el final de su calvario sin fin...), y aún durante los tres días siguientes, nada. Al final del tercero, a su pregunta “El año ya ha pasado – ¿cuándo tendré libros?", un lacónico “¡Espera!" del director. Tres días después,aún lo mismo. Jugaban con él, que estaba a su merced, pero la rebelión se incubaba, ulcerada, en el hombre acorralado. Al día siguiente,apenas pronunciada la misma respuesta lacónica“¡Espera!", la pesada escupidera de cobre con bordes afilados casi le rompe la cabeza al imprudente torturador – que se echó a un lado justo a tiempo. Sintió el aire en la sien, antes de que el proyectil se estrellara en la otra pared del corredor, y de que cerrara con un portazo la pesada puerta...

Para mí es un milagro que mi padre no fuera colgado allí mismo. ¿Quizás algún escrúpulo de conciencia del director, que“temía a Dios" y que confusamente sentía, por la muerte que le había rozado tan de cerca, que había ido demasiado lejos? El caso es que el joven rebelde fue molido a palos (¡eso era lo de menos!), luego encarcelado con grilletes en un calabozo apestoso,en la oscuridad total, por tiempo indefinido.

Un día de cada tres se abren los postigos, y el día sustituye a la sofocante noche. Sin embargo, la revuelta no está quebrada: huelga de hambre total, sin comer ni beber – a pesar del joven cuerpo que obstinadamente quiere vivir; el alma ulcerada, roída por la rebelión imposible y la humillación de la impotencia, y las carnes hinchadas que se desbordan en vidriosas roscas alrededor de las argollas de hierro en las muñecas y los tobillos.

Eran los días en que tocó a fondo la miseria humana consciente de sí misma–la del cuerpo y la del alma. Al final del sexto día de encierro, día de“postigos abiertos", es cuando ocurrió lo inaudito –que fue el secreto más preciado y mejor guardado de su vida, durante los diez años siguientes. Fue una repentina ola de luz de una intensidad indecible, en dos movimientos sucesivos, que llenó su celda y le penetró y le llenó, como aguas profundas que mitigan y borran todo dolor, y como un fuego abrasador que arde en amor – un amor sin límites hacia todos los vivos, barrida y borrada toda distinción de “amigo" y de “enemigo"...

No recuerdo que mi padre tuviera un nombre para designar esta experiencia de otro, que me contaba. Ahora yo lo llamaría una “iluminación", estado excepcional y efímero cercano al que refieren los testimonios de ciertos textos sagrados y de numerosos místicos. Pero aquí esta experiencia se sitúa fuera de todo contexto comúnmente llamado “religioso". Seguramente hacía más de diez años que mi padre se había desligado del dominio de una religión, para no volver jamás.

Estoy seguro, incluso sin tener datos precisos, de que este suceso debió transformar profundamente su percepción de las cosas y toda su actitud interior, al menos durante los días y semanas siguientes–días de pruebas durísimas seguramente. Pero tengo buenas razones para creer que ni entonces, ni más tarde, hizo tentativa alguna para situar lo que le advino en su visión del mundo y de sí mismo. Para él no fue el principio de un trabajo interior en profundidad y duradero (…) Debió reservarle un compartimiento bien separado,como una joya que se guarda en un estuche cerrado, cuidándose mucho de ponerla en contacto con el resto de su vida. “

(Fin del fragmento del libro "La Llave de los Sueños", de Grothendiek)

Mi comentario: me encanta encontrar cosas como esta, que corroboran lo que yo sé por experiencia: que no es necesario "creer" para que "Dios te venga a ver" y rompa tus esquemas. Que aunque algunas personas creyentes se puedan auto sugestionar, no todo surge de creer, y además no hay fantasía que pueda competir con la energía amorosa que moviliza una experiencia "real".

Pero esta historia muestra también, que tener visiones místicas no significa que obligatoriamente te vuelvas religioso. Ni santo. Ni nada especial. Pero sí te pueden salvar la vida al subirte la moral y sanar tu interior, cosa que creo, en mi humilde opinión, que es lo que sucedió aquí... Una vida fue salvada. Así lo veo. Cómo llegó a suceder eso, porqué, etc...eso es un misterio. Pero el día que La Divinidad deje de ser una parte de misterio, no estaremos hablando ya de Dios.

Proselitismo religioso / diálogo inter religioso.

                   

                               Pintura de arriba: Amor hasta el fin. (El último shabat de la esposa, pintura de Yehuda Pen )


Estaba pensando en lo absurdo que es el proselitismo religioso, y la comparación "competitiva" entre religiones. Que una cosa es comparar para estudiar, y otra queriendo demostrar cuál es la mejor.

Si la religión es "religar" o reunir, ¿puede ser algo distinto del amor? Y si el amor es la esencia de la religión, ¿puedes pertenecer a una religión o a un camino espiritual (aunque no sea una religión estructurada) sin enamorarte profundamente, sin que el cuerpo mismo se te abra de amor? Y no solo hacia La Divinidad, sino hacia la religión o tradición espiritual en sí como camino, como "forma" de vida.

¿Puedes ser cristiano sin amar el cristianismo, musulmán sin amar el Islam, judío sin amar el judaísmo, chamán sin amar el chamanismo que practiques, etcétera? No lo creo. Entonces ¿qué chorrada es esa de querer convencer a otros de que lo que tú amas es "lo mejor del mundo" y deben amar ellos a lo mismo? Es tan absurdo como haberte enamorado de una persona, decidir unir tu vida a la suya, y salir luego a la plaza a convencer a los demás de que tu pareja es la mejor, y de que el que no diga lo mismo, ni se quiera unir a vosotros en vuestro amor, es enemigo, o idiota, o un retrasado espiritual por el hecho de amar a otras parejas, o sintiendo que las prefiere.

¿Qué tontería es esa de querer convencer a otros de que sientan el amor que uno siente, o quererles presionar para que sientan lo mismo? Solo el amor flaco e inseguro necesita que otros amen lo que él ama, para así ver confirmado en el exterior que "hay razones" para amarlo, o para sentir una fuerza aumentada en un amor que, en realidad, se tambalea.

Yo digo que si alguien no puede amar a su camino espiritual, o a su religión, aun sintiendo que es la única persona del mundo que actualmente la ama y la practica, es que todavía no está religado, es decir unido en el amor.

Así como existe plena subjetividad en el amor y elegimos cada uno a nuestras parejas o amores, por razones profundas que son únicas para cada uno (y que desde afuera, no se deben juzgar) con la religión sucede lo mismo.

Cantar prosas de amor a quien se ama, ¡maravilloso! Pero cantar diciendo "el mío es el mejor de todos y los demás no sabeis lo que os perdéis" , ¿qué muestra? ¿Qué refleja?

Cada vez entiendo más el daño que hace el proselitismo y la debilidad espiritual de la que surge. Que cada quien ame a quien le salga de adentro, pues tratándose de amor, no hay recetas ni fórmulas universales, salvo vivir el amor.

Y otra cosa: no hace falta comerse la cabeza con tanto debate inter religioso. Hay una manera súper simple en la que todas las religiones y tradiciones pueden coincidir, y es en el amor que cada pueblo o persona, siente por su religión o camino espiritual. Si hay un encuentro posible entre religiones, ese es: cada uno "amamos". El ecumenismo religioso es el amor, eso es lo universal, y si no lo hay, no hay nada que sea común, por mucho que algunas formas se asemejen. Porque ni siquiera estaremos siendo religiosos sin amor (pues no habrá re-ligamiento o reunión)

Así que solo estamos de acuerdo todos los religiosos verdaderos en una cosa: en que amamos a La Divinidad a nuestra manera. Simple. Es como una reunión de mujeres enamoradas. Tienen en común una cosa: están enamoradas. Facilito. Ese es su ecumenismo. No si un hombre o una pareja es así y la otra es asá, porque habrá tantos amores como colores. Y desde luego, si una de esas mujeres intenta convencer a las otras de que están con parejas de inferior categoría, o que no deberían amar a quienes aman, estará siendo muy ruin, además de poco amorosa.

Por mi, no hay más vueltas que darle a algo que, a fin de cuentas, no tiene más misterio, y al mismo tiempo es el misterio del amor en sí mismo.

Su señoría, una servidora ha prestado declaración. Por mi parte no hay más que añadir al debate inter religioso comparativo de tipo "competitivo" No hay más. Lo demás es, o bien ansia de dominar mental o espiritualmente al prójimo , o bien un estudio de campo de las religiones, en plan biología o ecología espiritual (muy hermoso estudio este último, pero que ya es otra cuestión... )

jueves, 8 de agosto de 2019

La película "Phenomena", cuento chamánico de terror y supervivencia.




Vi la película hace unos 15 años, y en aquel entonces solo me resultó curiosa, pero recientemente sentí el impulso de volverla a ver. Solo recordaba vagamente el argumento y presentía que le sacaría más jugo ahora que entonces, y así fue. 

Descubro que la película no es distinta de esos cuentos tradicionales europeos que relatan, en el fondo, y ni más ni menos que una INICIACIÓN en la adolescencia, con la superación de desafíos y ordalías peligrosas, un encuentro con un depredador, etcétera. Es un cuento gore como el de Barbazul, pero con otro argumento y con elementos chamánicos :-)

La adolescencia con su crisis y tranformación vital es el tema de fondo de la película. Desde un punto de vista chamánico, la moraleja es profunda, verdadera y enorme: los dones cruciales para la vida futura de una persona, se detonan y "ofrecen" a cada uno en la adolescencia, al compás de la revolución hormonal, el cambio del cuerpo, y los nuevos desarrollos cerebrales de esa edad.  La protagonista es un claro ejemplo de joven que es "reclamada" por la Naturaleza para vivir un don de amistad con el mundo animal, conectado con lo que llamaríamos sus "animales de poder o del alma" (en este caso los insectos) y con una parte profunda de si misma, intuitiva y poderosa, que va emergiendo a la superficie, y que en principio la desconcierta, pero acabará siendo la parte que salva a la protagonista de males mayores y la convierte en heroína.

La irrupción en la adolescencia de los dones profundos del alma está asociada (y es la otra cara de la moneda) con el descubrimiento de la propia vocación, y esto es algo que sucede en el interior de cada adolescente, pero que debido a la cerrazón de nuestra sociedad ante lo intuitivo y mal llamado "mágico", se suele vivir reprimido y oculto, nada más que en la profundidad de los sueños. Sale a la superficie solo con mucha dificultad y atravesando tantos filtros culturales, educacionales y mentales, que no siempre se atina a ser consciente de cuál es la propia vocación, cuáles son los dones que están brotando en uno mismo durante ese tránsito de la infancia a la edad edulta.

En otra cultura, por ejemplo una tribu indígena con cultura chamánica viva o superviviente, en activo, la sensación que tiene la protagonista (la llamaré "OjosVerdes") de poderse comunicar con los insectos, sería recibida con naturalidad, y bienvenida como un don maravilloso que sería de utilidad a todos, a la tribu entera. Pero en un estrecho internado femenino de "niñas bien" en Suiza de los años 80, el diagnóstico es una crisis mental disociativa que hace aconsejable el internamiento forzoso en un centro psiquiátrico, un destino no tan imposible para algunas las personas que, ingenuamente, mostraron demasiado sus "sensaciones chamánicas" en ambientes de mentalidad cientifista o de fanatismo religioso.

La película también se podría enfocar desde el punto de vista psicológico, como un relato mítico sobre las "madrastras"(las directoras del internado), la ausencia del padre (siempre de viaje, demasiado ocupado...) y las "malas madres" (las que abandonan a sus hijos, y las que los maltratan) En general hay un relato sobre la "sombra" y perversión femenina, presente también en la hostilidad de las compañeras de internado, exceptuando a la protagonista y su amiga desaparecida, que se han unido en un pacto de amistad para hacer frente a las adversidades (aunque una de ellas, desaparece víctima de las fuerzas destructivas) Pero de fondo, tras esta perversión femenina, se atisba una herida y sufrimiento, pues todo tiene un porqué.

El sabio entomólogo juega un rol parecido al de los ancianos chamanes iniciadores de jóvenes, o los magos misteriosos que enseñan en los bosques, pues es el único que cree a OjosVerdes, cree en su don, y la alienta a hacer uso del mismo para el bien de la sociedad. Es un hombre sabio de veras, aúna conocimiento científico con intuición, curiosidad y espíritu de búsqueda, y por eso puede guiar a OjosVerdes para que se conecte con su "destino".

El policía juega un rol de guerrero heroico que intenta detener al asesino por la vía de la justicia y las armas, sin importar el sacrificio personal que esto pueda suponer.

Y la chimpancé completa la representación de la Madre Naturaleza, pues es el animal puente entre lo domesticado (y el sabio iniciador) y lo salvaje (los insectos), jugando un rol imprescindible en la resolución de los hechos, siempre con amistad y simpatía hacia la protagonista. Esta chimpancé hembra, como chamana que soy, la veo como una mensajera de la Madre Naturaleza, y también la veo asociada con el "animal guardián del alma" del sabio entomólogo.

Me sirvió ver la peli a pesar de lo desagradable de algunas escenas (no me gusta, en general, el género de terror, ni mucho menos lo "creepy" ni las escenas de casquería gratuita, pero aquí lo tolero como un mal menor que además solo está presente en momentos puntuales). 


                                     

Tengo más moralejas sobre la peli pero no puedo decirlas sin hacer spoiler. En resumen diré que mi voz interior me dijo que la película contaba una verdad cierta: de los infiernos sólo se sale bien librado con una gran integración del "animal del alma", de lo intuitivo y lo visceral. Sin esto, la cabeza nos puede engañar, y caemos en las redes de los depredadores. Esta verdad ya la conocía, pero solo parcialmente y la tenía medio olvidada. Además, la película me ha reconectado con mi adolescencia, con el sueño que tuve en el cual descubrí mi "don" y mi vocación, y con la certeza de que, sin la animalidad, estamos perdidos.

No se trata tan sólo de "querer" a los animales sino de reencontrarnos con nuestra animalidad profunda, y con esas sensaciones e intuiciones que sólo los animales poseen, y que solo nuestra parte instintiva animal puede poner en marcha y desarrollar, para nuestra supervivencia y también para el bien de los que nos rodean. Hay un momento para ser científicos y racionales, y otro para dejarnos llevar por las sensaciones de conexión interior con algo que nos sobrepasa y nos llama...

Finalmente, me encanta haber encontrado un relato chamánico en formato de cuento tradicional europeo "moderno", en la Suiza de los años 80´, en una película de terror-medio sobrenatural-medio psicológico. ¿No es increíble cómo funciona la mente humana? No sé si Darío Argento era consciente de todo lo que estaba contando al hacer esta película, que, por cierto, me parece que fue la primera de una bellísima y jovencísima Jennifer Connelly.







miércoles, 22 de mayo de 2019

La Tierra es Niñista.


                                               (La pintura es de Eugenio Zampighi)


(De mi muro de facebook, el 17 de marzo del 2018)

Pues pienso que de igual modo que se creó el feminismo, podríamos crear un "niñismo". Defensa de la igualdad de derechos de los niños. Pero en realidad la Tierra me corrige y me dice que eso no le sirve, ya que Ella lo que quiere es que los niños tengan MÁS derechos que los adultos.

Por ejemplo: si un adulto desconocido viene, se pone borde y te suelta un guantazo, estás en tu derecho de defenderte con fuerza o devolvérselo con otro golpe. Pero con un niño eso no debe hacerse. Si un niño pequeñito de pega, ¡no debes devolverle golpes! Detener sus manitas, sí, pegarle no! Has de ebseñarle de otra manera, pero sobretodo sería muy injusto y desequilibrado golpear a alguien que está en tal inferioridad de condiciones. 

"En realidad todo debiera enfocarse, proyectarse y decidirse pensando en los niños como prioridad, pensando en el bien de los niños"- me dice la Abuelita Tierra del Teleno- "Y eso no se está haciendo ni siquiera en mucho del feminismo".

"En toda situación en la que tengas dudas acerca de qué es lo mejor, observa lo que cada opción produce en los niños implicados en la situación de manera directa o indirecta, y decide en consecuencia. 

"Si quieres ser como mis manos sobre mi superficie, has de saber que así piensa mi corazón: lo primero, los niños. Hay que elegir la mejor opción para ellos, de las que sean factibles para tí. Y que sepas que todas las cosas que te sugiero surgen de la búsqueda de lo mejor para ellos".

Gran consejo.



martes, 21 de mayo de 2019

Aliens e "insectización" humana (Sobre "La Vida Secreta" de David Jacobs)





(Escrito en mi muro de facebook, noviembre 2017)

Estoy leyendo un libro sobre abducciones alienígenas escrito por el historiador David Jacobs (el señor de la foto de la derecha), titulado "La Vida Secreta", y me encuentro a un paso de señalar que los culpables de lo que yo llamo la "insectización" de la humanidad, la ruptura de equilibrio, y el querer hacer colmenas o termiteros de nuestras vidas, criar sin apego, ejércitos, etc, son "ellos". Sea lo que sea que sean "ellos", tanto si son sueños, entidades de energía, pesadillas, monstruos o reales et´s de materia más o menos sutil. Creo que es secundaria la consistencia de su realidad en este sentido, porque el caso es que mucha la gente los ve en su interior, son sus "demonios" y les afecta realmente verlos. Y curiosamente esos seres muchas veces son descritos con aspecto insectoide. Su comportamiento social, esa cosa tan colectiva, sin emociones, tan organizada, también es muy insectoide.

(Esto me trae el recuerdo de una de las visiones chamánicas más perturbadoras de mi historial, y que tal vez cuente en otro momento, sobre seres de energía con aspecto de insecto, inoculando ideas a la humanidad para manipularles)


También llego a la conclusión de que los investigadores de este fenómeno aún andan despistados, indagando con hipnosis en las "imágenes" visuales que recuerdan o no recuerdan los supuestos abducidos, cuando en realidad tendrían que enfocarse en lo que su cuerpo sabe y puede contar, porque las imágenes pueden significar muchas cosas, pero lo que siente y ha registrado el cuerpo en un nivel celular y visceral, es otro asunto. Ahí sin duda estará la verdad. ¡Hay que preguntar AL CUERPO, no a la mente...!

Es muy curioso, también, que al final mucho de este tema gire, como casi siempre en mis investigaciones, acerca de la MATERNIDAD. No esperaba encontrar algunas cosas que estoy leyendo, que parecen estar sacadas de un estudio sobre la necesidad del apego y el afecto con caricias, en la crianza. Encontrar eso en un libro sobre supuestos aliens y supuestos abducidos traumatizados por la experiencia...es muy fuerte el asunto.

Ya voy por la mitad y mira, me está resultando interesante aunque solo sea para reflexionar sobre lo que he dicho, y comprender mejor, desde cerca, uno de los fenómenos psíquicos y energéticos más raros y típicos del siglo XX-XXI. Nuestra cultura está permeada por estas historias, pero es que además hay miles y miles de personas en el mundo afectadas por estas sensaciones "locas e inconfesables". Significativo de algo, sin duda. ¿Pero de qué...?

Vuelvo a la "insectización". Si lo unimos con el factor híper tecnológico presente en las vivencias del fenómeno, nos daremos cuenta de que una gran parte del pack aliens-ovnis gira en torno a seres de comportamiento poco emocional e insectoide, hiper tecnológicos... ¿Y no es esa dirección la que parece tomar nuestra civilización? Entonces me pregunto: ¿Qué fue antes, el huevo o la gallina? ¿Las "vivencias" con abducciones y platillos volantes aparecieron porque reflejaban un futuro posible de nuestra sociedad, llevándonos a visiones extremas de esta posibilidad...o llegaron primero estas "entidades" o "pensamientos" al ser humano, y a raíz de su influencia, la humanidad pisó el acelerador del sueño tecnológico-evasivo (inclusive el sueño de huir al espacio exterior) a costa de sacrificar pautas de comportamiento y necesidades netamente humanas (afecto, cuidados, caricias, tierra...) ?

Fíjate tú lo que supuestamente, y según los relatos de los abducidos, les sucede a esos aliens: Tienen graves problemas para reproducirse. No conocen el afecto, el apego. Lo enfocan todo en plan colmena. En plan criadero. Intentan crear bebés en frascos de laboratorio. No tienen sexo o lo tienen con dificultad y sin emociones. Buscan a los humanos para inyectar vitalidad en sus crias aliens o híbridas. Estudian nuestra sexualidad, nuestras emociones, loque les falta y no conocen. Decía una abducida, durante en trance de hipnosis regresiva, indignada, que se sintió como una vaca, como ganado. Otra decía que le recordaba a su pasada y traumática vivencia de Auschwitz, por lo maquinal e industrial, por lo no emocional ni afectivo del asunto.

Curioso, cuando menos, que el conjunto de insectización+hiper tecnología parece estar asociado con la pérdida de sexualidad "sana", de fertilidad, y de emociones amorosas. Al margen de qué significan realmente estas historias y si son verdad literal o mera fantasía, creo que hay unas señales en ellas que pueden ser leídas por todos nosotros. Personalmente veo los signos de la degeneración de un colectivo o de su miseria. Algo de lo que debiéramos huir, en lugar de imitar.

Todas las naves espaciales de ciencia ficción no valen una mierda al lado de la experiencia hermosa, plena, de la vida carnal en el amor, creando vida, siendo madre, criando en el amor, viviendo la sexualidad gozosa, y estando en la Tierra... Lo siento, pero esa es mi perspectiva. Patada al ovni, si ese es el plan que trae para "instruir" a la humanidad. Que puede que existan otros "ovnis" con otro plan, pero esos sin duda ni vienen a insectizar, ni dejan a la gente traumatizada con manipulaciones "por su bien" o "por el bien de la humanidad". El autoritarismo, la jerarquía vertical colmenaria, es otra cosa que no soporto y que me parece una clara señal de algo, o alguien, que solo busca dominar a los demás, o organizar la vida de una manera que no es, definitivamente, HUMANA. La vida de los insectos, que quede para ellos.

lunes, 20 de mayo de 2019

"Comunión" de Whitley Strieber.


(Escrito en mi muro de facebook en setiembre del 2018)

Me acabo de terminar "Comunión" de Whitley Strieber (publicado por Reediciones Anómalas) y no puedo reprimir el impulso de comentar el libro con mis contactos. Estoy impresionada y contenta a la vez. Impresionada porque supera, con mucho, lo que esperaba encontrar. Creía que sería un libro interesante, porque sabía que fue mítico en su tiempo (años 70´) Pero no esperaba ni de lejos la calidad, dado que trata el peliagudo, escabroso tema de los "visitantes de dormitorio" (aliens grises dicho vulgarmente) y todo lo que he leído sobre eso es bastante kk, por decirlo finamente.

Y de repente, este libro. Se nota, y mucho, que Whitley es escritor. De hecho, me queda la duda de si ha contado de veras sus experiencias nocturnas con aliens o "lo que sea" (pues ese misterio no se desvela) o si ha confeccionado una especie de libro híbrido entre la novela y la investigación. En todo caso, mi asombro ha venido por dos motivos:

- Uno, Whitley Strieber "piensa". Y piensa bien. Y es un alivio leer un libro sobre estas experiencias que esté tan bien razonado, elucubrado, analizado, en el que le ha dado la vuelta por todas partes al tema. Tenemos ahí mucha miga psicológica (sesiones de terapia transcritas, una tras otra, reflexiones sobre posibles significados, etc)

- Dos, el máximo impacto, para mi, ha sido encontrar en esas páginas pistas y cosas que yo llevaba un tiempo pensando y rumiando, pero que no habían tomado forma tan claramente, ni las tenía todas relacionadas como lo hace Whitley. Por ejemplo, he sentido euforia al encontrar desplegada toda la hipótesis insectoide, las reflexiones sobre la similitud entre los aliens grises y los insectos. Hablo de ello aquí, en este post.


Y es que el tema de los seres demoníacos con forma de insecto me trae de cabeza desde hace años (es una tipología demoníaca que no pude incluir en "Demonología", mi libro de "bichos", pero hablaré de ellos cuando haga la segunda parte), pero nunca lo había visto plasmado en un libro, de esta manera. Y para mí ha sido como encajar dos piezas de puzzle muy interesantes, que generarán nuevos circuitos neuronales en mi cabeza. ¡Al tiempo...! Claro que Whitley no piensa que los aliens sean demonios, ni escribe desde ese lenguaje tan creyente/religioso, pero da igual. Solo se trata de una cuestión de distintos lenguajes, y a mí me sirve el suyo, lo entiendo perfectamente. Mi lenguaje tampoco es algo en lo que yo "crea" a capa y espada, sino solo el mejor modo que he encontrado de llegar a cierto público. 

Otro tema que él desarrolla, y mucho mejor que otros autores, es la posible interpretación mitológica (la relación entre visitas de dormitorio, hadas, dioses, y demás en las creencias humanas) También he flipado cuando ha sacado el tema del símbolo del triángulo, tan repetido en esos relatos, porque me he acordado de que Miguel me advirtió hace un par de meses acerca de que ese símbolo (a veces) podía estar asociado con ciertas energías "peligrosas". Y aquí dos piezas más de puzzle hicieron "clac" y me dije: tira de este hilo, porque aquí hay algo.

Pero lo mejor es sin duda la parte psicológica. Whitley describe maravillosamente bien los efectos del terror, del pánico físico. Me he quedado muy impactada con eso. He entendido muchas cosas. Siempre me sucede, además, que cuando leo libros sobre este tema, pienso inevitablemente en los abusos sexuales a la infancia y en todas las circunstancias en las que los niños (y los adultos) viven una sensación de impotencia, de incapacidad de controlar o proteger su cuerpo, y lo que otros les hacen. Y las secuelas de todo esto. (Porque lo de las abducciones está casi siempre asociado a una sensación de ser abusado por "cosas" o "seres")

Hay un pasaje donde Whitley describe cómo el pánico es de tal calibre que siente cómo su "yo" se desintegra y solo queda en él lo más primitivo y animal. Pero luego le surge un sentimiento de sumisión hacia los "bichos" que se convierte, inesperadamente, en afecto. Y reflexiona acerca de los mecanismos que conducen a apegarse o desarrollar afecto con seres que tienen tanta autoridad y poder sobre tí, que te han anulado por completo por asi decirlo. Es muy interesante en ese sentido, porque se puede aplicar a la crianza, pero también a la relación con los tiranos, todos esos reyes y gobernantes injustos...hacia los cuales la gente llega a sentir sumisión y afecto.




Tampoco es que recomiende el libro así en general a mis contactos, porque puede dar miedo a algunas personas hipersensibles (hay cosas muy inquietantes ahí, en algunos pasajes del libro) Y segundo porque sé que esta clase de lecturas son cosa de minorías, pues el tema se las trae, y de hecho es tan tabú que lo raro es que alguien admita en público que le da curiosidad o le interesa. Se suele perder mucho prestigio social si sacas en una conversación el tema de los ovnis y tal. Pero si hablamos ya de aliens-bichos es tres veces peor. Y si se trata de bichos paseándose por las casas humanas o llevándose a la gente, acabáramos. "De eso no se habla." Punto.

Yo investigo desde hace meses este tema porque mis Guías me lo aconsejaron y me dijeron que debía comprender algo. Pero hasta el momento solo había leido cosas muy irregulares, desde franca basura-kk, hasta escritos mixtos donde hay una parte buena y una mala, y se nota que el investigador hace lo que puede y tiene buena intención, pero no da para más y el resultado es poco lúcido, un pastel confuso. Por eso me ha sorprendido mucho este libro. Es un tesoro para alguien como yo poder leerlo. Incluso aunque fuera una ficción del autor (y no me lo parece), se le nota muy documentado y mucho más certero que otros en sus hipótesis. Porque además no tiene miedo de plantearse toda clase de posibilidades y deja el libro muy abierto, sin una conclusión cerrada. Eso me gusta. Me da mucha pena cuando un "investigador" fuerza todas las hipótesis para que encajen con su idea, o cuando todo lo ve de un solo color.

Fascinante y suculento, en resumen. Me alegro mucho de haber contribuido con mi donativo hace meses para que Reediciones Anómalas lo sacara a la luz, porque esto era inencontrable en España. Encima la edición está super bien, el libro da gusto tocarlo, es de calidad y a un precio muy asequible.

Eso sí, tras leer este libro, más convencida estoy de que no me fío de todo lo que parezcan "aliens-bichos". Ni un gramo de compasión me suscitan esos seres, energías o lo que sean. Más bien siento una ira fueguina e incendiaria que ya he sentido otras veces, viene de la Tierra y de lo sagrado en mi, y sé lo que significa: ¡Defensa!

Razones para ser madre (dar vida)

 (La fotografía es de una madre judía, Paul Schutzer/The LIFE Picture Collection/Getty Images 1960)

Cada vez que leo algún argumento del tipo "es un mal mundo y un mal momento para traer hijos a la vida", se me aparece algún muerto de épocas o contextos más complicados, que tal vez murió por una enfermedad infecciosa, o por que se cayó de un árbol, o porque lo atacó un oso, o porque se hizo un corte feo y se infectó, o por hambre o por frío, o por una catástrofe o en una guerra... Y son miles, millones, que me dicen: "No sabeis lo que decís, ni la suerte que tenéis".

En esto del traer vida al mundo no se puede, ni se debe, generalizar. Hay que poner el foco en lo que cada persona vive, en su contexto inmediato. Porque es ahí donde se desarrollará su vida, sin abstraciones globalistas. Pero es que además, nos hemos vuelto muy pretenciosos, queremos tener hijos "solo si" viven hasta los 80 y sin problemas, y eso es algo bastante inédito. En general nunca hubo garantías. En general siempre se supo que nacías pero después "vete a saber lo que pasaría".

Últimamente ya no son ni los muertos. Es la Tierra la que me habla cuando leo argumentos en contra de la maternidad a causa de "la época mala en que vivimos". Y hablo de España, mi país, y de mi parte del mundo ¿eh? La Tierra me dice que la única razón de peso para tener hijos debiera ser vivir una historia de amor "en carne y hueso". Está a favor de regular la natalidad e intentar no vivir embarazos si no se desean niños, calculando con un poco de cabeza las posibilidades de criarlos que tenemos. Pero de ahí a decir que es mejor no tener hijos por cómo está el mundo... Bueno, ha habido épocas muy malas y contextos fatales, y a pesar de todo, se vivió en ellos una historia de amor verdadero, y aunque fuera corta, mereció la pena y la vida cumplió su función.

Por lo visto la perspectiva de la Tierra es distinta a la nuestra. Lo que cuenta son las historias de amor, para Ella. Vivirlas o no vivirlas, y cuán plenamente las vivimos. (Y ojo, porque no solo me habla del amor entre madres e hijos sino también del amor entre adultos, aunque ese ya es otro tema que excede a este post)

La brevedad de una vida o su éxito conforme a parámetros culturales, no es el sentido de todo esto, según la voz de la Tierra que oigo, sino la oportunidad de vivir historias de amor "encarnadas", y cuanto más plenas, profundas, totales, y "para siempre", mejor.

¿Somos capaces de traducir la Eternidad de la que venimos, a la materialidad lineal, a la carne? Ahí está la cuestión, el desafío. ¿Somos capaces de amar en la Tierra COMO en el Cielo? Amar en sueños, ¡qué facil es! Amar en el día a dia a personas de carne y hueso que traen problemas, es harina de otro costal. Amar a un hijo cuando es chiquito y todo va bien, qué fácil es. Amarlo cuando crece y las cosas se complican, o amarlo y amar su vida cuando todo se pone feo, y nos sentimos sin fuerza...es otra cuestión.

Etcétera. Porque si calla la Tierra, entonces oigo a los muertos diciéndome lo que opinan ellos de nuestra "mala época". Y os puedo asegurar que hay historias terribles, de vidas terribles y de muertes terribles, y ¿sabéis qué? Que ellos mismos me dicen que "volverían a nacer sin dudarlo". A pesar de todo. Con lo cual fíjate, el inmenso valor de la carne. La inmensa oportunidad de traer vidas al mundo, de vivir encarnados.

Felicidades, mamás, por contribuir a que la vida se realice a si misma. Y fuerza en el amor, porque es todo lo que tenemos y todo lo que nos quedará, para siempre. Que nadie os haga sentir como tontas sentimentales, o ignorantes, o egoístas por haber traido adrede hijos al mundo... Sois las reinas de la vida y punto pelota. La Tierra os ama, casi diría que os venera, así que ya veis.